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sábado, 25 de mayo de 2019

La nueva Katy


Por anónimo


No olviden reaccionar en la parte de abajo

Noticia: 

Elizabeth tiene un nuevo blog, ahí podrán ver todas sus historias y nuevas historias, no olviden visitarla y leerla en su blog y en su wattpad.


También les pido visiten el blog de mi amiga Kurumi TG




-ya me voy viejos, me ….olvídenlo ya encontré aquí  en la mesita 200 pesos–grito Katy una joven rebelde desde su sala antes de azotar la puerta e irse caminando por la calle.

-ey  jovencita ven aquí!!! –Grito José el padre de Katy –cielo no crees que nuestra hija se ha comportado de manera extraña desde que paso la tormenta hace una semana? – le dijo José a su esposa Abigail.

-si querido recuerdo que después de que esa extraña luz del cielo dejara de iluminar Katy despertó muy confundida, tanto que no me reconocía –comento Abigail.

-si yo también recuerdo eso cielo, que eme llamaste para ayudarte a calmarla pero al final Katy termino dando un golpe en la cara y aunque aún me sigue doliendo no me puedo explicar el porqué de su nuevo comportamiento –agrego José.

-querido la semana pasa la encontré mirando porno de lesbianas en su computadora mientras se masturbaba muy frenéticamente –menciono Abigail
-no careras que es la pubertad verdad?.

-no lo sé querido pero me preocupa mucho y más porque antes era una jovencita buena y ahora es muy rebelde, y su hermoso pelo moreno se lo corto ella misma y cuando le pregunte que porque lo hizo me grito que me interesa, jamás en mi vida sentí tan feo como hizo sentir ella –dijo Abigail.

-tranquila amor, seguro es una etapa, porque no esperamos a que se le pase tal vez para unos días regresara todo a la normalidad – finalizo José con un beso en la mejilla
7 horas después  (noche).

-hasta que por fin llegas jovencita, donde estabas tu madre estaba muy preocupada por ti.

-si mi cielo, estuve muy asustada –dijo Abigail entre lagrimas.

-espera ven aquí joven!!! –grito José mientras agarraba del brazo a Katy dándole media vuelta – que es eso? Son tatuajes? – pregunto José muy enojado.

-que no ves o que viejo, son tatuajes por eso llegue tarde pero saben que… a ustedes no les interesa váyanse a la chingada –grito Katy mostrándoles el dedo con ambas manos mientras se dirigía a su cuarto a seguir haciendo lo que a hecho durante toda la semana  masturbase.

Antes de que pasara el caos universal enrique un joven vago de 25 años quien vivía en uno de los barrios más bajos y peligrosos de la ciudad se encontraba caminando en su colonia cuando de repente lo extraña tormenta que muy apenas se estaba creando lo paralizo para después iluminarlo con su luz dejándolo desmayado. Al despertar se encontraba en un patio tirado con una mujer de mediana edad tratando de ayúdalo pero al recobrar la conciencia miro su cuerpo notando que ahora tenía un cuerpo delgado y fino junto con un par de pechos y un largo cabello, al ver que un señor se le acerba enrique lo golpeo en la cara, y mientras José sangraba de la nariz enrique en su nuevo cuerpo comenzó a masajear su nuevos pechos. Hasta hora enrique no sabe que paso pero se siente afortunado al tener un cuerpo así de sexy al que puede tocar y manosear las veces que él quiera, mientras que sus nuevos padres no saben que ocurre con su ahora nueva hija.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

“Noche de Brujas 2” ¡La Posesión de Karina!




“Noche de Brujas 2”
¡La Posesión de Karina!




Hola a todos esta es mi historia especial para este mes, por el tiempo y demás no se si pueda escribir las otras historia que estoy pensando pero espero disfruten de esta que siento que es la más fuerte, como nota les diré que esta historia es de posesión pero no esperen una posesión luego luego, esta historia la trabaje algo larga pero de pocos capítulos y es necesario lo lean todo para entenderle sin más vean este trabajo dedicado para ustedes.

Perdón por haber tardado tanto pues me desanime al escribirla ya que no vi mucho interés yo también me vi algo aburrida con ella pero ya igual se que este final es el peor que pude haber escrito pero espero les guste pueden opinar si gustan :3.  PD: este capitulo fue de 34 paginas jaja perdón. 



-CAP  5-


“KARINA”




-La señorita es la Psicóloga Laura de 32 años, era soltera no tenía hijos, vivía en la otra ciudad, -¿Y qué hacía aquí?, -Según la investigación que realizamos con los doctores dijeron haberla visto esta mañana entras al hospital, se dirigió a uno de los cuartos de pacientes, más que nada a la de una tal chica llamada Karina,            -¿Qué tenía esa chica, aún sigue aquí?, -Los doctores dicen que la señorita tenía una especia de coma inducido o una especie de desmayo por causas aún no entendidas, sus padres dijeron que habían llegado ayer para visitarla porque la chica estudiaba aquí, tenía muchas presiones con la universidad y el trabajo, apenas llego decía su madre alterada, luego de eso fue a tomarse un baño y horas después empezó una crisis que ellos no entendieron, supuestamente su hija se había elevado por el aire dos veces como si estuviera poseída, de ahí sus ojos se oscurecieron con una especie de aureola amarilla terminando por desmayarse sin reaccionar, hasta ahora en la mañana le dieron de alta, -Ya vieron las cámaras de seguridad, -No aun no estamos esperando a que nos entreguen la autorización de revisar los cuartos de seguridad,     -Esta bien, ¿pero ella que hacia aquí?,   -Los doctores solo la vieron junto con los padres parecía estar preocupada por algo, según dicen ella estuvo hablando con los padres fuera del cuarto por muy poco tiempo, les entrego algo, de ahí desapareció hasta este momento que la  encontraron muerta en el estacionamiento, -Díganle a los de seguridad que se apresuren, algo no está bien aquí, busque si tenía novio, un exnovio resentido o algo, una amiga con envidia celos lo que sea, -Si mi coronel- le decía la detective Estefany al coronel Dave al investigar el asesinato de la psicóloga.


-Hija ve a tu cuarto, descansa ha sido un largo viaje, -Si mama, voy a mi cuarto, no me, molesten quieren necesito descansar, -Esta bien hija- decía la mujer con algo de tristeza ante la actitud de la chica. Mientras por fin me había librado de sus padres fastidiosos me dirigía al majestuoso cuarto de Karina, bueno mi ahora cuarto, en el hospital no había podido apreciar mucho de mi nueva estancia, no quería que rápido me fueran a descubrir los doctores o estos dos, la verdad que luego de pensar en mi madre ellos subirían hasta arriba en la lista de padres odiosos, aun así, sé que le hable algo feo a mi madre, pero total, ya había hecho anteriormente que Karina le hablara feo a su madre, porque no lo haría ahora yo, entras a ese ligar fue totalmente una renovación para mí, sentía mi libertad junto con una sensación de nueva vida, fresca sin preocupaciones de los problemas que viví en el pasado, al entrar rápido cerré la puerta, le coloque un poco el seguro por si las dudas que alguno de esos dos ingenuos viniera a hacharse platicas conmigo, fui al baño para verme por fin en el espejo, ver el reflejo de mi nuevo ser me llenaba de emoción, por fin podría descubrir lo que se siente un cuerpo femenino natural de verdad, notaba las
expresiones de mi cara, unos lindos cristalinos ojos verdosos, una sonrisa bonita, pero el cabello, su hermoso cabello de fuego que es lo que más deseaba tener, comencé a acariciarlo desde mis mejillas hasta mi cabello largo y sedoso, parecía no tener fin mi éxtasis de emociones cuando recordé que también podría saber que se sentían los atributos de una chica, mire debajo de la blusa que llevaba, un sujetador color blanco reafirmando mis dos pechos, tan blancos llenos de pecas como el resto de mi piel, lleve mis manos a donde estaban estos, sentía como se iban contrayendo al apretar, de momento se sentía delicioso, aunque no tanto como pensé, tome la blusa para quitármela, luego del sujetador que no tarde mucho  en quitármelo, dejando así al descubierto mis senos, estaban tan bien formaditos, con un lindo pezón rosita en cada uno, me encantaba verme de esa manera, por fin después de tanto tiempo, aguantando a mí ,adre criticarme por cómo era, tratando de que me trasformara en algo que yo no deseaba, metiéndome la idea una y otra ve hasta que mi obsesión se volvió más fuerte provocándome usurpar este cuerpo a la fuerza, pensaba que estaría sintiendo la verdadera Karina en estos momentos si es que puede ver lo que estoy haciendo con su querido cuerpo, más allá de eso, acaricie un poco más mis dos gemelas, pasaba con el dedo mis pezones que ya estaban endurecidos por el tacto de mis manos, sentí un ligero cosquilleo además de un suspiro salir de mi boca, tome mis pantalones para quitármelos me estaba dando mucho calor, que al igual que el sujetador tome la panti que me cubría la vagina dejando así mi cuerpo al desnudo, se sentía tan bonito por fin expresar lo que en verdad era ser una chica para mí, era un deseo causado por la vida, pero ya estaba aquí y no había vuelta atrás, pronto, sonó la puerta, era mi madre, que ya teníamos que cenar, me vestí rápido por si trataba de entrar o pedirme cualquier cosa con mayor atención, preferí no poderme el sujetador ni el pantalón, solo me acomode la panti blanca en mi monte de venus, me puse  la blusa anterior encima y busque un short pequeño entre la ropa de los cajones de Karina, baje a cenar esperando no ser bombardeada por mis nuevos padres, Karina esto Karina lo otro, esos pensamientos que llenaban mi mente de recuerdos de la propia Karina, mientras bajaba pude sentir el rebote de mis pechos al brincar se marcaban con la blusa excitándome un poco, me senté esperando la comida, en lo que mama servía notaba como mi padre me veía, pensé que me veía con otros ojos cuando descubrí que me miraba tratando de analizar por qué su hija no usaba sujetador mientras aún no se iba a dormir, ella nunca haría eso, pues se trasparentaban demasiado por debajo de la blusa, sentí algo de incomodidad, cuando por fin se puso en modo de reclamación, -Hija, porque no estas usando el sujetador, te estas exponiendo a que alguien llegue y te vea de esa manera, se ven casi todos tus senos, -Papa, no seas así, no me veas, porque me vez, que tienes contra mí, acaso quieres otra cosa- le dije como retándolo e imponiendo miedo ante los dos haciéndole pensar a mi madre que mi padre algo me hacía, pronto el suspiro dejando mucho fuego sobre la mesa, mi madre había notado el descontento de su parte, solo me estaba educando presentí me diría, pero al contrario solo fue al baño y proseguimos con la cena, donde se notaba un ambiente muy callado, termine de comer rápido, aunque me llene más de lo usual, -Ya acabe me voy a mi cuarto, -¡Alto señorita!, espera a que terminemos todos y me lava todos los trastes, tu mama se mató cocinando para que comieras rico, así que le ayudaras, tú comportamiento no nos ha gustado últimamente, -Pero papa, yo ya soy mayor de edad no tengo necesidad de esto, me puedo regresar a mi departamento cuando yo quiera me oíste- les decía con voz de mando, aun así me sentí acorralada por lo que mejor me senté a esperar para lavar los trastes y por fin regresar a mi cuarto a seguir explorando, supongo que ahora me tendría que bañar y que mejor para sentir al cien por ciento  el resto de mi cuerpo,  pues el agua al pasar por cada parte de él me provocaba una nueva frescura de emociones, pasaba el jabón por todo mi cuerpo, bromeando y jugueteando con el mismo, luego de enjuagarme y secarme, salí desnuda a la cama, pensaba en experimentar un poco  más el resto de la noche aunque preferí mejor resistirme un poco ya que sus padres podrían sospechar y entrar en cualquier momento.


Al día siguiente, me levantaron muy temprano, mi madre abrió las cortinas de la ventana, hablándome con su histérica voz de vieja argüendera, -Hijita ya levántate, iremos a la iglesia, tu papa dijo que fuéramos, yo pensando en como rayos querían ir a esta hora, total que me levante preparando mis cosas, me de otro pequeño y tranquilo baño, al termine me vestí cómodamente para bajar con hambre la cocina, -¡Alto ahí señorita!, terminando la misa iremos a comer, ahora ya es tiempo de irnos, decía mi padre con voz de mando, intente hacer un poco de berrinche pero era inútil, mi estómago crujía, al ir a misa eran casi las otro de la mañana mis ojos se entrecerraban del sueño que aun traía, me sentía muy cansada a pesar de ya haber dormido bastante, de repente, al ver tan solo la iglesia desde el  auto comencé a sentirme nerviosa, algo no estaba bien, me incomodaba mucho la presencia del lugar, cuando entramos era aún peor, como si los ojos de todas esas esculturas tuvieran vida propia y me miraran fijamente desde su base en la pared, el padre junto con los comensales seguían alabando e implorando sus  plegarias a dios, los ecos de las voces en la iglesia hacían estallar mis oídos, la cabeza me retumbaba, mis ojos comenzaban a dar vueltas hasta terminar mareándome, me senté en la banca, sentía que me faltaba el aire, mi madre se angustió al verme desvanecida en la banca tratando de sentirme mejor, yo solo le dije que necesitaba aire, que necesitaba salir un momento, recordé la pequeña estancia del parque que estaba a una calle de la iglesia al pasar hace un rato, le pedí permiso para ir a descansar, ella dijo que si, camine algo apurada, la presión divina me estaba agotando, un castigo de dios seguramente por terminar concediéndole los derechos a lucifer sobre mi antes que a él, quizás dios me tenía realmente un tesoro luego de lo acontecido hace ya varios años, además de las  muertes que cargaba en mi conciencia, provocadas por la obsesión y la ambición de un cuerpo femenino.


