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sábado, 29 de junio de 2019

“De Ladrón a Madre en 9 pasos” pt 5 -El Parto y Mi verdadero Proposito- Final




“De Ladrón a Madre en 9 pasos”

Pt-5

¡FINAL!

-El Parto y Mi verdadero Propósito-


Termino la cena, mi madre regreso a su cuarto, lucia algo cansada, al igual que yo me dirigí al cuarto a recostarme mientras que Jorge sin molestias ayudaba  a terminar la mesa y la cocina, no creo que él sea machista o necesite de una terapia como esa para entender a las mujeres, regreso conmigo a la cama, me dio unas cuantas caricias como regularmente lo hacía y terminamos dormidos, dentro de mí las ideas fluían de un lado a otro, los recuerdos de Laura me hacían sentir una persona diferente pero una buena y completamente nueva, su esencia me había cambiado la vida, pero realmente quería entender más del cómo seria si todo no hubiera pasado, pensaba en que si cambiaba mi conciencia como lo hacia el famoso psicólogo de Karina, ¿perdería a Laura?, ¿ella estaría en ese cuerpo mientras que otra conciencia se metería dentro de ella?, ¿yo me iría a otro cuerpo y esa conciencia se apoderaría de Laura?, ¡Laura o yo moriríamos o mejor dicho si Laura pasa a otro cuerpo regresaría y conocería a Laura?, ¿me diría que he hecho un buen trabajo?, o quizás ella este fusionada conmigo, con mi mente y alma, puede que igual  y esté completamente muerta pues, en aquel lugar oscuro notaba como una luz se alejaba, quizás era ella  y nunca la vuelva a ver o vuelva a retornar en este mundo.


Toda la noche me la pase dando vueltas sin lograr quedarme dormida, estaba sudando como si hiciera mucho calor a pesar de que estaba el aire, me sentía muy mal, Jorge no tardo en despertarse ante mi descontrolado movimiento, de pronto, mi vientre me comenzó a doler, miramos ambos a la cama cuando nos encontramos con todo el colchón y las sabanas mojadas, el dolor era insoportable, pronto se agudizó aún más, ya era hora, Jorge estaba nervioso, pero se apresuraba.

-¡Es hora, es hora, amor no puedo creerlo es hora, por fin nacerá  nuestro bebe!-

-¡Ya cállate y muévete, me siento mal, esto es muy doloroso!

Le gritaba sin querer pues los dolores no eran comunes, él lo entendió sin chistar mucho, me sentí algo mal por haberle hablado así pero en verdad me sentía frustrada, rápidamente se movió, sacó las cosas de emergencia para un caso como este, llevo todo al auto para luego regresar por mí, le aviso a mi madre y con cuidado ambos me ayudaron a bajar, pero mi madre no pudo hacer mucho y mejor dejo que Jorge me bajara más a salvo, entramos al auto y pronto nos fuimos al hospital, mi madre nos acompañó, iba tan nerviosa como nosotros, todo estaba hecho un caos, llegamos al hospital donde rápido nos atendieron, Karen llego de inmediato pues Jorge le llamó en el camino, esperaba que pasara a un día de estos así que siempre se mantenía alerta estas últimas semanas, pronto me introdujeron a una sala, estaban trabajando todos los doctores mientas que Jorge sacaba su cámara y grababa, todo era tan traumático, estaba apunto de parir, de parir a mi propio hijo, saldría de mi vagina un bebe, no podía creerlo, las contracciones eran fuertes, cada vez peores, sentí que me estaba muriendo,  hacia un esfuerzo incontrolable por pujar y hacer demás cosas, estaba muy cansada ya pero no podía detenerme, los doctores no tardaron mucho, el parto duro casi seis horas, era el amanecer y ya estábamos terminando, Karen daba todo por terminar, ya estaba tan cansada como todos nosotros, mi madre esperaba a fuera en la sala, todo había terminado, me colocaron algo de anestesia para descansar, estaba realmente cansada, el dolor poco a poco disminuía mientras que podía comenzar a descansar, Jorge había cuidado de que llevaran al bebe y estuviera seguro, pocas horas después desperté, Jorge había llegado con él bebe, afortunadamente había sido como esperaba, un lindo varoncito.


Pasaron un poco más para podernos ir a nuestra casa, estaba muy  cansada por todo el proceso del parto así que Karen me obligó a quedarme toda la noche para que estuviéramos en observación, pensaba y meditaba en la camilla del hospital todo lo que  ha pasado, me encontraba de nuevo en este lugar justo como la primera vez cuando desperté, pensé que sucedería algo como en las películas donde ya había cumplido con mi parte o con mi misión y algo vendría para llevarme, quizás debía dejar el cuerpo de Laura ya, pero nada pasaba, era gracioso, porque ahora ya no  quería dejar de vivir ni ser quien soy ahora, había aceptado mi cuerpo y mi destino, era Laura, ahora una nueva madre más como todas en este mundo, junto a un nuevo propósito que era el de ser madre, debía de afrontarlo, intente descansar hasta el día siguiente, mi madre me había cuidado en el día pero Jorge la envió a casa a descansar, el me cuido la noche  junto con él bebe, estaba ya cansado pero aun aguantaba para llegar la hora de irnos a casa, Karen lego con todos los resultados finales, mi bebe estaba completamente estable, muy sano con niveles extraordinarios, todo estaba perfecto, por fin podríamos irnos a casa, yo también me encontraba en grandes condiciones, lo único que me afectaba o me  hacía sentir mal era el extra de pancita que ahora  tenía, extrañaba mi pancita grande donde se encontraba mi bebe, ahora solo tenía una panza medio deforme, algo aguada pero estirada, se notaban un poco mis estrías, no eran muchas pero me aterraba no lograra desaparecieran al igual que mis nuevos gorditos, todo lo que  se había acumulado se iría poco a poco con algo de esfuerzo, debía de hacer ahora una nueva rutina de ejercicios así como una dieta para ayudarme a regresar mi cuerpo en forma, todo esto apenas comenzaba, ser madre en 9 meses sería tan complicado como el resto de mi vida.



