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martes, 5 de mayo de 2020

-Luna Tg- PT4 "FINAL"





"VISITEN EL NUEVO BLOG DE UNA NIÑA LINDA N.N"





-PARTE 1-




Alberto estaba terminando de calificar unos exámenes, el agotado hombre de 60 años estaba tan cansado de su patética vida, años atrás había perdido al amor de su vida por un chico hijo de papi que le daba  todo por lo que había conquistado a base de premios a su amada, mientras que el un chico patético nombrado mejor amigo había sido humillado y rechazado por la chica que amaba, no solo por su aspecto regordete, sino también por su falta de ingresos para satisfacer las necesidades de su amada, Alberto terminó siendo un simple maestro de preparatoria luego de haber estudiado contabilidad en una escuela simple de gobierno, las cosas no iban tan bien  como pensaba y simplemente se había estancado con el paso de los años, reprimid por su estilo de vida, Alberto se dedicaba no solo a dar clases, sino también a  molestar a sus alumnas a las cuales de vez en cuando lograba robarles una que otra foto intima e inclusive prendas para su colección de pornografía personal, el hombre estaba demasiado fastidiado, había terminado de calificar el último examen, levanto su asqueroso culo flácido caminando con bochorno hasta la sala donde se sentó con una chela frente al televisor, el hombre se aplasto plácidamente mientras que miraba la televisión holgazaneando, pronto, el ventanal frente a el parecía mostrar un asombroso cielo colorido, la luz iluminaba todo el cuarto y molestaba a Alberto quien estaba algo ebrio por el alcohol de  su cerveza, el hombre comenzó a sentirse hostigado, pero la pesadez de su cuerpo y el estado en el que se encontraba le impedían controlarse, Alberto terminó rendido e inconsciente en el sillón luego de experimentar un fuerte cosquilleo en todo su cuerpo, más haya de sentirse placentero le  estaba doliendo hasta someterlo y adormecerlo, la mañana llego, el sol iluminaba todo a su paso, era un nuevo día, las cosas no estaban para nada bien, muchas personas estaban confundidas y alteradas, Alberto despertaba aturdido, su mente se sentía tan revuelta, miro directamente hacia el televisor cuando un largo mechón de cabello caía en su rostro, el intento alejarlo simplemente moviendo su brazo con rapidez, sentía su cuerpo bastante energético, sin darse cuenta, bostezo mientras intentaba estirarse a apagar el televisor el cual otra vez había dejado encendido quedándose dormido en el sillón, el hombre camino como normalmente lo hacía hacia el baño, pronto, expulso un fuerte grito femenino atardeciéndose a sí mismo, miraba su entrepierna totalmente hueca de donde antes tenía su gordo miembro ahora parecía tener una rajita muy parecida a una vagina, Alberto se tocaba experimentando un ligero cosquilleo intentando controlar lo que pasaba, su vagina estaba completamente húmeda por el orín que había liberad descontroladamente mientras empapaba toda su ropa y le escurría el orín entre las piernas, -¡Pero que putas paso aquí!, donde está mi pene, se ha ido –gritaba la nueva chica confundida, ella volteo hacia el espejo del baño solo para darse cuenta de que frente a él se encontraba una mujer bastante hermosa, su cabello laceado color negro donde antes se encontraba su cabeza limpia de cabello por su desafortunada calvicie extrema, un bello rostro con ojos cafés, una mirada extremadamente sensual así como su voz, la chica levanto de inmediato su enorme playera dejando al descubierto sus proporcionados senos, la chica enloqueció, tocaba extrañada su nuevo par de senos jugueteando con lascividad, pronto bajo su mirada visualizando la sensualmente curvilínea figura de sus curvas y caderas, un abdomen lucidamente plano, sus caderas anchas y un culo firme y redondo, la mujer se agasajaba con sus impresionantes tetas copa C, sentía sus pezones arder sensiblemente ocasionándole placer, la mujer energética se enmudeció, si bien podría tener al menos 30 años, su cuerpo parecía el de una diosa sexual, Alberto se quedaba impresionado mirando a la  sexy hembra en el espejo, aun sin poder creer que era el mismo con tan majestuoso cuerpo, el ex hombre salió del baño desnudándose con morbo, recorría todo su cuerpo mientras corría hacia su cuarto a masturbarse, la mujer se abría de piernas mientras con un espejo reflejaba su vagina para verla mientras se tocaba, pronto Alberto disfrutaba de a experiencia femenina como nadie, su vagina se venía incontrolable un par de veces hasta que finalmente sus energías ya no dieron para más, la mujer madura se tendió entre las sábanas completamente humedecidas mientras jadeaba del gran poder sexual que emanaba de su cuerpo, miro en su celular la hora notando que ya era demasiado tarde como para asistir al colegio, extramente ni siquiera le habían llamado para preguntar por su inasistencia, Alberto se levantó intentando acostumbrarse a su nuevo punto de equilibrio disfrutando de su nueva sexualidad mientras caminaba experimentando a ser una modelo, su cuerpo era extremadamente sexy a comparación con de asqueroso cuerpo flácido y horrendo que tenía, la  mujer se paró frente al espejo de su baño y con morbo se  sentía bastante incomodo al mirarse  como hembra, parecía que miraba a otra persona, una mujer muy buenota y sexy que jamás le haría caso, Alberto jugueteaba con sus tetas, sentía  violando la feminidad de una mujer extraña ajena a sus pensamientos, como si él le hubiera robado su cuerpo o la controlara sin su consentimiento, la mujer deslizo sus caderas con sus manos nalgueando el redondito culito que tenía, se sentía bastante caliente y sensual frente al espejo, -¡Hola bebe!, no te hare daño, solo quiero tocar este hermoso y calientito culito, ¿no te molesta verdad?, ¡oh, cierto, tuno puedes hacer nada, porque yo te controlo mi princesa! –se decía a si mismo Alberto quien comenzaba a sentirse incómodo y excitado de sí mismo, aun no controlaba su sensibilidad y las hormonas le jugaban chueco, se sentía tan impactado de la hermosura de mujer que era, Alberto pensó en como luciría una sexy lencería, - ¡No tengo ropa de mujer! –se decía así mismo decepcionado, luego recordó, durante sus años de experiencia le había robado unas cuantas prendas a sus sexys alumnas de la prepa, corrió a su cuarto y regreso con algunas de ellas, pero se decepciono al notar que ninguna le quedaba, o eran muy chicas para sus perfectos y redondos senos o eran bastante grandes que sus senos le quedaban como esferas a comparación de esos tremendos escotes copa D que sus alumnas y ex alumnas tenían, deseaba poder tener aunque sea unas tetas más grandes para disfrutarlas con mayor  intensidad, sus pezones se erizaron, pronto se miró de nuevo hacia su pecho, afortunadamente aún eran lo suficientemente grandes para agasajarse, la mujer regreso a su cuarto, decidió que era momento de salir a buscar ropa  para probar su nuevo cuerpo, tomó la tarjeta de crédito casi al límite de corte, que importaba ahora, el ya no era un hombre, era una nueva y completamente sexy mujer para el mundo, eso le recordaba que si ahora era mujer debía de llamarse como una, luego de pensarlo mucho,  Alberto decidió que Alejandra seria su nuevo nombre, la bella mujer salió vestida horriblemente  con una enorme playera  y unos pantalones que con trabajo le quedaban, todo era bastante grande para vestir la perfecta forma de su nuevo cuerpo, la mujer caminaba por la calle mientras que notaba como algunas personas la observaban, excitados por su hermoso rostro y confundidos por su mala vestimenta, Alejandra solo se rio para sí misma y pidió un taxi para levarla al centro comercial, -¡Hola señorita! –decía el taxista quien parecía algo develado pero excitado, - ¡Hola, podría levarme al centro comercial más cercano por favor –pedía Alejandra mientras notaba como el hombre parecía querer mirar su nuevo cuerpo, - ¿Te gusta mi cuerpo? –le preguntaba ansioso al hombre, - ¡Eh, perdón señorita, no era mi intensión molestarla! –le decía avergonzado, Alejandra se abrió de piernas mientras dejaba que el hombre se hiciera ilusiones, pronto deslizo sus manos muy cerca de la entrepierna del hombre con lo cual casi provocaba un accidente, el hombre la miro excitado, no imaginaba que una mujer alguna vez le haría semejante cosa, pronto, la mujer le sonrió excitada, deslizo sus manos por sus senos mostrando lo increíbles que eran, remarcadas en ese espanto de playera vieja que tenía puesta, -Sabes, yo antes era como tú, un sucio y viejo hombre pervertido, pero esta mañana todo cambio –la mujer le decía mientras dejaba que el hombre degustara de sus grandes atributos hasta donde se podía, tampoco pretendía desnudarse regalándole un show completo para él solo, el  hombre se excito, llego por fin al centro más cercano y miro como la sensual mujer se bajaba mostrando sus hermosas caderas vestidas con un horrible  pantalón enorme de mezclilla, -¡Sabes!, anoche estaba seguro de llevar a un hombre muy ebrio conmigo, cuando regrese de liberar mis necesidades el ya no era u hombre si no una morena y caliente mujer, jamás entenderé porque, pero le di una buena  y calurosa sacudida –el hombre le decía mientras que Alejandra miraba como el hombre se alejaba algo asqueada, por poco podría haber sido violada por un hombre, Alejandra recordaba los problemas de las mujeres con sus bellos y sensuales cuerpos, casi arrepintiéndose de ser una de ellas y no un simple hombre gordo como antes, Alejandra ignoro el ultimo hecho y notando sus geniales senos marcados en su pecho decidió seguir con sus planes mañaneros, camino por el centro comercial recorriendo todas las tiendas de ropa femenina, probándose muchas sexys prendas que se acomodaba en sus geniales senos mientras que modelaba frente al largo espejo en busca de cada vez más sensuales poses para lucirse con su cuerpo, pronto, Alejandra salía con toda una mercancía de ropa femenina para su nuevo cuerpo, sin olvidarse de comprar un par de prendas nueva para llevarse puestas a la escuela y lucir como toda una sexy nueva profesora, la mujer regresaba a su casa notando como todos los hombres la veían caminando sensualmente por las calles mientras se regocijaba sexymente meneando sus caderas al compras  y sintiendo el rebote de sus grandes senos en su pecho, ambas mostrándose en un amplio escote el cual dejaba ver sus senos a los hombres, la bella mujer terminó de subir todas sus cosas a el taxi diciendo no actuar como la última vez, se arrimó en la parte de atrás y se mostró tranquila mirando hacia la calle hasta llegar a su casa, aun así noto como el hombre intentaba mirarla por el retrovisor, sentía unas ganas tan fuertes de gritarle pues comenzaba a sentirse hostigado, pero se contuvo pues podría ser peligroso estando sola con el hombre y más sabiendo que ahora sabría donde vivía, Alejandra salió del taxi acomodándose con los tacones pues era algo nuevo para ella, fue ayuda por el hombre a llevar todas sus cosas hasta su departamento, notaba como el hombre la seguía por detrás tan solo para aprovechar y poder verla caminando mientras su vestido se elevaba mostrándole sus bragas, Alejandra se sorprendió de notar como era tan fácil seducir a cualquier hombre para que hicieran lo que quieran, luego de pagarle, el hombre no dejaba de mirar hacia  su escote, ella pensó rápidamente si dejarlo entrar y aprovechar de una vez para probar su feminidad, pero tan solo dejo que se acercara a tocarlas, el sentir como el hombre manoseaba sus tetas lo hico estremecerse y sentir como su entrepierna se mojaba, el hombre trataba de empujarla cerrando la puerta, ella trato de bloquearlo golpeándolo en la entrepierna, pronto se sintió tan temerosa de como el hombre tan abusivo se estaba aprovechando vilmente de la situación, ella estaba realmente arrepentida, -¡Maldita perra, pero si ya estabas caliente! –el hombre renegaba, Alejandra entre sollozos asustada empujo al  hombre por fuera de la puerta y la cerro rápidamente con la llave, luego del suceso, Alejandra comenzó a probarse ropa mientras se tomaba fotos con su nuevo celular, se creó un nuevo perfil notando como rápidamente su buzón se llenaba de solicitudes de hombres precoces en busca de su cuerpo, más tarde, saco de entre sus cosas nuevas un consolador, pero luego de pensarlo un rato, se sintió romántica y decidió que exploraría su nueva virginidad con un buen hombre que la quisiera de verdad, los días pasaron y el director le había llamado, -¡Buenas tardes,, señor…, Téllez!, me imagino que está enterado de la situación, he de pensar que usted debió de ser alguno de los afectados, por lo que luego de haberle dado algunos días usted ya debió de arreglar sus asuntos, ahora debe de presentarse en la escuela para entregársele las indicaciones pertinentes –el sujeto le decía mientras que Alejandra consternada respondía con su nueva voz a tipo quien inmediatamente se enteró de lo que había sucedido con el hombre, -¡Ah, ha veo!, así que usted se oye bastante bien, bueno lamento lo que está pasando y espero que se presente este lunes de inmediato, buenas tardes –el sujeto le colgaba algo curioso ante la sensual y femenina voz de la mujer mientras que ella pensaba en que hacer, luego de un momento, Alejandra preparo todas sus cosas y a día siguiente se alisto con un sexy conjunto de maestra, el día había comenzado excitante, subiéndose nuevamente a un taxi con un poco menos de miedo, se aseguró de protegerse mientras que el señor muy amable la levaba sin problemas, cuando Alejandra llego, todos estaban alterados, muchos de sus alumnos estaba  completamente irreconocibles  así como de algunos de sus compañeros maestros, nuevas chicas que desconocía y las chicas que conocía algunas de ellas totalmente mejoradas, inclusive la señora Hernández quien era la anciana secretaria del director altamente rejuvenecida, casi  ni distinguían que era ella quien le atendía en la dirección, también podía ver como muchos de sus alumnos le miraban morbosos y sorprendidos de ver a la nueva sexy maestra que desconocían caminando con una sensual falda que le volaba con el aire y una blusa muy sexy que mostraba un gran escote mostrando sus pronunciados senos rebotando en su pecho, luego de entrar en la esperada junta escolar, Alejandra se sintió empoderada y a la vez algo nerviosa por mostrarse como una mujer bastante atractiva quien antes era conocido como un aburrido y fastidioso gordo, notaba como el director le dirigía  una mirada calurosa hacia sus senos  mientras que sin pensarlo cruzaba las piernas avergonzada de ver como algunos de sus compañeros hombres le miraban por las piernas sus bragas, el  silencio incomodo a todos en el área y las maestras quienes fueron las que menos cambios sufrieron en muchas de ellas tomaron el mando apoyando al director en las nuevas decisiones escolares, Alejandra tomaría una nueva identidad y por supuesto que seguiría con su clase matemática como el reglamento escolar lo indicaba.



