"𝑪𝒐𝒎𝒖𝒏𝒊𝒅𝒂𝒅 𝑩𝒐𝒅𝒚 𝑺𝒘𝒂𝒑"

sábado, 26 de noviembre de 2022

𝑹𝒆𝒄𝒐𝒓𝒅𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒎𝒊 𝒗𝒊𝒅𝒂 𝒄𝒂𝒍𝒍𝒆𝒋𝒆𝒓𝒂

 


Caminaba por el lugar en el que alguna vez viví una buena infancia, recordando grandes momentos con mis amigos, jugando bajo la  lluvia, buscando que comer cuando no había, manchando mi uniforme de la suciedad del parque y de la cera, grandes recuerdos veían a mi mente al pasar por estos callejones donde una niña tan delicada como yo podría ser rápidamente violada o secuestrada para malos fines, pero aun, ante mi apariencia de una niña frágil, había decidido venir a sentir y recordar cómo era mi vida antes del Caos Universal.

Antes, cuando era un simple vándalo de 39 años, robando y matando por dinero, buscando que comer en la basura y apenas mendigando luego de tantos años de haber estado en la basura, bebiendo y fumando con mis compas y cayendo en la desgracia ajena, pero todo cambio aquel día en el que el Caos Universal me puso en el cuerpo de esta chica, ahora, me llamaba Alejandra, tenía una familia de bien, mis nuevos padres me apoyaron asustados cuando se enteraron de que dentro de su hija se encontraba un vándalo sin oficio, un pervertido que manoseaba a su hija a toda costa, ellos intentaron de todo por hacerme ver que no podía pasar mi nueva vida masturbándome ni siento todo un asco de persona, me hicieron entender que ahora me había convertido en su hija, que ahora era una chica de 17 años invente por todo lo que había pasado y que yo debía de mantener su reputación intachable, debía de ser una niña de bien y todas esas cosas, vaya que flojera tener un cuerpecito como este y no poder divertirme, para no hacerles el cuento largo, accedí a comportarme como toda una muñequita, pues la verdad me gustaba estar de mantenida, aunque me hicieron estudiar una carrera la cual aproveché, odiaba y envidiaba con recelo no haber tenido estas oportunidades cuando era un chico joven, pero a fin de cuentas aquí estaba yo ahora, con este golpe de suerte y no lo iba a desaprovechar, logré graduarme y ahora que tengo un buen trabajo aprovecho en ms ratos libres para pasearme por estos callejones y esperar a que mis viejos amigos salgan para conocer mi nuevo cuerpo y me hagan sentir la mujercita tan puta que soy ahora.


viernes, 25 de noviembre de 2022

𝑬𝒓𝒓𝒐𝒓 𝒆𝒏 𝒍𝒂 𝒓𝒆𝒂𝒍𝒊𝒅𝒂𝒅

 


Sergio era un hombre de 27 años, él era un tipo gordo y muy antisocial, le tenía envidia a su hermano por ser mucho mejor que el en muchas cosas, ambos eran de una familia pobre y solamente él había demostrado ser el hombre de la casa, incluso, convirtiéndose en un gran ingeniero, pero el en cambio, era la vergüenza de la familia, siendo apenas un simple barrendero de oficio, todo un vago y sin ambiciones de salir adelante, opacado por su hermano y por la vida misma.

Sergio aún vivía con sus padres, trataba de mantenerse alejado de su familia pero no podía mantenerse por sí mismo, él tenía rabia de que solamente fuera considerado un estorbo, él quería ser algo más en la vida que un simple gordo sin excito alguno, pero un día, mientras comían, la familia se había reunido para celebrar un excito más de su hijo prodigio, todos estaban celebrando felices y contentos a excepción de Sergio quien se sentía abrumado por no ser nada, de repente, Sergio comenzó a sentirse extraño, su cuerpo comenzó a vibrar, todos voltearon a ver como Sergio parecía ser alterado como si un avatar de videojuego se tratara, de repente, su imagen dejo de existir y ante los ojos de todos se encontraba una hermosa chica en lugar del antiguo Sergio.

Sergio miraba a todos confundido, se sentía algo diferente, entonces, miró hacia abajo notando que ahora tenía un par de senos en su pecho, eran pequeños pero muy firmes y suaves, se quedó atónito luego de unos minutos y el al igual que toda su familia, empezaron a elaborar más preguntas que respuestas.

Luego de unos días, ni Sergio ni su familia habían encontrado una respuesta lógica a lo que le había sucedido, pues tan solo estaban comiendo en familia cuando ante sus ojos este había cambiado de identidad completamente, su madre tuvo que ayudarle a adaptarse durante esos días a aprender a ser una mujercita, aunque lo más extraño es que en sus identificaciones, Sergio parecía haber sido siempre, Laura, una joven estudiante de medicina de 24 años.

Esto llevo a Sergio a pensar que había adquirido una mejor vida, luego de lo que le había sucedido gracias a un error en la Matrix, en donde su identidad había pasado a ser el de Laura, una chica muy sexy la cual dentro de pocos años se había convertido en una muy buena cirujana, cambiando completamente para su familia, como una gran doctora y así habría dejado de ser la burla y vergüenza de su familia, quien ahora hablaba maravillas de lo excelente que era su nueva hija Laura.


jueves, 24 de noviembre de 2022

𝑬𝒔𝒕𝒆 𝒏𝒐 𝒆𝒓𝒂 𝒎𝒊 𝒎𝒆𝒋𝒐𝒓 𝒅𝒆𝒔𝒆𝒐



 

Unos amigos me enviaron lo que parecía ser un gran espejo antiguo, ellos me habían contado de su aparente poder, el cual era el reflejar mis mayores deseos y perversiones, lo tuve en mi pared por algunos cuándos días, sin creer realmente que un día terminaría convertido en la mujer que soy ahora.