Regresamos a casa, pronto descubríamos que debíamos de tener nuevas responsabilidades para con el bebe, mi mama nos recibió ya con la comida, todo estaba muy alegre, Karen también fue con nosotros para celebrar la venida del bebe, ella era la tía designada y favorita para esto, mis suegros también vinieron al igual que mis tías, mi padre desgraciadamente había fallecido hace años por ello es  que no lo mencionaba ya que nunca me afecto realmente pues siempre viví sin uno, aunque ahora como chica me hubiera gustado tenerlo, dicen que siempre son los  más unidos los madres con sus hijas, él bebe debía comer ahora cosas distintas para su crecimiento, también tendríamos que limpiarlo a menudo de sus accidentes, terminamos la comida y todos se marcharon quedándonos solo con mi madre con quienes mis tías fueron igual de atentas y algo melancólicas, la atendían y la miraban, también las nota algo serias conmigo pues se notaba indiferente pero realmente entendieron que yo no sabía nada al respecto, poco a poco comenzamos con un nuevo estilo de vida.


Por la noche él bebe comenzó a llorar, no sabíamos que tenía, ni siquiera el cuerpo de futuros padres nos ayudaba a entenderlo, estaba inquieto, lloraba mucho, tenía un mal presentimiento, pues pensaba que él bebe sentía a Laura él bebe la quería a ella y no a mí, me presentía a mi siendo un alma maligna dentro del cuerpo de su madre, yo solo era una amenaza, pero no sabía qué hacer si era eso lo que tenía, simplemente esperar a que creciera y entendiera que yo ahora sería su nueva madre, poco a poco entendimos que debía de comer algo, Jorge me miro con algo de gracia pues parecía que  no sabía que era lo que debía de hacer a  pesar de ser tan obvio, mi instinto de madre había fallado tontamente, cuando me di cuenta, me levante la bata que aun  usaba, pronto muchas ideas comenzaron a venir en mi mente, ¡daré leche a un  bebe!, ¡un bebe me chuparía mi seno!, ¿cómo lo haría?, ¿estaría bien?, tome al bebe con aun algo de miedo, era nuestra primera noche con él bebe en casa, quería hacerlo bien, cargarlo se sentía especial sobre todo porque era parte de mí, acerque al bebe frente a mi pecho, aun lloraba sin control, asegurando que tendría hambre deje que sitiera mi pecho, poco a poco palpe, mi pecho pues recordaba que debía de ayudar al bebe a entender naturalmente que debía de chupar de mi pecho, él bebe lentamente dejo de llorar, estaba succionando leche de mi pecho y eso se sentía verdaderamente extraño, chupaba con sus labios algo suaves provocándome algo de sensibilidad, podría decir que me estaba excitando mientras lo hacía, intente dejar a un lado mis instintos sexuales para ponerle atención al bebe, se veía tan lindo mientras lo cuidaba, verlo en mis brazos tan tierno e indefenso, Jorge lego tomando de mis hombros sonriendo mientras ambos mirábamos al bebe.

-Yo te protegeré amor, yo seré tu mami, la mejor madre del mundo para ti y tu papa también será el mejor ambos lo daremos todo por ti-