Las clases en el instituto Zumárraga se habían normalizado, las nuevas estudiantes se sentían algo temerosas, pero con suerte cada una fue asistida por sus padres o nuevas amigas a quienes consideraron un apoyo único y emocional ante su nueva feminización, sin embargo, aún llegaban a ser el objeto de burlas y acosos por parte de sus compañeros hombres quienes no habían sufrido del impacto del fenómeno de la Súper Luna Rosa.

Gustavo llagaba muy nervioso a la escuela, había pasado ya un mes sin asistir pues tenía bastante miedo de salir, su  padre se había transformado en una mujer madura muy bella pero gorda luego del trastorno de la luna, había corrido a su madre de la casa pues si bien antes ya tenían bastantes  pleitos fuertes por el machismo de su padre ahora estaba completamente furioso por lo que su borrachera esa noche le había hecho, mientras que a Gustavo lo golpeaba furioso por haber caído igual que el en tan absurda situación, su único hijo macho convertido en una hermosa niña muy tierna y llamativa, el golpe había sido muy duro para ambos mientras que el hombre ahora no tenía como mantenerse luego de tan espantoso cambio, había perdido su trabajo en la obra pues todos sus compañeros se burlaban de su estado, ni algunos de los casos entre ellos habían sido tan precarios como el suyo, inclusive su compadre quien casi intentaba abusar de él luego de su transformación lo habían manoseado horriblemente como nunca hubiera  imaginado, mientras Manuel o la nueva señora Manuela resolvía su vida, la pobre nueva Laura estaba rebasada, cuando esa mañana había despertado convertido en una hermosa chica, con buenas curvas y caderas, además de su cabello completamente rubio, sus ojos cristalinos, así como un par de senos bien formados copa B en su pecho, era una belleza de chica inclusive más que las que recordaba de su escuela, pero lo peor de todo, era que con esto, no sabía si tendría el mismo temor y respeto de sus compañeros a quienes molestaba, ahora era una niña frágil y quizás a todos los que alguna vez les hizo daño posiblemente ahora tomarían venganza por la situación en la que estaba, la chica se tomó todo su tiempo, inclusive ahora sin su madre era aún más difícil, su nuevo cuerpo femenino había experimentado su primer periodo, había sido lo más doloroso y horrible que había padecido en su vida, ahora era una niña, como podía lidiar alguien con eso, bueno al menos no era el único, su nueva madre, parecía toda una puta, llevaba varios hombres y aunque había jurado lo más machamente posible jamás ceder ante su nuevo sexo, le había sido imposible encontrar otro modo más que sublevarse para mantenerse, pero con ningún hombre conectaba, si bien no era una gorda tampoco era un monumento de mujer, porque no se había convertido tan siquiera en una súper modelo como en otros de los casos, le había tocado la peor parte, ser una vieja vale verga, sus tetas colgando y su cuerpo todo flácido, su cabello desalineado y su culo deformado, sin decir nada peor de  su rostro ridiculizado, solamente se había rebajado a trabajar como cabaretera en un centro nocturno en la ciudad, por lo que vivir con ella era aún peor que antes, la pobre chica se armó de valor, salió a comprar algo de ropa y como pudo, con mucha vergüenza decidió regresar a la escuela que era el único lugar que pensaba estaría mejor que en su horrible casa, Laura se arregló lo mejor posible, siguió algunos tutoriales pero por más  que intentaba no quedaba como decían en el video, simplemente se acomodó el sujetador, un par de bragas y el uniforme de colegiala  que había comprado secretamente en la escuela, sus mediadas se ajustaban perfectamente a su silueta, se sentía bastante ridícula con toda esa ropa femenina pero parecía que poco a poco retomaba la confianza, era como si por dentro ella siempre  hubiera querido ser Laura, aprovechó un momento para tomarse unas fotos  y con una sonrisa mejorada se sintió preparada al regreso, el viaje en camión fue lo peor de  su primer día, simplemente las personas era un fastidio ante su nueva forma, sobre todo los hombres quienes en muchas opciones intentaron manosearla, tan solo en un  intento, sintió como su vagina se mojaba horriblemente después de que un hombre logro tomar sus tetas para jugarlas un buen rato, ella chilló sin poder hacer nada agarrada del poste en el camión lleno de gente sin poder moverse, horrorizada, salió del camión para caminar unos metros a la escuela, un par de chiflidos resonaban a la vista de su cuerpo, se sentía  muy avergonzada, al entrar veía como los que antes conocía la desconocían totalmente, había perdido su grande y cuerpo brabucón por el de una niña pequeña y debilucha, aun así entro sintiendo la  fuerte mirada de todos, la chica nueva  ellos pensaban, pero al entrar en su salón, la nueva maestra quien antes era  su horrible maestro regordete Alberto ahora era una belleza madura de mujer, ella la sostuvo mientras la presentaba con sus compañeros, inclusive una hermosa chica pelirroja con grandes atributos, otra niña rubia entre otras chicas nuevas que desconocía igual o mejor de hermosas que ella, inclusive algunas de  sus compañeras conocidas limitadamente mejoradas como Valeria, quien lucía bastante  sexy, antes era una gorda bastante fea, mientras que el cambio la había vuelto una chica modelo, Laura se sentó intimidada, sabía que sus compañeros la estaban maldiciendo en sus mentes, veía a su alrededor  como algunos de sus cuates la miraban  fuertemente, recorriendo con sus perversas miradas desde  sus piernas hasta sus senos remarcados en su blusa escolar, luego miraba hacia delante, como la nueva maestra Alejandra aprovechaba todo su encanto para llamar la atención de sus clases como antes no lo hacía, era tan obvio que ni siquiera se molestaba en pedir atención de  sus alumnos, todos embobados ante sus sensual figura que meneaba con confianza por toda el aula, al llegar el recreo, Laura salió algo abrumada, pronto, algunas chicas se acercaron a ella, era Valeria y su nuevo grupo de amigas, -¡Hola, Gus!, oh no, ahora eres Lau, nuestra nueva perrita brabucona, pero ya no te vez tan brabucona ¿cierto? –decía la chica confianzuda mientras se regocijaba resaltando su figura, con una sonrisa sínica en su rostro, mientras  que sus nuevas amigas se reían junto con ella, pronto, Valeria la empujo haciéndola caer fuertemente hacia el suelo, Laura se sentía tan impotente, sentía el dolor de su caída, el ardor de las raspaduras en sus manos, no quería pero le era imposible no sentirse apenada y no llorar, la fragilidad de sus sentimientos  se apodero de ella en el peor de los momentos, -¡Auuu, quiere llorar, quiere llorar! –gritaba la amenaza mientras que todos la rodeaban, inclusive algunos chicos quienes antes  consideraba sus amigos, pronto, uno de los chicos a quien antes  molestaba la levantó solo para volverla a tirar, la  sostuvo de su hermoso cabello pelirrubio y la  jaloneo bruscamente contra el suelo e intentaba tocar morbosamente y con toda la intención sus nuevos senos, -¡Ahora quien es el pequeño! –le gritaba el chico quien ahora se veía más alto y poderoso mientras la sujetaba lastimándola  con fuerza, comenzaron a grabarla mientras chilaba sin control, se sentía  muy mal, ahora sabía que regresar a la escuela había sido la peor decisión, Alejandra se acercó, -¡Niñas, ya  déjenla en paz! –gritaba la mujer que llegaba a su rescate, luego de levantarla y ayudarla, todos se fueron dejándola a solas con la maestra, -Sé que esto es difícil pero deberías de acostumbrarte, anteriormente los molestabas demasiado y ahora ellos quieren tomar lo que dejaste –le decía la mujer curando sus heridas y limpiando su rostro maltratado, Laura la abrazo fuertemente, necesitaba de un gran apoyo ahora, regresaron a sus aulas y Laura regreso a su casa horas después con molestias en su cuerpo, la maestra Alejandra llego en su nuevo auto deportivo y decidió llevarla con ella hasta su nuevo departamento, Laura le conto todo lo que sucedía en su vida  ahora, inclusive en su pasado, Alejandra ahora comprendía  el porqué de su actitud, sin duda el origen del problema está en su casa, su padre era horrible y por eso su comportamiento en la escuela, ahora era peor pero ella no podía desquitarse como antes, ni siquiera lo pensaba ahora que no tenía la  fuerza para hacerlo  y su madre aprovecho para irse lejos y ahora  no sabía nada de ella, Laura decidió irse a su casa, Alejandra la llevo mientras que miraba como la nueva madre de la chica legaba hecha borracha con un hombre quien la manoseaba abusivamente, se sintió mal por la chica, no quería  dejarla  ahí, pero no le correspondía, no era su vida  y no podía hacer nada por ella, Laura regreso a lo suyo mirando con tristeza como su nueva amiga se alejaba, sin duda a ella le había ido tan bien luego de ser un viejo amargado, Laura se encerró en su habitación, pensando en si volver a la escuela, escuchaba todo afuera, los cantos de su madre con los del extraño con quien se acostaba, Laura se durmió cuando horas después se sentía algo extraña, se despertó en medio de la noche experimentando algo de frio, cuando se dio cuenta, escuchaba los jadeos de un hombre muy cerca, Laura alzo la vista, presenciando como el hombre asqueroso que su madre había llevado ahora  estaba en su vagina lamiendo e  intentando penetrarla, Laura grito lo más fuerte posible mientras que el tipo la forzaba, su vagina estaba descubierta y manoseada por el hombre, mientras que sus brazos estaba atrapados por las fuertes manos del hombre, Laura pedía ayuda pero nadie se acercaba, luego como pudo, doblo la rodilla golpeando en los testículos al hombre quien cayo  completamente adolorido, -¡Maldita perra! –le gritaba mientras que ella se levantaba huyendo, Laura salió de la casa mientras que corría dejando todo atrás, ya no pensaba en regresar a esa casa ni a la escuela, se refugió cerca de una plaza mientras que el amanecer llegaba, luego de la noche tan pesada, Laura tenía bastante frio y decepción de sí misma, camino por horas  hasta encontrar a  su maestra, la mujer la recibió mientras que angustiada la veía, su situación era muy fuerte y no debería estar sola por las calles, Laura  se sintió reconfortada mientras que la mujer pensaba en como adoptarla como hija, sinceramente ya era lo suficientemente adulta como para que tuviera problemas de adoptarla, a pesar de  todo, Laura ya tenía 17 años, pronto cumpliría los 18 y no veía el caso en adoptarla, ambas esperaron con el tiempo a que sus padres la  buscara, lo cual pareció bastante bueno pues jamás supieron más nada de ambas, Alejandra y Laura se mantenían como madre e hija lo suficientemente bien para parecer una pareja inseparable, cuando el tiempo llego, Laura decidió tomar su camino apoyada por su madre y amiga, la chica se mudaría a otra ciudad en busca de sus sueños y oportunidades.

