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miércoles, 16 de octubre de 2019

-¡Noche de Brujas!- III -El Orfanato- Pt2








-¡Noche de Brujas!-
III
-El Orfanato-

-Pt 2-



Las parejas se quedaron un rato en la sala, estaban a gusto esperando a la llamada de la mujer para comer, pues les había  invitado a tomar un café con pan que había hecho para la cena, todos se miraban extrañados preguntándose uno a uno que era lo que hacían ahí, Diego y Laura le contaron a ambos que esperaban desde hace mucho tiempo un hijo el cual por razones naturales no podían concebir, la monja estaba escuchando todo desde la cocina, estaba tan al pendiente como los niños quienes esperaban pronto el hacerse de alguno de los cuerpos que estaban de visita, la mujer salió con las bebidas preparadas así con del pan recién caliente y cortado, los niños rodearon a todos tratando de convencer a las personas, la suerte de ser escogidos solo dependía de ellos, pasaron algo de lo que quedaba de la noche y de la tarde a gusto contando historias entre otras cosas para divertirse, el más amargado era Héctor pues estaba pensando aun en el lugar afrodisiaco al que le invitaron, Laura en cambio estaba emocionada, los niños la hacían feliz, sin embargo presenciaba algo raro en el interior de la mujer que los cuidaba, rodeaba con la mirada el lugar notando la madera seca y podrida de algunas paredes, el viento entro sonando fuerte apagando las velas de la sala lo que ocasiono que se asustaran, la madre encendió rápido unas lámparas y los ayudo a todos a ir a sus habitaciones, una de las niñas quienes parecían ser unos dulces ángeles tomo de la mano a Laura, así como otros niños tomaron las manos de los demás tan solo para  tratar de convencerlos, de su encanto.


Ya en la habitación, Laura y Diego comenzaron a charlar sobre la situación, Laura debía de escoger bien  a uno de los niños, pero parecía estar encaprichada en dos de los niños que más le habían gustado, pues por alguna razón debía de salvarlos de algo, de repente, un niño toco la puerta, Diego abrió rápidamente, notando como el niño lucia pálido, el niño entro corriendo hasta la ventana como si tratara de ver algo, era la luz de la luna, la cual parecía brillante y muy grande, el niño regreso hacia los dos, querían saber que pasaba pero el niño sol suspiraba con rapidez como si estuviera agitado, -¿Qué pasa, te sientes bien?, le preguntaban, el niño asintió con la cabeza, pero parecía que no podía hablar por más que quisiera, hizo un vano intento por liberar unas palabras pero la presión y el miedo le invadían, -¡Hu…hu…huyan! –el niño pedía, pero solo dejaba más consternados a ambos, de repente la madre entro casi como una sombra al acecho entre la oscuridad, saludo a los dos en el cuarto y miro con firmeza al niño, este lucia asustado pero corrió rápido saliendo de la habitación, la monja sonrió macabramente y se salió para dejaros cómodos a ambos.