Pues luego de llegar del trabajo, aquella mafia misteriosa se había apoderado de mis fuerzas, absorbiendo mi energía y mis ganas de masturbarme, me acerqué para tomar el cristal con mis propias manos, el sudor y la adrenalina me consumían, pose mis ojos astutamente a los del mi reflejo, pensando con fervor el poder deslumbrar mi mayor deseo con lujuria, fue entonces que, ante mi presencia, el reflejo de aquella mujer con la que fantaseaba día con día se hacía presente, sonreí luego de notar como aquella prostituta que miraba siempre al pasar luego del trabajo me miraba con lujuria, acto seguido, toqué el espejo con mis manos deseando poder tocar a aquella mujer callejera y poder sacarla para disfrutarla con mis propias manos, pero de un momento a otro, el espejo emitió una extraña corriente en mi interior, cegándome por completo la falsa ilusión de poder gozar de ella en persona, pero cuando pude darme cuenta, aquel reflejo de perversión  que solía ser ya no lo era más, si no que aquella magia oscura o demoniaca me había convertido en realidad todo lo que yo deseaba ser.

Mire con pánico aquel reflejo que no solía ser mío en el espejo, sentía pánico y terror al saber que ya no era solo un reflejo si no todo mi cuerpo en absoluto, incrédulo, baje mis manos a mi entre pierna, sintiendo apenas la tanga de hilo que cubría mi hendedura tan sensible y con un bochornoso gemido pude experimentar la cosa más perversa de mi vida, la cual era saber que yo ahora tenía aquella vagina que deseaba penetrar, pues yo me había convertido en aquella puta que tan solo era un deseo que me había consumido con fuerza hasta lograr vencer mi cordura y volverme una víctima más de su macabro juego; pero la verdadera pregunta era, ¿Qué hare ahora que esto me había convertido en una gran puta?



miércoles, 23 de noviembre de 2022

𝑪𝒂𝒔𝒕𝒊𝒈𝒂𝒅𝒐 𝒑𝒐𝒓 𝒃𝒖𝒓𝒍𝒂𝒓𝒎𝒆 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝒈𝒐𝒓𝒅𝒂𝒔


Al principio, yo era quien me burlaba de las gordas que se ponían a hacer zumba en el parque, siempre fui el que les gritaba gordas, no sirve de nada hacer esas maromas si siguen tragando.

Yo era el chico atlético y musculoso en buena forma que siempre salía por las mañanas a correr y seguir en forma, obsesionado con la idea de llevar mi cuerpo hasta el máximo, pero siempre era impedimento visual ver como esas tipas se la pasaban intentando hacer algo que no eran ni serían jamás.

Hasta que un día, mientras estaba a la mitad de mi rutina, pase por un paso un poco solitario entre el bosque del parque, cuando de repente, un tipo salió de la nada sorprendiéndome, me tomo como abrazándome con fuerza y yo sin poder moverme, incluso parecía que este tenía una fuerza sobrehumana, ni con mis fuertes músculos podía sacarme de esa presión que me apretaba, no lograba distinguir el rostro ni la apariencia del hombre, parecía un hombre sombra, sin identidad, un mounstros de la naturaleza o de otra dimensión, cuando entonces, una corriente se apoderó de mí y comencé a sentir como todo mi cuerpo vibraba, estremeciéndose mientras experimentaba todos los cambios que sufría mi cuerpo.

No podía detener lo que pasaba, hasta que finalmente, el sujeto pareció haber terminado y yo acabe inconsciente sobre el suelo, mismo donde me dejó ahí abandonado.

Cuando desperté, un par de personas estaban a mi alrededor mirándome como si estuviera enfermo o algo.

-¡Ya despertó! -

-¿Señora está bien? -

-¿Qué te pasó, quien te hizo esto? -

No entendía porque las personas estaban tan preocupadas, pero más que nada no entendía porque me decían chica o se referían a mi en femenino, trate de levantarme aturdido aún por lo que me había pasado, cuando sentí como mi cuerpo parecía reaccionar de manera diferente, notando como un par de masas rebotaban en mi pecho sintiéndome bastante incómodo.

-¿Porque tengo tetas? -

Fue mi primera reacción al notar que cosas colgaban de mi pecho, moviéndose involuntariamente, las toque con mis manos sintiéndome algo excitado, mi cuerpo reaccionaba de esa forma, note el cabello largo y por último el como mi cuerpo se veía diferente, incluso mi vestimenta había cambiado totalmente para encajar con mi cuerpo.

-¿Señora que le pasa, cómo se llama? -

-¿De dónde viene, dónde vive?, Nunca la había visto por aquí -

-¡No, no lo sé, yo no sé que me pasó, yo no soy una mujer! -

Contesté tratando de que alguien me ayudara pero veía que era inútil, la gente comenzó a hacerse más en el montón de personas que acudían a mi aparición, nadie sabía quién era cuando todos antes me conocían por ser el joven músculo del barrio, me sentí muy mal de todo lo que me estaba pasando, pero si había una causa era por ese tipo o cosa que me sujeto provocando todo esto, en qué se supone que me había convertido.

Mire a todas las personas en busca de respuestas que claramente no encontraría, nadie sabía que me pasó, ni siquiera sabían quién era yo, cuando entonces, pude percatarme como el grupo de obesas señoras estaban en el fondo observándome y riéndose de lo que me pasó, mirándome con burla y objeto, algo me decía que ellas tenían que ver con lo que me estaba sucediendo, trate de ponerme de pie aún aturdido con los cambios en mi cuerpo, los más drásticos mis grandes y pesados senos, claramente mi barriga aumento considerablemente, la grasa en mi cuerpo apropósito y sentía en culo regordete de igual forma.

Caminé desorientado pidiéndole a todos que me dejarán en paz, que ya iría a mi casa, con dificultad, sintiendo como todo en mi cuerpo rebotaba, logré llegar hasta mi casa, dónde ya vivía solo independientemente de mis padres, parecía que por dentro las cosas también habían cambiado, parecía que todo se había acomodado a mi nueva identidad, aunque ahora era Claudia, una mujer de 37 años con sobrepeso, secretaria de una empresa de cosméticos, cuando yo era un joven de 23 años egresado como licenciado en leyes.

Mi vida se había ido por el caño, mi futuro, mi metas y mis planes, pero aún peor, mi cuerpo, al mirarme por primer vez en el espejo no podía aguantar el asco y las ganas de vomitar al verme como un ser que tanto repudiaba, una mujer con sobrepeso y vida de mala gana, estaba arruinado, pero sabía quién me había hecho esto, al menos, las autoras intelectuales del suceso, no solo mi vida había cambiado con mi cuerpo, también mis cosas y mi ropa, todo de señora y una obesa, llore el resto del día aún incomprendido, no sabía que hacer ni siquiera si llamar a mis padres, no sabía si me creerían.