Julio había permanecido en casa mucho tiempo, luego de su transformación su madre había decidido que lo mejor era apoyarla resguardándola  en casa, la universidad solo pasaba mientras que Jules no podía hacer nada por su vida, se sentía indefensa y sin ganas de hacer nada, esa noche había cambiado por completo su vida, se miraba en el espejo, bastante atractiva para lo que imaginaba, una belleza de ojos, su cabellera pelirroja y su cuerpo de reloj de arena, días después, su mejor amigo Alexis llegaba a su casa, esperaba saber algo de su amigo quien no aparecía desde ya hace un tiempo, su madre lo dejo entrar mientras que Jules se sentía apenada y muy nerviosa, se presentó hacia su amigo quién sorprendido la miraba hecha una belleza, -¡Hola, soy yo, Jules! –le decía al chico quien no paraba de mirarla,-¡Hola..!, ¿Julio, Jules, pero que es todo esto? –le preguntaba sorprendido, aun ya sabiendo la situación de los demás, -¡Pues sucedió wey! –le respondía, luego de un rato en incomodo silencio, los dos  amigos charlaron unas horas, para Jules era bastante incomodo hablar de sus cosas cuando ahora era  una ella, inclusive  ahora que estar encerrados en su cuarto era bastante íntimo y penoso para ella, Alexis por su lado, respetaba la situación de su amigo, pero no podía dejar de mirarla, sobre todo hacia sus senos los cuales mostraba muy bien en una blusa escotada, Jules se chiveo con pena sabiendo que Alexis la miraba de otra forma, pronto, el chico grandulón se acercó a ella, mirando fijamente hacia  sus ojos cristalinos impregnando sus labios con las suyos,  Jules había experimentado una extraña emoción dentro de ella, no le disgustaba el beso de su amigo para nada pero su cuerpo se erizaba, sus senos se hinchaba y su vagina de mojaba, había recibido ese beso con total aceptación que su cuerpo muy sensiblemente se había excitado al sentirlo, Alexis no perdió el tiempo quien con calma comenzó a tocarla, desnudo sus senos comenzando a acariciarlos con calma y educación, sujetaba sus pezones firmes y rollizos haciendo que Jules se excitara, estaba jadeando con fuerza  cuando pensó que ya no pararía, justo cuando Alexis intentaba desnudar su parte intima, Jules lo detuvo, le gustaba lo que hacia pero sentía que era muy pronto, incuso ahora que acababan de encontrarse, el  no era normal, ahora era una niña, sabía que le llenaba pero no quería las  cosas por la fuerza, Alexis retrocedió sonriéndole, él se  sentía bastante avergonzado pues no sabía si era muy gay lo que hacían, pero ahora él era una chica, una bastante sexy y no había problema si el intentaba algo con ella, su confianza estaba en lo alto pero Jules decidió pararlo con nostalgia, le  atraía  su amigo pero no era momento para eventos, con el tiempo, Jules se tuvo más confianza independizándose  de su madre quien la veía partir ahora como chica, poco después hecha una chica independiente, conoció nuevos romances que la hicieron sentirse bastante madura, relacionándose  poco a poco con mayor claridad y confianza.

Ana y la ahora Karla, habían formalizado una nueva relación de lesbianas, habían perdido sus aburridos trabajos por los de ahora unas modelos, su hija Valeria quien estaba igual que ella se había afianzado como actriz entre los medios.

Marcos, se había despertado confundido, recordaba borrosamente la intensa noche que paso en su borrachera, parecía ilógico lo que  había experimentado pero se juraba a sí mismo no volver a tomar tan fuerte alcohol, se levantaba anonadado, estaba fuera de su casa, su cuerpo se sentía muy extraño y fue cuando noto su piel morena, el hombre comenzó a tocarse asustado, noto su  nuevo sensible  par de senos mientras  que visualizaba el resto de cambios en su cuerpo, cuando lo peor ya había pasado, se encontró con un fuerte dolor en su vagina, estaba completamente roja y palpitando con un olor extraño, apenas y podía caminar cuando recordó al viejo gordo montándolo en esa oscura noche, su cabeza di vueltas hasta que soltó un grito de desesperación, sus vecinos caminando notaron a la morena vuelta loca, la desconocían mientras que una mujer ario la puerta, era su esposa bastante molesta, abría la puerta arrancada pensando que era su esposo quien tocaba, decepcionada, miraba a una bella chica morena desesperada en la puerta, parecía que tenía el uniforme de su esposo, -¡Y tu quien eres! –le gritaba, -¡Mujer, soy yo, Marcos tu esposo, no sé qué es lo que paso! –la chica la miraba, trataba de que su mujer se compadeciera de ella quien no entendía  porque esa mujer decía ser su esposo, intentando no creerle dejo que entrara a la casa, luego de un exhaustivo interrogatorio la mujer estaba completamente segura de que era  su esposo quien hablaba en esa chica tan extraña, luego del mal trago, Marcos se dio un baño con ayuda de su esposa, no fue caliente  como piensan si no uno donde le enseño a su ahora ex marido a tratar su nuevo cuerpo, su hija Paola de 7 años con su inocencia ni se enteraba quien era la bella chica morena quien viva en la casa, Sandra y Pamela como ahora se llamaba, habían decidió guardarle el secreto a su hija, esperando que con los años olvidara a su padre recordándolo solo como un héroe, Pamela había perdido obviamente su trabajo en la empresa, su nueva imagen le impedía ser ingeniera  por distintos motivos racistas, a pesar de todo, la familia logro salir adelante, mientras que Pamela era  contratada como asistente de una bella chica japonesa quien antes era un anciano empresario y Sandra se volvía una enfermera.