Luego de estar un rato caminando por el parque respirando algo de aire fresco sin esa abrumadora esencia, note como un par de chicos pasaban, eran algo menores inclusive que la yo de ahora, como de unos 16 años, me miraban muy incautos, yo no sabía cómo actuar ante ello, era la primera vez que sentía un comportamiento de otra gente hacia mi de esa manera, era algo nuevo el sentir eso de que los hombres se te quedaran viendo, me sentí algo incomoda a la ve de emocionada, las primeras miradas, respire un poco
sentándome en una de las bancas, curiosamente como habría pasado ya hace un tiempo a aquella vez al espiar a Karina, de repente un chico se sentó a mi lado, voltee a ver al sentir su presencia como el chico me miraba con detenimiento, su rostro marcaba felicidad, -Hola Kary, ¿me recuerdas?, -Bueno, Hola estem, creo que si  tú eres.., -Jaja, soy Héctor, uno de tus amigos de la secundaria, -Oh si Héctor, que bien, ¿Cómo estás?, la verdad no recordaba mucho, el tener los pensamientos de la chica no podía controlar todos en su totalidad, era un flujo de información bastante extensa, esta niña no tenía mucha  interacción con el mundo como yo pensaba, -Bueno yo estoy bien, estoy estudiando ingeniería, en una universidad humilde de por aquí, -Que gusto, bueno yo estudio fuera en otra ciudad la del otro lado, -Enserio y ¿qué estudias?, -Yo estudio “como era”, estee, estudio nutriología o algo así, -Ya veo, el chico comenzó a reírse luego de eso intento sacar un poco más de patica contando sus anécdotas de la secundaria cosa que yo no recordaba, también notaba una cierta zona de incomodidad, le notaba nervioso, sus ojos no se apartaban de mis ojos viéndome fijamente, como si no quisiera voltear a otro lado, quizás más especifico a mis pechos, su voz tartamuda me obligo a acercarme más, quería ver que tanto podía influir en los sentimientos instintivos de los hombres, notaba al chico muy nervioso y por lo que  me decía parecía que algo quiso con Karina en su tiempo de chicos de secundaria, él no era ni feo ni muy guapo pero mantenía cierto toque de galanes, el chico entendía un poco mi intimidante comportamiento, intentaba alejarse un poco hasta que logre soltarle un beso certero, mis sentidos comenzaron a exaltarse, de repente la niña buena que era se volvió una fiera calenturienta, besaba al chico sin  parar dándole unos fuertes arrimones, me acomode un poco en sus piernas en eso sentí un pequeño bulto sobresaliente, algo que no me espere y me hizo excitar aún más, cundo mire debajo de nosotros, un bulto creciente sobresalía de su entrepierna, -¿A caso te excitaste?, le dije con una sonrisa perversa mostrándole por completo mis ganas impetuosas de que tuviéramos algo más, el pobre chico muy nervioso intentando ocultar su miembro erecto se intimidaba ante mis encantos, cuando de repente, una voz dulce se escuchó llegar, -¡Amor!, ya llegaste, ha ¡¡HOLA!, Karinaaaaaaaaa, la chica saltando feliz al veme se aventó sobre encima de mi dándome un fuerte abrazo que nos hizo caer de la banca, -Amiga no mames, cuanto tiempo sin verte, jamás me habías hablado ya desde que salimos hace unos meses de la prepa, te fuiste junto con Carlitos sin despedirte ya de mí, abro los chats día con día esperando noticias tuyas, trataba de recordar quien era la chica, hasta que el nombre me sonó, -Bueno yo este, sucede que he estado ocupada, por eso no podía hablarte Susana, -Esta bien es lo de menos supongo que el trabajo, por eso yo me quede aquí, prefiero estudiar la uní sin preocuparme de rentas y eso, yo si vivo feliz con mi familia, en fin, bueno veo que ya conociste a Héctor, él es mi noviecito lo conocí en la uní, -Em bueno yo de hecho, Kary y yo ya nos conocíamos desde la secu, de hecho estábamos hablando justamente  de eso y.., decía el chico con una voz tímida, sus nervios no le dejaban concentrarse luego del momento que marcó el punto más valioso de su vida, un beso del amor platónico de su vida, su amada Karina, -¿Yyyyy, qué?- le decía Susy con un tono algo cuestionante, -Y reímos un poco de nuestras aventuras en la secundaria jugando con los demás chicos, eso fue Susy- le dije ayudando al pobre de Héctor de la carga que presentaba al sentir el miedo de ser descubierto, su cara estaba roja, muy apenas se levantó  tomando de la mano a Susana, así mismo ella libero un poco más la tensión sonrió a ambos de felicidad, -Claro sus aventuras de AMIGOS en la secu, espero que se la haya pasado bien recordando esos momentos, y como vas con Carlitos,- preguntaba Susana reprimiendo los sentimientos de Héctor al saber que su amada tenia novio,  me sonroje un poco al saber del novio de Karina, bueno más bien ahora mi novio,  -¿Qué?, he ha, bueno si este, pues también casi no hablo con él, ya sabes el si se fue a lo grande y el tiempo menos le alcanza, pero ay la llevamos, Susana bajo la temperatura del ambiente ante nuestro incomodo acontecimiento, miro el reloj de su muñeca, con miedo, apuro a Héctor, -¡Cielos!, apúrate no mames, ya se nos hizo tarde, nos van a cerrar la puerta de la uní, fue un gusto amiga, espero me sigas hablando porque si me tienes muy abandonada, así te contare como conocí a Hectorin, nos tenemos que ir a la uní de volada,  ya es tarde- decía Susana corriendo jalando a Héctor en el camino, yo solo me reía un poco de verlos tan apurados, me quede sola ya en el parque sentada otro rato a descansar la mente, cuando en eso mis padres llegaron en el auto tocando el claxon, -Karina vamos a comer, la misa ya acabo, entra al auto, -Esta bien mama, ya voy, por fin, era hora de comer, mi estómago ya estaba molestando mucho, pensé que quizás esa pesadez de hace un rato era por el hambre más que alucinaciones intensas del poder de dios.


Ya en el restaurante mis padre pidieron un platillo de hotcakes para cada uno, me estaba saboreando ese rico manjar que no probaba desde hace ya muchos años, quería ponerle miel, fruta, pedirlo con tocino y unos huevos incluidos, con mi vaso de leche entre otras cosas, pero al intentar pedirlo, mi padre me prohibió el gesto, solo pude comer dos piezas de hotcake con miel más un vaso de leche y un pequeño yogurt, así mismo mi estómago se llenó por completo, a pesar de que sentía ganas de comer más, de regreso me meare mucho casi con ganas de vomitar, algo no estaba bien, sin darme cuenta pasamos por enfrente de la iglesia al regresar a la casa, ese mal humor me volvió a embargar mientras que dentro de mí una lucha de supervivencia estaba por iniciar, mi estómago se revolví de la comida, mi temperatura aumento como su de fiebre se tratara, pronto estaba alucinando, lo peor era estar dentro del auto con ellos, mi madre fue la primera en notarlo, al omento de estar pegando a cada lado dentro del coche por no entender lo que pasaba conmigo, igual pensé que eran malestares que las chicas tenían pero sin duda era algo demasiado fuerte que no podía controlar, la vista se me nublaba por igual, mi cabeza estallaba, -Hija que tienes, -Nada mama, ya hay que llegar a la casa rápido, no me siento bien me duele la cabeza necesito descansar, -Tranquila hija en un momento llegamos, ambos padres se quedaron viendo como me retorcía del dolor, al igual que angustiados pensaban en que pudiera ser otro ataque como el que había tenido hace unos días, al llegar, rápido corrí a mi habitación, me encerré dentro del mismo esperando poder solucionar ese trance por el que pasaba, mi respiración estaba aumentando, poco a  poco perdía el control de mi cuerpo, algo no está bien, como si lo que había logrado estuviera desvaneciendo, mis manos  se endurecían, a pesar de querer moverlas no podía, poco a poco caí rendida en la cama, me quede inconsciente por un rato hasta que desperté, sentía muy mal, como si mi alma rechazara este cuerpo, no quería perderlo luego de lo que luche por obtenerlo, con el cuerpo estirado exhalando una y otras vez de lo difícil que sentía respirar, cerré los ojos intentando controlarme, pero fue cuando logre ver algo que no esperaba, veía la imagen de Karina ahora acechándome con un rostro desfigurado con el que la había dejado anteriormente atrapada, expresando ese humor a muerte y despecho que sofocaba mis sentidos, lo que hacía que me quedara petrificado del miedo ante tanto rencor que me demostraba,  no tuve de otra más que gritar con todas mis fueras porque mis nuevos padres me ayudaran esperando no caer rendida ente la psicodélica imagen, -¡Papa, mama!, ayúdenme, no sé qué paso, ese tipo, ese tipo me hizo daño de nuevo, ambos se quedaron pasmados con mi actitud, mientras que yo intentaba explicarles, pues parecían ver a su hija comportarse extraño una y otra vez, -¿Qué pasa hija que pasa, porque has estado de esa forma, ya non sabemos que te sucede?, -Mama, ese tipo intento robarme mi cuerpo, su esencia quedo impregnada en mi esa noche, cuando me miro feo, sé que algo me quiere hacer, no era yo estos días, tienen que creerme- les decía con los ojos llenos de lágrimas envuelta en el llanto desesperado por preservar mi vida de nuevo, hasta que mi mama recordó la carpeta del examen psicológico que  la mujer del otro día les había dado, -Hija, no sé qué pueda ser, la psicóloga nos entrego una carpeta con unos estudios que te ha estado realizando, lo mejor será ir a verla en este momento, para saber que te sucede y nos dé una solución, -¿Qué cual carpeta?, no este yo no me refería a eso, solo quiero descansar no me pasa nada olvídenlo como siempre, -No se diga más, tenemos que ir con ella, puede ayudarte, -Papas, escúchenme una vez por favor, necesito un descansar, solo eso, -Patrañas, algo no está bien con tu mente, tienes el trauma de ese tipo pero las cosas de dios y de los demonios aquí no están influyendo en nada por ti, vamos de una vez- decía mi padre exaltado por la molestia que le ocasionaba ver a su hija con un carácter inaguantable, llegamos a la clínica, pidiendo ver a la psicóloga, en la estancia la asistente parecía algo preocupada así como lamentándose a sí misma, -Discúlpenme, pero, es que, la señorita Laura ya no puede atenderlos, -¿Por qué, nos urge, nos dio unos papeles el otro día, es sobre nuestra hija, es importante hablar con ella, -Lo siento es que ella- la mujer de mediana edad puso sus manos en sus ojos intentando no mostrar el llanto, su amiga de muchos años luego de contratarla de su asistente había sido asesinada, por lo que solo recibía los pendientes pidiendo discreción redirigiendo a los pacientes con otros doctores, -Es que ella, no sé cómo paso espero la policía nos habló ayer, nos dijo que la señorita Laura había sido asesinada en su auto, luego de salir del hospital, dicen que ella estaba por irse, le encajaron un cuchillo en la garganta, murió desangrada-, la mujer soltó el llanto desplomada en el escritorio, mis padres intentaron reanimarla, pues necesitaban con urgencia un análisis medico de lo que me sucedía, mientras tanto yo me senté un poco por el ansia que me estaba dando, la señorita pro fin respiro mejorando sus ánimos, -Perdón, es que ella era una amiga muy especial, fui su asistente muchos años, pero sé que debo hacer con cada uno de sus pacientes, pueden decirme quien y como se llama el paciente que necesitan, podría enviarlos con otro especialista, -Es nuestra hija señorita, la chica se llama Karina, en ese momento, la mujer quedo enmudecía por escuchar las primeras palabras de mi nombre, regreso la mirada a mis padres luego de dirigir su vista hacia mí, parecía tener miedo, mi aspecto le parecía familiar, luego con un sentimiento de preocupación insistió, -Yo, este, tengo algo para ustedes- saco de in cajón justo debajo de su escritora un frasco muy extraño, era algo grande, también les ofreció un pequeña receta, miren, debe de tomar este medicamento, cada 12 horas, pues lo que la doctora dijo es que su hija presenta un trastorno de identidad, puesto que le envió varios mensajes extraños como diciendo ser otra persona usurpando un cuerpo ajeno desde hace ya un tiempo, después de empezarla a tratar por lo de su crisis de nervios ante el suceso del secuestrador recuerdo yo que la psicóloga Laura me encomendó para decírselos, -Pero, ¿Cómo ósea nuestra hija tiene doble personalidad?, la mujer bajo la voz, -Si, su hija presento un severo ataque de doble personalidad, ella es por el momento Karina pero luego su subconsciente pasa a ser el de un hombre llamado Vicky, se dice a si mismo Karina, estos son los mensajes- la señorita comenzó a mostrarles un par de mensajes que la psicóloga había recopilado en base a lo que estuvo recibiendo, yo no podía escuchar nada de lo que hablaban, mientras yo escuchaba todo lo que la mujer les decía poniendo un temple molesto detrás de ellos para que ella me viera al fruncir el ceño demostrando mi enojo ante lo que balbuceaba, no permitiría que un simple análisis medico me tendiera ante las cuerdas, nunca nadie debería de saber lo que paso con esta niña, con este cuerpo que  ahora me pertenece, a buena hora elimine a esa estúpida de la psicóloga que solo se metía en la que ahora es mi nueva vida, ella regreso a verme percatándose de mi rostro enfurecido impregnándole un miedo que solo yo podría hacer que silenciara a cambio de su vida con tan solo esa mirada, -La chica es peligrosa, ya ha habido casos así, son trastornos, deben de darle su medicación, la consiguen en las farmacias esa receta es de por vida ahora llevársela de aquí, me hace daño solo verla largo, mis padres confundidos ante el comportamiento de las dos en el cuarto prefirieron salir.


