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sábado, 8 de febrero de 2025

𝐑𝐨𝐛𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐜𝐮𝐞𝐫𝐩𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐦𝐚 𝐝𝐞 𝐦𝐢 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫 𝐚𝐦𝐢𝐠𝐨


Desde que me transforme en la mamá de mi mejor amigo mi vida ah sido mucho más sencilla y placentera, siempre envidie su vida pues su marido le daba todo, además tenía un cuerpo muy sexy y siempre soñé con poder tocar sus tetas.

Sin nada que perder, falte un día a la escuela para poder visitar de sorpresa a la señora Sandra, ella me preguntó el porque no había ido a la escuela, su hijo si había asistido y no se encontraba en casa, ella estaba sola así que era el momento perfecto para mi plan, la mujer no dejaba de hacer preguntas y yo seguía en un plan misterioso, fue entonces que saque el medallón de mi mochila y nos toque a ambos con el.

La mujer se quedo paralizada la igual que yo, el medallón comenzó a brillar y poco a poco nuestros cuerpos comenzaron a cambiar, lentamente me fui convirtiendo en Sandra y ella en mi, la ropa comenzó a quedarme apretada mirándose debajo de mi playera como los senos de Sandra comenzaban a crecer en mi pecho, mi pequeño miembro comenzaba a crecer excitado por los cambios pero no tardó mucho en también desaparecer para formar la vagina de Sandra en mi entrepierna, mi cuerpo comenzó a crecer hasta ser más alto, mis piernas y los glúteos crecieron y todo mi cuerpo termino de sufrir cambios, Sandra también termino de transformarse en mi notando lo chistosa que se veía con mi cuerpo vestido de mujer.

La parálisis termino y Sandra con mi cuerpo se quedó boquiabierta, comenzó a llorar mirando lo que había hecho, de alguna forma eso comenzaba a excitarme, el sentir como ella suplicaba que le devolviera su cuerpo, sin dudarlo, comencé a desnudarme quitándome la apretada ropa de niño que tenía, obligándola a ella a hacer lo mismo, quedamos un buen rato desnudos y notaba como mi antiguo miembro que ahora era suyo comenzaba a crecer al mirarme, si duda su amigo era muy lascivo, mientras que estrujaba su par de tetas desnudas frente a ella bastante excitado, su cuerpo era magnífico, me sentía bastante bien al sentir todo su cuerpo, ella lloraba exclamando que revirtiera lo que hice, pero entonces use el medallón para borrar su memoria y pasar sus recuerdos a la mía, ahora sabía todo de Sandra, como usar su cuerpo y como ser mujer, mientras que ella parecía no recordar nada, solo que era un niño que estaba sorprendido al mirar a la mujer que tanto deseaba desnuda frente a el, yo le sonreí y lo acerque dejando que me manoseara, disfrutando de una placentera experiencia en la que deje que mi antiguo yo me hiciera su perra, si tan solo alguien me hubiera dado esa oportunidad, ahora yo dejaba que un niño disfrutará de mi delicioso cuerpo, pues al final había complacido a un niño lascivo jejeje.

Ahora era una perfecta ama de casa, con la mente de una milf y la mente de un chico pervertido que complacía cada vez mejor su cuerpo cada día.

-Kary-



lunes, 20 de enero de 2025

¿𝐄𝐧 𝐝𝐨𝐧𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐚?

 -¡Dónde está, dónde está, dónde está, no puede ser, no aparece por ningún lado! -

-¡Hijo ya llegué!, ¿En dónde estás? -

-¡Maldita sea ya llegó mi mamá!, Tengo que apurarme a encontrar ese medallón para volver a la normalidad -

Había encontrado ese extraño medallón en una tienda de antigüedades, no sabía que poder tenía pero la viejita me prometió que podría experimentar cosas con el, seguramente todo había sido una trampa y la misma señora había sido un hombre como yo antes de la transformación, el medallón tenía el poder de convertirte en otra persona una vez lo tocaras con alguna prenda, pero la parecer esto solo era de una sola oportunidad y terminé transformándome en una versión femenina de mi mismo, luego de que use unas prendas que me había comprado para mí mismo hace algunos días, eh de admitir que estaba fascinado con los cambios, pero estaba asustado sin saber que decirle a mi mamá ahora que me había convertido en una chica para siempre.