A la mañana siguiente el sol iluminó el cuarto, Laura sentía que había tenido una especie de pesadillas, veía su vientre hinchado como si se tratara de un embarazo, estaba feliz  y se veía a si misma frente de un gran espejo, pensaba que todo había sido un sueño del que despertó luego del agotamiento del mismo pero de pronto noto como su rostro se notaba perverso, levanto sus propios brazos agitándolos hacia sus pechos los cuales pronto comenzó a apretar dejando salir leche materna de ellos, parecía que su vientre se deformaba mostrando manos y rostros intentando salir y gritar dentro de ella de forma rosando su piel, de repente muchos niños comenzaron  a salir por todos lados cantando en un idioma extraño en tono parejo que hacía  que su mente se sintiera aturdida, noto como la  sobra grande de una moja se aparecía por el fondo de la habitación detrás de los niños y justo cuando estos estaban a punto de acercarse a ella arrinconándola como si estuvieran a punto de hacerle algo despertó encontrándose con la luz de un nuevo día, parecía que había polvo en todas partes que se notaba por la iluminación del sol como reflejo del mismo,  Diego la sorprendió del otro lado de la cama mirándola fijamente con una sonrisa tierna, se saludaron dándose un beso, quería acariciarla jugando un poco per Laura rápido se levantó junto con el ambos entre risas, no quería que la madre o algún niño entrara y los viera, se arreglaron antes de salir de la habitación y escucharon como un par de niños corrieron al escuchar que se acercaban a la puerta, al abrir se toparon con Héctor y Carmen, -¡Hola como amanecieron! –decía Laura, -¡Bien, bien!, pero ya es hora de irnos, ya quiero legar a esas aguas termales que me prometieron desde hace dos días –respondía Héctor, -¡Si, lo sentimos pero ya queremos irnos, anoche no dormimos bien y en, buen tu sabes, peleamos un poco por los niños, es que son tan tiernos ¿no lo crees? –decía Carmencita susurrando y sonriendo tiernamente al oído de Laura, ella sonrió, -¡Sí!, lo son, pensé querrías llevarte uno ¡Jaja!, -No son juguetes que te puedes llevar así porque si ¡Jaja! –respondía riendo entre ambas, los hombres se estrecharon la mano despidiéndose, bajaron hasta la sala donde se despidieron de la madre y de los niños, quienes parecían tristes y decepcionados una vez más, -¡Oh, ya se van!, qué triste ¿pero porque? –les decía la madre María, -No es por nada pero ya estoy harto de este lugar, que bueno ya nos vamos, ahora si quiero descansar en un verdadero lugar, creo que anoche tuve muchas pesadillas, enserio lo lamento pero debemos irnos, gaste mucho en el lugar que rente para quedarnos aquí todo el fin de semana –decía Héctor con egocentrismo mientras que Carmen le soltaba un sutil golpe con el codo, -¡No seas tan mamón!, discúlpenos madre María pero ya debemos irnos, todo esto ha sido tan lindo, los niños también obviamente se llevan toda la atención, pero es que pues ya ve no, usted entiende…, -se disculpaba Carmen con la madre, -¡Oh si hija no hay problema! –la madre respondía, Héctor saco las cosas hasta el auto para guardarlas, cuando noto que sus dos llantas delanteras estaban ponchadas, -¡Oh por un demonio, lo que faltaba!, ¡PTMD mis llantas!, -¡Héctor guarda silencio hay niños aquí!, -¡Me vale madres! –decía mientras intentaba solucionar el problema de sus llantas, pero al no ver remedio no le queda otra más que salir a la carretera a pedir ayuda, pasaban algunos carros pero pocos se apiadaban en ayudarle, más de 2 horas después sin que pasara nadie lo dejaron desesperado, regreso sin opciones Laura y los demás trataban de convivir con los niños pero estos no querían salir a fuera al aire libre, decían que el sol les irritaba por alguna razón extraña, no era común que los niños no quisieran salir pero lo pasaron por alto, se quedaron a dentro jugando con ellos mientras que la madre preparaba algo de arroz para la comida, pues para el desayuno solo les había dado pan seco y un vaso con agua, el resto del día fue tan aburrido como la noche anterior, más paredes de madera podridas por todos lados así como de concreto que parecía del mediterráneo, no había mucho que hacer y el tiempo se acababa, tendrían que irse pronto para regresar a la ciudad y Héctor cuando menos descansar de lo mucho que se estaba fastidiando ahí dentro, algunos de los niños quienes eran los que más se apegaban a Laura, Diego, Carmen y Héctor seguían bajo sus pies intentando darles ternura, mientras que todos a excepción de Héctor quien estaba algo amargado disfrutaban de la compañía  de los niños, al anochecer todos los niños se habían retirado excepto los que estaban junto con los adultos, parecían haberse escondido, la madre les dio pan a cada uno y cenaron con decepción junto con un vaso de leche tibia, pronto parecían que estaban por quedarse dormidos cuando se despidieron y se retiraron, al legar a sus cuartos Laura y Diego discutieron algo con sueño sobre la adopción de Dianita y Luis los niños que estaban siempre sobre de ellos desde que llegaron, aunque Laura aun tenia sentimiento por el niño de la otra noche quien aún no sabía su nombre, Carmen y Héctor se durmieron tan pronto como cayeron en la cama polvorienta y agujereada, Laura todavía se quedó un rato pensando las cosas más que nada en los niños que lucían tan extraños junto con la monja, cuando se dio cuenta ambos ya estaban dormidos.