Trate de levantarme, no pensaba caerme y rendirme fácilmente, tenía que saber cómo pasó todo esto, saber si mis padres estaban bien y si aún podría convencerlos de que aún era su hijo, con odio me bañe descubriendo cada maldita puerca parte de mi cuerpo, tuve que tragarme mi orgullo y ponerme la ropa que tenía, el sujetador y esas cosas de mujer madura, tome un taxi hasta casa de mis padres y con valor toque la puerta.

-¡Hija, eres tú, pasa! -

Un vacío profundo me golpeó el estómago, ella me había llamado hija y no solo eso, parecía estar más envejecida, una lágrima corrió por mi mejilla, mi padre ahora viejo apareció también tratándome como su niña, estaba desesperado, simplemente trate de pasar el día con ellos descubriendo más cosas de mi supuesta nueva vida, algo que solamente me trajo más lagunas mentales y odio hacia lo que me habían hecho a mi y a mi familia.

Volví a casa muy triste, deseando estar muerto o muerta, me tumbe sobre la cama y sin darme cuenta me había llevado un bote de helado y algo de galletas, cuando termine de devorarlo, un miedo tremendo se apoderó de mí, no podía dejar que esto me consumiera, no podía quedarme así sin hacer nada, no podía dejarme vencer y ser una gorda para siempre.

Me levanté muy temprano y me preparé para salir a iniciar de nuevo, comencé a dar mis primeros pasos de lucha femenina, si este era mi destino, trataría de devolver el golpe que la vida me había dado, trote poco a poco hasta que había llegado al parque, me sentía todo cansado y algo ahogado, pero entonces.

-¡Chicas miren quien está ahí! -

-¡Es Claudia nuestra nueva amiga! -

-¡Jajajaja jajajaja jajajaja! -

-¿Cómo estás gordita? -

-¿Ya vienes a hacer zumba con tus amigas las vacas? -

-¡Jajaja jajajaja jajajaja jajajaja! -

-¡Malditas viejas hijas de puta! Ustedes hicieron esto -

-¡En primera, a nosotras no nos vienes a insultar! -

-¡En segunda!, Técnicamente no fuimos nosotras, pero si contactamos al que te hizo esto y le pagamos muy bien por ello -

-¡Malditas miserables, porqué! -

-¡Jajaja jajajaja jajajaja! -

-¿Miserable, todavía tienes el descaro de decir eso? -

-Estábamos cansadas de tus insultos, de que nos vieras como vacas y unas viejas obesas, palabras según salidas de tu boca -

-Así que lo primero que hicimos, fue contactar con el Switcher y hacer que te transformara en lo que tanto odiabas -

-¡Ahora mírate, eres toda una gordita! -

-¡Jajaja jajajaja jajajaja jajajaja jajajaja! -

Fue entonces que mi alma pareció partirse en mil pedazos, mi vida estaba destruida gracias a ese montón de gordas miserables, regrese a casa con el cuerpo adolorido y con el alma destrozada, llore sin hacer más y desperté hasta el día siguiente, me sentía horrible, pero tenía que trabajar para vivir, me sentí bastante faltal, me puse la ropa de una secretaria con sobre peso y me dirigí hasta la que era mi nueva oficina.

-¡Claudia ya tienes listo mi café! -un sujeto que ni siquiera conocía me ordenaba -

-¡Ah, sí, si joven, ahorita se lo llevó! -

Pase el día más horrible de toda mi vida, aún más que el anterior y el anterior, no sabía cómo ser una mujer y menos una idiota secretaria a la que veían como una vaca, volví a casa bastante deprimida, no sabía que hacer con mi vida, fue entonces que mire a un par de chicas correr y mantenerse en forma juntas, volví a sentir ese deseo de fortaleza y superación, nada ni nadie me dejaría caer desde ahora, ni siquiera ese montón de vacas y mi cuerpo convertido en una de ellas.

Me levanté muy temprano y comencé de nuevo, trote lo suficiente y así durante los siguientes días, trate de cambiar mi nueva alimentación, hice todo por lograr llegar a mi nueva meta y finalmente lo había logrado, aún faltaba mucho por recorrer, pero al menos ya no era una gorda como las demás, me había superado y ahora era una mujer bastante sexy.

-¡Ay maldito infeliz! -

-¡Ese bastardo lo logró! -

-¡Mírenla como se ve, es un maldito! -

-¿Qué paso vacas, pensaron que esto me iba a detener? -

Luego de decirles eso y restregarles en su cara devolviéndoles el golpe, me sentí completamente plena y libre, desde ahora nada ni nadie me detendría nunca más.

-Kary-



martes, 15 de noviembre de 2022

"𝑹𝒂𝒕𝒆𝒓𝒐𝒔 𝑩𝒐𝒅𝒚 𝑺𝒘𝒂𝒑"


-¡No mames Alfredo, míra que cuerpazo nos robamos! 


-¡Sí wey!, no pensé que este aparato funcionará de verdad, ¿Te imaginas lo que podríamos hacer si robamos cuerpos mejores que el de esta chica en vez de vender pndjs celulares?


-¡Sí wey nmms pero...!, ¿Ahora como recuperaré mi cuerpo? 


-¡Si cierto!, dejamos a esa pendeja con tu cuerpo al robarselo, pero no importa, ahora que ya lo hicimos podrías pasar de cuerpo en cuerpo al robarlos.


-¿Ósea que tuve que sacrificar mi cuerpo para siempre? 


-¡Pues si wey!, ni modo que busquemos a esta pndja y le quitemos tu cuerpo.


-Podríamos chantajearla con dinero para devolverselo así como la banda famosa de los Body Swappers.


-¡No creo se sea una buena idea!, ya sabe tu identidad, lo mejor es dejarlo así, pero, ¡Mírate!, No estás nada mal, podríamos hacer cosas con ese cuerpo antes de venderlo a algún viejo pervertido.


-¡Sí!, La verdad es que esta chava no está nada mal, aunque esto de tener el cuerpo de una chica se está poniendo raro...

Alfredo y José eran dos chicos que se dedicaban a robar en el transporte público, ya tenían un largo rato de hacerlo y de tener también fama en toda la ciudad por sus crímenes, pero nadie como siempre hacía nada para detenerlos.


Un día, un hombre transportaba un experimento importante para venderlo a una empresa secreta, la cual aún no le había pagado por su artículo.