Regresamos al auto donde mi mama me dio una de esas pastillas al sacarlas del frasco, le dijo a mi padre que fuéramos de una ve a comprar más, me paso la pastilla con un bote de agua para tomármela, la pastilla si bien era algo grande, aun no sabía que me haría por lo que preferí tomarla por esta vez para ver si así descansaba, -Gracias mami, le mostré mi enfado por pensarme en que estaba loca, pasamos a la farmacia con la receta del médico, un chico muy lindo estaba atendiendo en la recepción, en verdad ya comenzaba a gustarme la perspectiva de ser una linda nena, pues atraía a varios hombres sobre todo por mi aspecto de chica pelirroja, me sonroje dejándole ver que me había coqueteado tanto como yo, pero llegó el momento de pagar e irnos a casa de nuevo, me sentía muy cansada y fastidiada, solo tome un vaso de leche para la cena, un pequeño pan y gelatina, me prepare para dormir, al día siguiente decidí que ya era momento de irme de aquí, regresaría a tomar la vida de Karina pero sola sin nadie que pueda arruinar mi paz, me prepare para salir, quería irme muy temprano, cuando mis padres escucharon viendo que me iba misteriosamente de la casa .-¿A dónde vas jovencita? aun no te has recuperado totalmente, -¿Y?, yo ya me siento mucho mejor, ya puedo estar sola, regresare a la ciudad tengo mucho pendiente con tareas y el trabajo que ya se me acumulo, gracias por nada, me largo de aquí, y no anden molestando, -¡Karina hija!, no te vayas así, escúchanos, -¡No mama!; ya estoy harta de ustedes, solo quiero respirar, por eso Karina se fue a estudiar lejos de ustedes….., ups, no sabía que acababa de hacer, tape mi boca lo más rápido e inoportunamente que pude, -¿Por eso Karina se fue de la casa, a que te refieres, que pasa que ocultas?, me di cuenta de que la había regado en todo aspecto, tenía una salida que era irme si importar nada, o fingir que necesitaba mi medicación por un simple trastorno en mi mente de algo que paso hace tiempo,    -No mama, no es lo que quería decir, si yo por eso yo me fue porque me sentía hostigada, mira solo tomare las pastillas si cada tanto como decía la receta esa, (aunque en realidad no tomaría nada, pues es obvio que yo sola sabia la verdad), ya me voy, no quiero me molesten necesito estar sola y hacer mi vida ya, tengo trabajo que hacer, -¡Pero Karina!- gritaba mi madre con algo de tristeza pus le había rote el corazón, mi padre la detuvo para que no sufriera por el rechazo de una hija a la que cuido como su princesa durante años, después de que esta acababa de exigir su libertad aun estando mal mentalmente como sospecharan la verdadera razón de mi comportamiento, salí de la casa finalmente con algo de dinero que  había tomado de una caja de ahorros infantil que tenía Karina escondido en su armario luego de probarme su ropa en  varias ocasiones estos días, eran apenas lo suficiente para regresar a la otra ciudad  y vivir cómodamente en mi departamento.


Camino en el autobús, un señor se sentó
junto a mí, no era muy mayor pues ostentaba unos 45 años, se veía muy formal como de estancia de trabajo en una oficina, mientras yo solo intente distraerme con la vista del camino pues no era tan lejana la ciudad a la que iba, en eso, sentí un cosquilleo ligero especial en mi pierna, me había vestido con un gótico vestido negro que llegaba  a mis rodillas, mientras que solo traía con migo un cómodo bolso de mano para cosas pequeñas, cuando regrese a ver a mi entrepierna que era de donde sentís ese tacto sensible en mí, note que una mano me estaba acariciando, logrando ver que era la del hombre a mi lado solo que este volteaba a ver a otro lado mientras lo hacía, me sonroje un poco ante las sensaciones pero a la vez me vi un poco molesta por la situación, si bien ahora era una chica pero debía de hacerme respetar, aunque nunca me hubieran enseñado a ser una, fue que tome la mano del hombre para quitarla de mi pierna, -¡Oiga usted, no sea asqueroso respéteme!, fue en ese momento que sentí un poder único al exigir mi respeto, el hombre regreso a verme algo sorprendido y nervioso, pues le había ocasionado un mediano escándalo, riendo me decía -¡Ay señorita! discúlpeme no era mi intención jeje, el hombre se reía cínicamente llevando su mano directo a mi pecho tratando de tocarme uno de mis senos, fue en ese momento que me llene de rabia sentí una fuera potencial en mi tomando al hombre dirigiendo su boca contra la mía tomando su nuca con fuerza para atraerlo hacia mí, el pobre hombre con miedo al tratar de librarse y no poder, veía mis ojos con un odio profundo además de ver como estos cambiaban de un tono verde cristalino a uno entre marrón negro y amarillo con las pupilas literalmente abrumadoras dilatadas del odio que liberaba la fuerza sobrenatural en mí, -Tanto me deseas, pues ven a mi cerdo asqueroso, el hombre temblaba de miedo mientras impregnaba mis labios en los suyos al besarlo sentí como una especie de energía del hombre  era succionada por mí, este intentaba liberarse dando palmadas en mi cuerpo así como en ciertos lugares que solo me ocasionaban un poco de dolor, seguí besando hasta que sus golpes eran menos fuertes debilitándolo, me despegue de él dejando su cuerpo pálido,  tambaleando débil en su asiento, parecía haber envejecido un poco más como 15 años de vida menos que le había arrebatado con el beso que le di, me quede impresionada, al ver el aspecto mórbido del hombre que hasta hace un momento me agredía, solo me dispuse a regresar a ver por el espejo, llegamos a la ciudad, el trataba de mantenerse en pie pero su cuerpo desgastado que le había dejado no podía reponerse, lo hice a un lado para salir yo primero saliendo del camión para tomar un taxi, al legar al sitio me percaté de que no había muchos taxis y algunos pocos me cobraban muy caro, no obstante  notaba como algunos de los taxistas me veían tratando de desnudarme con la mente, intente solo ignorarlos aunque esas miradas me molestaban cada vez mas, pensaba casi e la mala decisión que fue robar este cuerpo para ser algo que desde un principio no quería ser, más allá de una obsesión impuesta de mi madre, me decidí por tomar un camión normal, aunque de igual manera estaba lleno, sin quedarme de otra más que de irme parada junto a muchas personas en el angosto pasillo del mismo, paso poco tiempo para sentir una palmada en mi trasero, alguien me estaba manoseando, fue entonces que buscando entre la multitud pude ver al hombre que tenía su mano puesta encima de mis nalgas, era un chico de no más de 17 años que se divertía tocando a las mujeres como yo en lo camiones, al verlo él se sorprendió de mi rostro pues otra vez había tenía esa sensación diabólica en mis emociones, veía con susto mis ojos colorados dejando su  mano a un lado e intentando casi escapar de mi yendo hasta el frente del camión pidiendo al chofer salir, este lo pedía con urgencia regresando a ver una y otra ve asía atrás donde yo me encontraba como si quisiera saber que yo estaba lejos de él estando seguro sin yo hacerle daño, pero el chofer del camión no accedía a su suplica pues no era la parada por lo que no podía detenerse a abrirle, faltando unas cuantas calles más  y el semáforo estaba en verde, el chico parecía no tener escapatoria, regreso a ver por última vez, parcia que mis ojos lo habían inmerso en una profunda depresión, estaba desesperado e intentaba huir a toda costa, sin que el chofer se diera cuenta se inclinó hasta una de las palancas intentando a apretar todas hasta que las puertas se abrieran, el comenzó a apretar todo lo que veía hasta que el camión de detuvo y las puertas se abrieron en media de la calle con los carros yendo y viniendo por la vía, algunos chocaron con el mismo al detenerse bruscamente ocasionando el caos, el chico salió disparado a la salida del camión impactando su cuerpo contra un carro deportivo que iba a máxima velocidad impulsando su cuerpo hasta la próxima parada de la cual apenas faltaba un poco que curioso es el destino, la multitud y tanto los noticieros  como patrullas intervinieron rápidamente, la prensa estaba en el área rodeando la escena de igual manera, un gran escándalo de accidente había ocasionado tan solo una linda chica como yo, pero nadie lo sabía, fue entonces que recordé que esa era justamente mi parada, me deshice entre la multitud de personas hasta caminar tranquilamente lejos de la escena del choque, algunos accidentados otros ilesos, pero lo más importante era el chico que había seguramente muerto con el choque que había recibido su cuerpo, llegue hasta la parada donde ya había gente atendiendo el cadáver del chico, pues al verlo ya en el lugar parcia aun segur con vida, estaba lleno de sangre con el cuerpo destrozado de varios huesos vibrando del frio que le daba su ya nula salvación, pronto vería la luz, cuando note que sus ojos aun con fueras regresaban a verme, pronto el chico de alguna manera se llenó de miedo empezó a  gritar sin control, seguido de esos sus ojos se pusieron blancos terminando por sufrir un impacto, luego de eso volví a caminar al rumbo de mi  departamento, encontré el edificio y  subí por el elevador hasta legar a la puerta de mi hogar.



Al entrar note como alguien se encontraba detrás de la puerta del departamento de enfrente como espiando, intente saber quién era pero este se escondió muy rápido, regrese a mi departamento cerrando con llave, ahora pensaba en las consecuencias de haber tenido este cuerpo pues podría estar en varios peligros, de pronto la puerta se escuchó tocar, observe por el mirador de la ,misma notando como se encontraba un chico algo gordito, pero que con los recuerdos de mi cuerpo supe que era el chico que molestaba también a Karina desde hace poco, -Hola, ¿puedo ayudarte en algo?,         -¡Hola Kary!, vaya aun sigues aquí, pensé que ya habías dejado el edificio pues tenía días que no te veía luego de tu accidente esa vez que vinieron tus padres en esa madrugada te llevaron al hospital, me asuste pensando que te había pasad algo muy feo, pues no reaccionabas y te veías muy rara, yo bueno no quería decir eso, ya está bien me voy, me alegra que estés bien solo eso, el chico decía tantas palabras en tan poco tiempo, parecía muy nervioso en eso me sonrojo, me quería divertir un poco, lo invita a pasar para ver que sucedía, -¡No!, espera, no quieres pasar un rato a mi casa y ver que hacemos, quizás ver una peli, no te parece buena la idea, le decía con mis dedos coqueteando enrollando uno de mis mechones de pelo rojizo, el chico me veía algo nervioso, examinaba con sus ojos todo mi cuerpo, desde mis pies a mi bello rostro juguetón, veía como actuaba de una forma muy extraña con sus pies, tambaleándose, el solo suspiro, se estaba tardando por lo que rápido intente entras para cerrar la puerta, -¡No, espera, no cierres ya voy!, el chico intentaba seguirme pues le dejaría con las ganas, en eso deje entrecerrada la puerta esperando a que entrara, note como intentaba meter su mano, fue entonces que lo tome y jale de el para meterlo a la casa pues estaba muy nervioso, cerré la puerta con llave, -Siéntate estás en tu casa, ahí está el sillón, voy al baño, en un momento vengo, si quieres pon lo que gustes, -Si, si Kary, veré que poner, note como me siguió con su mirada hasta que desaparecí por el baño, me veía a mí misma pensando en los perversos planees que haría con este chico, pues si bien no era atractivo pues quería divertirme probando este cuerpo, además de que sé que le traía ganas a Karina y porque no regalarle un rato con ella, sé que Karina se molestaría mucho  al hacerlo, me metí a mi cuarto para buscar que ropa ponerme, me quite el vestido quedando completamente en lencería, encontré una de las  pijamas de Karina la cual se veía bastante sexy, como un babi doll blanco, me gustó mucho y dije porque no, me quite el resto de la lencería acomodándome el sexy babi doll, regrese a la cocina donde busque unas botanas, note que había puesto una peli de Star wars, dije que aburrido, pero lleve con migo unos refrescos junto unas galletitas que había, el chico me miraba muy nervios, pues no imagino me pusiera algo así de sexy para ver una película con él, intento hacerse a un lado mientras que yo me sentaba, ciertamente ya era algo noche, por lo que faltaría al trabajo otro día más, así que no me importaba, era jueves luego iría los otros dos días,  luego de eso me acerque junto a él dejando caer el peso de mi cuerpo junto al suyo, sentía la transpiración del chico por el olor que provocaba del mismo eran nervios de tenerme en sus manos y no saber si debería de tocarme o no, fue entonces que sentí su mano en mi glúteo izquierdo seguido de su brazo rodeándome la parte baja de la espalda, yo me recosté sobre de sus piernas, fue donde sentí en mi pecho un bulto sobresaliente y apretado dentro de su pantalón, al aplastarlo le lastime un poco, -¡Auch!, perdón no era mi intención es que tu bueno yo, mejor me iré no quiero causar más problemas, el chico estaba apenado al extremo, entonces yo le tome del brazo jalándolo conmigo hasta la cama del cuarto, -¡Espera Karina no, que haces!, -Solo vamos a divertirnos ven, que no querías con Karina desde hace tiempo, -si pero yo no, espera Karina, como que Karina, oye, lo
lleve al cuarto, me senté sobre la cama demostrándole unas poses de fantasía que el solo podría imaginarse en sueños, parecía que el chico se vendría de un momento a otro de tanto que jugaba con sus sentimientos me fui a hincar directo a sus pies bajándole el pantalón, creando una felación estimulante en su miembro, pronto el chico parecía estar hipnotizado ante las grandes muestras sexuales que le estaba regalando, lo aventé sobre la cama a quitándome el baby doll que traía puesto, dejándole ver mi cuerpo al desnudo, el hizo lo mismo quedando descubierta su extremada gordura, sentía el calor que me estaba surgiendo de lo excitada que estaba, necesitaba algo dentro de mí, comencé  a  besarle mientras el hacía lo mismo conmigo, me trato algo brusco pero inmediatamente yo lo sometí por más fuerza que tenía ante mi sobrenaturalidad, quedo consternado boca abajo en la cama mientras que yo le montaba encima como un toro, regreso en una posición más cómoda tocando las distintas partes de mi cuerpo, parecía que no tenía nada de experiencia en ello pues lejos de gustarme me lastimaba, el chico ya estaba agitándose cuando le di más recio, por fin llego el momento de dejar mi virginidad a un lado, abrí mi entrepierna dejándole introducir su pequeño miembro dentro de mí, estaba extasiado sin poder casi moverse de ello cansado que estaba pero una oportunidad como la que yo le estaba dando jamás podría conseguirla, asintió la cabeza con un humor agotado, pedía descansar, fue entonces que sentí su olor indefenso a punto de estallar su corazón por el orgasmo provocado de nuestro encuentro íntimo, empecé a sentirme imponente roce sus labios con los míos al ver como mi presa estaba en las ultimas, lo bese como al tipo del camión de esta mañana dejándole sin aliento tendido en la cama con un cuerpo casi sin vida, lucia demacrado con las partes obesas hechas un palo sin grasa luego de succionar toda su energía, no comprendía porque ostentaba de un poder tan extraño como ese pero me encantaba ya que sentía como si la vitalidad de las personas fuera robada por mi creando una inmortalidad extensa en mí, robar su juventud y vitalidad me hacían más fuerte, tome su cuerpo casi esquelético con la piel colgando por todos lados, arrastrándolo hasta su departamento, lo deje sentado con el aun respirando casi sin fuerzas, me salí lo más pronto que pude, me di una ducha y termine por irme a dormir.