Laura estaba mirándose a sí misma otra vez, ahora ya no estaba embarazada si no que tenía a un niño en brazos, pronto intento acercarse notando que su reflejo se había vuelto realidad cuando se dio cuenta de que cargaba a un niño ente sus brazos, pero pronto el bebe giro su cabeza mostrando un rostro un tanto abrumador y casi demacrado, este intentaba sacar uno de sus pechos para chupar la leche materna con algo de agresividad usando sus dientes que parecían demasiado afilados a punto de penetrar su piel con dolor, cuando pronto sintió algo de malestar queriendo escapar de ese mal sueño abriendo los ojos cuando noto que un gran circulo de niños estaban sobre de ella cantando, de repente estos pararon y miraron hacia abajo con ojos negros despidiendo un calor algo estremecedor, su cuerpo estaba desnudo cuando estos intentaron irse sobre de ella tomando sus brazos y sus piernas, esta intentaba huir pero no podía pues al parecer los niños tenían mucha fuerza, pronto la pararon aun sujetándola frente a un gran espejo y mirando su reflejo podía ver como la niña con la que estaba encantada se aparecía frente a su reflejo de espaldas, pronto esta giro y cuando lo hizo un hombre aparecía detrás de ella, este parecía  frustrado y enojado a punto de irse sobre encima de ella aun sujetada de brazos y piernas por los demás niños, de repente Diego la despertó, estaba teniendo tan solo pesadillas y se encontraba gritando cosas en la cama cuando el despertó y la sujeto porque intentaba hacerse daño a sí misma, Laura despertó sudando y con los ojos irritados, al ver que todo había sido un sueño se lanzó sobre Diego abrazándolo, de repente escucharon un grito casi como un par de gemidos y salieron corriendo a ver qué pasaba.


Laura iba apresurada hacia la habitación de Héctor y Carmen de donde se escuchaban los gritos, cuando toco nadie respondía más que parecía estar trabado el seguro de la puerta, Diego llego pujando ambos con fuerza hasta  que encontraron una escena desagradable de Héctor y Carmen teniendo sexo con sus cuerpos desnudos y sudando, aunque algo no aprecia bien, la escena les parecía de lo más grotesca de su parte parecía que ambos estaban dormidos, tenían los ojos cerrados y sus gestos o lucían como unas personas normales, más bien parecían ser controlados salvajemente mientras que algo hizo que la puerta se cerrara fuertemente detrás de ellos, las velas del cuarto se apagaron sin siquiera haber viento soplando mientras que algunas sombras se escapaban escuchándose algunos ruidos como risas y golpes de las mismas detrás de la puerta y la ventana iluminada por el reflejo de la luna llena, de repente los cuerpos de la pareja  cayeron desorientados mientras que despertaban sintiéndose confundidos, ambos no sabían que había sucedido pero estaba avergonzados al verse desnudos frente a sus nuevos amigos, pronto se taparon y Laura salió del cuarto junto con Diego, regresaron a su habitación donde prefirieron no decir una sola palabra de lo que vieron, ellos creían un poco en esas cosas y preferían no meterse en sus asuntos para que no los molestaran, quizás la mala vibra de Héctor les habría causado eso, aunque no todo era como parecía, los espectros que habían visto eran las lamas de quienes se hallaban encerrados en los cuerpos de los niños quienes se habían manifestado poseyendo los cuerpos de la pareja pues querían saciar un poco sus deseos de volver a sentir al carne humana así como algunos de sus deseos carnales y pasionales. 




miércoles, 2 de octubre de 2019

-¡Noche de Brujas!- III -El Orfanato- Pt1



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"¡UNETE A MI PATREON!"