El pobre hombre había trabajado toda su vida en la ciencia, si bien, no obteniendo mucha remuneración por ello, un día, una organización llamada, "La Comunidad", lo contacto al saber de sus investigaciones.


Pues estaban al tanto de su conocimiento en neurología, en la que compartía la idea de intercambiar mentes entre cuerpos, "La Comunidad" necesitaba nuevas armas y por lo tanto decidió invertir en los conocimientos de este sugeto, quién llevaba una nueva máquina aún no patentada ni probada por nadie más que por, Fabricio, el científico, en su casa y utilizando a su hija de 11 años con una rata como prueba oficial de su propio invento.


Para su mala suerte, Alfredo y José habían decidido subirse al camión que le transportaba hacía la organización secreta, para lo cual, según el, no tenía ningún tipo de seguridad ni protección para transportar el artefacto.


Fabricio notó rápidamente como unos tipos subieron con armas amenazando a todos los pasajeros, arrebatando sus pertenencias entre otras cosas.


Cuando Fabricio intentó o ocultar su invento, estos lo miraron rápidamente queriendo sacarle lo que tenía escondido, ya que parecía lujoso, en eso, dos tipos llegaron de la nada para protegerlo, pues eran escoltas secretos de la misma Comunidad, quienes los habían enviado a proteger al individuo sin que esté supiera.


Pero al momento de intentar ayudarle, el chófer dió un frenon descuidando a todos, cuado obtuvieron la oportunidad, Alfredo y José dispararon a ambos hombres logrando la victoria, aunque Fabricio aprovechó la distracción para escaparse.


Aunque no duró mucho, pues rápidamente, estos ladrones lo persiguieron hasta un callejón, dónde lograron quitarle el dispositivo.


Al mirar su anatomía, estos preguntaron de que servía, a lo que el científico temiendo por su vida se los enseñó, cambiando de cuerpo con un perro que andaba por ahí, pero al hacerlo.


Este intentó escapar con el cuerpo de Fabricio, mirándolo sorprendidos y asustados, Alfredo le disparó a Fabricio que parecía como un loco corriendo como un Animal.


Así mismo, al ver la desgarradora escena, Fabricio además de tener ahora instintos de perro que no podía controlar, decidió con coraje atacar a ambos chicos, quien salió mal herido por un disparo de José, al intentar detener al perro loco que se iba sobre de ellos, dejando una hemorragia muy grande, la cual terminó por ma tar a Fabricio.


Los dos chicos permanecieron confundidos por un rato, sin saber aún para que servía dicho objetó, llegando a la conclusión de que el tipo había cambiado de cuerpo con el perro debido a sus actitudes.


La policía comenzó a sonar y ambos escaparon pensando y planeando que hacer con el invento.


Luego de unos días, los dos rateros ya sabían que hacer, pues, al escuchar de la fama de los Body Swappers, pensaron que podrían hacer lo mismo para ganar dinero de manera más efectiva.


-¡Esto es un asalto! 


-¡Denos todo su dinero sino quieren que les robemos el cuerpo!


-¿Qué, qué pasa, qué quieren?


-¡Ayuda!


Gritaban los pasajeros, quienes ya algo traumados al escuchar las historia sobre los Body Swappers, (quienes poseían cuerpos con un extraño poder natural) comenzaron a temer por ello.


Rápidamente, todos comenzaron a entregar sus cosas, pero al ver que estos no traían más que armas y un aparato extraño, comenzaron a confrontarlos, pues los Swappers originales ni siquiera se presentaban ni lucían con armas.


-¡Quédese quieto vrga! - Alfredo confrontaba a los sugetos quienes enojados atacaban a los ladrones sinvergüenzas.


-¡No, dame mi mochila! - Fernanda, una chica estudiante gritaba nerviosa intentando proteger su mochila del otro tipo que solo llevaba un extraño aparato en sus manos.


-¡Quítate a la vrga pndja!, ¡No me obligues a usar esta madre eh! - José forcejeaba mientras que de alguna forma trataba de activar el aparato.


José apretó unos botones y cuando se dió cuenta, recibió una descarga eléctrica por unos cuantos microsegundos hasta que notó como su cuerpo ahora yacia frente a él, con el mismo rostro sorprendido que él tenía ahora.


-¿Qué, qué pasó, qué es esto?, ¡Haaaaa! - Fernanda gritaba confundida y alterada desde el cuerpo del ladrón.


-¡No mms, no mms funcionó! - José gritaba nervioso y alegré de ver qué el aparato había funcionado.


-¡Haaaaa ayuda, este tipo me robó mi cuerpo! - Fernanda gritaba de pánico, tocando su cuerpo consternada.


-¡No MMS wey córrele! - José gritaba mientras tomaba todo lo que podía y aseguraba máquina en la mochila.


Rápidamente, la gente desistió al ver con miedo la escena, pensando que también se robarían sus cuerpos, dejando a los rateros tranquilos mirando con coraje como estos se robaban sus cosas y se llevaban además el cuerpo de una pobre chica.


Ambos corrieron lejos del camión en dónde habían dejado muchos disturbios y logrado llevarse varias cosas.


"Si quieres saber que pasó con el cuerpo de Fernanda, apóyame en los comentarios uwu"


-Kary-

viernes, 11 de noviembre de 2022

𝑪𝒖𝒎𝒑𝒍𝒊𝒆𝒏𝒅𝒐 𝒖𝒏𝒂 𝒔𝒆𝒙𝒚 𝒂𝒑𝒖𝒆𝒔𝒕𝒂

 


Carlos llegaba a su trabajo en la construcción, caminando con sus tacones de aguja, acompañado con un bonito y extravagante conjunto de lencería, casi semi desnudo, con el físico de una mujer de al menos 43 años, quien, como era de esperarse, estaba siendo la burla de todos sus compañeros, así como la total denigración para muchas de las mujeres que lo miraban al pasar por la calle vestido de esa forma, sin saber que realmente dentro de ese cuerpo estaba un hombre de 27 años.

¿La razón?, Carlos había perdido una apuesta con sus compañeros de la construcción, luego de que su equipo perdiera por la máxima cantidad de goles, indiscutiblemente, Caros tuvo que visitar una clínica de intercambio para que su cuerpo fuera convertido en el de una mujer bastante sexy y femenina, con la segunda condición de que debía de llegar al trabajo vestido con lencería completamente sexy que lo hiciera ver como toda una putita.