Al día siguiente me prepare para ir a la escuela, no me llamaba mucho la atención  ya que viví malos momentos en mi infancia, aunque esta era la universidad y jamás había asistido a una, al llegar note como el amigo de Karina se acercaba a saludarme, este lucia sorprendido de verme pues me había desaparecido para él hace algunos días, -Hola Karina, que paso contigo, no inventes no habías venido a clases, -Si, me enferme perdón por no avisar, además creo que no me quedare ya en la universidad pues me da algo de desinterés seguir con esa carrera, el chico se había desanimado algo al escucharme decir esas palabras, parecía que  de verdad le importaba mucho Karina más allá de una simple amiga, siguió el día normal, sabía que  debía de ir al gimnasio pero me dio flojera, tampoco pensaba seguir  todo el tiempo la vida normal de Karina, esta vez yo pondría una nueva vida para mí misma, solo prepare mis cosas para ir al trabajo me acompaño Luis ya que su trabajo está enfrente recordaba algo así yo, poco recordaba del trabajo de Karina al adentrarme en sus memorias, pues un chica mayor a mí era el que supervisaba todo y esta se creía algo superior,  esta vez me invadió en los vestidores empujándome un poco a la pared, -Vaya vaya que tenemos aquí, pero si es Karina la enfermita, porque  hasta ahora, que no vez que ya es viernes, como te atreves a venir aquí luego de faltar tanto, me estaba poniendo furiosa al escucharla sus palabas me enojaban cada vez más, solo quería golpearla, ella no parecía tan fuerte como yo lo era aunque sin duda su aspecto no estaba tan mal, tenía un buen cuerpo, quizás me gustaría poseerlo en otra vida si así fuera, note como mi humor paso de uno indefenso a uno más de confianza, le tome de los brazos enfurecida mientras que ella notaba mi actitud de enfado por medio de mis ojos, se calmó regresando a su estancia en la cocina, mientras que yo salía a atender a los clientes como era de a menudo, también recordé que había un chico que siempre venía a comer a este fino restaurante, asimismo luego de un rato, lo vi entrar, supe que era él ya que me llamaba la atención su aspecto de superioridad al resto, me sonrió desde la puerta hasta que se sentó en la mesa, ordenando firmemente que la chica pelirroja le fuera a atender personalmente, claro yo era la chica pelirroja de la que hablaba, como note la calidad en su aspecto, supe de inmediato que podría tratarse de un chico millonario con quien casarme y vivir feliz sin preocuparme toda la vida, así fue el trato entre coqueteos y cordialidades hasta salir muy noche, -Me alegra hayas aceptado esta vez sentarte un rato a convivir conmigo, siempre te habías negado, yo asentí con la cabeza el buen trato del chico, no creí que Karina fuera tan  idiota de aceptarlo, era muy bueno sobre todo por el dinero, pero claro quería más a su noviecito Carlos, uno de los tantos en arruinar mis planes, salimos del restaurante pagando en la cuenta de todo aun a pesar de portar yo el uniforme de mesera desgastado entre otras cosas del aspecto nada bonito que  traía este día pues aun no sabía maquillarme del todo, me coloco un abrigo de piel muy  calientita que me había comprado casualmente esperando aceptarlo esta noche, mientras caminábamos fuera del restaurante un chico parecía llegar de la nada en un taxi, este se detuvo mientras que de él salía quien menos esperaba, el chico resultaba que era Carlos,   -Karina, menos mal que te encuentro, tus papas están muy preocupados por ti, vine desde Barcelona desde hace dos días pero ente vuelo y vuelo tarda, ya estoy mejorando en mis tiempos y tengo un gran trabajo de ayudante en una constructora muy importante de España, tus padres dijeron que sería buena idea que fueras conmigo que te parece,   -Carlos, no es un buen momento, yo, no me he sentido bien, Carlos intento acercarme a mí para darme un beso en eso el chico rubio lo sujeto con un solo brazo en el pecho impidiendo que se acercara más a mí, -¿Qué no la oíste?, la chica viene conmigo, -¿Qué dices, como que viene contigo, escúchame estúpido, Karina es mi novia, lo ha sido por muchos años, así que no me vengas con tonterías, yo sostuve mi palabra al pie de la letra, no me importaba ya ese chico si fue mi novio o no, sería mejor terminarlo e iniciar una nueva vida con este chico que se veía de mejor posición económica que el mismo Carlos  prometiendo un futuro avasallante, -Ya Carlos, lo mejor es que me dejes en paz, nunca estuviste ya para mí, pensé que habías encontrado a otra allá en España se ve que te queda mejor, yo he encontrado a Diego,  sus padres son unos importantes empresarios y políticos, me dará una mejor vida que tú, déjame en paz y regresa por donde viniste, -¿Qué?, Karina que te pasa, tu no eres así, mírame, mírame a los ojos, Carlos me sostuvo con algo de fuera, su cara parecía muy cansada, estaba frustrado no quería perderme pero la paciencia que tenía al momento de ver cómo me perdía le ponía los nervios de punta, en eso Diego soltó un golpe, lo que propicio a  iniciar una pelea entre los dos, comencé a llorar del impacto que sentía en ese momento, en eso, Luis venia por el otro lado de la calle notando como  su amiga estaba en medio de una pelea entre dos hombres sin control, inmediatamente, una patrulla llego al lugar separando a ambos de la pelea, los metieron en la patrulla listo para llevárselos a la delegación más cercana, Carlos se notaba triste , el me miro con los ojos más rencorosos que había visto jamás desde mi madre,  había roto una relación de años con el novio de Karina y este se iba como el caballero derrotado, soltó unas lágrimas y la patrulla se los llevo, me había quedado sola en la calle, era casi seguro que ambos saldrían de ahí por la mañana, me quede en shock después de ese momento tan inoportuno, en eso vi como Luis se acercaba con algo de curiosidad ante la escena anterior en la que me había encontrado, -Hola Kary, que paso, porque esos dos tipos pelearon junto a ti, son algo tuyo, -La verdad es que uno de ellos era mi ahora ex novio y el otro un chico que acaba va de conocer, ciertamente mi ex es algo celoso pero bueno por algo he terminado con él, conocí afortunadamente a este chico que me ayudo a que no me hiciera nada, oye, me acompañas a mi casa, -Eh, si está bien, sabes que puedes rcontar conmigo para lo que sea, las cosas como las había  resuelto estaban funcionando, estaba segura que al día siguiente el chico rubio me vendría a buscar para seguir hablando conmigo ya que dejamos esta charla inconclusa, mientras tanto era ahora de divertirme con alguien nuevo, con el juguete número dos de Karina, su nuevo mejor amigo quizás, llegamos al departamento, me recargue sobre de él abrazándolo invitándolo a pasar pues me sentía algo triste según le decía yo, el no tuvo opción además empezó llover muy repentinamente así que se quedó a resguardarme, él se quedó en el sillón esperando a que me encontrara mejor, solo se quedaría desde la sala por si me pasaba algo, esta vez solo deje que el chico tuviera la iniciativa de venir en busca de algo entre los dos, me vestí con una ropa cómoda, un pequeño conjunto deportivo que me gustaba por lo cómodo que se sentía, una panti dejando ver mis largas blancas y tenues piernas, junto con unas medias entrañas, me tire a la cama esperando a que el viniera por mí lo cual nunca paso, recordé que no había comido nada desde la tarde así que comenzó a darme hambre, pero era extraño pues sentía que quería devorarme al mundo, nada como  el otro día en el que apenas había podido comerme un par de hot cakes, esta vez el hambre dominaba más mis fueras y sentidos convirtiéndome de nueva cuenta en una bestia, salí rápido del cuarto directo a la cocina donde abrí el refrigerador con un hambre voraz empecé a engullirme todo lo que me encontraba en el refrigerador, lo cual era casi nulo dado que no había  ido de compas al supermercado pues luego de poseer a Karina la casa ciertamente había quedado abandonada, solo quedaba un pequeño pastel que había dejado mi madre aquella vez, un cuarto de pastel y por supuesto galletitas como las de la noche anterior, estando todo oscuro, la luz del refrigerador abierto llamo la atención de
Luis que se había despertado por el ruidero que estaba haciendo al comer salvajemente todos lo que encontraba dentro del mismo, al en busca de lo desconocido, Luis se encontró con una desconocida Karina, comiendo con un hambre atroz todo lo que tenía en sus manos, el garrafón de leche siendo terminado a tragos por mí, entre otras cosas, se asustó al ver mi manera de reaccionar ante él, pues regrese a vero con un rostro de maldad pura al notarse verdaderamente mi condición mental quizás para el si es que no entendía que se trataba de una posesión y que quien en verdad ocupaba el cuerpo de Karina no era ella misma si no un enemigo en del pasado capaz  de todo por un cuerpo femenino, mis ojos lo dijeron todo, Luis intento escapar pude que para pedir ayuda pero en eso lo alcance con una buena velocidad, lo sujete fuertemente hasta tirar en el sofá, -No se te ocurra salir por esa puerta, aquí no has visto nada, yo te aprecio de alguna manera, por alguna razón, sé que me deseas, quieres a Karina, quieres besarme, hazlo  lindo, yo te ayudare a que Karina sea tuya, no has esperado tanto este momento para nada, le decía con unos ojos diabólicos balbuceando con un aliento a sobras que no le parecían para nada excitantes, la dulce y humilde Karina que había conocido hace unos meses se había convertido en una bestia, una vez más le exigí se calmara, terminara de pasar el resto de la noche sin influir en mi estilo de vida, regrese a la cama dejándolo acostado sin su celular pues me lo lleve conmigo, por si fuera poco deje la puerta principal cerrada con llave para que no intentara escapar, demostrándole que podría pasar la noche en paz sin que yo hiciera nada contra su vida, Luis noto el frasco de pastillas de la medicina que me había dado para controlar mi supuesta crisis mental, a lo que intuyo que yo en verdad pasaba por una enfermedad mental, dejo que la noche pasara, me había arreglado para ir con él a la escuela, me puse esta ve un lindo vestido rojo brillante, salí para que me viera a lo que sus ojos comenzaron a brillar de nuevo sorprendido por el cabio  de la noche a la mañana, -Vez, tu dulce Karina de siempre, acaso no me veo hermosa, -Wow, si la verdad perdón pero es que lo de anoche, mira, encontré este frasco, se supone que deberías tomarlas no, -Mira, no te metas en lo que no te importa, si de verdad quieres ser mi amigo, pues calla, solo soy yo misma, de acuerdo, no quiero saber nada más, le arrebate el frasco arrojándolo por la ventana, sin saber que se había quedado con los otros dos que hayo debajo de la mesa sumado a la receta que me había colado mi madre y olvidado por mí el día anterior en el  bolso, escuchamos los lamentos de una señora fuera del departamento, al salir para ir a la escuela notamos que había muchas personas saliendo y entrando en el departamento de frente, -Oye, que paso ahí, que no es el departamento de Gustavo, el chico de la otra facultad de arquitectura que se mudó aquí la semana pasada, -Shuuu, si no sé qué le paso, no es de nuestra incumbencia, le susurre al oído acercándome lamiendo un poco de su lengua dejándole una probada de lo que se perdió la noche anterior, nos dirigimos al ascensor, cuando dos personas un hombre y una mujer que parecía ser su colega salieron al abrirse las puertas del mismo, su mirada cambio al verme, lo que suponía que era gracias a mi bello aspecto, pero todo cambio cuando comenzó a decir las primeras palabras las cuales no fueron nada de mi agrado, -Señorita, hasta que la encuentro, mira nada más, usted es Karina no es así, -Si, porque, que necesita, no tengo tiempo para hablar con usted, -No, a mí no me va a decir eso, yo soy detective, y estoy investigando varios casos que concuerdan con relación  a usted, justamente hoy la madre del chico que vive frente a su departamento encontró a su hijo muerto sin nada de masa corporal, como si algo muy extraño se lo hubiera chupado, algo raro le hicieron no, que casualidad que usted viva frente de su departamento, además de que hace dos días encontraron a un hombre divagar cosas como  el hecho de que una chica pelirroja lo haya dejado casi sin vida, luego de que llame a sus padres y estos dijeron que había tomado la decisión de regresar a la ciudad precisamente esa mañana, las cámaras de seguridad lo confirman, además de que es mucha casualidad que las cámaras publicas nos confirmen que estuvo presente en el accidente de ese mismo dia a pocas calles cerca de su departamento, dejando la muerte de un chico de apenas 17 años que casualmente se alejó de usted repentinamente como si estuviera escapando de algo, además dela coincidente muerte con su psicóloga el día en que sus padres se la llevaron del hospital hace unos días después de sus ataques esa noche, varios testigos lo confirman, usted tuvo algo que ver con ello, lo demostrare la llevare a juicio señorita, usted pagara las consecuencias de sus actos, -Mire ya, ya basta, estoy harta, usted no sabe quién soy yo, y yo no sé mucho menos nada de usted, tengo que ir a la escuela, el tipo testarudo al decirme todo eso me puso muy nerviosa, la verdad mis sentidos no se encontraban bien, quería escapar antes de que ese hombre pudiera hacerme algo, no precisaba entrar a prisión por crímenes que yo ni siquiera cometí, Luis me siguió luego de quedarse pensativo al analizar todo lo que le había dicho, al salir del edificio el me sostuvo de los brazos viéndome a los ojos, -Tu, fuiste verdad la que hizo todos esos crímenes de los que te atacaba el detective cierto, -Mira, a mí no me vas a atacar con mentiras, no sabes quién soy yo en verdad, me solté de sus manos caminando rápidamente hasta tomar el camión, regrese a ver que el hiciera lo mismo pero se quedó afuera esperando a verme irme con paciencia, de ahí no supe nada más de él, sabía que iría a decirle todo al detective engreído ese pero su vida estaría en mis manos desde ahora, de llegada a la escuela note como un hermoso carro rojo estaba en la puerta de la escuela con Diego recargado frente a él, -Hola, que pasa, y ese carro, esta increíble, -Hola, pues ese carro es tuyo, mira, luego de lo de anoche decidí que podríamos ir a vivir juntos a otro país, como Bélgica que te parece, -Vaya,  yo, no sé, supongo que, si digo que si vamos, lego de ver que este chico de verdad estaba interesado en mí no lo dude más, me encantaba sentir ese poder femenino de atrapar a los hombres haciendo que me dieran lo que tanto deseaba, el me subió al carro por el momento de lado del copiloto, mientras el manejaba yendo un largo rato por la ciudad, hasta que anocheció, me llevo a mi departamento donde se encontraban aun patrullas merodeando más extraño aunque haya policías fuera, pensé que podría pasar aún más que lo que paso esta mañana quías Luis ya había dicho todo a la policía sobre mi extraño comportamiento la noche anterior, -Mira, que paso, porque hay muchos policías fuera del edificio- decía el chico rubio mirándome con inquietud, -No lo sé quizás es porque apareció un chico muerto frente a mi departamento esta mañana, -Que y porque no lo comentaste hace rato, -Pues pensé que no tedia más importancia, le decía yo con algo de miedo pues justo ahora la policía podría intervenir en mi caso, de repente un policía se acercó a la puerta del carro, -Señorita, señorita Karina, salga del auto por favor, joven usted también, salgan del auto los dos, -Peor porque oficial,, nosotros no hemos hecho nada, déjenos en paz, no sabe quién  soy yo,  -Si, si lo sé y me vale mil pelotas que usted sea el hijo del mismísimo demonio, esta chica tiene que pagar por varios crímenes que ha cometido, el detective aún seguía con suficientes motivos para tenerme acorralada entre las rejas, llevaba consigo un sobre donde suponía traía las suficientes pruebas para llevarme a un juicio, miraba a todos lados, indudablemente no podría escapar ni mucho menos dejar ver a la luz  todo el mal que había reencarnado en mí, por más que quisiera unas simples balas me afectaría hasta levarme de nueva cuenta a la muerte, no lo pensé ni dos veces cuando me deje entregar a ala policía.