-Kary-



sábado, 11 de enero de 2025

𝐔𝐧 𝐝𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐩𝐥𝐚𝐲𝐚

 

-¡Hijo apúrate!, tenemos que encontrar ese medallón, no podemos irnos de aquí hasta no volver a nuestros cuerpos -

-¡Si mami, eso hago, pero moverme con tu cuerpo tan voluptuoso no es tan fácil! -

-No sé cómo es que se te perdió, tu padre me va a matar, fue mi culpa traerlo a la playa -

"-¡Jejeje!, ojalá nunca encuentre el medallón, lo avente lo más lejos que pude cuando me quito los ojos de encima, siempre quise tener un cuerpo como el de mi madre, aún es joven y bien sexy, tan solo sentir como se mueve todo con este cuerpo me excita tanto, si supiera que yo fui quien lo arrojó lejos de aquí para que ya nunca volvamos a regresar a nuestros cuerpos, veré la manera de convencerla de no decirle nada a mi padre y poder disfrutar de su cuerpo a mi conveniencia, ¡Jejeje!, mira como todos me observan, seguro es por este rico culazo de mi madre, y ahora es mío, ¡Jejeje!"

-¿Ya lo encontraste hijo? -

-¡Eh, no mami, no aparece por ninguna parte!, Seguramente ya se lo trago la tierra o alguien más se lo llevó -

-¡Maldito sea, no puede ser, no quiero ser un niño de 12 años nooooooooo! -

Cuando Violeta de 35 años y su hijo de 12 fueron de día de playa, Violeta decidió llevarse consigo el medallón de oro que había encontrado su esposo de una excavación arqueológica, el hombre lo mantenía como un secreto y tesoro de la vida, pero Violeta lo quería exhibir por sentirse coqueta con el en la playa.

Sin saberlo, Violeta llevaba consigo un arma astral milenaria la cual ocasionó que ella y su hijo cambiaran de cuerpo al momento de que el chico lo toco distraído con sus grandes tetas, luego del Intercambio, Violeta estaba desesperada, no sabían cómo regresar a la normalidad, lo peor es que ya llevaban un buen rato buscándolo, pues su hijo le había hecho creer que se le había caído siendo el quien lo arrojó lejos para no volver a regresar a su cuerpo de niño nunca más, de esa forma disfrutar de los placeres del voluptuoso cuerpo de su madre.

-Kary-



domingo, 10 de marzo de 2024

Ahora soy la señora Jimena

 

Ahora soy la señora Jimena y estoy tan feliz con ello, no me importo haber perdido 26 años de mi vida joven con tal de ser esta hermosa mujer, poder pasar mis manos por sus generosas tetas y verme como toda una mujer en su cuerpo.


Días atrás, yo era Daniel un chico de 14 años que había comenzado a despertar interés en mi vecina, la señora Jimena, una hermosa mujer de 40 años que vivía a lado de mi casa, era muy amiga de mi mamá aunque se notaba la envidia que mi madre le tenía a esta. 


Claro que esa envidia era mutua ¡como no!, teniendo semejante cuerpazo para su edad, Jimena estaba buenísima a pesar de tener dos hijos y un esposo, es secretaria de una oficina y además le gustaba mantener su cuerpo en forma.


¿Pero como empezó todo?


Había estado investigando la manera de cambiar de cuerpo, no fue hasta que encontré un extraño medallón en internet que decidí ordenarlo en una página extraña que tenía otros artículos mágicos, una vez que llego a mis manos decidí robarle el cuerpo a la señora Jimena.


La ingenua cayó tan fácil, ella venía llegando del trabajo, se veía cansada y estaba apurada ya que tenía que tomar sus cosas para irse al gym, una vez que bajo de su carro me acerqué a ella jadeando inocente y tierno como cualquier niño dulce y tonto.