Esas palabras hicieron feliz a Jorge, él bebe dejo de succionar leche de mi pecho, estaba algo más tranquilo aunque no tardo en volver a llorar, esta  vez Jorge se levantó para ver que  tenía, habíamos confeccionado el cuarto para estar cerca del bebe al menos el primer año, luego ya le daríamos más independencia  y se quedaría en su propio cuarto, una ventaja de no habernos adelantado al sexo del bebe, pues ya teníamos su espacio desde hace tiempo esperando a tener uno según recuerdo por Laura, esta vez el pañal del bebe estaba sucio, estaba mojado por tanto orín que había expulsado, así pasamos unas  cuantas noches más, estábamos algo cansados pues el cuidarlo no era un martirio pero si agotaba, yo por mi parte lo  cuidaba junto a mi madre en el día y yo sola en la noche pues dejaba que Jorge descansara más, ahora que podía hacerlo pues se había portad muy bien en los meses de embarazo conmigo, se lo merecía, yo estaba cansada pero sentía que era mi deber cuidar más a mi hijo yo misma que nadie, mi madre también se veía más cansada, el tener  al bebe le daba más vida pero veía que no era suficiente, él bebe lloraba cada noche pero de diferente manera, no siempre parecía un malestar tranquilo sino más bien como si algo presintiera, la última noche lo había hecho, no podía dejar de dormir estaba segura de que algo estaba mal, pensé que mi espíritu como Chema estaba afectando al bebe, no debía estar más cerca de él, pero no quería, no podía abandonar tantos meses de esfuerzo y cambio, debía luchar por mi bebe y mi nueva familia, intente calmarlo hasta que  finalmente se quedó dormido, eran las 3:33 de la mañana no me había percatado de eso hasta que revise el reloj para asegurarme si era cierto lo que presentía no había duda si esto pasaba cada vez a esta hora seguro que mi alma aun corrupta por el mal provocaba en él bebe un efecto negativo, regrese a la cama para dormir, tarde un poco  pues esperaba por si él bebe volvía a necesitarme pero esta vez no pasó nada, pensé que quizá, esta vez debía de irme, quizá mi alma estaba lista para salir de este cuerpo y dejar  a Laura libre de donde quiera  que estuviera y regresar con su familia, comencé a soñar, hace tiempo que no tenía un sueño tan peculiar, estaba en el mismo cuarto, como si fuera hace meses en el sueño anterior, estaba  tranquila en cama con Jorge, traía puesto lo que recuerdo de esa vez, el lindo conjunto rosa que resaltaba mi cuerpo, pero esta vez no había ni panza ni si quiera notaba estuviera embarazada, de lado de nosotros  había una cuna, parecía que habían pasado ya meses desde que había nacido nuestro bebe, me levanté para verlo y estaba tan lindo callado e inocente, de pronto mis manos tomaron un rumbo descontrolado como si se manipularan solas, mis manos se dirigieron a mis pechos, comenzaron a estrujarlos inescrupulosamente sin control, quería que parara pero no lo hacía, de pronto sentí  como mi cuerpo se quedó paralizado, no podía moverme y mis  manos aún seguían manoseando mis pechos, pronto subieron la blusa dejándome semidesnuda, comenzaron de nueva cuenta  a estrujar mis pechos, estos se veían grandes  como los actuales aun teniendo mi mejor figura, mis dedos comenzaron a pellizcar fuertemente mis pezones dejando salir leche eso se sentía tan sensible y excitante, me estaba invadiendo una oleada de placer muy grande hasta que  comenzó a convertirse en dolor, mis dedos  no dejaban de apretar mientras que sentía como toda la leche se salía vaciando mis pecho, quería que se detuviera, pronto el dolor se incrementó, la leche ya no era leche, comenzó a tornarse rojiza hasta  convertirse en sangre, parecía que liberaba sangre, esto me mataría  tarde o temprano, finalmente mis dedos dejaron de hacer eso con mis pechos, y siguieron manoseándolos sin control, el dolor estaba parando per mis peores miedos no, pronto mi cuerpo comenzó a moverse dirigiéndose al espejo, Jorge parecía no escuchar nada no se movía, lo miraba reflejado en el espejo, pero no parecía moverse, mi rostro cambio completamente, ahora hasta volverse un rostro pervertido, parecía que mi cuerpo tenia vida propia, pensaba que Laura se apoderaba de su propio cuerpo, pero no era así, ella no haría eso con su propio cuerpo, entonces comprendí, nadie me estaba controlando, era yo mismo, mi verdadero yo, pero mi yo maligno era quien debía ser desee un principio, desprestigiando a toda costa mi nuevo cuerpo, el cuerpo de  esta mujer inocente de quien me había apoderado, quería detenerme pero no podía, sonreía bruscamente queriendo más, tenía miedo por haber vaciado mis  pechos, pensé que estarían brutalmente dañados  y no tendría como seguir alimentando a mi bebe, mi yo mismo se había apoderado del cuerpo de Laura, de nuestro cuerpo, seguía estrujando mis pechos  mientras que baje con otra mano hasta mi vagina la cual comencé a acariciar vanamente, pronto terminé mojándome la ropa, no tenía pudor, no podía detenerme, luego de eso me detuve un poco, me notaba excitada, pero dentro de mi sentía frustración no entendía porque mi yo mismo actuaba de esa manera, pronto mi cuerpo se acomplejo, mire a mi bebe en su cuna, no sabía lo que hacía, me dirigí esta vez sin volver a sentirme yo misma, cogí al bebe en mis brazos cargándolo un poco, él bebe estaba llorando sin detenerse, sabía que todo esto de mi era un mal para él, quizás este era el fin estaba listo para salir de esta vida por completo y esto solo era un adiós, pronto, saque uno de mis pechos para darle de comer a mi bebe, pero no sé porque lo hacía si ya no tenía nada dentro, él bebe comenzó a chupar, pero de mí ya  no salía nada de leche, salía sangre, sangre que bebía y parecía disfrutarlo, la sangre escurriría de mi pecho y de su boca, como si esta vez chupaba más sin detenerse, estaba sediento de mi sangre, quería parar pero ni él bebe ni yo nos deteníamos, escuche como una voz peculiar gritaba dentro de mí.