Este año seguimos con la saga de "Noche de Brujas"







-¡Noche de Brujas!-
III
-El Orfanato-

-Pt 1-





Xavi estaba desconcertado, hasta hace unos momentos se encontraba mirando por el pasillo una sombrea muy tenue de un niño, lo recordaba bien pues desde que había llegado al convento temporalmente había sido seguido por ese extraño niño, la monja le había dicho que no se preocupara, que el como tantos otros foráneos que llegaban hasta aquí les pasaba lo mismo, se encariñaban con un niño, no todos venían por gusto para adoptar a uno de ellos, pero siempre por lo regular un niño salía de aquí con la sonrisa más grande y alegre que un niño pudiera expresar en su rostro, luego de contarle algunas cuantas cosas sobre el paradero final del niño antes de entrar al convento, Xavi se sentía deprimido, ahora solo pensaba en salvar al niño, pero el si bien, solo era un simple escritor buscando inspiración, había caído en ese lugar solo por que se extravió en el camino, él se dirigía a Barcelona terminando por desviarse en dirección a uno de los pueblos de las afueras de la gran ciudad, aunque extrañado por encontrarse con solo un convento y una casa en un lugar tan abandonado por muchas otras construcciones de madera podridas y por si fuera poco abandonadas, solo se hallaba eso, pero más que nada parecía ser un lugar tranquilo, peor que en ocasiones por al menos las primeras dos noches que se había hospedad ahí, Xavi había sentido pánico, algo que por las noches al dormir en su cama pasajera le molestaba, un llanto se escuchaba mientras que pies de niños se escuchaban correr, en otras ocasiones también escuchaba sonidos extraños como de batalla de guerras a los que la monja argumentaba que eran por simple coincidencia pues a veces los niños encendían la tele o jugaban con sus juguetes imitando armas etc.


Xavi camino por última vez por los pasillos de convento, miraba asombrado un letrero de madera podrido gigante pero que aún tenía un poco de claridad en sus letras, “Orfanato Cataluña”, si bien el convento había sido transformado en un orfanato luego de la segunda guerra mundial, todo parcia indicar que se encontraba en un lugar histórico, pero aun no podía creer que esto siguiera en pie, de donde obtenían los niños esta mujer preguntaba a sí mismo, quería pruebas, pues quizás se encontraba con un gran hallazgo, si no es que la cumbre de sus inspiraciones, ahora mismo quería escribir y pensar mas allá, debía interrogar a la monja, pero cuando regreso corriendo dándole la vuelta al convento, parecía que la edificación se desmoronaba mientras intentaba llegar a la  entrada, Xavi lo noto de inmediato deteniéndose, dio unos pasos hacia atrás chocando con el frente de su auto el cual había dejado estacionado, -¡Mierda! –se alteraba, pronto, las sombras de niños y por si