-¡Hola Jime…, buenas tardes señora Jimena!


-¡Hola mi amor! ¿qué tal?, ¿está tu mamá?


-¡Si claro!, ¿gusta pasar a verla? - le decía pensando en hacer más fácil el intercambio.


-¡Hay no, no! Más tarde vendré a verla, quería ofrecerle unas cosas, acabo de recibir el nuevo catálogo, bueno, hay me la saludas que ya voy tarde mi niño.


-¡Señora Jime…! 


-¡Ay… ash!, ¿Si mi cielo dime…? - me respondía enojada ya que se le hacía tarde.


-Necesito decirle algo importante pero que sea en su casa no quiero mi mamá nos vea, tengo…, miedo.


-¡Hay si mi cielo… claro entra…! - me decía sonando un poco más preocupada.


Dentro comencé a decirle un cuento sobre cómo mi madre me golpeaba cuando me regañaba cosa que no era cierta.


-¡Odio mi vida!, a veces quisiera ser como… 


-¿Cómo que hijo?


-¡A veces quisiera ser como usted!


-¡Hay mi niño no digas esas cosas no sabes lo que dices!


-¡Claro que lo sé!, usted es sexy, hermosa, tiene un buen trabajo, un lindo esposo y unos buenos hijos, unas hermosa casa, un carro bien chido, ¡lo tiene todo! 


-¡Hay mi niño no es para tanto!, todo esto lo eh conseguido con mucho esfuerzo, ¿tú crees que este cuerpazo me lo regalo dios? 😉 - la señora Jimena me guiño el ojo y jugueteó conmigo acariciando su pecho con sus manos simulando sensualidad.


-¡Si jaja bueno!, no quisiera quitarle más su tiempo solo quisiera regalarle este bonito obsequio en agradecimiento por su atención y amistad.


-¡Hay que tierno gracias! - ella lo tomo y luego de verlo unos segundos lo dejo en su mesita de la sala, pero al ver mi cara de tristeza ella pensó que quizás yo querría ver qué se lo probará.


Mi corazón latía intensamente al ver cómo comenzaba a colgarse el medallón, estaba intrigado de lo que sucedería, si por fin tendría ese hermoso cuerpo que me pertenecía a mí y a nadie más.


Luego de ponérselo ella lo observó en su cuello, yo estaba esperando a que sucediera el intercambio y entonces sentimos como algo vibraba en nuestros creo que así como yo, ella visualizó un extraño remolino seguido de un fuerte mareo y en segundos ambos habíamos cambiados posiciones.


Ahora yo estaba en el cuerpo de Jimena y ella en el mío, miré frente a mí aún pasmado por el extraño mareo de emociones que experimentamos, apenas comprendiendo lo que estaba pasando, sentí mi cuerpo diferente, me sentí más alto y grande, aunque con diferentes proporciones en mi cuerpo.



Agache la mirada solo para ver qué tenía un par de senos abultando mi pecho en un bonito vestido de oficina, jadeé suavemente esbozando una pícara sonrisa.


-¡Funcionó ahora soy la señora Jimena! - suspiré apretando por primera vez mis hermosos senos con mis finas manos experimentando un genuino deseo femenino recorriendo mi cuerpo.


Delante de mi, Jimena estaba reaccionando de la misma forma, notando que estaba frente a su propio cuerpo encontrándose en uno más pequeño y diferente al suyo.


-¡Pero que me hiciste Daniel! - jadeaba tocando mi antiguo cuerpo pequeño, notando como ya no tenía sus senos y se había convertido en un niño pequeño, -¿Qué está sucediendo Daniel?, ¿Porque cambiamos nuestros cuerpos?, ¡Fue por ese collar extraño que me regalaste verdad maldito chamaco!


Jimena estaba desorientada y entrando en pánico mientras observaba cómo manoseaba sus increíbles tetas, me perdí un poco en mi jugueteo pero en verdad estaba increíble sentir estas emociones siendo una mujer, las tetas que algún día envidié ahora eran todas mías y podía tocarlas con mis propias manos.