-¡Detente, déjame, que me hiciese, porque no puedo moverme, porque te has robado mi vida, no le hagas daño a mi bebe!-

Yo estaba muy confundida y destrozada de vedad, no pretendía hacerle daño a Laura, no quería hacerle daño a nadie, pensé que aceptar lo que era estaba bien y seguir  mi propósito, mi destino, si ella quería me iría pero mi yo maligno no, quería quedarse a seguir aprovechándose de la buena vida de Laura, sonreí burdamente, tome al bebe en brazos arrancándolo de mi pecho mientras este quedaba colgado escurriendo aún de sangre, él bebe volvía a llorar, lo miraba pero el amor que sentía se estaba perdiendo hasta sentir odio y con intenciones de hacer el mal con él, me sentía perversa, sumamente llena de odio a todo, no quería, no quería regresar a ser el de antes, Laura lloraba en mi mente, sabía que seguía aquí y yo solo estorbaba en su vida, pronto él bebe lloraba quería despertarme si es que era un sueño, lo escuchaba llorar más allá de esta escena diabólica, sabía que esto no era real pero parecía otra realidad en un sueño, pronto escuché como algo se movía pensé que era Jorge lo escuche levantarse de la cama, el venia hacia mí, pensé que me ayudaría, o quizás lo sabía todo y solo me atacaría, sentí su mano en uno de mis hombros con lo que jalo de mi girándome para verme, estaba con él bebe aun en manos y lo que vi se volvió a un más terrorífico, era mi antiguó yo, era mi cuerpo decrepito como aquella vez en esa extraña alcantarilla, me tomó de la garganta, parecía querer matare quizás debía de hacerlo, pero quería que soltara al bebe y no lo hacía, lo estaba protegiendo a pesar de la maldad  que sentía dentro de mí, todo era un caos, él bebe solo me avisaba que este escenario llegaría, pronto mi ex cuerpo dejo de ahorcarme, intento arrancarme a mi bebe de los brazos pero no lo dejaba, abrió su boca exhalando un fuerte aroma a pestilencia, el cuerpo roído de gusanos comenzó a deshacerse, parecía que el mismo aliento lo derretía pero en realidad se volvía un ente, intentaba meterse en mi o dentro del bebe, estaba aterrorizada, sentía que recuperaba mis fuerzas y el amor que había perdido, podía proteger a mi bebe de nuevo con más fuerza, Laura se había vuelto a ir, o yo era Laura, siempre lo había sido desde que me había fusionado con ella, quería que soltara a mi bebe, mi alma maligna quería meterse  en él bebe para volver a surgir, intentaba todo para que no lo hiciera, ni siquiera en el mundo real Jorge reaccionaba, estaba profundamente dormido dado las pastillas para dormir  que se tomó, mi madre, suponía muy cansada como para ir a ver que sucedía, todo pasaba muy rápido, de pronto, algo parecía acercarse, una luz muy fuerte y poderosa se adentraba, pronto otra más parecía acercarse, eran dos luces blancas tan fuertes que iluminaron todo, el ente maligno comenzó a estresarse, giro a ver las luces blancas mientras que me soltó y pude escapar con él bebe hasta la esquina esperando todo acabara dentro del sueño, el ente ataco pero las dos luces que pronto imagine serian ángeles se defendieron, estas tomaron al ente y lo arrojaron a un agujero oscuro donde finalmente termino vencido y encerrado para siempre, ambos ángeles se acercaron a mi después de eso, no  pida distinguirlos por la  fuerza de la iluminación en sus auras, pero poco a poco comenzaron a esclarecerse, una cuantas lágrimas escurrieron en mis ojos, la imagen era verdaderamente fuerte, no podía creerlo, no podía pensarlo, sin decir una  palabra entendí lo que querían ambas auras, las miraba sin miedo, sin temor, todo lo contrario, con paz y amor, con fuerza y felicidad, por fin sabría que todo estaría bien, quería abrazarlas pero estas se negaron, una de ellas se giró y salió del cuarto, regreso poco después con otra aura, pensé lo peor, no podrían hacerme esto, mi destino estaba sellado, debía aceptarlo como la primera vez que lo entendí, las dos se giraron y comenzaron a elevarse mientras que la otra a la que reconocía completamente y al igual que yo le escurrían la grimas de los ojos suspiro, finalmente me sonrió para hacerme entender que  ya todo estaría bien, se giró elevándose junto con las otras, las tres me sonrieron finalmente mostrándome un rostro de felicidad, tomadas de las manos se elevaron hasta terminar de irse muy lejos por el cielo, parecían  tres estrellas juntas que viajaban al paraíso, yo ya no podía hacer nada debía de ser fuerte, debía de seguir, guardé la cama  tome a mi bebe lo regrese a la cuna mientras que  yo regrese a la cama, cerré los ojos tranquilamente esperando mi asenso y por fin logre despertar, me miraba en el cuarto, mi bebe aun lloraba, lo levante para consentirlo, le di una vez más leche la cual chupo con suavidad, pronto terminó y se quedó completamente tranquilo, estaba por fin en paz, me quede un rato mirándolo hasta el amanecer, mire mi reflejo en el espejo en algunas ocasiones, notaba mi reflejo, esta vez me sentía mejor, por fin estaba en paz conmigo misma, este cuerpo y esta vida  me pertenecían completamente, lo había  logrado, había cumplido mi misión para ganarlo, tampoco me sentía tan mal conmigo misma por sentirme solo  un huésped en él, mi bebe ya no lloraba sin control, entendía que ahora era su madre y debía de amarme como yo a él, aún quedaba algo más, sabía que debía afrontarlo, al tocar el primer rayo del sol la ventana desperté a Jorge, él se levantó con normalidad, le dije me acompañara, tome a nuestro bebe en mis brazos caminando tranquilamente hasta el cuarto de mi madre, el preguntaba porque pero yo ya sabía lo que pasaba, sin tocar abrí la puerta, ella estaba ahí, descansando, su cuerpo ya  no reflejaba energía alguna, no parecía respirar, solo estaba tranquila  cubierta con sus sabanas de terciopelo que tanto le gustaban, nos sentamos de lado a lado de ella, Jorge comenzó a llorar, era hombre pero no insensible, él quería  a mi madre tanto como a la suya, lo habían criado así, con valores, mi madre y Jorge se llevaron muy bien siempre, tanto que el amor de yerno y suegra era fuerte  entre ellos, yo miraba a mi madre, estaba triste sin duda  alguna, pero lo entendía, ella también había cumplido su propósito, había estado conmigo hasta el final, mi bebe ya estaba sano y salvo con nosotros y ella podía descansar, sé que nunca me lo dijo pero yo lo sospechaba, hace nueve meses el día de mi accidente, ella había ido al doctor, había sufrido algunos mareos, no se sentía del todo bien, se sentía más agotada día con día, sintió una leve bolita en su pecho, visito al doctor esperando le diera buenos resultados, pero nada fue así, Jorge lo sabía, todos lo sabían menos yo, querían cuidarme y protegerme de la dura verdad, decían que los doctores le habían dado menos de cinco meses de vida, pero milagrosamente ella resistió mucho más que eso, llore sin parar a lado de Jorge y de  mi madre, Jorge había llevado al bebe hasta su cuna donde lo cuido un rato más, yo me libere, lo sabía desde aquel viaje, sabía que no estaba bien y después de lo de anoche sabía que Laura se había llevado finalmente a nuestra madre, a esa madre que finalmente me había dado el cariño que había perdido de la mía, ella también vino a verme aquella noche, cuando todo paso se fueron felices, felices de la madre en la que me había convertido gracias  a ellas, Laura me concedió el perdón esa noche, entendía que nunca estuvo lista para ser una madre de verdad, yo era la indicada para esto.