Carlos, como casi todos los días que llevaba trabajando con el cuerpo de una mujer, estaba harto de seguir trabajando en la construcción al menos vestido de esa forma, debía de usar esos tacones tan molestos durante la larga jornada de trabajo, lo que además de tener que lidiar con sentirse muy extraño teniendo un par de senos mediano que lo distraían ya bastante, así como el sentir que miraban con morbo su vagina casi expuesta, cargando baldes de cemento, de tierra y en diferentes situaciones laborales que legalmente no deberían de estar permitidas en cuanto a la seguridad de su trabajo, pero Carlos debía de pagar una condena de al menos 3 meses, trabajando de la manera más albañil y femenina posible.


martes, 8 de noviembre de 2022

"𝑫𝒊𝒂 𝒅𝒆 𝑴𝒖𝒆𝒓𝒕𝒐𝒔"

 🖤💀🧡💀🖤💀🧡"𝑫𝒊𝒂 𝒅𝒆 𝑴𝒖𝒆𝒓𝒕𝒐𝒔"🧡💀🖤💀🧡💀🖤


La hermosa tradición de mi país, donde todos celebran y veneran a sus muertos, recordandolos para que no desaparezcan como en coco...


Cada año, miles de personas salían a celebrar la gran tradición que toda familia mexicana debía de cumplir como una misión ancestral que va de generación en generación.


¿Qué más podría pasar en un día cualquiera como Halloween o Día de Muertos? 


-¡Oh, estoy vivo otra vez, y ahora soy una mujer, soy una linda jovencita! -


Mariana despertaba luego de una noche muy confusa y extraña, aunque ciertamente aquella linda chica que se miraba contemplando su hermoso cuerpo en el espejo no era la verdadera Marina.


Días antes, Mariana había recibido un mensaje extraño y completamente anónimo en una carta tal cuál como en los viejos tiempos dónde todo era más arcaico y natural que un mensaje de texto digital.


”Te esperamos en nuestra gran fiesta de muertos, solo pocos podrán asistir, no dudes en faltar, ya que fuiste de las pocas personas en ser especialmente elegidas"


Mariana no cabía de la felicidad, pero por razones desconocidas la misma persona o el mismo remitente de la carta pedía no revelar dicho acontecimiento a nadie.


Mariana solo era a una chica de 23 años, quien hasta ahora solo pensaba en que el modelaje y los streaming como influencer le ayudarían para valerse en una sociedad actual basada en lo pt que podría verse con su cuerpo.


Ella termino de arreglarse para ir a su fiesta secreta, dónde había sido especialmente invitada y sin más avisó llegó a la dirección que le decían, notando que se trataba de una simple casa en un barrio no tan agradable, pero ya estaba ahí y no había de otra más que acercarse y preguntar.


Al llegar, un par de personas cuidadosamente seleccionadas y de muy variadas categorías yacían presentes en la puerta de aquella curiosa casa que decía albergar una fiesta grandiosa y secreta.


-¡Hola, así que tú también fuiste especialmente invitada! -


Juan, un chico de unos 15 años, venido de una familia de pocos recursos, se acercaba algo penoso y curiosamente excitado al ver que una chica hermosa llegaba a la misma fiesta secreta a la que el había sido invitado.


-¡Eh, oh, si!, supongo que tú también así como el resto de estás personas...-Mariana le decía algo despectiva -


-¡Sí, así es!, no entendemos porque niña, pero si no te gusta o vivir con gente especial como nosotros pues eres libre de irte preciosa -


Fernando, un hombre de 57 años de mal aspecto, casado y con varios hijos que mantener así como a su huevona esposa, con un trabajo humillante que apenas le daba para mantenerse le decía.


-¡Hola!, persona a estás personas, creo que todos estamos muy nerviosos -


Claudia, una señora de unos 45 años le decía tratando de hacer comunicación y que la chica no se sintiera desprotegida, ella era una madre soltera, no tenía esposo, pues el hombre la abandonó apenas se enteró de su embarazo a los 22, trabajaba como secretaria para un hombre machista en un despacho de contadores.


-¡Y entonces porque siguen aquí, que no ven que este lugar da asco, parece un mugrero! -ella respondía -


-¡Bueno, no es como que tengamos mucha expectativa, solo sabemos que somos personas con necesidades quienes fuimos misteriosamente invitados para mejorar nuestras vidas -


Karla, una chica estudiante de 17, fastidiada de su vida de pobre y con ganas de estudiar en una grande y cara universidad, donde pudiera volverse rica como la gente poderosa le decía.


-¡Y que todos aquí con pobres, porque yo soy una chica de bien y sin preocupaciones! -


-¡Pues no wey!, que no vez que yo tengo clase no como estos nacos osea...-


Ernesto, un chico de unos 24 años, con buen porte y estilo clasista le decía, el había venido con una declaración al parecer falsa de una elegante y exótica fiesta qué, al igual que Mariana, habían sido traídos con engaños de ser especialmente invitados a una grande e importante fiesta.


-¡Pues yo también vine aquí!, Invitada como una exclusiva, no sé porque también invitaron a esta gentuza -


Silvia, una mujer de 37 años, quien lucía como una elegante y refinada mujer también reprochaba por aquellas personas marginales.


-¡Yo me escape de casa de mami, no debí hacerlo, pero quería venir a una fiesta de adultos! -


Liz, una niña de 11 años también se acercaba apenada, ella era hija de una familia tranquila pero no pobre.


-¿Que hace una niña aquí, que es una broma? -Mariana le decía algo enojada y con ganas de irse -


-¡Pues no solo ellas mira, esta chica dice que tiene 14, pero tiene pena! -


Luis de 29 le decía mientras se acercaba con Laura otra chica joven quien aparentemente habían sido invitados.


-¿Ustedes también fueron invitados? -Diana una chica de 19 se acercaba -


-¡Hola, disculpen...!, ¿Aquí es la fiesta? -Sergio de 16 llegaba esperando ver chicas sexys y cerveza -


-¡Creo que aquí es la fiesta Valeria ya vente! -Gabriela, una chica de 17 que llegaba le decía a Valeria de su misma edad quien también había sido invitada y aún no encontraba el lugar -


-¡Ash, puro niño estúpido, mejor me voy! -Dario, un importante abogado de 34 años reprochaba mientras caminaba erguido y decepcionado a su auto -


-¡Esperen, porque tan tristes amigos, la fiesta está por empezar...! -


Un hombre encapuchado con una sotana salía de aquella casa misteriosa sorprendiendolos al salir de entre las sombras.


