La Dra. Emilia Vázquez observaba los gráficos en la pantalla con una fascinación. Los resultados de su primer experimento de transferencia de conciencia con Sofia y Luna eran intrigantes, pero insuficientes. El cuerpo moldeaba la mente, y la mente adaptaba el cuerpo, pero aún no era suficiente necesitaba más información
Emilia : Si un simple intercambio no es suficiente
Impulsada por esa obsesión científica, decidió llevar su teoría al extremo. Si la relación entre cuerpo y personalidad era una ecuación compleja, ella no se conformaría con cambiar las variables; resolvería la suma completa.
Emilia : ¿Qué pasaría si fusionara dos mentes en un solo cuerpo?
Durante meses, buscó los sujetos perfectos. No necesitaba voluntarios, necesitaba opuestos. Y los encontro en la zona más adinerada de la ciudad
A diferencia de Luna y Sofía que eran completas desconocidas en está ocasión necesitaba que sus sujetos de prueba no solo sé conocieran si no que sé odiaran tras mucho buscar por fin encontró a las personas indicadas
Belén era una mujer de 40 años, una presencia imponente y magnética. Había moldeado su cuerpo a imagen y deseo de la perfección artificial: pechos firmes y generosos, cintura marcada y curvas que desafiaban la gravedad. Era la reina de las fiestas de la alta sociedad, donde su risa resonaba más fuerte que la música. Inteligente y astuta, pero profundamente vanidosa. Vestía telas caras que dejaban poco a la imaginación,
En la casa de al frente vivía Bibian. A sus 22 años, poseía una belleza natural y serena que no necesitaba de bisturís. Era el tipo de joven que parecía irradiar luz propia: piel tersa, ojos grandes y expresivos, y una inteligencia que iba más allá de los libros. Provenía de una familia acaudalada, pero había decidido dedicar su vida a la caridad y al servicio comunitario. Vestía ropa holgada, camisas sencillas
Las dos mujeres se detestaban. Belén veía en Bibian a una ingenua que jugaba a ser santa para sentirse superior. Bibian veía en Belén a una mujer perdida, esclavizada por su propia imagen. Sus intercambios en la calle eran fríos, c
La Dra. Vázquez sonrió al verlas discutir una tarde por el límite de una propiedad. Eran perfectas. Dos polos opuestos, cargados de odio y diferencias, listos para ser fundidos en algo nuevo
Una noche de luna nueva la Dra. actuó entro a la casa de ambas mujeres drogando las y sacándolas de sus casas horas más tarde la primera en despertar fue Bibian al abrir sus ojos sé vió encerrada en un enorme tubo de plástico y aún lado vió a Belén aún inconsciente
Bibian : ¿Dónde estoy? ¿Quien eres tú? Ayuda auxilioooooo que alguien me ayude aaaaaaa
Emilia : No las voy a lastimar solo estoy haciendo un pequeño experimento no te preocupes
Belén : Queeee. Aaaaaaa aaaaaaa ¿Que es ésto? Aaaaaaa aaaaaaa aaaaaaa sácame de aquí quien
Emilia : cálmate necesito que té calmes él experimento comenzara en unos minutos
Bibian : No puede experimentar con nosotras éso es ilegal miré solo déjenos ir
Belén : ¿Bibian eres tú? Ésto debe ser tú culpa y de esos vagabundos que invitaste
La Máquina de Integración Neural Compuesta No era para intercambiar, esta vez estaba modificada para fusionar. La Dr. Vio las ondas cerebrales de ambas mujeres sincronizando sus ondas cerebrales, entretejiendo sus recuerdos, sus instintos y sus conciencias en una sola red neuronal
La Dr. Presionó el botón de inicio y vió como ambos tubos sé llenaban de gas convirtiendo los cuerpos de ambas mujeres en lun liquido él cual fue transferido a un mismo tubo mezclándose entre si
Tras varias horas él nuevo ser creado de enemigas sé levantó de una mesa fría de acero mientras la Dr. La veía detrás de un vidrio analizando sus decisiones
él nuevo ser veía ante ella ropa que pertenecía a Belén y a Bibian cada pila de ropa sé encontraban en dos mesas diferentes mientras la Dr veía cuál ropa elegiria
Está nueva mujer tenía varios pensamientos en su cabeza pero había una pregunta que sé repetía más ¿Quien soy yo?