Cami ahora era una feliz sexo servidora en el burdel, Madame Pisanov había sido bastante favorecida luego de mirar su nueva mercancía, un par de chicas muy atractivas para su negocio, su fiel aprendiz había sido de gran ayuda ahora que había cumplido su promesa, le ayudaba a su Madame mientras que aprendía a ser toda una reina en la belleza, seducía a muchos hombres obteniendo más a cambio, Liz quien resultó afectada por el cambio, se sentía bastante indefensa, quería escapar de la Madame pero al igual que como a ella y a otras nuevas  chicas las había vuelto prisioneras en su negocio sexual, Liz había sido educada con fuerza y violencia, ahora era una niña y tenía que obedecer como tal, no podía ni llamar a su familia pues nadie le creería, mucho menos ahora que con tanto daño psicológico se sentía una perra, luego de su primer día con un hombre de negocios, Brandon un hombre de 56 años con ganas de coger, la penetro vilmente haciéndola su perra, así como otros tantos hombres quienes llegaban ansiosos por tomar a Liz como su puta, Luis  perdido la razón y sus recuerdos  influidos por los de Madame a quien ahora obedecía sin reclamar.

La nueva empresaria Lee y su pareja intima Gabriela ambas eran una feliz pareja, entre ambas se daban placer todas las noches, luego de un largo día de trabajo, liberaban sus presiones, la nueva empleada del señor Ramírez era bastante eficiente, mientras que Lee se entretenía degustándose con su nueva exótica asistente, Pamela quien tenía un historial bastante bueno en la ingeniería, transformada por lo mismo que ellas y apoyada por un nuevo programa del gobierno.

Fernanda llevaba a su nueva niña al colegio, aunque  Carla no quería pasar por toda una etapa nuevamente en el colegio, era necesario para salir adelante con sus  vidas, pues  nadie la contraria siendo tan niña en un empleo de tiempo completo en un bufete de abogados, Carla se sentía  algo tranquila de asistir junto con otros niños de su edad, así no pasaría por burlas  ni otras cosas sentimentalmente cuestionables, aun se sentía bastante avergonzada por tener que usar ropita de niña, sobre todo falditas y braguitas femeninas para una niña de su edad, además tenía miedo de lo que venía, la adolescencia y sobre todo el hecho de que  ahora  era una  niña y lo que eso conllevaba en el futuro, afortunadamente Carla conoció a Paola, una linda niña de su ahora edad quien se había convertido en su inseparable amiga a quien le confeso la verdad de más grandes.  

Alejandra se había quedado sola luego del tiempo que convivio con Laura, la  chica había partido a estudiar medicina mientras que ella seguía en su dedicación en las clases, seguía siendo toda una perra en la escuela, era tan atractiva que el director hacia lo que podía para mantenerla  aun en la escuela, ella ya no quería esa vida tan patética para una mujer como ella, penaba que teniendo tan buen cuerpo podría dedicarse a otra cosa y obtener mejores oportunidades con su cuerpo, poco después se volvió influenciar en Instagram, donde se dedicaba mayor parte del tiempo a mantener su cuerpo en forma, se había ganado bastantes seguidores, uno de ellos inclusive  invitándole cosas buenas a cambio de unas nudos, pero con el  tiempo, conoció a Fernando, un hombre amable y millonario que la cortejo pacientemente, Alejandra estaba feliz con su nuevo estilo de vida, sentía que por fin había llegado el indicado, se  abrió tranquilamente hacia Fernando quien desde el primer momento supo la verdad de Alejandra, luego de un tiempo, Fernando le regaló  una verdadera noche de pasión a Alejandra, quien por fin obtuvo su primera vez disfrutándola como tanto lo deseaba y no con cualquier hombre ansioso de su cuerpo.




lunes, 27 de abril de 2020

-Luna Tg PT3-


Lee, llegaba a su lujoso departamento con su bella asistente, Gabriela, una bella joven chica practicante que había sido el veloz interés del empresario chino, el hombre de 78 años sabía que si la perrita quería un lugar en la empresa luego de sus prácticas debía de hacer lo que él quería, Gabriela lo había rechazado un par de varias ocasiones, pero tenía verdaderamente miedo de que eso pudiera afectar su carrera, ella estaba considerante realmente  trabajar para el señor Ramírez un inversionista joven que había llegado a la empresa el mes pasado y que estaba interesado en ella como su gerente ejecutiva, el hombre era educado y amable, además tenía familia de respeto, por lo que la recomendación de el señor Lee valía mucho para el señor Ramírez, Lee estaba lejos de su país natal donde había dejado a su familia, aquí se sentía libre de hacer lo que quería con las mujeres que quisiera sin problema, luego de llegar a su departamento, Gabriela se sentía  de verdad arruinada, tenía que venderle su sexualidad a un cochino chino pervertido, la chica se dejó llevar sin quedarle de otra, acepto el trago de vino del hombre y luego comenzó a desvestirse para él, el viejo estaba bastante excitado, tomo su cámara de celular y la colocó en una buena posición para grabar, la chica inmediatamente se tapó no quería que el viejo la grabara desnuda ni mucho menos teniendo relaciones con él, que diría el señor Ramírez si se enteraba que ella uso su cuerpo para obtener un puesto en su prestigiosa empresa, aún así el chino la embauco, -¡No te estoy preguntando mocosa!, yo digo que lo hagas y lo haces, ¿me escuchaste? –le contestaba fuertemente el tipo, luego ella se dejó mirar, el hombre se excitaba mirando su hermoso cuerpo desnudo, sus perfectos pechos copa B desnudos y su curvilínea figura latina exquisita y mexicana, la chica quería llorar pero no le quedaba de otra, el hombre se acercó desnudo a ella y comenzó a besarla, se sentía tan asqueada y avergonzada, quería salir corriendo y bañarse del asco que sentía, el hombre subió sus manos sujetando sus redondos senos, la chica se sintió tan agobiada que empujo al viejo y se fue corriendo hasta el baño, Gabriela comenzó a llorar, no podía con esto, ella no era así y no pretendía llegar más lejos por su cuerpo, sentía el horror que vivían miles de mujeres profesionalmente siendo acosadas por sus jefes por un puesto laboral, Lee se acercó a la puerta, -¡Oye niña!, no piensas salir de ahí, quiero coger, sal, ¡sal de una vez maldita!, recuerda que de ti depende ese puesto que tanto deseas –el hombre sujetó su miembro viril mientras se masturbaba excitándose con lo poco que había grabado de la chica, camino hasta la cama en dirección hacia la alberca, pronto, el hombre distrajo su atención hacia la vista, el cielo estaba completamente adornado por la capa rosada en toda su extensión, el hombre salió impresionado, sabía que algo no estaba bien, según sus leyendas de su antigua china, esto era más que un mal presagio, el chino ignoró sus advertencias siendo vencido ante la impactante atención de la rosada luna, pronto, la chica salió del baño, lista para lo que fuera, ya estaba más calmada, si no lo hacía perdería más que su orgullo, luego, la chica miro por fuera a otra chica por la alberca, estaba desnuda y si pensó que eso ya estaba siendo más raro de lo que se veía, la chica no encontraba a su jefe por ninguna parte, -¡Señor Lee! –gritaba la chica mientras se acercaba extrañada ante la otra, Gabriela miro al cielo, notaba la enorme y sorprendente luna, de repente su cuerpo se estremeció, parecía que se volvía más sensible, se sentía bastante caliente y sus pechos parecían crecer aún más hasta hincharse, pasando de una copa  B a una copa D, sus caderas también se ensancharon aún más dejando un culo redondo y abultado, su cabello paso de negro a pelirrojo de un solo vistazo, pero más allá de eso, parecía que sus senos exprimían leche de sus pezones, la chica estaba aterrada mientras que gemía sin parar ante la excitación que experimentaba en sus senos, la nueva chica reacciono poco después, pronto comenzaba a verse extraña a sí misma, la chica de rasgos orientales empezó a amasar sus senos, un par de senos copa B que habían crecido sin razón alguna en su pecho, su piel era totalmente blanca y renovada desapareciendo totalmente las arrugas que tenía en todo su cuerpo, su cabello se había retocado a un fuerte color negro y había crecido tan largo como se podía, su figura estaba totalmente renovada y femenina, la nueva chica jadeo conmocionada, corrió rápidamente hasta dentro del cuarto persiguiendo a la otra extrañada, -¡Oye tú, niña!, algo nos pasó, mírame, soy una mujer, y tú te vez más mujer de lo que eras antes –gritaba la bella chica oriental a Gabriela quien no podía mantenerse en pie sosteniendo sus pesadas tetas mágicamente llenas de leche, la chica jadeaba ante la presión de su sensualidad, el señor Lee la miraba, - ¿Y quién eres tú? –decía la chica confundida, - ¡Soy tu jefe idiota!, esa cosa nos transformó a ambos, bueno a mí me hizo mujer mientras que tú te volviste aún más fértil–el hombre chillaba mientras que exploraba ambos cuerpos, se sentía atraído por sí misma y también sentía unas gigantescas ganas de chuparle la leche a las tetas de Gabriela, la chica sintió que sus senos crecían más y no podían parar, se tiró en la cama vencida por el peso y sus senos rebotaron derramando leche por todos lados, la nueva Lee se acercó a ella, se montó encima de la otra chica tomando sus grandes senos metiéndoselos cada uno en la boca, Gabriela sentía con vergüenza como la chica succionaba leche de sus grandes tetas, pronto sus enormes senos se sintieron aliviados, también redujeron su tamaño y tomaron una copa de tamaño C, el hombre se sentía  excitado, su cuerpo no dejaba de sentirse tan caliente, no sabía que hacer ahora  que era una chica, al menos ahora era joven y llena de energía, pero no le agradaba la idea de ser niña en absoluto, perdería el respeto y credibilidad de sus empleados, él sabía que ese inhóspito paisaje no le traería más que problemas y así fue, ahora recordaba el antiguo proverbio chino de sus generaciones pasadas, -“Cada tres mil años una Súper Luna color Rosa traería fertilidad y caos para los hombres”, luego de recordarlo, comenzó a darse de topes, si tan solo lo hubiese recordado antes no estaría en este problema, la chica jadeaba mientras que Gabriela notaba como las tetas de su jefe comenzaba a crecer, -¡Maldición, esto no está sucediendo! –gritaba la bella chica china en desesperación, sus nuevos senos ahora se estaban agrandando, se estaban llenando de leche como las de Gabriela, -¡Maldita sea has algo, rápido! –la china exigía, pronto Gabriela tomo una postura más vengativa, -¡Umm, así que ahora eres una perrita como yo! –exclamaba Gabriela, -¿De que estas hablando estúpida?, no creerás que yo podría vencerme tan fácil como una perra necesitada como tú –se burlaba la chica mientras miraba como Gabriela se acercaba energéticamente hacia ella, sus senos estaban agrandando y sus pezones totalmente irritados parecían liberar leche a presión y sin parar, Lee intentó correr pero sus senos eran tan pesados  que no podía moverse sin caer hasta el suelo, pronto intento levantarse mientras que sus grandes y pesados senos la empujaban hasta la cama, Lee se quedó de espaldas mientras que sus grandes tetas se apretaban contra la cama exprimiendo la leche que haba en ellos, luego Gabriela abrió sus piernas por detrás aprovechando su fragilidad y comenzó a masturbar la vagina de Lee quien estaba tan excitada como ella, -¡Por favor detente, no me puedes hacer esto, no! –imploraba la  chica indefensa, Gabriela sonrió y comenzó a frotar sus senos contra los de Lee al momento de  girarla frente a ella, Lee comenzó a gemir sin contenerse mientras que su vagina se mojaba sin control y sus tetas se exprimían y se llenaban de leche sin parar, -¡No me hagas esto te daré lo que quieras pero todo menos esto! –Lee chillaba pero Gabriela no parecía tener intenciones de parar, tomo los senos gigantescos de Lee  y comenzó a chuparlos plácidamente mientras que Lee jadeaba ante el máximo placer que sentía al experimentar el ordenamiento de sus senos, Gabriela termino de probar las calientes delicias de Lee y la sujetó con fuerza mirándola a los ojos, se dio cuenta de que la cámara de su celular seguía grabando cuando se le había ocurrido una excelente  idea, -¡Mira estúpida, esto es lo que haremos!, si no quieres que publique nuestro intimo video de cómo te convertiste en una puta y fuiste ordeñada como una me deberás de dar el puesto que yo quiero con el señor Ramírez y a cambio te ayudare a que todos crean que te convertiste en una bella chica empresaria de la noche a la mañana, para que así puedas seguir al mando de tu empresa, o de lo contrario expondré nuestro video y tendrás que rebajarte a ser la nueva asistente sexual de algún otro empresario ansioso por tenerte entre sus piernas –Lee no podía luchar contra Gabriela, sabía que todo estaba en juego, hasta su reputación en las grandes cadenas de comercio, -¡Esta bien maldita, tu ganas, pero a cambio quiero que me hagas tu perra personal, de cualquier manera mi esposa ya no me querrá y mis hijos me perderán total respeto desde ahora -Gabriela refunfuñaba escuchando la indecorosa propuesta de Lee, pero le agrado aún más la idea de convertirla  en su ahora perrita personal, ambas miraron como los senos de ambas retornaban llenándose de leche y rápido pusieron sus manos y sus bocas en acción.