fuera poco de la monja se miraban desde los ventanales caídos y quebrados del lugar, Xavi asintió, frunció el ceño como si quisiera hacerse el fuerte, aunque la mirada de la monja desde su posición era aterradora, siguió avanzando, llego hasta la puerta principal la cual  aún estaba abierta, Xavi miraba con algo de terror, si bien no estaba oscuro ya casi anochecía y la imagen le parecía casi como un cuento de terror, al fondo oscuro se miraban luces, casi como canicas de ojos encendidos acechándolo, en que momento esto se habría convertido en un cuento de brujas, sigo avanzando cuando un fuerte viento azoto sobre de él impulsándolo hasta obligarlo a entrar, recordaba que tenía que ir por sus pertenencias para escapar lo más pronto del lugar, si no, no se atrevería a seguir, cuando la sombra de la extraña monja le siguió esta se miraba con una imagen desagradable eliminando por competo la dulce  y angelical apariencia de lo que era la madre horas antes, Xavi estaba aterrado, pero quería seguir, debía de suceder algo después, no, jamás se ve que pasa luego de un cuento de terror, siguió su camino hasta que la mujer se paró, los ojos de los niños iluminados en el fondo de la oscuridad cesaron, cuando un par se quedó mirando y pronto comenzó a acercarse cada vez más a Xavi, el hombre quedo inmóvil, no pretendía segur con esto, -¡A la mierda con mis cosas me largo de aquí! –decía impresionado siendo más fuerte la experiencia de lo que pretendía al ponerse de valiente, como pudo regreso a fuera de la casa cuando noto que el niño se mostraba en la puerta con la moja detrás de él, el niño parecía llorar y pedir clemencia por su vida, cuando un fuerte aire obligo a la puerta cerrarse, Xavi rápidamente, casi como un sacrificio dejo su computadora y sus cosas en su dormitorio, ya desinteresado por todo, aun así fueran sus avances, se metió al auto encendiéndolo, manejando velozmente su auto hasta salir de ese lugar, a estaba oscuro, pero cuando Xavi quiso tomar la carretera, giro su vista a un lado de él solo para encontrarse con su maleta y su mochila donde se encontraba su computadora junto con  una nota pegada a ella que decía, “Ten un buen viaje, espero todo salga bien, saludos la madre María”, Xavi al leer esto, se conmociono, cuando de pronto, un auto venia frente a él a gran velocidad oculto ente la fría oscuridad de la noche, Xavi intento evadirlo cuando este impacto fuertemente, Xavi sintió que la vida se le iba, de pronto gritando, escuchó paz y silencio, la luz volvía a iluminar sus parpados, abrió poco a poco los ojos aun gritando de la desesperación, encontrándose dentro de su auto sano y salvo, parecía como si nada hubiera pasado, como si apenas hubiera llegado a lugar, miro su celular el cual marcaba el día y  la hora exacta de cuando sucedió todo, 1 de octubre de 2019, 17:00 horas, Xavi, pronto sintió un fuerte escalofrío, había viajado en el tiempo, o todo esto había sido apenas una dura y horrible visión, miro aun sus cosas y como si presintiera que algo malo estaba por ocurrir, se giró conduciendo de regreso hasta la carretera manejando hasta la ciudad, no quería saber mas de aquel lugar, aunque todo le parecía interesándote para contar lo que había vivido y de las cosas que quizás se hablaban de aquel lugar.





Laura miraba una vez más por la ventana, el clima estaba fresco, pero ella estaba inquieta, la idea de tener un hijo le rodaba la cabeza una y otra vez,  la mujer de 29 suspiro, tomo su taza de café dejándola en el lavabo mientras que escuchaba como su esposo abra la puerta, Diego había llegado del trabajo el hombre de 34 años, este la encontró algo desanimada, pero sabía que se traía entre manos, él no estaba aferrado a la pobre desgracia que les había tocado como pareja pero entendía que los dedeos de su esposa por ser madre cambian todo el panorama por completo, como le haría alguien como el para poder animarla –pensaba, simplemente suspiro y giro  luego de clocar sus cosas en el escritorio, se acercó a ella para besarla y luego abrazarla, abrió su computadora y comenzó a buscar opciones, era algo que no estaba muy a gusto pero si eso ayudaría a salvar su matrimonio estaba dispuesto, si bien quería alguien de su propia sangre prefería hacer las cosas de  esta manera, comenzó a buscar orfanatos disponibles hasta que ley una nota periodística que le produjo algo de tristes, por alguna razón ambos giraron sus vistas para verse el uno al otro, entendiendo a situación, Laura estaba feliz pues por fin su esposo le ayudaría a tener un bebe o al menos a un niño en sus manos, la nota decía, “Hogar dulce hogar, el pobre cementerio de niños que se hallaba a las afueras de Barcelona, el convento de la madre María donde acuden los niños desamparados, luchando desde la segunda guerra mundial” esto provocó en ellos interés, era clara la respuesta de la mujer y Diego no pudo negarse, al menos los demás orfanatos en la ciudad tienen mejores opciones para los niños de tal forma que no les hiciera falta nada en los hogares de refugio en los que estaban, el gobierno de la ciudad era estricto con ello, pero veían que aquel lugar no contaba con todas las atenciones que los niños desearían.