Pasaron los días, los meses y los años, nuestro pequeño Jorgito había crecido, ahora nuevas responsabilidades adquiríamos como padres, levantarse temprano, prepararse para ir a la escuela, berrinches de hijo por los que todos pasamos, camino a la escuela, al trabajo, un día en casa haciendo los labores del hogar, de regreso a la escuela, recogerlo, atender quejas y regaños, regresar a casa, preparar todo para la comida y la cena, ayudar a mi hijo en sus tareas, pasar cumpleaños, regaños, accidentes, enojos, tristezas y felicidad, una que otra noche placentera entre padre y madre, ver a nuestro pequeño crecer hasta convertirse en un adolescente, soportar sus escapes, sus berrinches de chico adolescente, afortunadamente no fue niña si no sería  aún más difícil explicarle su periodo, al menos yo lo entendía, sabía lo que quería igual que Jorge, siendo los mejores padres, con preocupaciones por nuestro pequeño por el que sufrimos y vinos crecer hasta convertirse en un hombre de bien, verlo graduarse, sufrir por amor varias veces, irse de nuestro lado para cumplir sus sueños y finalmente darlo todo hasta que se termine el último aliento de amor por nuestro hijo.


Ahora yo estaba en cama, luego de una larga vida, una vida en la que había aprendido a ser feliz, aprender a que una vida  no debe de ser tan dura como pensamos, sino más bien aprender a vivirla sin pensar en lo malo que nos pudiera pasar, aprender a que no se es madre en solo nueve meses si no toda la vida y luchar para ganárselo, yo no creía en los milagros, pero luego de esta larga vida, creo que me falta mucho más por aprender, creo que después de morir, una nueva vida de mujercita me espera, o esta vez, finalmente llegare al paraíso para reunirme mis dos amadas madres.



¡FIN!



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sábado, 22 de junio de 2019

“De Ladrón a Madre en 9 pasos” pt 4 -Cambios en mi cuerpo-




“De Ladrón a Madre en 9 pasos”

Pt-4

-Cambios en mi cuerpo-




Los meses habían pasado, algunos cambios en mi si fueron algo significativos, mis pezones se agrandaron más por parte de las aureolas, su color se tornó de claro a un poco oscuro, sin olvidar que mis pechos se hincharon mas estos últimos meses, también me sentía rara respecto a mis cambios de humor, pensaba que estaba loca o algo por el estilo, pues a veces
le provocaba algunas escenas de celos incongruentes a Jorge, pero luego lo resolvíamos, también me sentía triste en algunas ocasiones pero siempre terminaba por ser consolada por alguno de los dos o por Karen pero no dé es amanera como piensan,  pes ya habíamos dejado a tras eso por un tiempo, las náuseas pararon a lo largo de los meses, ya me sentía algo mejor en ese aspecto pues no podía estar ni un momento tranquila, sin duda eran los peores meses pues entre mas pasaba el tiempo más cambios sufría, mi cuerpo se hinchaba deformándose en algunos lugares, sentía como perdía la figura femenina tan sexy que antes tenía y me gustaba, ahora solo me veía como una mujer promedio, con gorditos en todo el cuerpo, sumado a una panza grande, sin embargo también tenía cosas buenas como el ser más atendida o simplemente pensar en lo hermoso que sería él bebe, ya estaba por el sexto mes de gestación, mis piernas me mataban, se hinchaban a cada rato a lo que  me explicaban que era por la retención de líquidos para que mmi bebe tomara nutrientes, mi espalda me mataba ahora con el crecimiento de mi vientre, sumado a los pechos  aún más grandes que no paraban de aumentar su tamaño y sensibilidad, a veces cuando no había nadie me tocaba los pechos dejando salir sin querer unas gotas de leche lo cual hacia que me ardieran los pezones pero me excitaba después lo sensible que se hacían, tenía más apetito de todo que antes, inclusive cuando no tenía hambre simplemente veía una cosa que se me antojaba, afortunadamente nada que tuviera que vomitar después.