Carlos regresaba al cuarto con su esposa, había salido a comprarse unas chelas cuando se había sentido bastante extraño al regresar, cuando entro, Fernanda su esposa, salto de un susto al mirar como una hermosa jovencita entraba en el cuarto,  -¡Pero quien chingados eres tú! –gritaba la mujer, la chica atónita no sabía ni que decir, Carlos miraba como su esposa le gritaba extramente mientras que experimentaba todos los repentinos cambios en su cuerpo, -¡Maldita sea, pero que me paso! –gritaba escuchando su dulce e infantil voz, Carlos miraba todo más grande su ropa apenas le entraba colgándose como vil trapos, -¡Mujer, soy yo, Carlos, tu esposo, no sé qué fue lo que paso! –gritaba la niña que parecía de 7 años mientras que la mujer intentaba reconocer a la niña, -¿Carlos, eres tú? –preguntaba la mujer angustiada, -¡Con una chingada que si mujer soy yo! –Carlos respondía sintiéndose avergonzado por esa nueva voz, pronto Nico su hijo de 17 años entro apresurado, -¿Qué pasa, qué pasa, porque una niña está en la casa, porque tiene la ropa de papa? –preguntaba Nico sorprendido, -¡Hijo, no podrás creerlo, pero soy yo!, Carlos tu padre, no entiendo porque ahora tengo la apariencia de una niña –Carlos decía totalmente ridiculizado mientras miraba como su hijo se reía, -¡Basta ya! –gritaba la niña chillonamente hacia el adolescente, -¡Jajaja jaja, lo siento es que no puedo creerlo, eres una niña no mi padre! –Nico se reía mientras que Carlos comenzaba a sentirse extraño y se ponía a llorar sorprendido del drástico cambio de humor que experimentaba, - ¡Maldita sea, no puedo parar!, me siento tan triste de repente –Carlos lloriqueaba mientras que Fernanda intentaba entender lo que pasaba, luego sujetó a la niña entre sus brazos, - ¡Ya, ya tranquila princesa tranquila! –Fernanda le decía a la niña, estaba conmocionada de lo que a su esposo le pasaba pero se sentía de repente tan feliz de tener a una niña pequeña entre sus brazos, ella siempre quiso tener una niña pero después de haber tenido a Nico ella ya no pudo embarazarse, -¡Basta no me digas princesa, no soy una niña, ha odio tanto esto! –gritaba la nueva niña desesperada  por la nueva forma que había adoptado de repente, Nico regreso a su cuarto, mientras que la pareja hablaba de lo que pasaría ahora, -¡No lo sé!, en tu trabajo no creo que nos crean que te transformaste de repente en una niña, no sé cómo vamos a vivir, apenas nos alcanza, en mi trabajo no me pagan mucho –cuestionaba Fernanda ante la situación –Además como deberíamos de llamarte, ahora eres una niña, no podemos llamarte solo Carlos -¡Basta ya mujer, no soy una niña, no me hare llamar como una niña! –gritoneaba la niña berrinchuda, pronto, Carlos comenzó a sentir mucho sueño, la edad que tenía no le dejaba poder seguir despierto, -Calma ya mi niña, calma, te llamaremos Carla, siempre quise una niña tan bonita como tú –le decía la mujer a la niña mientras la recostaba en la cama y la acurrucaba el resto de la noche.




lunes, 20 de abril de 2020

-Luna Tg PT2-


El algún otro lugar, Marco y Javier salían de beber unas cervezas con sus compas, Marco estaba tan ebrio que Javier el más sobrio tenía que enviarlo seguro a su casa, su mujer lo mataría cuando viera que el tipo se había puesto tremenda borrachera entre semana, el tipo lo subió al taxi dándole las indicaciones pertinentes, cuando el hombre lo llevaba hasta su casa, se encontraba con muchas ganas de soltar todo lo que  tenía dentro queriéndose liberar, como el camino hasta la casa del hombre era largo, Samuel, el taxista decidió parar en una gasolinera mientras que hacia sus necesidades en el baño, mientras tanto, Marcos estaba balbuceando cosas en ebrio, estaba bastante fuera de si cuando comenzó a sentirse agobiado por una extraña fuerza, pero como estaba tan inconsciente de las cosas no prestó mucha atención, pronto el cuerpo de Marcos comenzó a sufrir una serie de cambios muy notables en su cuerpo, el hombre medo robusto de 35 años, piel medio clara, cabello liso, había encogido su forma hasta adelgazar todo su cuerpo de forma definida, debajo de uniforme de trabajo su cuerpo masculino estaba siendo transformado en el de una morena muy sexy, su cabello creció hasta volverse completamente rizado con chinos en toda  su extensión, mientras que sus caderas se hicieron anchas, su piel se volvió morena hasta brillar, sus ojos se tornaron de negros a castaños, mientras que su rostro se feminizo completamente sin perder mucho de lo que era su antiguo rostro masculino, su pecho creció un poco hasta quedar dos firmes y pequeños senos en su pecho, un par de senos muy morenos y con un par de pezones muy sensibles en ellos, pronto, Sam salía del baño, el hombre sentía un tremendo alivio luego de haber terminado con su pesado malestar, regresaba a su auto mientras que el tipo a su lado se reacomodaba, parecía estar gimiendo muy suavemente como si fuera una chica ronroneando muy tranquilamente en el asiento del copiloto, el tipo solo se incomodaba ante la situación, pues el sujetó le estaba pareciendo bastante afeminado para su razón, quizás por ebrio, quizás por lo que sea, pero no le gustaban mucho su actitud, el hombre arranco el auto y condujo de camino hacia la carretera, ser taxista no era tan fácil, el cielo estaba muy iluminado con un color  extraño, pero el simplemente lo ignoro, siguió su camino cuando de repente, el tipo a su lado se giró hacia el mismo haciendo que este se llevara un gran susto, el  taxista intento no romper la dirección para estrellarse, cuando logro aparcar el auto en la orilla del camino, el tipo estaba demasiado intrigado, miraba la extraña forma femenina del sujetó y cada vez más él lo reconocía como una ella antes  que un el, la bella chica morena a su lado ronroneaba como toda una perrita, el creía que el sujetó kilómetros atrás había subido a su amigo borracho, pero simplemente ahora veía a una chica muy atractiva en lugar del borracho, la chica parecía igualmente en estado de ebriedad, pero él tenía bastante curiosidad al respecto, el tipo se aseguró de estacionar bien el auto, se acomodó en su lugar un poco más oscuro y con cuidado cargo a la bella chica hacia la parte de atrás del carro, pronto, comenzó a desvestir a la chica, el tipo estaba bastante excitado al mirar su exótica figura, sin perder tiempo, el tipo comenzó a besarla, acaricio toda su forma femenina caliente y notaba como esta se retorcía excitada reaccionando ante los estímulos del hombre, el tipo estaba sulfurando, el sudor  de nervios corría por todo su cuerpo bañando incluso a la bella e inocente chica debajo de él, el tipo abrió sus largas y morenas piernas y comenzó a visualizar la sexy vagina de la chica, tomo con sus dedos de ella asegurándose de que estuviera lo suficientemente lubricada para penetrarla, cuando se dio cuenta, su vagina parecía bastante cerrada, el  hombre se llevó las manos a su rostro aún más nervioso, estaba ante una chica lo suficientemente virgen para penetrarla, era  como  un sueño erótico hecho realidad, una sexy morena virgen para él solo, esta noche sí que era la mejor de  su vida, la chica comenzó a gemir, el tipo estaba seguro que era ahora o nunca, sujetó los brazos de la chica con fuera mientras se abría paso hacia la vagina de la chica, pronto sentía como su gordo pene se introducía dentro de su vagina, estaba realmente apretada y hacia que la chica se retorciera de  dolor, de pronto, la chica se despertó de golpe con los ojos muy abiertos y sus músculos contrayéndose muy fuerte, el hombre que la montaba se sintió con miedo la chica había despertado, pero ya no había de otra, la sujetó con fuerza terminando su trabajo, el hombre siguió penetrando con fuerza mientras la chica gritaba desesperada, Marcos estaba durmiendo plácidamente luego de su tremenda borrachera, de pronto, comenzó a sentirse  extraño, sentía  cosquillas recorriendo todo su cuerpo, de repente, un fuerte dolor en su entrepierna lo hizo despertar de un duro golpe, -¡Ahhhhh! –se escuchaba su grito de desesperación, pronto, Marcos miro a un tipo gigante muy horrible encima de él, estaba desnudo y bañado en sudor brincando encima de si mismo, Marcos no pudo pensar claramente cuando miro a un más debajo del hombre su propio cuerpo siendo brutalmente penetrado con cinismo por el hombre, pero más extraño e incompresible aún era mirar un par de senos ligeramente rebotando en su pecho, más allá de eso, justo donde estaba conectado con el hombre, noto que estaba penetrando una vagina, su propia vagina.