Tiempo después, en el juicio, el detective y diversos abogados en mi contra, ponían en el fuego las pruebas donde se me encontraba presunta culpable por los crímenes de homicidio culposo y  homicidio involuntario, grabación es de la cámara de seguridad del hospital revelaron que había sido yo quien había degollado a la psicóloga ese día, mis padres estaban en la sala del juicio siendo destrozados sentimentalmente por ver como su hija perdía la dulce inocencia que antes era a la de ahora que soy una criminal, un abogado de oficio así como mis padres que luchaban por mi libertad, atestiguaban el hecho de que mi mente se encontraba inestable, esa era la jugada que había pretendido al aceptar mi captura la otra  noche, pues con las pruebas suficientes podría ayudarme a una condena de curación donde me enviaran a un asilo psiquiátrico, una de los testigos fue la secretaria ayudante de la psicóloga, que con miedo atestiguó que en mi expediente se encontraba una gran cantidad de anomalías mentales que eran provocadas por mi secuestro hace meses, por lo que el juez revisando las pruebas ante mi mal estado mental así como el jurado dicto una sentencia de libertad condicional luego de encierro en un psiquiátrico profesional hasta que curara mi supuesta enfermedad, lo que no me hizo muy feliz pero ya sabría cómo arreglármelas, mis padres me abrazaron dejando consigo el poco cariño que les quedaba asía mí, mientras que yo actuaba con ventaja llorando y creando una escena trágica ante los resultados del caso, una fingida conducta de personalidad.


Pase los primeros días con mucha paciencia esperando el momento para lograr escapar, los médicos me trataban ate mis padecimientos, algunos estudios un tanto aburridos y nada metódicos, llevaba en el psiquiátrico al menos unos tres  meses, no menos como cinco, casi nunca legaban visitas, más que nada de mis madres una vez al mes con cierta seguridad para no provocar problemas, pero una tarde llego por la puerta principal del jardín donde me encontraba, era el, los doctores se veían alterados, más que nada por lo que podría ocasionar el hacer lo que pasaría, decía que yo aún no estaba lista, que no veían un verdadero avance en mí, que ni siquiera había pensado en por que sucedía esto para intentar cambiar o dar señales de que mi terapia funcionara, simplemente mi mente estaba dañada o no parecía serlo, cuando el los detuvo, venia acompañado  de dos escoltas los cuales dieron la orden de dejarme e  libertad, me llevaron a mi cuarto donde me mostraron un conjunto de ropa muy bonito, justamente el que yo había usado la última vez que nos vimos, Diego entro  a verme mientas me caminaba, lo cual me dejo algo sorprendida, con un carácter egocéntrico, -Mira, es hora de irnos, ya eres libre, mi padre compro a un juez y pos supuesto que ya eres libre, eres libre para hacer los  planes que dejamos pendientes, Bélgica o donde tú quieras no  esperas más desde ahora ya no tienes porque temer a tus padres ni a nada, yo comprenderé y no creo que estés loca para nada, después de todo, la gente tiene sus propias locuras o no es así, nunca me imaginé que esas palabras me las dijera el, sobre todo por ser alguien que apenas conocía pero se veía tener mucho interés en mí, había tardado lo suficiente para no ocasionar caos entre la justicia y la soberanía del pueblo, el tiempo justo para que mi nombre desapareciera de todas las noticias y de la importancia que pudiera tener mi nombre sobre la ley, termine de vestirme para salir, me tomaba de la mano mientras salíamos con sus escoltad, me tomo la mano dándome las laves del que era mi carro aquella vez, -Tómalas es tuyo no recuerdas, seguido de eso me lance sobre de el con lágrimas en los ojos, la emoción me embargaba, después de todo no había tenido que matar a esas enfermeras, me metí al carro cerrando la puerta, -Espera tengo algo que hacer nos vemos en el aeropuerto en dos horas, tu ve con tus escotas, -Pe, pero Karina que es lo que harás, no pienses en regresar ahí todos te verán y sabrán de nuevo, corres peligro, -No tranquilo, nada pasara, tu vete con tus guardias, arranque a la primera el lujoso carro deportivo aunque me había obsequiado, no sabía cómo manejarlo solo el instinto me decía como guiarme ante la cera de las calles, abriendo paso por todo carro que se interpusiera en mi camino, llegue hasta la entrada de la universidad, donde espere a Luis, note como este salía desde el jardín del campus hasta la calle con una chica, lo seguí hasta que este le dejo en su parada de autobús caminando asía la plaza comercial, el noto como lo seguía con el auto el cual reconoció luego de lo sucedido ya hace tiempo, abrí la puerta del coche luego de que se detuvo a mirar algo nervioso el auto que le estaba persiguiendo, al ver que detrás de la puerta que se abría era yo mostro una cara pálida con ambos ojos titubeando, dio unos pasos asía atrás impactando con la pared sin tener escapatoria,       
 -Hola Luis, calma no te hare daño, al contrario, gracias a ti todo salió a la perfección, veras, porque no entras al auto y platicamos un poco, no te intimides por mis lindos ojos, sé que he cambiado un poco pero no es para menos, ven, -No, no lo sé, no me mataras o si, yo sé que eres un demonio, esas muertes no las pudo causar mi amiga, menos con un cuerpo tan delicado como el tuyo, -Si, tienes razón, pero déjame que te cuente todo, primero no hacerte daño, Luis entro por el otro lado sentándose cómodamente en el lujoso auto deportivo, miraba mi cuerpo analizando que había dentro de esa dulce chica pelirroja, mientras que conducía llevándolo hasta las afueras de la ciudad donde solo había una gran cantidad de árboles en el bosque profundo, -Que haces adonde me llevas, te lo dije, déjame ir no diré nada lo juro, -Enserio Luis, eso dijiste la última vez que confié en ti, regrese a verlo muy sínicamente observado su rostro lleno de miedo, sonreí anteponiendo una expresión de calma, detuve el auto cerca de la orilla de la carretera pero un poco dentro para que los arboles taparan todo, Luis intentaba salir y gritar para pedir ayuda pero no podía, cerré los seguros de las puertas para que no pudiera salir, completamente solos en la nada, me abalance sobre de él tirándome a besarlo, mis sentidos comenzaron a encenderse, quería que me hiciera su mujer, que probara de mi cuerpo, como tanto yo sabía que deseaba a Karina desde hace tiempo, me ante use sobre su voluntad besándolo, prometí que no lo mataría y así era, no pretendía hacerlo, solo quería darle un preciado premio, algo  que no fue muy bien a medida que avanzaba mi placer, mis ganas de hacer de ese chico una maquina sexual para complacerme, mientras solo besaba forzadamente sin darme cuenta absorbía su energía vital como con los otros a los que bese anteriormente, mientras arrancaba sus ropas dejando salir su miembro, que ya estaba erecto luego de darle ese beso placentero, me quite mi ropa así mismo quedándome desnuda sobre de él, dejando que acariciara mis senos, luego de que se viera forzado a hacerlo no le importo, me toco como tanto deseaba fluyendo en mi un mar de sensaciones únicas que jamás había experimentado en mi dolorosa vida, algo que estaba matando al chico poco a poco, introduje su miembro en mi vagina dejándome penetrar, algo que me encanto más que la ve que sucedió con el chico gordito, me volví una completa fiera en ello, sin darme cuenta, mi lengua se esturo más asía su garganta al besarlo, impaciente por sentir más fuerte esas emociones, hasta que lo atragante por completo dejando su cuerpo sin vida desmoronándose desde la carne hasta los huesos hasta quedar seco después de tanta energía que había absorbido de todo lo que pude de él, sin ser nada más que los huesos, como pude, los queme por completo en el fondo del bosque hasta no dejar ni un rastro de ellos, regrese al auto para ir al aeropuerto donde me iría con Diego el resto de mi vida, claro que tendría que controlar esos poderes extraños de mi si no me descubrirían, podría matar a este chico de un fatídico desgaste energético como a los otros o mucho peor, pero mis deseos de sexo seguiría latentes aún más, mi cuerpo ahora era algo inmortal por así decirlo ya que al obtener la vitalidad de esas personas me deja una juventud renovada y sin detenimiento, al llegar, Diego me acogió en sus brazos, sentí el cariño de sus brazos luego de muchos años ser odiado por mi madre, subimos a su jet privado que no sabía que tenía y mire desde las alturas como toda una vida dejaba por atrás para seguir su camino de felicidad para siempre con el cuerpo de Karina.




