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lunes, 24 de agosto de 2026

”Transporte por la mañana”


Roberto subía al vagón del metro, el hombre había madrugado para llegar temprano al trabajo, él apenas tenía lo suficiente para vivir y se mantenía de su poco sueldo como guardia de seguridad de un hospital.


La edad ya no le rendía para mucho más y no tenía más opciones de trabajo mejores que cumpliera con sus capacidades.


Roberto reposó sobre el helado cristal del metro mientras dormitaba sintiendo un sueño muy pesado.


Cuando abrió los ojos sintió como su cuerpo se sentía fresco, los olores y los sentidos erizaban su piel descubriendo nuevas maneras de sentir, el cabello le había crecido y en sus manos sostenía una pequeña carpeta de documentos que se deslizaron saliéndose todos los documentos quedando regados por el suelo.


Miro hacia abajo descubriendo que su cuerpo había cambiado repentinamente, claramente la ropa que usaba ya no era la misma, llevaba unas medias negras que cubrían sus finas piernas, una falda corta de cuadros, una blusa delgada que se sentía cómoda con una sudadera de tela que calmaba el aire fresco de la mañana, sentía debajo de todo eso unos extraños bultos de carne haciéndole cosquillas por el movimiento, sintiendo que estaban oprimidas por otra prenda desconocida que rozaba un poco su piel sensible en la zona del pecho, teniendo en sus pies unas botitas de charol que combinaban con el extraño vestuario con el que despertaba, pero el cuerpo físicamente diferente es lo que había llamado con preocupación su atención.



Posó sus manos sobre unos pequeños senos que le provocaron cosas que nunca había experimentado y sentía en su vientre pequeños dolores punzantes que como hombre jamás había sentido, quizás era peor que una patada en los huevos, a pesar de que oprimía sus pequeños senos, una señora se dio cuenta de que la chica actuaba de manera extraña, como si no reconociera su propio cuerpo, enseguida la detuvo y le explicó lo que estaba pasando.


-¡Yo soy Roberto no soy una mujer! -dijo la chica, la mujer que la acompañaba asintió, -Será mejor que vayas manteniendo la calma, no creo que quieras devolver ese cuerpos has tenido mucha suerte hoy disfruta tu nueva vida, o vuélvete a dormir a ver si no cambias con otra persona.


El celular que se encontraba en alguna parte de sus pertenencias comenzó a vibrar con insistencia, Roberto no sabía qué hacer y al encontrar el celular respondió.


-¡Jessica, a ver a qué hora llegas niña te dar esperando, necesito mi café y que lleves a Pochita a la veterinaria!, ¿Jessica?, “¡Carajo con estas niñas de ahora son unas flojas…!” Roberto alcanzó a escuchar.


-¿Me llamo Jessica, Jessica es el nombre de esta chica?, ¿Pero qué voy a hacer ahora?, ¡soy un hombre adulto no una mujer!, ¿se supone que está vieja es la jefa de la chica con la que cambié de cuerpo?


Roberto preguntaba mientras que la señora le explicaba por última vez cómo debería de ser su vida ahora, Roberto solo estaba preocupado por lo que había pasado con su cuerpo y que le diría ahora a su esposa y a sus hijos sobre su nuevo cuerpo.



martes, 7 de julio de 2020

Public Transfer cambio de castigo en las alturas






-¡Señorita por favor colóquese el cinturón, ya se lo repetí muchas veces!, -¡A mí no me mandes estúpida, que yo te pago y podría ponerte de patitas en la calle!, Diana asintió y callo regresando a su cabina, intento no sentirse mal por el modesto trabajo que tenía pero eran las pocas cosas que sufría por un trabajo tan lindo y extrovertido como viajar por el mundo, además como la bruja de hace un momento le había dicho, le pagaba bien por ello, aunque no dejaba de sentirse furiosa por no dejarla hacer bien su trabajo, tan solo era por su seguridad.


El avión despegó y Diana aun mirando por las cámaras de  seguridad de su cabina notaba como la déspota mujer no había hecho caso de las indicaciones, cuando el avión despego dio un una maniobra muy estrepitosa haciendo que Diana chocara su cabeza y que la mujer se fuera de boca contra el suelo quedando inconsciente, fue unas horas de vuelo más tarde cuando el fenómeno del Public Transfer hizo lo propio con ambas mujeres a quienes intercambio durante su lapso de sueño, Diana despertaba confundida, sentía su cuerpo más pesado y un fuerte dolor en su cara, noto que sus labios estaban manchados de sangre y que sus pechos habían aumentado considerablemente su tamaño, además de que su piel era un poco más bronceada y sus uñas tenían una decoración más fina, tomó sus pechos apretándoles con incredulidad dirigiéndose al baño notando a sí mismo el hermoso vestido blanco que llevaba puesto, noto que aún se encontraba en el avión por lo que guardo la calma, al mirarse en el espejo su rostro realizo una expresión de asombro, se tocó muchas veces pellizcándose para despertar del que pensaba ella que era un sueño, pero ahora tenía el cuerpo de la señorita Vertiche, la nueva excéntrica mujer millonaria suspiro, sonrió maliciosamente al escuchar un gemido doloso desde la cabina, tomó una postura sexy y decente frente al espejo acomodando sus nuevos hermosos senos en su escote, se peinó su nueva hermosa cabellera y se giró de regreso caminando con buen porte usando sus nuevos tacones de 18 centímetros notando como sus caderas se movían más sensualmente al compás de los tacones, al llegar abrió la puerta de la cabina donde estaba su viejo cuerpo y encontró a la mujer retorciéndose con el cinturón de seguridad sin saber cómo quitárselo, además de que inmediatamente reconoció el uniforme de azafata puesto al momento de despertar lejos de sus refinadas facciones y la elegancia de su vestimenta, al mirarse una a la otra el silencio se rompió entre las dos al momento en el que una empezó a gritarle a la otra, -¡Maldita puta que me hiciste porque estoy en tu cuerpo! –la pelea continuo siendo Diana la vencedora, luego de esperar algunas horas en el avión el capitán le ordeno a su azafata que ayudara a la señorita a bajar del avión con su equipaje, Diana siguió su camino aún bajo las condiciones agresivas con las que tenía que enfrentarse a la mujer quien no podía aceptar su problema corporal observando como la azafata a la que conoció en poco tiempo le arrebataba su cuerpo y si vida de caprichos.