El fin de semana, Diego y Laura se armaron de valor y cogieron sus cosas para ir en camino al lugar, -Solo serían tres días, pedí el lunes de descanso para regresar, si te gusta uno comenzaremos el papeleo, Laura sonrió, mientras que  ambos seguían su camino dejando la gran ciudad de Barcelona, Diego condujo hasta las afueras les costó trabajo encontrar el lugar pues la carretera estaba casi hecha un desierto, frente a ellos un carro se acercaba desviándose justo cuando ellos comenzaron a desviarse encontrando una especie de salida, a lo  que los pasajeros de enfrente pensaron que era la salida a un lugar paradisiaco pues habían escuchado hablar sobre un lugar secreto a las afueras de Barcelona, casi siempre así era como o caían en este lugar varias personas mas que por  la acogida de un niño, Laura comenzó a ver la avenida, todo parecía de un corte torrencial, estando casi seco desde la tierra hasta las  plantas, parecía no tener vida el lugar, había escuchado de que existían lugares de pueblos abandonados pero este no podría ser el que albergara un convento con niños, pensaba para sí misma mientras que seguían, cuando en eso, noto una sombra escondida de uno de los arbustos secos, la imagen de un niño casi traslucido asombro su visión, este le saludaba mientras que se fugaba tratando de esconderse, ella trato casi de detener el carro asustando a Diego quien no paro por prudencia pero tranquilizó las intenciones de su esposa, más adelante notaban como la otra pareja seguía su camino pensando que estaban en el lugar correcto, pronto noto a lo lejos una especie de edificio medieval como los antiguo la cual se estaba acercando, al llegar Diego rodeo una fuente grande que parecía estar seca siguiendo el recorrido hasta la entrada del convento, este lucia abandonado no obstante de otros lugares pequeñas cerca que se notaban abandonados, pensaban en que haría un lugar así en medio de la nada, más si es que tenía niños dentro viviendo intentando salvar sus vida, aunque notaban un auto semi nuevo justo en la entrada, pronto desde la puerta se escuchaban algunos  gritos, muchos de ellos de lamentos, pronto, una mujer muy tractiva salía del lugar, bajando las escaleras alterada casi como si quisiera escapar lo más rápido posible, detrás de ella un niño intentaba seguirla, este se miraba aterrado con los ojos llorosos el aire estaba turbio y el ambiente se sentía pesado, pronto la mujer subió a su auto arrancando tan rápido como podía dejando todo atrás,  cruzo a un lado de los otros dos autos mirando a cada uno de los individuos con cautela, la mujer parecía incomoda y nada acoplada a su entorno, ambas parejas la miraron igual de comisionados, Laura se quedó mirando atreves de sus ojos, parecían llenos de ira y de una tristeza muy profunda, como si algo la hiciera huir de ese lugar, se quedó mirando como ida en el espacio un tiempo considerable y pronto algo le llamo la atención desde lo lejos en el frente del convento, miraba como un niño era casi pulverizado por el sol, se estaba desintegrando mientras que su rosto parecía deformarse, su boca aun algo lejos de una mejor definición visual, parecía estarse pegando labio con labio hasta desaparecer por completo y dejar solo una pequeña marca de que alguna vez tuvo boca, donde parecía ya no haber una, detrás del niño, una sombra negra parecía absorberlo de regreso al lugar, Laura estaba conmocionada pero pronto el ambiente se tranquilizó, Diego llego por fin al lugar detuvo su auto justo detrás de ellos, estacionaron sus coches  y salieron ambos de sus carros, la pareja se miraba con la otra confundida intentando no mostrar enemistad, pensaban que estaban en el lugar correcto del otro aunque la segunda pareja  ya no lo estaba tan segura de estar a donde deberían, pronto ambos hombres comenzaron a hablar, -Hola que tal, me llamo Héctor, bien de paso con mi esposa, me dicen que aquí es un lugar afrodisiaco , donde las personas se la pasan bien un buen rato, si es que saben de lo que hablo –decía el sujeto obstinado y orgulloso de sí mismo, ambos parecían ser una pareja de clase media, aunque vestían muy a la moda, una clásica pareja de jóvenes que apenas terminaban de casarse en plena