Karen me recomendó ya comenzar a hacer una dieta balanceada, no quería tener que pasar por dietas donde no comiera como quería pero era lo contrario, me aumentaban más cosas para poder comerlas, inclusive antojos como dulce o chocolate, también me ordenaron una cita para todos los  días en un gimnasio especial donde haría ejercicios para mantenerme en forma luego del embarazo, tenía que hacer ejercicios para poder llevar de buena forma el parto cuando llegara el momento, durante esos meses me provocaba una serie de malestares que ya quería que parar, aún estaba por el sexto  mes y me faltaban tres meses más, casi no salía de casa más que cuando tenía que ir a hacerme exámenes o algunos ejercicios como los que mencionaba.


Tenía cada semana cita con Karen quien llevaba el control de mi embarazo, por lo regular iba sola, Jorge nada más me dejaba al cuidado de Karen quine se aseguraba de masajear mis pechos un rato para relajarme pues veía lo disfrutaba, Jorge y yo ya no intimábamos desde que paso el tercer mes, inclusive desde que regresamos  de aquel viaje diría yo, pro algo quizá es que estaba molesta en ocasiones, veía mi figura menos atractiva y no quería que Jorge me dejara por otra o ya no le gustara como antes, todas esas ideas me revolvían la mente pues aunque ya hubiera aceptado mi nueva vida aun me sentía como el hombre que alguna vez fui dentro de este cuerpo embarazado.
Luego de un tiempo tenía que dormir de costado izquierdo, pues tenía que mantener en buena forma mi circulación, sentía también como mi bebe se movía dentro de mí con algunos movimientos leves, fue entonces que yo sentía una vida dentro de mí, no podía calcular cuánto feliz e sentía pues estaba creando algo de verdad sin tener que ser una mala persona, mi cuerpo era distinto ahora, yo sería una madre, quería ser una buena  madre a la que sus hijos quisieran tanto como yo he querido a las mías, eso es lo que precisamente me preocupaba, últimamente en estos meses había notado como mi madre salía cada mañana, regresaba a medio día casi agotada pero con un aspecto distinto, luego dejaba de hacerlo un tiempo hasta regresar a la rutina durante una semana, aunque yo tratara de pedirle  una explicación para sus cambios repentinos ella no me decía nada, inclusive podría jurar que sus ojos se veían más decaídos, su piel algo manchada y por si fuera poco su figura se había perdido pues su piel se veía colgada con algunas arrugas en su lugar, también estaba más delgada de lo normal y en una que otra ocasión vomitaba lo que comía porque le daban ascos, yo tontamente pensaba que estaría embarazada igual que yo, pero no se veía igual a mi estado, inclusive era lo contrario, parecía que su cuerpo entraba en una decadencia abrumante, poco después había traído consigo unas pelucas que se había comprado, invento estar sintiéndose vieja y que solo volverse a ver más joven tomando decisiones extrañas así como rebeldes, usaba lentes oscuros la mayor parte del tiempo y su cabello parecía ser más la peluca que nada, aun así no podía toarla por sorpresa pues no podía moverme y si lo hacía me regañarían, el accidente de aquella ocasión puso en riesgo mi vida así que él bebe podría afectarse si me suceda algo fuera de lo normal, era lo que más me fastidiaba de todo esto, el tener que solo estar en determinado lugar o posición sin poder hacer nada.


Dos meses más pasaron, mi madre se veía más compleja, se notaba nuevamente feliz, su piel se había vuelto a poner bella, aunque seguía con algunas manchas en todo su cuerpo, no era una mujer tan vieja para aparentar esas malas condiciones en su cuerpo, pero ahora solo se veía disfrutar de su vida junto a mí, me abrazaba y me daba consejos como si fuera la última vez que me veía, yo no quería asegurar nada malo pero cada vez más me convencía de que algo no estaba bien con ella.


Siendo este el octavo mes, era cuando más me ordenaban estar en casa o en reposo, ahora Jorge me acompañaba a mis clases de yoga para poder estar en pareja preparados para el embarazo, poco a poco fuimos a algunas tiendas para comprar cosas para él bebe, Karen y mi madre me acompañaba  en ocasiones mientras que solo iba con Jorge en otras, ese hombre era un sueño cumplido para cualquier mujer, me había ayudado bastante estos últimos meses reponiendo nuestra situación, la relación iba mejorando de nuevo, las peleas tontas habían cesado, pues entendía que era por mi tonto complejo de embarazada que me ponían neurótica por todo, ahora solo estaba feliz, comprábamos un innumerable cantidad de cosas para él bebe levándolo a casa armando el cuarto entre otras cosas para él.