-¡Jajaja!, me gusta ser la nueva Jimena.


-¡Mira maldito chamaco!, ¡Oh me devuelves mi cuerpo o te mato a ti y a tu madre!


-¡Jajajaja!, no creo devolverte tu cuerpo, no hice todo esto para nada, no tengo intenciones de regresartelo, siempre eh querido ser tu.


-¡Maldito mocoso!, ¿Cómo puedes decir eso?, tu eres un niño y yo soy una mujer, esto no puede ser así, no puedes tener mi cuerpo.


-Pues como vez que si se puede.


Jimena tenía razón, era extraño estar en un cuerpo desconocido, en un cuerpo que no es de tu sexo, sin embargo deseaba esto más que lo que mis sensaciones me obligaban a sentirme descontrolado.


Sabía que esto era un gran sacrificio, quien creería que fuera posible que un niño estaría dentro del cuerpo de una mujer.


-¡Te estoy hablando niño!, ¡Regrésame mi cuerpo carajo! 


Jimena se estaba comenzando a molestar mucho, se veía graciosa estando regañándome como si fuera un adulto en el cuerpo de un niño.


-¡Ya te dije que no te devolveré nada!, es más, ¡Fuera de mi casa!


-¡No me iré a ningún lado hasta que me devuelvas mi cuerpo!


Tome a Jimena del brazo, comencé a caminar con sus tacones por primera vez, se sentía tan extraño moverse desde otro cuerpo tan diferente al tuyo, no pude mantener el equilibrio así que me resbalé debido al rebote de mis nuevos atributos y terminé cayendo al suelo, en ese momento, Ricardo el esposo de Jimena y mi ahora esposo había llegado del trabajo con los que ahora eran mis hijos.


-¡Ayúdame amor este niño me quiere atacar! - grite fingiendo estar en peligro y de inmediato mi querido esposo afórralo a Jimena.


-¡Ricardo este niño me robó mi cuerpo!, ¡Yo no soy el!


Jimena trataba de convencer a su esposo de que en verdad era ella en mi cuerpo, abracé a mis nuevos hijos y fingí estar en preocupación.


-¡Ricardo este mocoso entro a la fuerza y comenzó a comportarse extraño tengo miedo! 


El hombre había entrado en histeria y se arrancó jalando del brazo a Jimena en mi cuerpo hasta la que era mi casa armando todo un escándalo.


-¡Señora Martínez su hijo está haciendo un alboroto en mi casa! - gritó el hombre aferrado a la puesta de mi casa.


Mi madre salió debido al alboroto y luego de unos minutos esta metió a Jimena en mi cuerpo con tono de regaño, luego regreso mi querido esposo y le di un beso en agradecimiento.


Todo me estaba saliendo a la perfección, había logrado lo que tanto quería ahora sólo tenía que fingir ser la esposa perfecta como siempre lo ha sido Jimena.


lunes, 8 de enero de 2024

"𝐋𝐨𝐬 𝐑𝐞𝐠𝐚𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐑𝐞𝐲𝐞𝐬 𝐌𝐚𝐠𝐨𝐬"


 "Los Regalos de los Reyes Magos"


Cap 2 : 

https://karinabodyswap.blogspot.com/2024/01/los-regalos-de-los-reyes-magos_10.html 

Cap 3 : 



Habían pasado algunos años y al crecer, Mariano, Julio y Kevin ya eran niños mayores de 16 años, la adolescencia estaba en su auge y sus padres hace algunos los que habían decidido a ya no regalarles nada por el día de los  Reyes Magos, les dijeron la verdad y los dejaron el resto de los años desde aquel día sin más regalos.


Los tres chicos pasaban cada año sin obsequios al igual que los demás chicos de su generación que cada vez se enteraban poco a poco de la triste realidad.


Los Reyes Magos solo eran un fantasioso cuento usado por el Marketing para vender y comercializar, ¿O no?


-¡Qué mierda…! - decía Julio una vez que los tres amigos se habían juntado para jugar la consola de este.


