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domingo, 23 de junio de 2024

Del Caos al Amor




Karina (35) vestía tan femenina como todos los días, ella era una mujer que le encantaba denotar su sensualidad y su belleza, coqueta y madura aunque trataba de resaltar un poco de la pequeña juventud que aún tenía.

Ella se dedicaba a un pequeño puesto de flores en el centro de la ciudad donde vivía, pues era su sueño cumplido, cada mañana al despertar, desayunaba algo rico al ritmo de la música y salía feliz hacía su trabajo.

De otro lado de la ciudad, Víctor (27) salía cansado luego de una ardua noche sin dormir bien por el calor, para variar tenía que madrugar ya que su trabajo era detestable.

El chico trabajaba de recolector de basura, cosa que si bien no le daba tantos ingresos como esperaba, era la única opción que tenía para mantenerse y vivir, a pesar de los olores y de lo asqueroso que podía ser recolectar cierto tipo de desperdicios que arrojaba la gente.

Víctor llegó muy temprano presentándose a su jefe y de ahí partió con sus dos compañeros hacía el centro donde tenían que hacer su ruta de recolección.

-¡Espero que a su novia le encanten sus flores joven! - decía Karina emocionada de entregar otro ramo más, en especial le encantaba que fueran para una pareja de novios enamorados.

-¡Qué asco!, otra vez esa pendeja vieja con sus cochino desperdicio de flores - renegaba Víctor al llegar nuevamente donde el puesto de Karina.

-¡Ya no te quejes Vic!, ¿Apoco no está sabrosa la vieja de la florería? - le decía su compañero Luis.

-¡Pues la neta si está chida!, pero mírala, solo sabe estar feliz con sus cochinas flores y aquí uno valiendo verga recogiendo su desperdicio.


Ambos compañeros bajaron a recoger el deshecho y Víctor se quedó mirando por un momento a Karina, quien ya sabía que otra vez la estaba acosado el tipo de siempre, que le hacía el feo por los deshechos de su negocio.

-¿Otra vez espiándome degenerado?

-¡Cámara si solo estoy viendo sus cochinas flores?

-¡Óyeme más respeto idiota, es mi negocio!, que tengas que estar recogiendo desperdicio no es mi culpa.

-¡Pues como ve que ese es mi trabajo y a mucha honra!, pero tampoco tenemos que estar aguantando sus desperdicios.

Ambos estaban peleando nuevamente, mientras que llegaba Luis a retirar a su compañero.
-¡Ya cállate!, que, ¿Quieres que te corran?

Ambos regresaron a seguir con su trabajo.

Luego de todo el cansado día, Víctor regresaba a su casa sintiéndose horrible por el mal olor que estaba impregnado a su cuerpo.

Se sentía asqueado de siempre tener el sudor con mal olor de la basura en todo su cuerpo, se dio un baño limpiándose sus manos sucias que, aunque tenía guantes para protegerse, el líquido de los deshechos mojaba sus guantes y traspasaban la tela humedeciendo sus manos.

Luego de cenar un plato apenas suficiente con frijoles y un tamal que hizo su madre, se fue a dormir.

Al terminar de ver ser sus últimas flores, Karina cerraba su negocio, se fue al baño a retocarse un poco su maquillaje y se peinó, rociándose un poco de su deliciosa fragancia para oler rico, pues ella tenía una cita con un hombre que había conocido hace poco, ah decir verdad, era su segunda cita, luego de comprobar que no tenía pareja ni alguna cosa que pudiera decepcionarla.



Karina salió a cenar con Sergio, su pretendiente y todo parecía ir de maravilla, hasta que Sergio se puso un poco más romántico de la cuenta, insistiendo en ir a su departamento para hacer cosas más interesantes.

Karina se sintió incómoda y decidió frenar a Sergio, quien ya la tenía decepcionada por su comportamiento altanero y abusivo, pues solo le interesaba tener seco con ella para terminar botándola.