-¡Díganos para que nos trajeron a este lugar! -Silvia renegaba -


-¡Ustedes son los invitados especiales de esta noche, por favor, síganme!, les prometo que no se van a arrepentir...-


Las personas desconfiaban, sobre todo Mariana, Silviaa, Ernesto y Darío quienes eran los de la alta clase aparentemente.


Pero aún así, la excitación y curiosidad los amarro directo a la casa de mal gusto, junto con el resto de personas y niños que habían llegado finalmente al sitio.


Al entrar, notaron que todo estaba oscuro, parecía que había cortinas por todas partes y apenas se podía uno mover de un lado a otro, era como una especie de pasillos formados por un tendedero de cortinas que funcionaban como paredes.


Entonces, llegaron a un cuarto igual de oscuro, pero en aquel sitio se encontraba un altar lleno de velas negras, una enorme estatua de la Santa Muerte y varias fotos de desconocidos en su haber, con adornado de flores de Cempasúchil y algunos que otros claveles y rosas negras.


-¡Hay que horror!, ¿Porque nos trae a este lugar? -Silvia le decía -


-¡Ya vámonos de aquí, esto está mal! -Juan aprovechaba para tomar del brazo a Mariana quien seguía siendo la chica más sexy del grupo, intentando alcanzar su redondo culo con una de sus manos -


-¡Óyeme pendejo déjame, solo eres un niño! -ella arrojaba lo arrojaba lejos de su cuerpo -


-¡Si, este lugar se ve feo y da miedo! -Liz les decía con miedo, pues solo era una niña -


Las personas comenzaron a alterarse, pues no era para nada normal, entonces, miraron como todos se encontraban encima de una enorme figura de pentagrama hecha con sal.


-¡Está no es una fiesta, es un culto! -el señor Fernando gritaba conmocionado -


-¡Vámonos de aquí! -Claudia gritaba con miedo -


-¡Ahhh! -las chicas gritaban -


De repente un par de espectros o mejor dicho, de sugetos extraños y psicópatas se aparecían frente a ellos, las personas intentaron enfrentarlos y escapar pero estos parecían estar protegidos por una especie de muro de cristal que de la nada había aparecido a su alrededor, encerrando los como unas viles presas.


-¡La pt madre, nos van a matar! -Ernesto gritaba -


Las personas golpeaban el duro muro que hacía frente a ellos, mirando con miedo como aquellos sugetos los miraban como presas ante ellos.


-¡Queridos invitados!, por favor, tranquilos, está es una ceremonia espiritual, no pueden interferir con los planes del señor, esta noche sus vidas serán mejoradas, para bien o para mal...-


Un hombre encapuchado y con máscara parecía decirles, se notaba que era el sagrado líder, nadie parecía querer responder, hasta que uno de un disparo se escuchó eliminando a Fernando, quien era el hombre más desdichado del grupo.


Todos se quedaron callados y con miedo empezaron a obedecer, el cadáver del hombre yacía en el suelo, su sangre se derramaba con rapidez en el suelo, aunque parecía un río de sangre la cual escurria en aquel pentagrama formado en el suelo, manchando la sal esparcida en el pentagrama con su sangre.


-¡El está muerto! -Karla lloraba mientras todos se hacían un grupo unido - 


-¡Bien, la sangre del desdichado ya impregnó nuestro círculo vital para esta ceremonia! -


-¡Son unos hsdpt! - Luis les gritaba -


-¡Solo falta que se derrame la sangre del inocente! -


-¿Qué, qué quiere decir idiota? -Claudia gritaba estremecida por sus emociones -


Un hombre salió de la nada y tomando a la pequeña Liz por sorpresa, le rebanó el cuello frente a todos, quienes intentaron defenderla rápidamente, pero había sido demasíado tarde, el hombre se escabullo dentro de las sombras y lamentados, miraban como la sangre de la niña inocente había sido esparcida por el pentagrama al igual que la del hombre.


-¡Bien, ya casi terminamos, los sacrificios han sido la ofrenda de la ceremonia! -


-¡Malditos, mataron a una niña! -Ernesto gritaba enojado -


Pero los encapuchados ni siquiera se inmutaban, de la nada, un gas comenzó a cubrirlos, surgiendo efecto con rapidez, pues luego de unos segundos, todos terminaron inconscientes en el suelo.


-¡Muy bien, ahora ya podremos comenzar! -


El supremo líder anunciaba a sus secuaces quienes entraron en el sitio acomodando los cuerpos de las personas en una especie de circulo que rodeaba el pentagrama, recogieron los cuerpos del hombre y de la niña y los incineraron en otro cuarto alejado.


Cuando finalmente había llegado la hora, el líder comenzó a recitar sus oraciones.


-¡Oh querida Santa!, acepta está sangre derramada como tributo y concede a los muertos estos cuerpos como una nueva oportunidad de vida -


 -¡Oh!, queridos muertos que nos visitan año con año del más haya, espero que acepten estos cuerpos como ofrenda y acepten esta nueva vida con la esperanza de resurgir de las tinieblas, espero que cada cuerpo que será su nuevo recipiente sea de su agrado y lo disfruten aprovechando su nuevo vida al máximo -


El pentagrama comenzaba a quemarse como si el fuego ardiente lo incendiara, pero la escencia de un humo basto y oscuro energía de aquella forma como si la puerta de un tenebroso portal se abriera de manera bidimensional.


De repente, las almas de aquellos seres de los que sus retratos yacían en el altar comenzaron a emerger desde el plano astral hasta el real.


-¡Ahhhhh, vida, nueva vida, queremos nueva vida! -


Los espíritus de aquellas personas rodeaban el lugar girando como rueda sobre los cuerpos de los vivos, de repente, cada uno comenzó a caer sobre un cuerpo en el suelo al azahar y como si se tratara de una película, las almas de los inocentes eran arrancados de sus cuerpos siendo devorados por una sombra espectral que tenía forma de la Santa vigilando que los deseos de sus seguidores fueran cumplidos con forme a la ley divina.