-¿Qué pasa? - preguntaban los otros dos al escuchar a su amigo tan desmotivado.


-¡Ya no quiero ser adulto!, ya ni siquiera podemos disfrutar de recibir regalos en el día de Reyes como los niños menores de nuestra edad.


-¡No mames Julio!, por algo ya tenemos 16, ya podremos tener mejores cosas y mucha más libertad de hacer lo que queramos, deja de llorar por un simple juguete.


-¡No es por eso!, es que…, no podemos ni siquiera disfrutar ya de algún obsequio, ni siquiera nos dieron la oportunidad de poder recibir algo a futuro.


-¡Pues así es la vida, no existen esos tales Reyes, es más!, ¡Ni siquiera Santa Claus existe! - añadió Kevin.


-¡Quizás si exista aunque sean todos solo un mito! - Julio te negaba necio.


-¡Ya bájale a tu drama y ponte a jugar que a los niños malos los Reyes no les dan regalos! - contestó Mariano.


-¿Y si fuera de verdad?, de alguna manera…, ¿Invocarlos?


Julio continuaba tratando de llamar la atención de los otros dos, sacó un libro algo viejo y que parecía más demoniaco que santo.


Los otros dos chicos miraron con asombro el libro antiguo, pero aunque hablara en una parte sobre los tres famosos Reyes, nada se creían.


-¡Son unos amargados! - espetó Julio con frustración al escuchar como los otros dos solo se burlaban de tal libro.


Julio continuó leyendo y comenzó a realizar una especie de pentagrama en el suelo, se puso a realizar las instrucciones del libro y para cuando se dieron cuenta, las cosas comenzaron a ponerse intensas.


La luces empezaron a parpadear, todo se sentía frío y de la nada comenzó a temblar, aunque realmente solo sentían ellos tres que todo vibraba alrededor.


Las luces finalmente se consumieron y las sombras comenzaron a rodearlos, algo emergió con una luz oscura desde el centro del pentagrama y como vil portal de otra dimensión.


Tres caballos negros salieron acompañados de tres hombres antiguos diferentes, los chicos estaban asustados y se miraban confundidos eh ignorantes. 


-¡Pero qué mierda hiciste Julio! - gritaba Mariano enojado y con miedo.


-¡Son, son los tres Reyes Magos! - gritaba Kevin extenuando.


-¡Se los dije culeros aquí están los famosos Reyes Magos!


Los tres jinetes salieron del piso como si nada y cabalgaron rodeando no lejos del pentagrama a los tres chicos, colocándose frente a ellos mientras que estos los miraban con temor.


-¡Yo soy Melchor!


-¡Yo soy Gaspar!


-¡Yo soy Baltazar!


-¿Porque nos han invocaron? - decían los tres hombres.


Lejos de verse como normalmente los conocemos en las historias y cuentos infantiles, los tres sujetos se miraban como una sombra negra delineados por la pura silueta o figura de cada personaje con su respectivo animal de transporte.


Sus rostros no se miraban debido a la misma situación, parecían unas simples almas oscuras sin identidad pero cada uno presentándose como lo que era cada quien, aparentemente, un Rey Mago.


-¡Muchas gracias por acudir a nuestro llamado! - Julio contestaba -¡Nosotros ya somos chicos grandes y nuestros padres ya no quieren darnos regalos, solo porque ya no somos unos niños, muchos piensan que ustedes no son reales, solo queríamos que nos dieran un regalo como en los viejos tiempos de nuestra niñez.


-¡Jajaja!, que niños tan ingenuos, parece que no les dijeron las reglas de este tipo de invocación - expresaba el tipo que aparentemente era Melchor.


-¿Reglas?, ¿Cómo que reglas? - preguntaba Mariano asustado ya de por sí por la presencia de los tres seres oscuros.


-Nosotros no somos aquellos seres que ustedes desean, somos aquella contraparte del maligno, no concedemos deseos sino que traemos el infierno al mundo con cualquier invocación.


-¡Como crees, de ninguna manera!, lamentamos mucho molestarlos pero el estúpido de nuestro amigo solo quería cumplir un tonto capricho - Kevin respondía asustado.