"FIN"


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viernes, 2 de noviembre de 2018

“Noche de Brujas 2” ¡La Posesión de Karina!







“Noche de Brujas 2”
¡La Posesión de Karina!







Hola a todos esta es mi historia especial para este mes, por el tiempo y demás no se si pueda escribir las otras historia que estoy pensando pero espero disfruten de esta que siento que es la más fuerte, como nota les diré que esta historia es de posesión pero no esperen una posesión luego luego, esta historia la trabaje algo larga pero de pocos capítulos y es necesario lo lean todo para entenderle sin más vean este trabajo dedicado para ustedes


-CAP  4-


“POSECIÓN”




Justo en lo primeros días de mis estudios era fascinante sentir esa
libertar lejana de mis padres, es raro como a veces un simple cambio en nuestras vidas, otro ambiente más fresco quías, puede volvernos a sentir esa parte que ya no existía dentro de nosotros mismos, la experiencia que había vivido me sirvió en gran parte para aprender a valorar la protección que tenía junto a mi familia, el cariño entre otras cosas de estar junto con ellos en las buenas y en las malas, a pesar de que eran de una forma algo aprensiva conmigo, en ocasiones el miedo invade un poco mis sentidos, poniéndome los pelos de punta con solo escuchar un pequeño y sigiloso ruido en la habitación o pensar acontecimientos que viví en aquel lugar macabro donde ese hombre traumado, causaron en mi pensar imaginariamente en ver sombras en la oscuridad donde no las había, esto me invadía la  mente a pesar de ya haber sido apoyada psicológicamente durante ese tiempo, cuando pasaba esto mi psicóloga me había pedido anotar cada momento en el que me sintiera extraña o experimentara algún suceso fuera de la realidad en una bitácora  electrónica especial, de la cual solo ella y yo teníamos acceso con el fin de que ella pudiera analizar en el momento lo que pudiera sucederme.


En ocasiones lo hacía pero casi no sucedía, justo como acababa de mencionar, después de haber visto una sigilosa sombra cruzar en la habitación donde dormía, pues ahora en otra ciudad mis padres me habían comprado un departamento pequeño en el que pudiera vivir cerca de la universidad, a pesar de todo eso mantenía la calma, anotaba el estado en que me encontraba cada día, esta vez, solo me enfocaba en mis  estudios, algunas veces ya después de poco tiempo de irme adaptando a los cambios y los tiempos de universidad entre otras cosas, me organice por tener el tiempo justo para ir al gimnasio, ahora con una ciudad más grande viviendo en un territorio lejos de un parque cercano, lo mejor sería visitar un gimnasio más accesible, las clases eran algo rutinarias, me estaba auto  complaciendo a mí misma en comer cosas más sanas, además de eso que eran ejercicios que nos pedían en las prácticas de alimentación saludable y esas cosas, en mi salón por igual habíamos muy pocos, solo contaba con uno de ellos siendo mi  amigo, pues las chicas eran algo especiales, más que nada parecían estar aquí para no estudiar nada, intentaban ligarse a algunos maestros que eran ciertamente guapos gracias a que cuidaban su cuerpo, eran unas chicas huecas decía Luis, mi nuevo amigo, el sí estudiaba en esta carrera para cuidar de su salud, además de ayudar a las personas con obesidad o mala alimentación, ya que es una misión para el después de haber vivido una etapa muy fea en su adolescencia, al menos eso era lo poco que me contaba, aún recuerdo como el primer día de clases se acercó a mi como un total ignorante, hablaba tartamudo, estaba muy nervioso, casi choca contra de mis pechos pero logre esquivarlo en ese entonces, me pidió disculpas entre tantas cosas más, pero es un chico bueno, por el contrario solo porque era el único chico junto a mi sumado a las tres chicas huecas del salón esto parecería un salón de preparatoria, chicos populares vs los nerds de la clase, lo que si pasaba por alto era el grandísimo personaje que era Tomas, este era un chico obeso, se encontraba estudiando arquitectura del otro lado de nuestra área, el a pesar de otros chicos era acusado de mirar muy cochinamente a las chicas, esto desde hace ya 2 años que estudiaba aquí, contaban que hasta dos chicos intentaron propinarle una golpiza, mientras que yo solo ignoraba el hecho de su existencia para no amargarme por pensar en que pudiera hacerme daño como….., bueno ya saben, desde ese entonces así era mi estilo de vida, levantarme por las mañanas para arreglarme e irme a la universidad, después de eso ir rápido al gimnasio, finalmente ir a trabajar de mesera a un cómodo restaurante bar que se encontraba a no muchas calles de la universidad, precisamente donde se encontraban todos los chicos fortachones y populares de la ciudad, por lo que ganaba bien en propinas, eso sí siempre cuidando de mi misma por las miradas, aunque eso no se lo dije a mi padre para que no se preocupara, en cierta forma el bar no era tan frecuentado, si no más bien el restaurante, que era de los más finos en la ciudad, del cual entraba a las 3 pm saliendo a las 11 de la noche, esto siempre acompañada de Luis que trabajaba en el cine de la plaza del frente, a veces envidiaba que él tuviera menos trabajo que yo, pero se me olvidaba el hecho de que  ganaba un poco más que el por mis propinas, luego de eso terminar en mi cama una vez más para dormir.


Una de esas noches, notamos como una chico nuevo se había mudado al departamento de enfrente, aunque no pudimos mucha atención si sentíamos que nos estaban espiando por el mirador de la puerta, él se fue después de dejarme en mi departamento, al otro día cuando salí, Tomas salió precisamente del departamento de enfrente este apresurado después de notar como espiaba esperando a encontrarse conmigo en el pasillo, -Ho, Hola, Kary, te llamas Kary, ¿verdad?- decía con un tono airado casi sin poder respirar, algo nervioso, traía consigo su guarda planos colgando junto con una mochila en sus hombros, -No, no, bueno si, pero para ti soy Karina, por favor, ahora me tengo que ir déjame en paz, intente caminar más rápido aprovechando que este era lento por su peso, solo me imaginaba lo vergonzoso que sería el día en que tuviéramos que hacer una práctica en la universidad con todos los alumnos incluyéndolo a él y este me tocara a mí, el solo medir las partes de su cuerpo me hacía acreedora de un par de miradas que yo no podría ver asía mí, después de eso, seguí mi camino regresando a ver por el pasillo si acaso lo había perdido, igual yo era la que estaba paranoica de no saber diferenciar entre un hombre normal y un acosador, total que seguí con mi día normal, las cosas seguían su rumbo  después de dos excelentes meses de clases en la ciudad, conservando un lindo departamento en una vida que había deseado desde adolescente en la secundaria, solo faltaba estar cerca de mi novio, que aunque siempre hablábamos por cualquier medio era de esperarse cuanto nos extrañábamos, dirán pero porque no estudio arquitectura conmigo si a un lado hay esa facultad, bueno pues es simple, esta universidad no es tan cara, está cerca de lugar que puedo subsistir como mi trabajo, mi hogar, entre otras cosas, sin faltar de mencionar que la universidad que él quería estaba en otro país, si Carlitos quería estudiar arquitectura pero obviamente quería triunfar como los grandes, durante la prepa se esforzó para ganarse una beca en Barcelona, mientras que yo solo quería algo de tranquilidad.


Después de una semana siempre por alguna razón sentía con justa razón que Tomas me espiaba, también en mi trabajo, un extraño chico al que atendí, parecía ser un  chico hijo de papi, muy bien vestido con dinero, no veía que tuviese pareja por ningún lado, aunque yo estaba consciente de que en cierto tiempo era frecuente que visitaba el restaurante solo por ser atendido por mí, en caso de que me escabullera atendiendo a otros clientes sabía que solo lo hacía para observarme, lo que si hacía que me enojara, cuantas veces más tendría que soportar a un gordo y aun mocosito millonario observarme cada día, las ideas me estaban envolviendo la mente otra vez, anotaba todo cada día en mi bitácora, la psicóloga me atendía al día siguiente pues esto lo conversaba llegando al trabajo como tenía que hacerlo después del día, ella solo me aconsejaba no estar alterada, siempre alerta en cada momento pero no podía con la idea de saber que un día ese chico obeso me sorprendiera con su pene de fuera al abrir mi puerta, platicaba con Luis sobre lo que pasaba, al menos contarle lo que pasaba con Tomas, pues el chico del restaurante dudaba en que pudiera hacerme algo más allá de solo ver mi culo, aun no le contaba a ciencia cierta lo que había sucedido con Vicky, pero tarde o temprano tendría que saberlo, Luis a pesar de todo trataba de entenderme, pero quien sería el para decirme que no me observaban o no me acosaban en diferentes ocasiones, quizás sin yo darme cuenta el sería capaz en algún momento de sedarme para violarme, o alguna otra persona vigilándome por las noches sin que yo me diera cuenta para esperar el momento oportuno y entonces dar el clavo final, literalmente, poco después durante una semana al llegar del trabajo, me encontraba con  una rosa tendida en la entrada de mi puerta, esta olía muy rico aunque ciertamente solo acrecentaba mis dudad, la arrojaba por la ventana después de entrar y cerrar bien la puerta, esto sucedió durante casi un mes hasta que por fin llegue temprano del trabajo descubriendo como era Tomas el que la ponía, lo intercepte explicándole lo que pasaba exponiendo el hecho de que quería me dejase en paz o lo acusaba con el administrador del edificio o incluso llamaría a la policía, esto podría parecer otra película más de mi vida como en el pasado de no ser porque el tipo no era malo pero si era un pervertido a morir, seguido de esa misma noche, algo sucedió, encontré en mi cama una nota, en ella estaba escrito algo que me estremeció “Hola Kary, soy yo” no pude dormir en toda la noche pues me puse como loca buscando por todos lados que me encontrara a salvo en mi propio apartamento por suerte eran sábado y no tenía que ir a la universidad, me recosté a pesar de ver de cerca el amanecer, seguido de eso fui al trabajo como todos los días, al regresar a mi casa, el cansancio a cumulado no era de esperarse, quede profundamente dormida, tanto que había olvidado escribir en la bitácora, mientras dormía, un par de imágenes borrosas aparecían en mis sueños, algunas eran de niñas, o chicas de diferentes edades, todas claramente parecidas a mí, sus ojos claros, su pelo rojizo, pecas en el cuerpo, luego de eso, una de ellas se quedó mirándome, estaba una completa oscuridad alrededor suyo, de pronto empezó llorar, yo intente seguirla para ayudarla pero era como si esta se alejara cada vez más de mí, hasta volverse un pasillo interminable lejano para alcanzarla, de repente una total oscuridad envolvió todo el lugar que no me dejaba ver a la niña, seguido de eso está comenzó a gritar pidiendo auxilio, yo no sabía qué hacer, mi cabeza daba vueltas y vueltas en la oscuridad escuchando a la niña gritar, el mareo me hizo desmayar, al caer en ese momento desperté confundida en las frazadas de mi cama, esta estaba hecha un desastre, todas las sabanas tiradas en el suelo, hasta cierto número de cosas tiradas de los muebles, me levante suspirando con respiros latentes pero despacio.