La Dr. se acercó temblando, olvidando todos sus protocolos de seguridad. Lo que veía superaba cualquier cálculo matemático. El cuerpo era una obra de arte híbrida. Tenía la silueta poderosa y las curvas generosas de Belén, con la plenitud de sus formas, pero la piel era suave, joven y luminosa como la de Bibian. Sus manos eran delicadas, pero sus proporciones eran voluptuosas.
Alzó la vista hacia el rostro y contuvo el aliento. Era una mezcla perfecta, imposible. Los ojos eran grandes, expresivos y llenos de bondad, los de Bibian, pero estaban enmarcados por una cabellera hermosa rizada y abundante, característica de Belén. Tenía los labios carnosos y bien definidos, con la nariz perfectamente esculpida, pero la expresión era serena, casi etérea. Era belleza pura, una síntesis de lo artificial y lo natural.
La entidad abrió los ojos. Parpadeó, adaptándose a la luz. Miró a sus manos, luego a su pecho, luego a la doctora. Había confusión, pero no había miedo.
—¿Dónde estoy? ¿Quien soy yo?
La Dr escuchó su voz notando que era la voz de Bibian pero en un tono ligeramente distinto
La mujer Sentía un caos en su interior. Por un lado, había un deseo arrollador de admirarse, de sentirse poderosa y deseada, la esencia de Belén. Por otro, sentía una calma profunda, un deseo de ayudar, de ser humilde y de ver más allá de la superficie, la esencia de Bibian. Ambas voces sonaban en su cabeza, pero ya no peleaban; se habían convertido en un solo coro
Él nuevo ser Se miró al espejo completo. La imagen que le devolvió el cristal fue la de una mujer segura, sofisticada pero accesible, poderosa pero amable.
—Soy Belén soy Bibian
La Dra. Vázquez salió de su escondite, incapaz de creer lo que veían sus ojos.
Emilia : ¿Quién eres?
— no sé quien soy
La Dr. Emilia sé acercó a la nueva mujer tomando sus manos tratando de calmarla
Emilia : tú nombre ahora será Alba ya no eres Ni Belén ni Bibian
Durante él resto del día, la Dra. estudió a Alba con devoción. Era un fenómeno sin precedentes. Podía discutir las implicaciones con la madurez y el conocimiento enciclopédico de Bibian, y al minuto siguiente analizar la estructura de un vestido de alta costura o la psicología social de una fiesta con la perspicacia mundana de Belén.
No había conflicto interno. Alba había integrado los opuestos. Usaba maquillaje, pero sutil, realzando su rostro sin ocultarlo. Se sentía hermosa y poderosa (el legado de Belén), pero sentía una necesidad urgente de usar esa belleza y ese estatus para ayudar a los demás (el legado de Bibian). Era una contradicción resuelta, un equilibrio perfecto.
Alba Tenía la astucia de una y la determinación de la otra. Comprendía que debía su existencia a la ciencia, pero también sabía que su lugar no estaba entre cuatro paredes de laboratorio.
La Dr al ver que su mente era estable y que sus recuerdos parecían estar intactos tomó la mano de Alba y la dirigió a la salida permitiéndole salir
Emilia : ahora vete
Alba : irme? ¿A dónde debo ir?
Emilia : A dónde tú quieras has lo que tú quieras
Alba sale dél laboratorio mientras la puerta sé cierra detrás de ella al tiempo que La Dr. Emilia enciende su camara espía una pequeña cámara dél tamaño de una mosca que seguiría a Alba a partir de ahora
La cabeza Alba miró a todos lados sin saber a dónde ir o que hacer con dudas en su cabeza empezó a caminar mientras la Dr. La mirada en su pantalla mientras sé preguntaba cuáles serían sus decisiones



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