-¡Ay amiga!, no te sientas mal, ya sabes cómo son los hombres, solo piensan con el pito y no son nada románticos.

-¡Pues sí!, pero ya no se cuando llegara el buen hombre que me demuestre que es la pareja ideal para mí.


-¡Mira Kary!, ya estás grande, deberías de empezar a aceptar a un hombre o de plano quedarte sola.

Termino de platicar con su amiga y se fue a dormir decepcionada y triste por no poder asentar cabeza con nadie.

Al día siguiente, Víctor pasaba nuevamente a recoger la basura de Karina, cuando este la notó triste, la mujer estaba cabizbaja y realmente no se miraba su sonrisa llena de amor y felicidad como todos los días.

-¡A caray, pos que tiene ahora! - saludaba Víctor algo burlón.

-¡Ay que te importa pesado!, ¿Ya terminaste de sacar la basura?, porque me llega tu cochino olor a basura.

-¡Órale, bájele tres rayas a su mal humor señora!

-¿Cómo que señora si yo estoy joven idiota?

-¡Bueno, pero joven de la tercera edad!

-¡Ya lárgate de aquí estúpido!

-¡Cámara pues!, yo solo me preocupaba por usted, la veo triste y usted siempre está feliz.
-¡Como si te importara!

-¡Jálate verga, si no estamos en horas de descanso! - Luis interrumpía tomando a Víctor por la espalda y dirigiéndose a otro montón de basura.

Karina se quedó pensando, el chavo había sido amable a pesar de su actitud prepotente y altanera de siempre, respiro un poco y trato de armar otro montoncito de ramos.

-¿Será que…?, ¡Ay no!, está muy joven para mí.

Karina pensaba ilusamente en que el chavo de la basura le gustara, pero no se hacía la idea de tener un novio basurero, además de que era mucho más joven y ella quería a un hombre bien formado.

Luego de un rato, Karina estaba preparando un ramito que le habían encargado cuando de repente se sintió mareada.

Empezó a escuchar gritos de toda la gente por todos lados, cuando sintió un temblor en todo su cuerpo, de repente, se sintió extraña, como si su cuerpo no fuera el mismo.

Miro a todos lados hasta que notó que se encontraba en una calle muy lejos de donde estaba su negocio o su casa, mientras analizaba el lugar, notó el camión de basura que siempre pasaba por su negocio.

Entonces, miró sus manos así como el resto de su cuerpo, percibiendo un extraño y horrible olor que emanaba de todo su cuerpo.

-¿Qué es esto?, ¿Qué hago aquí y porque tengo este cuerpo?

Karina chillaba mientras escuchaba como su voz le era familiar pero también era de hombre, entonces, miró a su alrededor como toda la gente se veía bien loca agarrando sus propios cuerpos, en especial las mujeres quienes tocaban sin pudor su pecho y sus piernas.

-¡Víctor, Víctor!, ¿Qué te pasa Víctor? - gritaba Luis a su amigo, asustado de lo que estaba mirando, al parecer a él no le había afectado.

-¡Yo no soy Víctor!, espera no me digas que soy ese tarado que recoge la basura en mi negocio.

-¡Que chingados dices Víctor!

-¡Yo me llamo Karina, soy la chica a la que pasan a recogerle su basura en la florería.

-¡Verga cabron!, ¿Pues que te fumaste ahora?, está bien que te guste la vieja o que te guste burlarte de ella pero déjate de chingaderas.

Karina se sintió cohibida al saber que estaba en el cuerpo del chico de la basura y saber que le gustaba.

-¿Qué no ves a tu alrededor?, nadie está en sus cuerpos así como tu amigo, ¡Seguramente él está en el mío!

Karina gritaba asustada y nerviosa, pues un hombre desconocido estaba en su cuerpo.

-¡No, no puede ser!, ¿Todos cambiaron de cuerpo? - Luis gritaba asustado pensando en su mamá, en su hermana y en su esposa -¡Mierda tengo que irme!