martes, 26 de noviembre de 2019

Todo por un Concierto








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Me encontraba en el asiento del metro, mi tío me había prometido desde hace mucho tiempo llevarme al concierto de mi grupo preferido, mis papas no se opusieron a la grata invitación de este, pero parecía que todo lo había planeado muy bien, me dijo que me arreglara lo más bonita  posible, con una blusa escotada y pegada color rosa así como de una minifalda o un short corto que dejaba ver mis  piernas, no ordeno nada especifico en cuanto a mi calzado con tal de que me sintiera más cómoda aunque en verdad no lo estaba por la forma tan escabrosa en que lo había pedido, inclusive que me pusiera exactamente con una diadema como de orejas en mi cabeza que recogiera mi cabello como si implicara en algo de importancia la vestimenta que debía de usar, comencé a sospechar que era extraño que él me invitara a un concierto llevándome en metro hasta el foro, cuando el tenia coche, pero dijo que  se había descompuesto a última hora excusándose, llegando a pensar dado a sus detalladas y especificas indicaciones sobre mi vestimenta en que me vendería para prostituirme, aunque esas sospechas se iban cuando de verdad tomábamos la ruta hacia el auditorio y sobre todo que de verdad estaría el concierto como tanto yo esperaba, el metro avanzo cuando nosotros  estábamos sentados no era una niña que jugara pero si me importaba mucho lo naco que se veía que fuera en metro junto con todos esos mugrosos nacos mirándome y pervirtiéndome aún más cuando traía puesta esta vestimenta, pronto faltaban unas cuantas paradas más para llegar al auditorio, cuando mi tío me paso uno el boleto que me había obsequiado para el concierto, lo tome con felicidad y alevosía dado que me sentía muy emocionada por ver que todo era cierto, aunque pronto el tren bajo  hacia el subterráneo de esa área mientras que me comenzaba  a sentir algo cansada, miraba el boleto sin lograr notar las letras ni detalles que tenía, pronto, mi cabeza comenzó a dar vueltas cayendo dormida sobre el vidrio de la ventana.


Cuando desperté, me sentía  extraña, mi cuerpo se encontraba rígido y como pude me movía, sentía pesadas mis piernas y mi rostro aguadado como si tuvieran exceso de grasa corporal al igual que el resto de mi cuerpo, sobre todo en  el abdomen, pronto mire frente de mí una silueta iluminada por la fuerte luz del sol la cual la opacaba la figura de una chica muy parecida a mí, poco  apoco pude observar mejor notando que en verdad era mi cuerpo moviéndose y bailando en el tubo del metro como toda una perra, este me sonreía mirándome con perversión, se encontraba disfrutando mientras que tocaba los atributos de mi cuerpo, -¿Te encuentras bien tío? –me decía exclamando con un tono siniestro-, veo que ya has despertado, ¡Muchas gracias por el concierto, soy tan feliz con tu obsequio!, me divertí mucho esta noche gritando, cantando y bailando con las canciones de mi banda favorita el resto de la noche, mientras  que te quedaste dormido y un guardia me ayudaba a cuidarte toda la noche, le deje  un pequeño regaño agradecimiento por hacerlo, fue de las mejores experiencias de mi vida y quizás ya no se vuelva a repetir, las palabras  me dejan atónita, la chica se parecía completamente a mí y realizaba todos los gestos y acciones iguales a los míos comportándose como toda una niña mimada y feliz, pronto baje la mirada hacia mi cuerpo, me encontraba con un cuerpo algo arrugado pero lleno de grasa extra corporal, mis manos ásperas y regordetas así como un pecho desganado acompañado con una panza lechera muy grande como si fuera un viejo obseso, me levante con dificultad intentando respirar pues se me dificultaba, salimos en la parada de nuestra colonia saliendo ambos con un nuevo cuerpo por delante, pues él me había robado mi cuerpo en el Pulbic Transfer durmiéndome colocando algo en el boleto para dormirme y engañándome por completo usando mi dulce inocencia por un estúpido concierto.



sábado, 22 de diciembre de 2018

Public Transfer







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Si gustas contactarme a mi correo o hangouts y platicar un buen rato agradable acerca de estos temas estaré más que encantada de recibir tus comentarios.





jimenafanyshimiloli@gmail.com