Los cuerpos de las personas poseídas y despojadas de sus cuerpos temblaban en el suelo, estremecidos por el intercambio de vidas por los que habían sido ofrendados, sufriendo cambios y un proceso de adaptación que drásticamente provocaba en sus cuerpos una transición sobre natural y poco convencional.


Luego de unas horas, cada persona renacida fue entregada en su nuevo hogar listos para contemplar su nueva vida.


Víctor despertaba, sintiéndose vivo luego de pasar años en el otro mundo, como un alma separada de los vivos en la eternidad.


El había muerto hace muchos años a causa de un disparo, luego de intentar robar un banco, sus tiempos de adicciones y malas acciones se habían terminado una vez que aquel policía le había arrancado la vida.


Aún se sentía extraño, si bien tenía tiempo sin sentir la cálida sensación de carne humana y de su sangre recorriendo sus venas, la experiencia era completamente distinta de como lo recordaba, su pecho pesaba más que cuando recordaba haber vivido, el cabello caía sobre su rostro y de alguna manera sabía que su cuerpo era muy distinto a lo que recordaba en su antigua vida como hombre.


Con sus mano tratando de alivianar el duro golpe de realidad que estremecía su cuerpo y mente, Victor miraba como se encontraba en el acomodado y limpio cuarto de una persona con preocupaciones, sin duda sabía que nada en aquel sitio era suyo hasta ahora.


De repente, su cuerpo sintió un leve cosquilleo y recapacitando, dirigió su mirada hacia su pecho dónde se encontró dos bultos bien formados colgando de el, cubiertos por una linda blusita muy suave que lo hacía sentir fresco.


-¡Oh, que tenemos aquí, ahhhh, son senos, son senos de mujer...!, Eso quiere decir qué..., ¡Reencarne en una mujercita! -


Victor miraba su cuerpo estremecido, nunca había visto a una mujer tan sexy de esa manera, teniendola tan cerca y con la posibilidad de tocarla a su antojo.


Aún su cabeza le dolía y le daba vueltas, aún no procesaba estaba vivo nuevamente y en el cuerpo de una mujer.


Con calma, caminó hasta el baño, mirando asombrado y excitado su reflejo, observando como tenía un nuevo cuerpo perfecto y sexy, poniendose paradita con sus piernas similando apretar el culo para ver cómo sus ricas piernas formaban una muy sexy silueta.





Entonces, comenzó a sentir varios espasmos en todo su cuerpo, se sentía agotado y algo adolorido, parecía que sus piernas y su abomen le dolían extrañamente, como su un agonizante y agudo sentido estremeciera todo su cuerpo en un solo punto.


Víctor cayó al suelo adolorido, sentía como su cuerpo estremecía de dolor, su mente se esforzaba por entender que sucedía, entonces, miro como su entrepierna se sentía con un fuerte cosquilleo y de la nada, sus pantalones se mancharon de un fluido extraño que parecía ser sangre.


-¡Maldita sea, apenas vengo reviviendo y ya me estoy muriendo! -


Victor se quitaba los pantalones, observando como ahora tenía una vaginita de mujer entre sus piernas, con asombro y miedo deslizo su tanga de las piernas, encontrando un mar de sangre escurriendo por su vagina.


-¡Mierda, me desangró...! -


Trato de levantarse asustado, hasta que un duro golpe de realidad cruzó su mente.


-¡Carajo, en verdad ahora soy una mujercita! -


Victor se sentó sobre la taza examinado aquella parte femenina que ahora tenía, la sangre evacuaba de ella paulatinamente y frotando de ella suavemente pensando que aliviaría de esa manera el dolor, sintió como en lugar de eso una fuerte sensación embargaba su cuerpo haciendo que otro malestar se aliviará dentro de si mismo.


Sus pechos me ardían y sentía como se apretaban aumentando su pecho y volviéndose más sensibles de sus nuevos pezones.


-¡Ahhh, que rico!, sin duda es un gran placer ser una mujer, pero tendré que aprender mucho si no quiero quedarme embarazada, lo que menos quiero es un pendejo chamaco dentro de mi para cuidarlo el resto de mi nueva vida, la cual no pienso desaprovechar en lo absoluto -


Victor trato de limpiar aquella parte y luego busco algo que ponerse entre las piernas como las mujercitas lo hacían cuando les pasaba este tipo de cosas.


Pero no encontró nada que pudiera servirle y tan solo acomodó su calzón y su pantalón nuevamente como estaba, tenía que hacer algo pronto si no quería que la sangre siguiera siendo un gran problema.


Si no darse cuenta, Victor estaba pensando como chica, salió de su nuevo departamento, dirigiendose hasta una farmacia.


No era para menos escuchar silbidos y ver cómo los hombres lo miraban y se referían a el con morbo.


-¡Que me vez pendejo! -


Le gritaba a un chico quien se había quedado mirando muy excitado su cuerpo, pero no era lo que el pensaba.


-¡Eh, amiga, tus pantalones nena...! -una chica se acercaba con pena intentando ayudarla -


-¡Qué, oh, no puede ser, está cosa sigue sangrando! -


La chica la observó extrañada y quitándose su suéter se lo amarro alrededor de su cintura para tapar el imprevisto.


-¡Ay, muchas gracias nena, eres muy preciosa y amable enserio! -Victor se acercaba a darle un beso en agradecimiento -


-¿Qué te pasa estúpida? -la chica se alejo enojada dejando a Víctor con las ganas -


-¡Carajo, creo que debo de tener más cuidado! -


Luego del imprevisto, Victor continúo su camino, llegando a una farmacia que afortunadamente estaba cerca, al llegar, no tenía ni idea de cuál paquete de toallas tomar, se sentía como un idiota buscando cosas de mujercita para la que era su vagina.


-¿Qué tipo de toallita buscas amiga?, ¿Con alas o sin alas?, ¿Flujo abundante o regular?, ¿De día o de noche? -una trabajadora le decía -


-¿Eh, no, no lo sé, supongo que la que sea? -


-¿Qué no sabes cuánto sale de ahí querida?, Pareces nueva, mira que noto que su pantalón parece que tendrá un nuevo color...-


-¡Ay, si!, es que llevo un rato escurriendo y no se que hacer -


-¡Eres flujo abundante amiga!, te recomiendo que pases a la tienda de aquí alado a comprarte unos nuevos pantalones porque no creo que quieras regresar de esa forma a tu casa y que los hombres pervertidos se la pasen mirándote con asco -la chica trataba de tapar su nariz ante el fuerte olor dela sangre vaginal de Victor -


-¡Oh, bueno, está bien...! -


Victor se acercaba a pagar luego de que la chica le diera un paquete de toallitas de flujo abundante y otro nocturno de flujo abundante, ambos de alas y con olor a rosas.