Luso salió corriendo asustado esperando que no le pasara nada a su familia.

-¡No me dejes aquí sola, no se donde estoy!

Karina gritaba asustada aunque luego de un rato, se dio cuenta de que estaba en el cuerpo de un hombre y no debería de pasarle nada.

Trato de caminar hacía donde fuera, esperando encontrar una salida hacía cualquier parte conocida.

El transporte y la ayuda policiaca no eran una opción, en todos lados era un enorme caos, la gente había cambiado de cuerpo al azar, era el Cals Universal.

-¿Qué verga me paso? - jadeaba Víctor tocando su cabeza adolorida, llevaba horas dormido hasta que despertó y notó que se encontraba en la florería conocida de todos los días en su ruta -¿Qué chingados estoy haciendo aquí?

Víctor se levantó desconcertado sintiendo como todo su cuerpo se sacudía de manera extraña, no fue hasta que miró con detenimiento su cuerpo que se levantó asustado.

-¡Ora verga!, ¿Porque soy una mujer?, ¡Tengo tetas!

Víctor estrujaba su pecho sintiendo como sus ahora senos se oprimían suavemente como dos masas gelatinosas.

-¡Pero que chingados!, ¿Porque soy una mujer?, ¡Aaaahh aunque esto se siente rico!

Víctor paró de manosear su cuerpo al notar como comenzaba a sentirse caliente de manera extraña.

-¿Qué estoy haciendo en la mentada florería de esa vieja?, ¡Espera…, soy ella, soy la vieja de las flores!

Víctor corrió al baño luego de sentir el pánico de pensar que estaba en el cuerpo de aquella mujer, cuando llegó y se miró en el espejo notando que efectivamente se había convertido en ella.

-¡No puede ser, jajajaja, sí soy esta vieja!

Víctor continuó apretando sus tetas mientras que las sacaba del escote de su vestido, sintiéndose algo incómodo por tener un cuerpo de mujer además de estar usando vestido y zapatillas.



-¡Ahhh no puede ser que rico es esto!, ¡Ha cabron, tengo vagina!

viernes, 17 de junio de 2022

𝑯𝒊𝒔𝒕𝒐𝒓𝒊𝒂𝒔 𝒅𝒆𝒍 𝑮𝒓𝒂𝒏 𝑪𝒂𝒎𝒃𝒊𝒐

 -Rápido cabron, no sabemos cuánto dure esta mamada- decía Alexandra mientras se bajaba los pantalones, dejando su tanga roja al aire.





-Ehh no se… No sé si esto sea correcto.-

Respondió Manuel muy nervioso.

-Si no supieras si es correcto no te la hubieras sacado chamaco, ahora ven aquí y más te vale que me metas la reata, no aguanto la puta calentura, se lo pediría a alguien más pero no hay nadie.- Decía desesperada Alexandra, mientras se volteaba y comenzaba a jugar con sus enormes tetas.

Manuel no la pensé se acercó y tímidamente separó la delgada tanta del culo de Alexandra.

-Vaya! Hasta que te animaste chamaco.-

Miguel introdujo la verga en el cálido coño a lo que un suspiro escapó de los labios de Alex.

Después de unos mitos Manuel estaba envistiendo con todas sus fuerzas.

-No mames!, que rico cabron sigue así.- decía mientras bajaba la mirada y pensaba y gritaba.

-QUE RICO ME REBOTAN LAS TETAS!- 


Hace unos minutos había ocurrió un o gran cambio, Alexandra de 28 y Manuel de 18 habían salido a acampar, Alexandra le pido a Manuel que la acompañara por agua, pero en camino ocurrió el gran cambio dejando a Ricardo de 45 años un prisionero quedará en el cuerpo de Alexandra, bombardeando por sus hormonas se desquitó con la primera persona que vi su primo, ahora Rafael de 15 años confundido por lo que estaba pasando pero no dejaría ir oportunidad de perder su virginidad aún que sea con una completa desconocida.