Marcos estaba totalmente desesperado, no entendía lo que pasaba, ¿Por qué su cuerpo parecía de mujer?, ¿Por qué ese hombre parecía estarlo montando sin razón alguna?, Marcos, grito deliberadamente con fuerza tratando de alguna forma deshacerse del hombre, pero este parecía no ceder y siguió penetrándolo con fuerza, sentía mucho dolor y placer al mismo tiempo, sus senos rebotaban por la inercia mientras que el hombre sujetaba sus brazos sin poder moverse, pronto, sintió como una extraña corriente de calor llenaba el interior de su cuerpo, el hombre había terminado dentro de su cuerpo, sabía que eso no estaba nada bien, el hombre la miro con perversión, -¡Lo siento putita!, pero estabas tan solita y tan caliente que non pude resistirme –el tipo le decía mientras que Marcos no entendía de razones, él no era una chica y mucho menos su perrita, se sentía  tan indefenso, quería golpearlo pero sus delgados brazos no parecían tener fuerza, el hombre la sujetó y la golpeo dejándola inconsciente, se aseguró de tomarle unas fotos para recordarla, luego la volvió a vestir y la llevó hasta su supuesta casa, el hombre la cargo dejándola en la entrada tirada y revolcada a su suerte.




Luis llegaba del trabajo, había pasado un día muy pesado y necesitaba relajarse con una vieja de verdad, el tipo hizo caso a los malos consejos de sus compañeros de trabajo y decidió conducir hasta el burdel de la zona más negra de la ciudad, justo, se encontró en el burdel que esperaba, El Cabaret de Chris Pisanov, como decía el título en gigante del burdel, el tipo salió caminando interesado, mirando a muchas chicas a su alrededor, bastantes lindas en verdad, alguna inclusive parecían modelos sacadas de revistas, aun así pensaba que la zona era tan barata y cualquiera para su nivel, pero las mujeres que veía valían la pena, Madame Pisanov se acercó al hombre, -¡Hola amor, veo que te gustan mis niñas!, ¿vez alguna que te llame? –le preguntaba la sexy mujer quien notaba como un nuevo depredador llegaba para disfrutar de los servicios sexuales de sus chicas, - ¡Emm, hola, si!, pues creo que escogeré a alguna –el tipo le respondía mientras caminaba junto con ella algo ansioso y nervioso, - ¡Hola amor! –le decía algunas acariciando su rostro y muy cerca de su entrepierna, el hombre estaba bastante excitado hasta que miro a una chica muy sexy y tímida hasta el fondo, - ¡Umm, la quiero a ella! –le decía a Madame Pisanov, mientras que ella llamaba a su chica, ella se sintió muy orgullosa de que su chica nueva fuera la primera elegida de la noche, - ¡Oh, no sabes lo bien que me siento al saber que has elegido a mi novata! –le decía Madame, - ¿Novata, entonces…, es virgen?, no será una niña o si, no quiero problemas con la ley… -decía el sujeto, - ¡No!, no es una niña, es una mujer como todas nosotras, pero ya verás lo que te espera ahí dentro con ella –le decía la Madame, mientras que la pobre chica irradiaba calor, ella miraba al hombre muy nerviosa, era su primera vez, pero lo peor de todo es que ella no era una chica de verdad, era una tierna niña transexual novata y sin experiencia, pero que se veía muy bien para su verdadera forma masculina, Madame le había dado una oportunidad y le aseguro pagar todos sus gastos en convertirla en una niña de verdad si participaba en su burdel, la chica estaba tan nerviosa, era su primera vez como un hombre, ella solo se dejó manosear por el hombre quién no paraba de mirarla, veía incuso su paquete remarcado en los pantalones, la niña suspiro, tomo de la mano a su hombre y lo llevo a la habitación seleccionada, -¡Hola nena, cómo te llamas?, - ¡Emm…, yo soy…, Cami! –respondía la niña muy nerviosa, luego el tipo, se acercó besándola por detrás en su cuello, la niña suspiró muy excitada, pronto el tipo alcanzo a tocar sus senos, eran algo pequeños pero tiernos, lo único que tenía de verdad luego del poco tiempo que ya llevaba en hormonas, sentía como su cuerpo se estremecía mientras que el hombre la tocaba, luego la giró hacia su frente robándole un fuerte beso en los labios mientras que comenzaba a tomarla por la fuerza, - ¡Vas a ser mía pinche puta! –decía Luis con agresividad, el tipo comenzó a lastimar a la chica quien no podía ante la fuerza bruta del hombre, además una señorita como ella no podía usar la fuerza bruta para defenderse, es lo que Madame le había enseñado en su adestramiento de colegiala, ella le  había advertido de los peligros de este trabajo y ahora ante su inexperiencia lo estaba experimentando, el hombre la empujó hacia la cama mientras le arrebataba el vestido de un jalón, notando una protuberancia en sus pantimedias, -¿Qué mierda…, pero que es esa cosa que esta entre tus piernas? –preguntaba con agresividad el hombre quien estaba a punto de penetrarla, - ¡Yo, yo…, no es lo que parece, yo soy una niña, una niña en proceso! –chillaba con miedo mientras miraba como el hombre furioso se acercaba, la tomo por el cuello y comenzó a sujetar su aparato masculino con rencor, -¡Un puto joto, me esas diciendo que pague mucho dinero por un puto! –le gritaba mientras que la niña sufría por el dolor que ocasionaba el tipo en su entrepierna, la pobre niña ya no podía defenderse ni resistir más el ataque del hombre, el tipo la arrojo en la cama y esta vez le arranco las pantimedias dejando todo su cuerpo al descubierto, ella quería correr pero el hombre la sujetó de las piernas abriéndolas dejando su culo libre, -Bueno, si tanto quieres ser una perrita, entonces te hare mi perrita, no me quedare si premio  solo por tus joterías –el tipo se montó detrás de ella y comenzó a penetrarla por su ano con fuerza, la niña estaba chillando, el dolor era demasiado, el terror la estaba agobiando, el tipo ni siquiera uso un condón o tan siquiera lubricante para penetrarla y estaba sufriendo demasiado, pensaba que Madame iría por ella a su rescate pero como le  había enseñado cada colegiala era responsable  de si misma, la  niña sollozaba esperando que el tipo terminara, cuando sentía su miembro dentro de ella, el tipo comenzaba a notarla con fuerza, sentía como si la rompiera, ciertamente había tenido suerte de nacer con rasgos bastantes femeninos  y sobre todo su cuerpo delgaducho y no ancho como otros, pero esta vez deseaba que hubiera sido distinto a lo que era, el tipo la iba a quebrar, la tomo de su cabello, un cabello que había tardado muchos años en crecer y ahora estaba siendo maltratado y casi arrancado por el tipo furioso, Luis termino dentro del ano de Cami mientras que se quitaba los pelos de la perra de sus manos, luego la volteo comenzando a pellizcar sus pezones con fuerza, la estaba maltratando, Cami  comezón a chillar, lejos de sentir algo de placer le estaba doliendo, parecía que el hombre loco quería arrancarle la poca belleza que tenía, sus senos eran tan tiernos y pequeños que apenas parecían estar naciendo en su cuerpo y este tipo la estaba matando, luego de lastimar sus tiernos senos, el tipo salto de la cama, estaba aún indignado, quería obtener más de ella a cambio, pero no había nada más que el pudiera hacerle a tan poca cosa, la consideraba un puto y no una niña, el hombre salió a tomar aire en el balcón, pronto noto como el cielo estaba iluminado de su tono muy rosa, a su costado, la luna estaba enorme iluminada con un brillo color rosa, Luis no pudo detenerse de mirar tan asombrosa luna cuando Cami intentaba escapar del cuarto e ir con Madame Pisanov a contárselo todo, antes de salir, Cami se aseguró de que el hombre siguiera distraído, pero ella también se sentía extraña, miraba el cielo color rosa y le llamaba mucho la atención, frente a ella, el hombre quien estaba tan callado, pronto comenzó a mostrar cambios, Cami lo miraba asombrada, el tipo musculoso y machista estaba reduciendo su imponente tamaño, sus músculos se desvanecieron dejando un par de brazos y piernas delgados, su piel se torneo un poco bronceada y menos blanca, su cabello recreció rápidamente hasta los hombros de un negro a un color muy rubio, su mimbro aun expuesto se vea tan gracioso encogiéndose dejando en su lugar una asombrosa  vagina, sus curvas se ensancharon y finalmente en su pecho crecieron dos grandes senos copa C frente a sus ojos, Cami estaba impresionada, miraba el cielo causante de la extraña transformación del hombre, sabía que si ponía tanta atención como él podía obtener algo como eso a cambio, Cami salió mirando hacia la luna, sentía una reacción instantánea en ella, sus ojos se llenaron de lágrimas al sentir todos los cambios emergiendo de ella, sus pechos crecieron hasta una copa D, sus caderas se ensancharon, su cabello creció aún más obteniendo un color castaño como tanto le gustaba, su aún miembro se desvaneció dejando en su lugar una magnifica vagina virgen como tanto la deseaba, Cami salto de la emoción saliendo del trance aun antes que el tipo hecho chica, la niña corrió hasta el espejo más cercano donde visualizo con éxito y asombro todos los nuevos cambios en su cuerpo, -¡Esto es asombroso, por fin, por fin soy una chica de verdad! –gritaba entre lágrimas escuchando su nueva voz, tan sensual y femenina como la soñaba, luego miraba sus nuevos grandes senos rebotar mientras saltaba, era más  de lo que podía imaginar, bajo su mirada chillona hacia su nueva entrepierna, por fin tenía una vagina de verdad, pensaba quizás inclusive ahora hasta podía quedar embarazada, tendría una matriz, un coño donde los hombres pudieran penetrarla de verdad y no ese espantoso miembro que estorbaba en sus panes femeninos.