-¿En tus días...? -un tipo preguntaba alardeando con burla a su lado -


-¿Qué...?, ¡Ahhh!, ¿Qué te pasa pendejo? -Victor le gritaba luego de entender el porque el chico le miraba tanto el culo y se burlaba -


-¡Son 250 amiga! -la cajera le decía -


-¿Qué, tanto fue? -


Victor cuestionaba, rápido comenzó a buscar entre sus bolsas de pantalón su cartera, pero se dió cuenta de que había olvidado que ahora era una mujer y no había traído sus cosas en una bolsa femenina como debía de ser.


-¡Eh..., Olvidé mi dinero! -


-¡Lo siento señorita, no puedo hacer nada, tiene que pagar! -


-¡Oye por favor ayúdame, no se supone que las mujeres se apoyan en todo, es una emergencia...! -


-¡Lo siento amiga, pero es mi trabajo! -


-¡Tenga señorita, yo pago las toallitas de la chica! -


-¿Cómo? -


-¡Listo jóven! -la cajera coqueteaba -


-¡Se dice gracias...! -


-¡Eh..., Ash, gracias pero no puedo pagarte...! -


-¡No te dije que lo hicieras, nos vemos! -


En chico se fue y Víctor se quedaba pensando, el había sido amable, además era lindo, sería bueno agradecer de alguna forma, pero al salir el chico ya no estaba.


Victor cuestionaba su manera de ser, algo están cambiando dentro de si mismo, pero no estaba acostumbrado a ser tratado como una mujercita, 


Recordando lo que la chica le había dicho, Victor camino a la tienda de a lado esperando comprar un pantalón, como era de esperarse, no sabía que talla era, lo que si sabía era que tenía un enorme culo y no sabía cuál le quedaría perfecto, una chica noto su preocupación y se acercó a ayudarle, entregandole un par de pantalones que comenzó a probarse.


-¡Listo, creo que este me queda perfecto, es que tengo un culote y...., Ah, lo siento no debí decir eso...! -


-¡Está bien amiga, no te preocupes, pero apúrate a pagar antes de que te vuelva a ocurrir otro accidente...! -


-¡Oh carajo, olvide que no traje mi dinero! -Victor recordaba asustado -


-¡Ey que tal, así que comprando pantalones...! -


El chico de antes apareció caminando de regreso por la calle y encontró a la bella chica haciendo otra comprar sin dinero.


-¡Agg, tu otra vez!, Pues si, rayos, este..., podrías prestarme, la verdad olvide que no traía dinero, otra vez.... -


-¡Será un placer nena! -


El chico pago nuevamente, entendía que la chica se sintiera presionada, Victor no veía claramente las intenciones del chico, aunque estaba distraído pensando en las tetas de la chica de la tienda, así mismo, su mente se apaciguaba al ver al chico apuesto frente a el.


-¿Y en dónde vives? -el preguntaba -


-¡Eh, este yo...!, ¿Porque quieres saber eso, me vas a violar? -


-¡Jaja, que buena bromista eres!, Ya que te pague tus toallitas y tu pantalón creo que me debes de pagar, es lo justo, ¿No? -


Victor cuestionaba su manera de cobrarle, el no tenía dinero ahora, pero seguro que con ese cuerpo sería fácil tenerlo dentro de poco, aún no pretendía acostarse con hombres por dinero pero ya que el había sido tan amable trataría de experimentar cosas nuevas aprovechando la oportunidad.


-¡Está bien, sígueme...! -Victor le decía tomando su mano mientras se alejaban de la tienda y de la chica que lo miraba en el mostrador -


Ambos caminaron hacia su departamento, al llegar, Victor abrió fácilmente pues había olvidado cerrar con llave, una vez dentro, Victor se quitó los pantalones con la tanga aún manchada y se abrió de piernas sentado en el sofá mostrando su vagina expuesta aún manchada de sangre.


-¿Pero que estás haciendo...?, ¡Jajaja! -


-¡Pues que no vez, te voy a pagar lindo! -


-¡Enserio eres de esas chicas...! -


-¿Qué?, pensé que querías cogerme, o qué, ¿Eres pt0? -


-¡Jajaja, no nada de eso!, Y qué, ¿Tu eres pt@? -


Victor se quedó pasmado, rápidamente se subió el calzon y los pantalones apenado.


-¡Ay no jeje, yo apenas desperté con este cuer....!, Desperté y me pasó esto de la sangre y eso, aveces mi mente se desvía, lo siento mucho, ¡Estoy loca jeje...! -


Victor trataba de no parecer una zorr@, busco entre sus cosas algo de dinero y afortunadamente tenía bastante en su cartera, unas cuantas targetas de crédito y unos cupones de tiendas caras de ropa.


Luego de pagarle, el chico se acercó dándole un beso en la mejilla y luego se marchó.


-¡Gracias por ayudarme! -


-¡De nada linda! -


Luego de que el chico se fuera, Victor comenzó a sentir dolor de nuevo, se fue al baño tratando de terminar con ese asunto y luego se dió un baño descubriendo nuevas sensaciones con su cuerpo, cuando se quitó la sangre de encima, finalmente miro su vaginita tierna y fresca, un hueco de miedo embargo su estómago, ahora tenía una vagina, debía de comportarse y tratar de ser una mujercita, ya no era aquel hombre adicto y empedernido, tenía una nueva vida y debía de aprovechar la ofrenda de la Santa, al final de cuentas ahora tenía dinero y un buen cuerpo para comenzar una nueva vida, aunque siendo una mujercita que tendría que aprender a adaptarse para no terminar arruinado todo como en si vida pasada.


El cuerpo de Claudia despertaba luego de que un chico le gritara, la supuesta mujer no entendía que sucedía ni porque un hombre le gritaba de esa forma.


CONTINUARÁ......


(Si usted quieren y apoyan está historia, ya que luego dicen que es puro sexo y que es muy fácil como los hombres ahora solo lindas mujeres, estoy intentando cambiar un poco la trama, así que espero que les guste)


-Kary-