Las noches eran lo peor pues casi no podía dormir y estaba desvelada en el día, Jorge me ayudaba o me consentía calientemente masajeando mis pechos provocando una senilidad inmediata en ellos lo cual me excitaba, era lo poco o mucho que podíamos hacer para complacernos mutuamente, también acariciaba mi vientre hinchado para suavizar los dolores  el cansancio, algunas veces sentía las pataditas del bebe las cuales me hacían sonreír aunque algunas otras me sacaban gritos por lo fuere que eran, yo prefería que fuer aun secreto el sexo del bebe, quería que todo fuera sorpresa para todos así que Karen nunca revelo la identidad de género del bebe, en ese momento me ponía a pensar que mi  hijo sería un futbolista, nunca lo había pensado pero quería que fuera un hombre, educarlo de la manera que  mi madre me educo a mí pero esta vez vigilando que cumpla con ser un buen hombre, aunque claro con una vida como esta es muy difícil que una persona caiga en la delincuencia, también imaginaba que de haber tenido una vida  mejor en aquel entonces como hombre hubiera querido ser un padre tan bueno como  lo será Jorge con  nuestro hijo o hija.


Pasado unos meses mi embarazo tenía un gran avance, me sentía lista para que llegara el hermoso momento de ver  a mi nuevo hijo tenía bastantes inquietudes al respecto pues me daba miedo que le pudiera pasar algo al nacer o que padeciera de alguna enfermedad, también me aterraba el hecho de todo lo que iba a sufrir al momento del parto, los dolores  para mi ahora ya eran un gran problema con las pocas contracciones además de los dolores que sentía por dentro ya que él bebe se movía, a pesar de todo sentía que mi bebe era tranquilo, poco  apoco Karen me ayudó a organizar una fiesta, ella le llamo babi shower, era algo que no sabía que las mujeres hacían cuando estaban por nacer sus hijos, pero la idea de tener una fiesta mara mi misma y mi bebe me llenaba de alegría, al evento acudieron algunas de nuestras amigas a las que ya recordaba gracias a todo lo que logre aprender en este tiempo, algunas las trataba con mediana intensidad que otras pues para mí era nuevo conocerlas, cada vez me llenaban con mas, mejores y más bonitos regalos, todas me abrazaban y me llenaban de cariño, jugamos a algunas cosas ligeras para que no me agotara o pasara algo, más haya de divertirme sentía  que me agotaba más, todas me habían felicitado esperando a conocer a mi bebe, me regalaron diferentes cosas entre varios colores a elegir y tamaños pues no había dado veredicto final del sexo de mi bebe, aunque no dudo que Karen les haya mencionado tan solo para no ser su gasto en balde, mi madre había asistido a la fiesta, se había divertido tanto como nosotras pero al poco tiempo decidió retirarse a descansar, dejó el jardín regresado a su cuarto, Karen me miraba al notarme triste por mi madre, pero no quería decir nada para no afectarme aún más a mí y al bebe, así no la perdonara en mucho tiempo pase lo que pase.


Unos días después, estaba sentada en la sala, mi madre estaba conmigo platicando de algunas cosas, Jorge estaba en el trabajo, me dolía mucho la  cabeza, me sentía algo mareada, sentía una presión extraña dentro de mi e inclusive llegue a pensar que el be e estaba por nacer, sin embargo aún no presentaba los síntomas y mi madre solo dijo que debíamos estar a alertas, paso la tarde algo extraña, esta vez algo extraño pasaba, me sentía muy sentimental, recordaba todo lo que había pasado durante estos últimos meses, el amor que ahora le tenía a esta bebe y a esta familia, el gran camino que todo esto ha sido para mí desde que desperté en el cuerpo de Laura entre otras cosas, recordé el rostro de mi madre imaginando como ella estaría frente de mii con lágrimas en los ojos viendo como  me he convertido en una gran mujer y futura madre, eso me causaba más tristeza aun pues peculiarmente como sabría que ahora soy una mujer, cómo lo tomaría y si estaría feliz con ello, quizás siempre quiso una mujer para  que no le causa tantos problemas como yo, aunque igual la chica en un estilo de vida así se hubiera ido por las malas andadas como salir violada, salirse a fiestas sin control donde fuese abusada o en malos pasos como las drogas, si no es que terminara por negarla como familia en busca de alguien millonario, muchas veces pasaba así al menos en las novelas fijaba yo.


Jorge regreso, estaba feliz, aunque algo cansado, entro saludándome con un beso y unas caricias en mi cabello y mi vientre, mostraba su gran sonrisa de siempre, nos incorporamos a la mesa donde disfrutamos de una rica cena, estaba feliz pues ya no vomitaba ni me sentía mal por nada de lo que comía, él nos platicaba algo que me dejo pensando en todo de nuevo, esta vez el pánico invado todos mis sentidos.