-¡Cállate Kevin!, sin importar que fregados sean y de donde vengan tienen que ofrecernos un regalo - Julio gritaba desesperado.


-¿Qué no entiendes que estos tipos no son los verdaderos Reyes Magos baboso?, ¡Se van a llevar nuestras almas!


-¡Jajaja, miren nada más que idiotas!, pero bueno, ¡Claro que podemos darles un regalo!, ¡Es más!, estos serán regalos especiales y cada uno de nosotros les dará a cada uno de ustedes un regalo que representa una arma de cada uno de nosotros, estas armas contienen un poder inimaginable y caótico, dependerá de ustedes saber manejarlo y cuando llegue el caso reclamaremos nuestra ofrenda.


Los hombres oscuros fingiendo ser Magos tomaron un artículo dentro de sus bolsos y lo sacaron acercándolo a los tres chicos.


-¡La Daga Corta Cuerpos!, con esta arma podrán cortar a cualquier persona que deseen y meterse dentro de su piel para convertirse en ellos - el Melchor oscuro exhibía su poderosa y caótica arma.


-¡El Medallón de Zulu!, con esta arma podrán poseer en cuerpo de la persona que deseen, tomar sus recuerdos, borrar el alma de su victima o controlarla a su voluntad - el Gaspar oscuro presentaba su arma especial.


-¡El anillo de la transformación!, con este anillo, el portador tendrá el poder de convertirse en la persona, animal o cosa que desee con solo pensarlo al portar el anillo - el Baltazar oscuro exclamaba con orgullo su querida arma.



-¡Bueno!, estos serían nuestros regalos, solo faltaría saber, ¿Cuál desearían tomar ustedes?, solo pueden elegir uno de estos obsequios - Melchor dictaba.


-¡Elijo el anillo! - Julio corría arrebatándole el anillo a Baltazar sin pensarlo -(¡Qué bien, con esto podré tomar el cuerpo de Liz o de la maestra Ángela y manosearlas!) 


-¡No mames Julio!, ¿Qué no consideras el peligro que podrían atraer estas armas para nosotros?, ¡Nos estamos condenando al recibir estas cosas! -  Mariano quien al parecer era el mas consciente reclamaba los impulsos egoístas y ambiciosos de su amigo.


-¡Yo tomaré la Daga! - Kevin interrumpía mientras tomaba el artículo con deseo -(¡Con esta cosa tomaré el cuerpo de la mamá de Mariano!, ¡Como deseo manosearla!


Mariano veía como sus dos amigos tomaban el camino del mal, escogiendo las armas malditas que solo aparentaban ser regalos pero con malas intenciones.


-¡Al diablo dame el Medallón…! - decía Mariano al no querer quedarse sin regalo - (¡No sé a quien carajos voy a poseer con esta cosa!, ¿Cómo es que podrían funcionar todas estas cosas? 


-¡Jajaja, muy bien!, solo les recordamos que cada regalo tiene un precio muy alto que pagar, no nos referimos a dinero, pero eso ya lo verán conforme lo utilicen para saciar sus deseos perversos.


Los tres hombres comenzaron a rodearlos cabalgando como un remolino oscuro, el portal se abrió nuevamente al centro de la sala y los tres sujetos oscuros se abrieron camino para desaparecer entre las sombras.


-¡Muy bien!, les dije que les daría un regalo sea como sea, ¡Tengo cosas que hacer así es que me voy a mi cuarto! - Julio decía corriendo mientras los otros dos chicos se quedaban pensando.


-¡Bueno yo…, tengo que ir a hacer algo me voy! - Kevin corría lejos de la casa de Julio.


-¡Carajo?, ¿Ahora que demonios haré con esto? - Mariano se sacudía la cabeza pensando, luego de un rato escuchó gemidos proviniendo del cuarto de Julio y mejor se salió de su casa pensando una y otra vez de que cuerpo tomaría con el Medallón que le había regalado aquel Rey Mago.


Continuará…., rápido continuará enserio ……