Cami escuchó un sollozo en el balcón, dejo de masajear sus nuevos senos regresando su mirada hacia el tipo hecho chica, la exuberante mujer rubia se acercaba, tenía las manos en la cabeza padeciendo de mareos cuando casi se caía de la falta de equilibrio, inclusive ahora le tenía algo de envidia, se veía más bonita que ella, pero le encantaba ser una niña de verdad ahora, la tipa camino incontrolable hasta la cama, -¡Ay que me pasa, porque me siento tan mareado! –el ex chico se calmaba mientras que se sentaba en la cama, luego comenzó el juego, Cami miraba a la nueva niña confundida, -¡Porque tengo estos senos, son senos de mujer!, espera mi voz, porque mi voz se escucha así, estos senos se sienten tan sensibles, porque son tan grandes, qué fue lo que paso -luego miraba hacia delante a la nueva chica en la habitación con ella, aunque algo familiar a la anterior, -¡Tú, eres esa perra, ese maldito puto!, pero porque te vez tan diferente, ahora si te vez mujer, espera, tú me hiciste esto, me transformaste en mujer, en una perra como tú –gruñaba la sexi chica frente a Cami, -¡No!, yo no te hice esto, fue la luna, la luna en el cielo y no, no soy un maldito puto, una puta si quieres pero una puta bien buena que ahora te hará a ti lo que me hiciste –la chica sonreía perversamente mientras que la otra trataba de asimilarla situación, no podía recordar nada tan solo recordaba que se había quedado mirando hacia el cielo cuando un fuerte mareo lo cegó y cuando reaccionó tenía ese cuerpo, pero su nuevo cuerpo se  veía  tan sexy y se sentía tan caliente que no podía formularse mejores respuestas ante sus drásticos cambios, -¡Vuélveme a ser hombre perra! –gritaba la chica desesperada, pero la nueva Cami se acercaba a ella, tomo el consolador de un cajón y sin previo aviso sujetó el cabello dorado de la perra haciendo que se tragara el consolador con su boca, pronto la obligo a mamar la verga plástica que sostenía en sus manos, la nueva Liz no podía contenerse, la  estaba sometiendo, pronto, Cami la aventó en la cama y abrió sus sensuales piernas dejando descubierta su vagina, -¡Espero que te guste perra! –le grito luego de meterle el consolador sin lubricante alguno más que su saliva, el dolor fue tan intenso que Liz chillo ante el dolor, pronto su nueva vagina palpitaba dilatándose un poco para amortiguar el objeto penetrado, la sensación comenzaba a sentirse diferente hasta que el dolor se desvanecía convirtiéndose en placer, pronto Cami tenía a una nueva perra lista para su Madame, Cami no perdió el tiempo y se montó sobre de Liz, agarro sus grandes senos copa C sujetándolos con fuerza, Liz soltó un fuerte grito de dolor mientras que la sensaciones placer se desvanecía, -¡Maldita puta, eso duele! –decía mientras intentaba sujetar las aún más grandes tetas de Camila, pero esta no podía sujetarlas con la misma fuerza que la otra, -Solo quería que sufrieras la misma intensidad que yo hace un rato –luego soltó las grandes tetas de Liz para sobarlas con más cariño, acerco su boca a la de Liz y comenzó a besarla, Liz  no podía parar de dejar de sentirse excitada por la chica montada sobre ella, pronto Cami froto sus grandes senos contra los de ella y con el pene de plástico comenzó a montarla como una diosa, Liz no dejaba de chillar ante el placer hasta que sentía como su vagina se venía una y otra vez sin parar, había experimentado el mejor orgasmo de su vida, Cami se alejó de ella, llamo a Madame Pisanov quien ya había sido alertada de algunos otros casos en otras habitaciones del burdel, al parecer había obtenido nuevas lindas y calientes chicas para su negocio.




lunes, 13 de abril de 2020

-Luna Tg-




-PARTE  2-



“Un viejo proverbio chino decía, -A la Luna Rosa miraras y fertilidad tendrás-”


Durante la semana, miles de páginas y noticieros habían pronosticado la famosa y exótica Súper Luna Rosa, una extraña luna llena que solo aparecía cada miles de años, por su exótico color rosado, a diferencia de la luna de sangre u otros tipos de lunas, pensaban que algo grandioso se acercaría, sin saber aún qué, simplemente llamaron a la población a admirar esta hermosa luna la cual como muchas de otras ocasiones seria visible hasta altas horas de la noche, como siempre a algunos les pasaba por un lado el interés de admirarla o simplemente de pensar que algo malo pasaría, sin embargo, sin saberlo, alguna parte de la población había sido afectada por diferentes lunas en tempos pasados, pero esa será otra historia...



Julio miraba las estrellas en el cielo esperando contemplar la maravillosa vista de la sorprendente súper luna rosa, cuando el momento llego, el chico se quedó hipnotizado ante la imponente imagen mirando el sorprende brillo que emanaba de ella, pronto el chico de 21 años, piel blanca, altura promedió, bello en todo el cuerpo, robusto, cabello negro rizado y ojos cafés experimento un fuerte mareo mientras que su cuerpo sufría una gran serie de cambios drásticos, luego de salir de la conmoción, Julio se miraba a si mismo extrañado, pronto notó como un largo cabello pelirrojo caía de su frente hasta sus hombros, justo cuando se encontró con un cuerpo lleno de cambios por todas las partes de su cuerpo, el chico asustadizo llevó sus manos a su nuevo par de senos agitándose por debajo de su playera, pronto las sensaciones intensas de ese par de senos embargaron su cuerpo de placer, mientras jadeaba, su perrito quien lo acompañaba se paseó por un lado meneando la cola, el canino de raza cruzada y de pelaje castaño ahora se paseaba con un hermoso pelaje blanco, ojos cristalinos, figura más fina y un comportamiento más de hembra canina, pronto, la nueva chica dirigió su mirada asustada hacia la perra que desconocía, la nueva Jules analizo su entorno, de repente sus senos se sacudieron muy sensiblemente, cuando parecía que sus pezones se erizaban aún más justo cuando miró directamente hacia el resplandor de la  Súper Luna Rosa, Jules estaba hipnotizada mientras que su cuerpo reaccionaba muy sensiblemente a los cambios producidos por  la magia de la sorprendente luna, un nuevo mareo sacudió a Jules cuando apenas pudo sostenerse, tomo su playera repentinamente y se desnudó de pies a cabeza disfrutando de sus nuevos cambios, la chica tomo su celular y comenzó a tomarse fotos mientras se masturbaba sin darse cuenta de lo que estaba haciendo, por otro lado su hermosa perrita peliblanca parecía no dejar de gemir plácidamente mientras se regocijaba sobre el suelo como si fuera una cama de plumas.




Valeria estaba llorando en su ventana, miraba a las estrellas deseando tener una vida mejor, la chica regordeta de 17 años, ojos castaños, cabello negro y largo pero enredado y maltratado se miraba odiando su propio cuerpo, dándose de topes hacia sus propios senos flácidos y pequeños que apenas se notaban que fueran de mujer, todo su cuerpo era un desastre, en la escuela las chicas más populares la molestaban por ello, era una gorda sin chiste y ni los chicos menos agraciados se le acercaban a hablarle por odio y repulsión, todo eso hacía que la chica tomara un mal comportamiento que hacía que menos quisieran acercarse a dialogar con ella, Valeria lloraba contra el cristal de su ventana cuando noto como el cielo se iluminaba color rosa, la chica quedo fascinada ante el extraño color que se alumbraba, pronto, quedo totalmente embobada mirando hacia la luna rosada cuando un cosquilleo recorrió todo su cuerpo, su cuerpo flácido comenzó a reducirse mientras que sus senos tomaban una mejor postura, poniéndose más firmes y redondos de un buen tamaño, sus caderas se definieron junto con su abdomen y sus piernas tomaron una mejor forma sin celulitis ni gorditos molestos dejándolas como unas piernas muy finas y lisas, su cabello creció más quedando totalmente alaciado tomando un color más claro hasta llegar al rubio, sus ojos también se aclararon perdiendo su color castaño hasta parecer mas cristalinos, su rostro adoptó una serie de rasgos más finos dejando su cuerpo totalmente afinado, Valeria despertó de la contusión por la hipnosis cuando sintió que su cuerpo se agitaba extrañamente, se sentía más ligera y con menos movimiento que antes, Valeria bajo la mirada notando un bien formado escote en su pecho, sus senos habían crecido y tomado una mejor forma dejando la flacidez de antes, pronto la chica sujeto sus nuevas tetas deliciosamente, las froto como nunca aún sin creer lo que tenía en sus manos, así mismo sentía su piel más sensible, pronto, la  chica recorrió su cuerpo con notando que debajo de esa horrible bata de dormir la cual cubría su espantoso cuerpo se encontraba una figura totalmente nueva de sí misma, Valeria corrió hacia el baño mientras casi tropezaba, lo primero que noto fue el rostro más hermoso que nunca había visto antes, sus ojos se llenaron de lágrimas y confusión, esa chica no era ella, sin duda alguna no lo era, alguna magia extraña la había convertido en lo que era, la chica llevo sus manos a su rostro acariciándose felizmente por los cambios, su nuevo rostro hermoso y una nueva cabellera dorada que tanto deseaba, la  chica se quitó la bata apreciando su nuevo cuerpo desnudo, la chica gorda y flácida se había ido, ahora era la nueva chica sexy de la escuela, sus ojos brillaron al escuchar su voz sensualmente modificada, las cosas parecían cada vez mejores para ella, pensaba que era un sueño del cual no quería despertar, pronto, un aroma extraño olfateo a su alrededor, parecía muy intenso y pronto se olvidó por un momento de sí misma, la  chica regreso a su cama recostándose mientras se disponía a explorar su nuevo cuerpo, tomo sus nuevas tetas con lascividad y las estrujo explotando todo su potencial en ellas, la chica no dejaba de jadear, era una sensación indescriptible, más de lo que sus antiguos senos flácidos le podían otorgar.