juventud, -No, se equivocan, esto es un convento, un orfanato para niños desamparados, ustedes de donde vienen –les decía Diego, -Nosotros venimos de Sevilla, queríamos buscar un lugar para relajarnos, pero creo que estamos en el lugar equivocado, esto parece un lugar abandonado, seguros que están en donde piensan, no vieron como esa chica salió huyendo seguro alguien intento robarle, debe de haber gente mala por aquí, mejor nos vamos, ¡Vámonos Carmen regresa al auto! –le decía algo engreído-, -¡Esperen, esperen!, no se vayan –decía una dulce mujer saliendo tratando de bajar las escaleras, Laura de quedo pensativa tratando de analizar a la mujer, algo muy secreto escondía esa mujer pensaba, -¡Hola que tal, es una gran alegría recibirlos, veo que ahora vienen dos parejas bien decididas, por lo regular llega gente desconocida pensando que esto es solo un ligar para vacacionistas, el gobierno no quiere ayudarme, llevo a los tratando de salvar a mis niños –decía la mujer-, -¿Sus niños? –preguntaba Laura-, -Si, mis niños, algunos casi bebe otros ya casi a punto de convertirse en unos ángeles adolescentes –decía la mujer sonriente, pronto un par de niños se asomaron a la ,puerta entre ellos estaba escondido hasta el fondo el niño que había visto Laura, sus ojos parecían tristes, algo andaba mal, se miraban muchos niños, algunos muy felices casi sedientos de conocer gente nueva, de ver personas adultas que podrían ser sus padres, sus caras no cabían de la felicidad, Laura se estremeció de ternura, al igual que Diego y Carmen, mientras que Héctor solo se limitaba mostrar una mueca de alegría aunque algo orgulloso aun, -Carmencita, nosotros no queremos hijos ahora, acuérdate, somos muy jóvenes, además no venimos a eso, -decía Héctor a su esposa-, además perdóneme ¿madre?, -María para servirle –decía la mujer riendo tiernamente-, -Si, madre María , o Sor María como le digan, nosotros queríamos un lugar para estar tranquilos y vacacionar, no venimos por un niño, perdone la molestia pero nosotros nos iremos de una vez –respondía el hombre altaneramente-, -¡Oh, no, no!, no se preocupen, siempre viene gente perdida a este lugar, no encuentran la salida y lo más fácil es quedarse o irse si es que tienen  suerte claro –adulaba la mujer, los cuatro se quedaron en silencio como si notaran algo extraño en la mujer, -¡Oh, Jajaja!, es broma, para ser jóvenes no tiene sentido del humor, -Bueno, em, ya tenemos que  irnos es mejor, -No, no esperen, porque no se quedan aunque sea esta noche, ya está casi anocheciendo, seguro que no quieren dormir y descansar de un largo viaje desde Sevilla, además tengo agua fresca y pan recién horneado –decía la mujer esperanzada ante la felicidad de sus  visitas, -Esperen, no que no tenía recursos –cuestionaba Laura-, -Oh, no para nada, pero el monasterio de Olivo me ayuda, está un poco lejos de aquí, pero a veces me traen mis compañeros sacerdotes algunas cosas, mi estufa es vieja pero aun calienta, además por un refri no quiere decir  que sea una millonaria o si –respondía la madre-, -Bueno supongo que sí, -¡No esperemos más, pasen, pasen, espero les gusten las pasas pues hice panque de pasas, esta muy rico y suave, hice bastante para mis niños y para las visitas también, uno nunca sabe cuándo vendrán las visitas seria descortés de mi parte no ofrecerles nada, los niños necesitan atención –la madre se giraba en dirección a la puerta mientras que los niños salían tranquilos pues el sol estaba casi oculto, tomaron las cosas de las parejas y las llevaron a sus cuartos, Héctor aun aprecia algo molesto por quedarse pero tenía razón, no le gustaba manejar de noche, era muy joven para morir  en un accidente en carretera por absurdo que lo fuera, entraron siendo perseguidos por una fuerte oleada de vientos rápidos que levantaban el ´polvo, la puerta se cerró de golpe detrás de Héctor sonando muy recio asustando a los cuatro, Héctor se giró y pensó que algo no terminaría bien de todo esto, lugar abandonado en medio de la nada, castillo medieval, una madre sola con puros niños que parecían estar sucios todo el tiempo, una mujer corriendo, nada parecía ser lo que se veía.  



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