Era sábado por la mañana escribí lo que había sucedido a mi psicóloga, la señorita Laura, que por cierto de inmediato me contesto, que todo esto era causa de mis traumas, cosa que fue algo que no estaba segura fuese así, el sueño había sido demasiad real, como algo que me estaba advirtiendo, además la chica era muy parecida a mí,  sobre todo esa  nota que nunca descubrí quien la había dejado, pero preferí ya no entrar en más detalles con ella, quería solo relajarme y estar tranquila, desayune, me tome un ligero baño, me veía al espejo notando unas grandes orejotas, de repente, miraba mi rostro, parecía estar normal, pero algo andaba mal, una sonrisa se reflejó en mí, con una mirada por demás malévola, algo sínica a decir verdad, pero estos comenzaron a tornarse de un color extraño muy diferente a los míos casi de un tono marrón o naranja,
entre mezclado con amarillo y rojo claro, me di cuenta, de que era yo misma la que sonreía, salte de un brinco sorprendida, con la secadora en mano arrojándola a la tina llena de agua donde casi caía, siendo que la secadora estaba conectada, resbale con un poco de agua que se encontraba en el suelo, me sostuve con la pared antes de tocar el agua electrificada a pesar de que claramente la secadora se había quemado al entrar en contacto con el agua, me retire poco a poco instintivamente temblando con algo de miedo, termine de arreglarme con el poco humor que me quedaba, tome mis cosas yendo rumbo a mi trabajo, al salir se encontraba Tomas, yo lo ignore pero este parecía querer tomar punto de conversación  conmigo, -¡Hola soy Gokumas jaja!- el chico algo friki noto como me encontraba algo nerviosa el con miedo de lo que había pasado anteriormente solo decidió dejarme ir, llegue al restaurante donde prepare mi uniforme para comenzar con el trabajo, atender unas cuantas mesas aquí, soportar a algunos clientes malagradecidos entre otras cosas más, regresando en la casi madrugada escuche como había varios mensajes y llamadas de mis padres en la contestadora del teléfono, había olvidado hablarles desde hace algún tiempo, ellos a si mismo decidieron darme mi espacio que después de dos semanas al iniciar mi nueva vida por acá dejaron de llamarme, sobre todo mi madre con tanta insistencia, pero esta vez tenía mucho sin darles noticia de mí, decidí llamarles en la mañana del domingo, pues seguramente ya era algo noche para ellos, esta ocasión afortunadamente no pasó nada mientras dormía llame a mi madre, tome algo de fuerzas para que mi voz no se ollera entre cortada, -¡Hola hija!, ¿Cómo estas, que ha pasado contigo?, -Hola mami, pues nada, he, umm, he estado bien no te preocupes, lamento no hables les llamado estos días pero he estado algo ocupada con la uní, el trabajo y esas cosas, -Si hija lo entendemos, pero cualquier cosa por favor no olvides en llamarnos e iremos cuando lo necesites, -Si mama no te preocupes, terminamos la llamada colgando una y la otra, ella obviamente sabía que no me encontraba bien, quizás la psicóloga había hablado con ellos, yo preferí olvidar todo y segur con mi día, pues quería descansar de una semana tan difícil.


Esta noche no me tocaría trabajar así que estaba mejor para dormir unas horas más para reponer el sueño perdido, claro que el reto era no soñar con cosas malas, me prepare un te de tila para reposar el sueño, poco a poco me quede dormida en el regazo del frio acogedor de mis sábanas, esta vez era algo diferente, primero me encontraba en una especial de sueño donde miraba como yo misma bailaba en un campo grande, con una frazada colgando de mis manos al estirarme, pero mi rostro era algo diferente, este actuaba de una forma muy anormal, sacaba
la lengua como modo de perverso o de estar jugando, pero no entendí por qué además de que me miraba a mí misma desde otro punto, cuando pude observar mejor mis ojos tenían el mismo tono que la vez pasada, pero esta vez un poco más profundos en tono, como si me encontraba siendo poseída por algo, de un momento esa imagen de mi misma se detuvo, una risa siniestra comenzó a timbrar en mi mente solo pude escuchar “Hola Kary, te acuerdas de lo que hicimos el verano pasado”, yo asustada solo pude despertar en medio de la noche, veía todo sin encontrar nada extraño, me hice bolita debajo de las sabanas, estaba segura de que algo no estaba bien, quizás yo, porque mi mente ahora me jugaría estas malas bromas, lloraba en silencio hasta esperar el amanecer, lamentablemente era lunes, tenía que ir a la universidad, así que con algo de cansancio acompañado de miedo comencé la rutina del día, bañarme, lo cual pensaba mucho en hacer pues tenía miedo de que algo volviera a sucederme, aun así supere un poco el miedo terminando mis deberes, poco después de regresar de haber ido también al gimnasio, para prepararme para ir al trabajo, me encontré con la puerta algo entre cerrada, me a panique entrando tratando de saber que todo andaba bien, cuando en eso recibí un fuerte grito de bulla de mis padres pues había venido de visita, -¡HOLA!, -Ha, papa, mama, que hacen aquí, me asustaron, no inventen que les pasa,          -Hija no era nuestra intención, sabemos que algo te pasa y queríamos ver que estuvieras bien, -No es nada mama, quías solo es el agotamiento de todo lo que  he estado haciendo, ya sabes, -Si ya se  pero debes de descansar de vez en cuando, ahora mira te trajimos algo rico de comer, -Ma, este yo, no se mira debo de ir  al trabajo, -Esta bien amor, no te preocupes nosotros estaremos aquí por esta semana el domingo nos vamos, te parece, -¡Sí claro!, quédense en casa yo vengo más tarde, -¿Qué tan tarde jovencita?- decía mi padre algo irreverente como siempre, -Ya sabes cómo son los trabajos, yo sé a la hora que llego ok, -Esta bien no tardes solo eso, te amamos hija- decían ambos con algo de tristeza en sus palabras, -Yo también los amo, hasta la noche, me acerque  a ambos dejándoles un beso en la mejilla, me retire rápido porque ya  se me había hecho tarde para el trabajo, tanto que había olvidado bañarme, para colmo el niño ricachón había regresado al restaurante, intente no acercarme, en verdad que busque mi perfume rociándolo por todo mi cuerpo esperando a que el mal olor del sudor del gimnasio no se notara, sobre todo con las narices refinadas de las viejas ricachonas que vienen.


Sin más que hacer por el momento, termine mi rutina en el trabajo, me senté a reposar un poco del día, la verdad sabía que unas cuantas miradas me vigilaron con critica por el mal olor que emanaba de mi cuerpo, más aun por el sudor del trabajo, salí esperando ver  a Luis, que esta vez como en otras ocasiones no me acompañaría después de ver uno de sus mensajes recurrentes,             -Perdón Kary, hoy hay Premier en el cine no puedo escaparme, esta todo lleno a pesar de la hora, creo que se estrena una de las pelis de terror, yo enfadada tome el camión más temprano, espere en la parada unos cuantos minutos, estar sentada en esta posición me hacía recordar aquellos momentos, yo trataba de olvidarlos, pero el frio de la madrugada comenzaba a provocarme recuerdos indeseables, observaba bien toda la calle esperando no ser sorprendida, me sentía paranoica al ver los postes de luz del
alumbrado público, estos parpadeaban, las ilusiones ópticas comenzaban a burlarse de mi mente, sombras y sombras apareciendo tontamente atreves de mis ojos, mi corazón se aceleraba, mientras que el camión a distancia se veía venir, este hizo un ruido muy extraño, que a la vez se entremezclaba con  otro muy parecido al de una voz entrecortada, -Karychuuuun, chunn,   -¿Qué, quién dijo eso?, volteaba a mirar a todos lados, parecía como si alguien hubiera susurrado mi nombre pero no encontraba a nadie, el chofer del camión casi me cierra la puerta, -¡Señorita, apresúrese, es tarde!, -He, ha si, perdón señor, subí las escaleras buscando un buen asiento entre tantos lugares vacíos a pesar de unos cinco pasajeros dentro, preferí sentarme en el que estaba cerca del conductor, de pronto la lluvia comenzó, no me había percatado del cielo nublado, el clima me estaba agotando, sentía mucho sueño después de un largo día en el trabajo, me recosté en la ventana viendo la relajante vista de las gotas de lluvia caer frente a mí, pronto me estaba quedando dormida, entrecerraba los ojos, después sentí un leve mareo, mi vista se nublaba mientras veía algo extraño pasar una y otra vez por la calle a cada lugar que pasábamos, intente ver mejor, cuando el camión se detuvo, la lluvia arreciaba, regrese a ver al conductor, este se notaba serio, las luces volvían a parpadear, voltee a ver detrás de mí en el camión pero ya no había nadie más que nosotros dos, regrese a ver a la calle donde se encontraba la silueta extraña, está ya se encontraba frente a la puerta esperando a entrar, las puertas del camión se abrieron dando paso a que este entrara, mientras subía analicé detenidamente el rostro del sujeto, pero a medida que avanzaba notaba en el algo muy familiar, me quede observando hasta que se dio la vuelta, fue entonces que logre ver mejor su rostro y era una chica de quien se trataba, pero no cualquier chica, sino más bien era yo misma como si de un doble se tratara, esta me sonrió con unos ojos muy parecidos a los de la última vez, intento exclamar unas cuantas palabras salientes desde su sonrisa perversa, sus dientes algo afilados como de un vampiro solo que era con la dentadura completa, -Hola, Kary, es decir Vicky, mi corazón se aceleraba, la persona que parecía  ser yo me llamaba Vicky, no entendía el porqué, señalo con su dedo la ventana, voltee a ver lentamente con miedo a que algo pudiera aparecerse frente a mí, pero solo hallaba el reflejo de mi misma intrigada en el las luces se apagaron de repente, volví la mirada a lo que parecía ser yo, sin encontrarle, el chofer tampoco estaba en su lugar, como si todo me hubiera abandonado dentro del camión, la luz regreso iluminando todo volví a ver a la ventana esta vez mas rápido, mi reflejo seguía mostrándose en él, -Karina- decía la extraña voz mi nombre de nuevo, volví a ver dentro del bus, sin hallar nada, la luz volvió a apagarse, un golpe en la ventana me hizo estremecer, (TOCTOC, TOCTOC), intente mantener la calma siguiendo el sonido de la ventana pero no había nada, me acerque para observar mejor, la ventaba estaba empañada por el frio, intente limpiarlo un poco la luz parpadeo una vez más para después mostrarme un reflejo horrible, cuando esta regreso la última vez el rostro de Vicky apareció frente
a mí, me sonreía con una apariencia horrible de muerte con la bala clavada en su frente ensangrentada como la última vez que lo vi, pronto esta tomo la forma de mi rostro, que era el de quien se trataba, me asuste tanto que intente golpear el vidrio de la ventana solo para pegarme tontamente con ella, pero el reflejo había vuelto a ser el de Vicky, aunque había algo extraño, su imagen parecía copiar  los movimientos que yo realizaba, me sentía sumamente extrañada, hasta que me di cuenta de que era yo quien en realidad movía el rostro del enemigo, con mis manos comencé a recorrer el rostro, me sentía horrible era algo muy espantoso, pronto pude ver como mis manos habían cambiado, aparentando unas manos junto con los brazos más torneados y masculinos, mis manos desgastadas con alhajas con uñas mal decoradas, me encontré con el resto de mi cuerpo cambiado siendo este el de Vicky, recorría mi cuerpo  con miedo, intentaba llorar notando mi rostro transformado, me levante del asiento dándome la vuelta para salir del camión, en eso mi doble volvió a aparecer con la boca abierta mostrando sus afilados dientes intentándome morder, me sostuvo por los hombros avenándome de nuevo al asiento, intente gritar alborotándome por el lugar, sentí la lengua de este lamerme desde el cuello hasta la boca saboreando, de pronto sentía como me gritaba una voz masculina salvadora mientras me sujetaba de lo alterada que estaba,                -¡SEÑORITA, SEÑORITA REACCIONE!, logre volví en mí, notando que me encontraba en el asiento pegadada a la ventana con el pobre hombre intentando con miedo hacer que reaccionara después de haber tenido esa horrorosa pesadilla luego de quedarme dormida en el camión, -Señorita, ¿qué le pasa, está usted bien?, maldición, me asusto, usted se quedó dormida desde que subió y no sabía qué hacer, hablaba muy extraño de pronto comenzó a saltar como si tuviera un ataque epiléptico, llevo rato intentando despertarla- me decía el señor sulfurado por mi comportamiento, yo respiraba poco a poco, mi corazón se aceleraba, me sentía tan confundida, me quede en calma por un rato, lamentablemente la parada a mi casa se había pasado pero el señor amablemente accedió a llevarme a mi casa solo por lo que me había pasado, le  agradecí dándole unas monedas más por su ayuda, rápidamente entre al edificio, subí hasta mi departamento, buscando las llaves muy asustada, se cayeron de mis manos justo al abrir, por suerte mi madre abrió la puerta a los pocos segundos sorprendiéndome, -Hija, ya llegaste que bueno, -¡MAMA!, me sobresalte dándole  un abrazo, que  necesitaba mucho por lo que me había pasado, no sé qué hubiera pasado con migo si no hiciesen llegado esta mañana a visitarme, mi mama me sentía temblorosa, -Hija estas bien, ¿qué tienes?, -Nada mami, no es nada es que hace mucho frio le- decía,  -Bueno, está bien, ¿quieres comer algo?, -No mami, hasta mañana desayuno ahorita no me siento bien, solo estoy algo cansada- me adelante, -Me voy a dar un baño y me acuesto, si puedes por favor despiértame a las 8 para prepararme para ir a la escuela, -Hay hija, está bien, aunque es la 1:30 de la mañana cas no dormirás, -Lo se mami, pero así es mi vida de estudio y trabajo, termine de hablar con ella con un ligero suspiro de calma, fui a ver a mi papa pero él ya estaba dormido, entonces espere a que mi mama fuer a la cama mientras que yo me daba un baño rápido en la tina para relajarme, termine mi baño yéndome a acostar porque el cansancio me mataba, tan solo me recosté y me perdí en la nada quedando totalmente dormida.