La madre de Valeria se había acostado una vez más junto a su esposo, ella estaba realmente triste de que su esposo ya no le tomara enserio como antes, recordaba cuando iniciaron como mantenían el sexo fuerte cada noche hasta que ella engordo y el ya no tuvo el mismo interés que antes por ella, aún así su cuerpo no lucia nada mal, inclusive se consideraba gordi buena, una milf para su edad pero la cual ya no servía para  su esposo, -Quizás el necesite una mujer joven y llena de energía –decía para si misma mientras intentaba cerrar los ojos para poder dormir, luego de un rato, la mujer estaba entre sueños despertando, se sentía algo extraña, su cuerpo se agitaba, como si algo le pidiera, percibía un aroma muy extraño, pronto abrió los ojos con explosividad, sus corazón palpitaba y su cuerpo sudaba, la mujer de 43 años comenzó a agitarse por toda la cama, -¡Mujer, ¿pero qué te pasa?! –gritaba Héctor, su esposo asustado por la intranquilidad de la mujer, - ¡Ven bésame, hazme tuya! -gritaba con perversión la mujer, cuando pronto libero sus grandes senos arrojándolos contra el rostro del hombre quien apenas entendía lo que pasaba, el hombre se quitó los senos de la vista mientras los tomaba salvajemente aprovechando la lascividad repentina de la mujer quien lo montaba, Ana estaba desatada, desnudo su cuerpo dejándolo expuesto ante su esposo quien con sorpresa la tomaba como una presa, la mujer no dejaba de jadear mientras arrebata el miembro del hombre entre sus manos, comenzaba a penetrase mientras recibía la atención de su esposo, quien inclusive comenzaba a notar que la mujer parecía algo más fina y retocada de lo normal, el hombre la sujetó con fuerza montándola salvajemente como le pedía, esperaba que su mujer retomara el salvaje camino de antes pero había tardado demasiado para hacerlo, la había estado engañando con Jenny su secretaria de servicio, pero ahora las cosas parecían ponerse más interesantes, el hombre fue montado con fuerza por su esposa quien parecía ya no caberle el miembro de su esposo en su desgastado coño, el hombre suspiró, no esperaba tanta potencia en un rato, sentía los labios carnosos de la mujer en su miembro mientras brincaba con dureza, la mujer comenzó a menearse y a brincar sobre de él, el hombre no pudo más y con un extraño orgasmo más intenso de normal se vino dentro de su mujer, ambos se tiraron satisfechos sobre la cama, pero la mujer parecía no tener fin, rápidamente se levantó y comenzó a besarlo, ella quería más, el hombre intervino alejándola hacia un lado, -¡Cálmate ya, ya estuvo cabrón!, tengo que trabajar mañana quiero dormir, ya me diste lo que quería, mañana le seguimos gordita –el hombre sentenciaba, la mujer lo ignoro y salió hacia la cocina a buscar algo que pudiera liberarla de su extraña presión sexual, pronto, escucho como gemidos muy intensos resonaban desde el cuarto de su hija, ella subió intrigada para averiguar si ella estaba recibiendo el mismo extraño poder sexual en su interior, cuando al abrir la puerta se encontró con una chica muy sexy en la cama de su hija, -¡Mocosa que haces aquí!, este es el cuarto de mi hija, ¿Quién eres tú, que hiciste con ella? –preguntaba a mujer intrigada, - ¡MAMA, QUÉ HACES EN MI CUARTOO! –contestaba la chica sorprendida ante la llegada repentina de su madre, ella pronto notó que ella estaba tan desnuda como ella, llevo rápidamente sus manos a sus ojos para cubrirse, - ¿Mama?, porque me dices mama, tú no eres mi hija, mi hija no es así de sexy, ¿qué hiciste con ella? –preguntaba la mujer asustada, - ¡No mama!, soy yo, Valeria, tu hija, algo extraño me cambio, miraba al cielo cuando la luz de la luna me atrajo y me convirtió en esta chica sexy que soy ahora –respondía la chica disfrutando de que no fuera un sueño, pronto, la mujer se acercó hacia la ventana, mirando hacia el cielo cuando pronto se quedó hipnotizada como si algo la abdujera, su cuerpo comenzó a paralizarse, sus senos se acomodaron mientras que su cuerpo adopto una forma más sensual, su cabello creció y se tornó más castaño, sus ojos solo cambiaron a un color miel y se encogió unos cuantos centímetros, la chica la miraba a un lado aun con unas fuertes ganas de tocarse, estaba impresionada que al igual que ella su madre se convirtiera en una copia mucho más  sexy y mejorada de sí misma, la mujer se paró en seco, pronto se acarició con la manos la frente tratando de controlar el nivel tan fuerte de emociones que la contornaban, camino extrañamente hacia la puerta cuando miro hacia su reflejo en el espejo del baño, miraba a una mujer muy sexy y joven que se parecía a ella misma pero sin duda no era ella, soltó un grito de miedo mientras que notaba como su cuerpo se agitaba, tenía unas nuevas curvas y un par de senos muy sexys colgando de su pecho, la mujer paro en seco, tomo sus nuevos senos con sus manos experimentando lo sensibles y firmes que eran, pronto la mujer se volteó hacia la chica que miraba en el espejo, su rostro ciertamente era más hermoso y refinado que antes, el resto de su cuerpo ahora parecía como el de una mujer que había mantenido su cuerpo en forma toda la vida tanto que inclusive parecía unos diez años más joven, la mujer escucho a la chica regocijándose sensualmente por detrás de ella en la cama, ahora entendía que su hija había sufrido el mismo destino que ella, la mujer comenzó a sentirse agobiada ante tantos estímulos sexuales que la extraña bruma repentina le intuía, ella camino hacia la chica y sin preguntarle ni impedirse nada ambas se abrazaron pasando sus manos por los  cuerpos bien formados de la otra, sus mentes estaban en un sueño sexual y ninguna quería despertar de ello, mientras la mujer acariciaba los senos de la chica, la chica hacia que su madre experimentara un fuerte orgasmo que la llevo hasta las nubes, mientras que el hombre quien aún seguía en su habitación escuchaba con intolerancia los quejidos de ambas mujeres, pensó que era tan inaceptable que ambas se comportaran así por urgidas en el sexo, el hombre se levantó furioso ante el escándalo que posiblemente llegaba hasta los vecinos, cuando el hombre entro a la habitación de la chica se llevó la inimaginable sorpresa de ver a dos mujeres sorprendentemente atractivas intimando una con otra, el hombre no comprendía lo que pasaba, ¿Qué hacían dos mujeres sexys en el cuarto de su hija regocijándose una a la otra?, el hombre pensaba mientras intentaba acercarse interesado en tocar a una de ellas, cuando de pronto, una luz cegadora ilumino la habitación, la Súper Luna Rosa estaba llamando la atención del hombre cuando este hipnotizado la seguía, pronto el hombre experimento una corriente por todo su cuerpo, justo cuando ambas mujeres notaron el aspecto del hombre cambiando drásticamente frente a sus ojos había sido demasiado tarde, -¡Papa, Héctor no! –gritaban las mujeres mientras que la imagen de una nueva chica hermosa se aparecía frente a sus ojos, pronto ella confundida sintió todos los cambios en su cuerpo asustada, -¡Pero qué sucedió!, porque tengo pechos, mi voz se oye tan sexy –se exaltaba el hombre ante sus cambios, luego Ana se levantó atraída ante la soy mujer que era su esposo, ella levanto su camisa de dormir liberando sus dos nuevos grandes senos en su pecho, la nueva  chica quedo totalmente perpleja ante lo que veía, su mujer sin el saberlo aún la estaba excitando explorando lo que parecían ser un par de senos femeninos colocados en su pecho, sus pezones se calentaban mientras la sexy mujer a su espalda los frotaba haciendo gemir a la nueva chica como perra, pronto la mujer sujetó a la otra llevándola al espejo del baño mostrándole su nueva realidad, -¡Vez, esto es lo que nos pasó a los tres! –le decía la mujer sutilmente con una voz muy sensual y tentadora a su nueva chica, el antes hombre abrió los ojos totalmente sorprendido e incrédulo ante lo que miraba, sus ojos ahora bellas perlas verdes ocupando un cuerpo realmente increíble y encantador, su cabello largo color castaño y ondulado con un cuerpo lleno de unas carnes con curvas prominentes, una piel blanca y bronceada con buenas  caderas, culo firme y sobre todos dos buenos y proporcionados senos en su pecho, la nueva chica parecía realmente una belleza de súper modelo, pero su mente aún seguía siendo la de un hombre que se feminizaba poco a poco, su estatus cambio de un hombre de 50 años al de una joven y hermosa chica de 19 años, era mucho que procesar para el ex hombre quien no podía creer lo que sus bellos ojos miraban, pero la mujer quería enseñarle más que su nuevo cuerpo, ella la llevo a la cama junto con su hija y la dos  comenzaron a experimentar con ella sus tres sexys y sensuales cuerpos, primero su hija quien cuaba sus nuevos senos haciéndola estallar mientras que su mujer le realizaba el mejor sexo oral que había experimentado en su vida, parecía que ambas se vengaban imponiéndose ante la nueva sexualidad frágil e inocente del hombre quien gemía sin control alguno, las tres terminaron tan mojadas que la cama olía vagina y sudor de sexo intenso.