A pesar de mi profundo sueño, un escalofrío recorrió mi cuerpo a casusa de mis pies desnudos porque no me había tapado, fue un despertar de golpe tome mis sabanas para calentarme al hacerlo había logrado percibir un reflejo frente de mi cama, rápidamente me oculte debajo de las sabanas, sabía que algo estaba ahí, mis cuerpo temblaba, ya no sabía si era por frio o por miedo, si una vez más estaba soñando con algo horrible o si era real, lo cierto es que no pude dormir el resto de la noche, la extraña forma parada frente a mi cama, comenzó a moverse, esta rodeaba mi cama, tenía miedo de que sujetara mis pies para hacerme algo, note como esta se dirigía del otro lado, quería pensar que era un simple sueño pero no, todo era tan real, sentí como esta se recargaba en la cama, su forma física se colocaba detrás de mí, estaba sentándose en la cama, tenía mucho miedo, pronto esta se acomodó, estaba temblando, tenía conciencia de todo, estaba envuelta como rollo entre las sabanas, no sabía lo que era, de repente, con su mano, comenzó a acariciar mi espalda hasta llegar a mi cabello, su caricia se sentía tan dulce y tierna, pronto inicio una especia de canto muy tenebroso, su voz parecía delicada como la de una niña, esta estaba cantando un tarareo de estrellita donde estas pero lento, parecía que era una niña aunque no quería voltear, no quería mirar, no quería me pasara algo, no podía ni gritar, sentía el miedo sacudir cada parte de mi cuerpo, a pesar de saber que eso se encontraba ahí, “Estrellita donde estás…..”, se detuvo por alguna razón, la niña quito su mano de mí, la cama se sentía tambaleante, pronto escuche un sollozo de parte de ella, “¡Nooo!”, con voz chillante, sus piernas se encogieron, como si eta se estuviera cubriendo con ellas haciéndose bolita en la cama de lado mío, “¡Noo, no quiero no me hagas nada nooo!”, la niña estaba llorando de pánico, no sabía qué hacer, si esta niña no era real, si algo me esperaba al quitar la sabanas, tenía mucho  miedo, la niña seguía llorando, sulfurando ayuda, por último la niña grito, se lanzó sobre de mi abrazándome, “¡Nooooooooooooooo!”, salte de un brinco que a su vez termino por arrebatarme la sabana que me cubría, al ver todo, mis ojos se paralizaron, una niña semidesnuda con un vestido desgarrado, su pelo maltratado, muy parecida a la niña del sueño anterior, con  los ojos llorosos y su boca gritándome con lamento sosteniendo mi sabana, ella me veía a mí y a su vez veía lo que estaba al fondo del cuarto cerca de la ventana que da asía la calle y la pared, justo detrás de mí, “¡Noooo, no le hagas daño!”, asustada como pude voltee a ver de tas mío, lo peor había sucedido, la sobra se encontraba detrás de mí, tenía una altura abominante, unos ojos grandes y demoniacos, su boca con colmillos entre todos, retrocedía asía la cama con miedo, porque aunque estaba la niña en ella no quería esta me tomara, los ojos del demonio me miraban intensamente, parecía acercarse a mí pero a la vez estar lejos hasta la ventana, por fin me tenía donde quería,  esta se lanzó sobre de mí, cerré los ojos gritando asustada, sentí un viento muy fuerte sostenerme por encima de la cama, esta se impregnaba en mí, mis padres escucharon mi gritos, corrieron hasta mi cuarto, entraron temerosos, veían como su indefensa hija yacía suspendida por el aire, una sombra intensa se encargaba de sujetarla manteniendo su boca cercana a la mía, esta inyectaba un alma dentro de mí, mientras esta poco a poco se desvanecía, mi  padre no podía hacer nada, estaba paralizado, su  hija era atacada por algo sobre natural, veía a ambos con miedo, mientras poco a poco terminaba inconsciente, el arranque me estaba mareando, lo último que vi fue como caía a la cama y mis ojos se cerraban.


Sentía mi cuerpo paralizado, no podía pedir ayuda a pesar de que sabía que mis padres estaban dentro de la habitación, de pronto el miedo se apodero de mis sentidos, la voz volvió a mencionarme, -Kary, recuerdas lo que hiciste el verano pasado, ¿no lo recuerdas?, soy yo, tu amiga, Vicky, por fin serás mía, olvídate de todo esto, yo trastornada con lo que estaba pasando sentí como mi cuerpo
recuperaba el movimiento, me encontraba en un cuarto algo oscuro, notaba una luz muy densa provenir del baño, me  levante de la cama donde me encontraba dirigiéndome hacia el baño, este parecía algo fúnebre, descuidado con olores fuertes horrendos muy parecidos a la muerte, el baño se encontraba solo, pero el ambiente dentro de él era muy pesado, comenzó a llamarme, -Ven Karina, ven, escucha, son tus padres ven a ver como lloran por ti, el eco de la voz me llevaba al espejo del baño, donde me veía de frente con un aspecto agotado, la piel se me erizo tomando un tono oscurecido, notaba mis ojos cambiar de la forma en que los vi tantas veces en sueños, sentía perder todos mis sentidos de nuevo, algo se estaba apoderando de mí, sostuve mi cabeza un momento para intentar
reponerme de pronto mi reflejo comenzaba a moverse, sonreí y alce mi mano sin darme cuenta mostrándome un saludo de despedida, mi reflejo se movió por si solo en dirección al cuarto, de pronto me vi envuelta en una situación desesperada, intente seguir el rastro pero algo parecía atraparme, me movía de todas formas posibles sin lograr salir de ese lugar, cuando me di cuenta por fin que me encontraba encerrada dentro de espejo, poco después note que mi cuerpo había cambiado una vez más, me reencontré con la fisonomía de Vicky siendo usada por mi misma notaba todo mi cuerpo trasformado en mi propio enemigo, lucia frente al espejo aterrada comencé a dar fuertes golpes intentando liberarme, pero no logre seguido de eso una oscuridad envolvió toda la habitación, dejándome encerrada en un lugar sin salida donde me había quedado completamente abandonada con el cuerpo  horroroso de Vicky, un cuerpo transformado por horrores más psicóticos y perversos jamás pensados por la  naturaleza misma del ser humano, en llanto por mi estadía atrapada dentro del espejo con un cuerpo masculino desfigurado por una falsa feminidad clandestina.


Ante las constantes alucinaciones psicóticas que utilizaba Vicky para acechar a Karina, logro envolverla en la trampa que había planeado durante todos estos meses, introdujo su esencia dentro de los sueños de ella, esa noche Karina tenía el umbral del miedo y tensión tan altos que su alma se encontraba frágil como para que su cuerpo lograra ser corrompido por aquel espectro que le había atormentado durante tanto tiempo, llegando incluso a tener una fuerza sobrehumana para suspenderla en el aire por sobre su cama, adentrándole en un estado de coma espiritual en la que pudiera tomar la custodia de su cuerpo, atrapando su alma dentro de un espejo por medio del plano astral, sus padres al ver a la chica en parálisis total decidieron llamar a una ambulancia temiendo por su vida, Vicky al lograr transfigurar las almas de ambos, obteniendo la esencia de Karina, 
notaba su aspecto embellecido con el cambio, regreso a ver a su antiguo cuerpo frente al espejo asustado, sonrió dándole un saludo de despedida, se retiró dejándole atrapada en su cuerpo dentro del espejo caminando en dirección al cuarto donde se encontraba su cuerpo, se recostó en la cama esperando impulsarse a la salida, noto como una luz blanca era atraída hacia ella, de pronto su cuerpo comenzó a tambalear en el plano físico y los padres de la chica sorprendidos por la extraña reacción de su hija veían como esta se levantaba con una extraña apariencia demoniaca, los ojos de lucifer, su piel oprimida por un tenue color marrón, con ligeros lineamientos negros que expresaban el impacto de la fuera que provocaba el nuevo ser al entrar en posesión de su cuerpo, los pobres padres asustados, escucharon como llamaban con urgencia a la puerta, intentaron salir en busca de la ayuda de los paramédicos, pero una fuerza sobrenatural azoto las puertas impidiendo el paso de ambos, ellos impresionados regresaron a ver a su hija, esta sostenía un leve respiro para después expulsar un grito feroz, -¡PAPAAA, MAMAAA!- decía Karina intentando pedir auxilio sujetándose de los lados de la cama intentando liberar algo con intención, su cuerpo se suspendió en la cama contorsionando los huesos y músculos de la chica luego de esto, cayo rendida en la cama, las puertas se abrieron dejando pasar a los paramédicos, convirtiendo el lugar e un relajo total, Tomas salió de su departamento extrañado al ver tanto alboroto, vio salir a los padres de la chica alterados, seguido de una camilla que llevaban con Karina recostada en ella, regreso a su cama esperando no fuera nada que le perjudicara, mientras que llevaban a Karina al hospital siendo seguidos por sus padres.


Pasaron toda la noche en vela acompañando a su pobre hija, los médicos realizaron algunos estudios, en un momento Karina entro en shock sufriendo un pequeño paro cardiaco que los doctores atendieron con unos cuantos electroshocks, seguido de eso estabilizaron a la chica, la madre de Karina llamo a la psicóloga llegando dos días después de que Karina había sido internada en el hospital, era algo urgente lo que ella tenía que decirles, esta luego de un largo viaje, entro apurada al hospital, llevaba consigo su computadora y una memoria para entregar los testimonios recopilados con el que le daría su veredicto psicológico  de Karina a sus padres, ya en el lugar, Karina había dado señales de responder favorablemente a los estudios, justamente cuando la psicóloga entro primero que todos al cuarto de la chica, la encontró sujetando su proporcionados par de pechos muy gustosamente, entre risas, soltó de ellos apurada cuando encontró a la psicóloga entrando justo por la puerta al momento de verla, ella con un análisis rápido de lo que pasaba no dudo en entender que el comportamiento no el correcto para una chica como ella y que sus estudios en el caso de la chica eran ciertos como ella imaginaba, -¡Karina!- decía la psicóloga reaccionando a los estímulos nada decentes de Karina, -¡¿Qué pasa?!, ¿quién es uste….- decía Karina interrumpiendo con nervios lo que estaba a punto de decir arriesgando su verdadera identidad,  -¡Karina, amor, ya despertaste mi cielo!- decía su madre emocionada al ver a su pequeña ya a salvo luego de esa extraña reacción de la noche anterior, los doctores entraron al ver que los padres de Karina sujetaban  a la chica entre abrazos, la psicóloga no parecía estar nada contenta y Karina lo alcanzaba a notar a pesar de recibir los apretones de sus padres, mientras los doctores pidieron calma, todos salieron para que revisaran la condición de la chica, la psicóloga comenzó a hacer entrega de los análisis de Karina a sus padres, notando que esta enviaba conversaciones algo extrañas para la chica, a veces parecía estar contenta, en otras triste, en muchas situaciones presentaba alucinaciones, además de hablar muchas veces como si no fuera ella misma, los padres estaban consternados con la noticia, no entendían porque su hija tendría ese tipo de conductas, pensaban que había sufrido demasiado con lo que paso aquella vez, la psicóloga les dicto el resultado dando así con el hecho de que Karina había sido mentalmente atrofiada por todas esas ocasiones de encierro en los que le mantenían muy vigilada, propiciando en ella un trastorno de identidad, mismo que detono en la vez que la habían secuestrado, por lo que ella sin saberlo decía inventarse aquellas alucinaciones que contaba, de un momento a otro, las luces comenzaron a parpadear, todos veían de un lado a otro los doctores había salido para dar la noticia a sus padres, pues Karina ya se encontraba estable y le hayan dado de alta, ellos entraron  a celebrar con su hija mientras que la psicóloga observaba vista a vista con Karina observándose mutuamente, ella notaba los ojos de la chica misteriosos, llenos de rabia, como si ella entendiera lo que esta le había dicho a sus padres, la mirada tan profunda que sometía a la señorita le hizo sentir un abrumo, ella se retiró dejando los papeles del diagnóstico a sus padres, Karina les pidió a sus padres que le dejaran sola para vestirse, mientas que ellos fueron a pagar los gastos médicos para su salida, Karina tomo una velocidad extraña, termino de vestirse aunque con algo de dificultad, corrió llegando justo al sótano del estacionamiento donde había alcanzado a la psicóloga, ella entro al auto para poderse ir a su casa, en eso Karina entro ferozmente al auto en la parte trasera, sostuvo un par de miradas con la psicóloga en el retrovisor, sin decir una sola palabra ella ya sabía lo que vendría a hacerle, la señorita psicóloga estaba a punto de intentar pedir ayuda cuando Karina le sujeto por detrás sacando de su bolso un bisturí que agarro con un guante de látex que llevaba en su mano, clavo el filo del metal en la yugular del cuello de la mujer degollándola, pronto la sangre corría por el cuello hasta el pecho ensangrentando con salpicaduras todo el interior del auto, Karina salía con aun algo de dificultad del auto escapando justo antes de que llegara alguien y la viera después de haber asesinado a la psicóloga, esta regreso a verla cuando se encontraba moribunda intentando sujetar su cuello para impedir la salida de la sangre, lo cual era inútil, miro a Karina cuando ella le sostenía una mirada de perversión.


Luego de eso, ella siguió su camino, encontró un bote de desechos médicos arrojando el bisturí y el guante ensangrentado al mismo, dio un par de cruces hasta llegar de nuevo a la habitación, encontrándose con sus padres que le estaban esperando ansiosos de llevarse a su hija de nuevo con ellos a casa, salieron del hospital, yendo camino a casa, sin darse cuenta de que todo el lugar había quedado en caos luego de que un guardia encontrara el cadáver desangrado  de la mujer en el estacionamiento, intentando encontrar a su asesino, ella misteriosa, observaba el camino hasta la otra ciudad donde había iniciado todo, mostro una sonrisa al verse en la ventana del auto suspirando por encontrarse sola con su nuevo cuerpo………….




"Proximamente"



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