Karina la jefa de Jorge, había invitado a dos de sus compañeros a un curso algo peculiar decía el, los llevo con un psicólogo de su confianza, la mujer llamada Vanesa y el chico de dos años casi mayor que ella llamado Carlos, paso el fin de semana hasta que ellos regresaron al trabajo, ambos se veían realmente extraños, cada uno se portaba de distinta manera, casi asegurando que no eran ellos mismos, inclusive que habían intercambiado personalidades, esto finalmente fue resuelto al escuchar como cada uno peleaba por el cuerpo del otro, mas haya de escuchar a Karina para dejar sus diferencias a un lado, Jorge presenció la discusión poco después Karina le explicó todo a Jorge, pues ya sabía de su situación con su sobrino, lo verdaderamente revelador fue que aseguraba ser su sobrino en el cuerpo de su tía y que sus compañeros también habían cambiado de cuerpo por así decirlo, Jorge comenzó a cuestionarse mucho eso pues le parecía raro que un hombre ocupara el cuerpo de una mujer y viceversa, eso me dejo pensando que si el supiera la verdad de mi inmediatamente me botaría despreciándome, pero también nunca lo había pensado hasta esto punto, decir la verdad, ¿me creería?, ¿me despreciarían?, ¿me seguirían queriendo igual o menos que antes?, igual no me sentía muy satisfecha ocultando mi verdadera identidad, siempre he querido tener  a alguien en quien confiarle mi secreto, pero como nunca sospecharon de  mi dado a la supuesta pérdida temporal de memoria todo siguió en orden, Jorge decía  culmino con que incluso, Karina le propuso cambiar de cuerpo con ella o que lo hiciera conmigo para saber que sentía o dejarme descansar un poco del embarazo, lo cual él se negó rápidamente teorizando todo como una tontería aunque con algo de respeto por su jefa quien ya sabría diría eso, solo le quedo más que aceptarlo y seguir ambos con sus tareas del día.




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sábado, 15 de junio de 2019

“De Ladrón a Madre en 9 pasos” pt 3 -La visita de una amiga-






“De Ladrón a Madre en 9 pasos”

Pt-3

-La visita de una amiga-



El siguiente día todo fue más tranquilo, desperté con el roció de la mañana esperando a encontrarme de nuevo con Jorge, el seguía  lado mío mientras que una de sus manos estaba sobrepuesta en uno de mis pechos, retire su mano lentamente para no despertarlo pero fue inútil, al parecer ya lo estaba, me saludo con un beso acercándome hacia el mismo, ambos comenzamos a levantarnos para realizar nuestros labores del día, Jorge me recordó que hoy vendría de visita mi mejor amiga Karen, poco sabia sobre ella, además de no recordar  la dicha de su visita, me di un baño rápido para quitar excesos de sudor entre otras cosas y me arregle como el día anterior sin exageraciones ni cosas con las que pudieran regañarme, sin embargo pensé que debía verme mejor si una de mis amigas vendría verme, así que solamente me coloque un vestido cómodo sin tanta exageración, unas zapatillas de piso y me peine un poco el cabello, mi rostro era tan hermoso que no precise usar maquillaje, sin embargo tampoco quería usarlo porque no me sentía segura aun de hacerlo, Jorge se vistió cómodo con un short y su playera además de sus sandalias, creo que de igual forma se viste así cada fin de semana, bajamos a desayunar al comedor donde ya mi madre nos esperaba con una buena y distribuida comida, unos hotcakes  y jugo de naranja, coloque miel sobre las piezas de pan y poco a poco comí, platicamos un rato sobre los planes de un viaje, mi madre al parecer no iría pero nosotros dos si, se me hacía extraño pues había prometido que me cuidaría estos meses, inclusive note como ella y Jorge se miraban entre si misteriosos, pero solo lo deje  pasar, quizá era porque solo debíamos ir a disfrutar como pareja, seguimos platicando cuando me di cuenta con una extraña sensación que necesitaba ir al baño, deje un poco la mesa disculpándome, mis modales aunque buenos para ser yo quien los hacia eran algo o demasiado educados para ellos quienes conocían a lauro como una chica no nerviosa ni avergonzada, sobre todo porque solo pediría perdón por ir al baño en un caso necesario o de cortesía, llegue rápido al baño donde hice unas cuantas necesidades, para mi aún era extraño todo esto de ser una mujer, orinar sentada mientras escurría el orín mojando un poco de más por los lados no me era muy grato, tuve que limpiar todo como siempre y por si fuera poco subir a cambiarme la panti, baje de nuevo a seguir comiendo, terminé mi apenas pieza de hotcake cuando volví a sentir la necesidad de ir al baño, esto me estaba cansando, simplemente les mencione que iría al baño de nuevo, esta vez no lo tomaron con tanta sorpresa, no atendía porque tanto orín salía de mi cuerpo a cada rato, solo notaba que quizás sería por el embarazo, afortunadamente esta vez no me manche de más y pude volver limpia, terminamos de comer salvo que yo no terminé mi plato, me dio algo de coraje pues sentía ganas de comer más pero mi estómago no, sin embargo este me vibraba por dentro como si estuviera en movimiento, notaba como me  se me había hinchado  el abdomen y de pronto  unas ganas grandes de vomitar me hicieron salir corriendo al baño, fue algo repugnante pues odiaba hacerlo seguido últimamente, mi madre y Jorge habían terminado de lavar los trastes y yo apenada me senté a descansar en un sillón de la sala, llegaron conmigo abrazándome tratando de consentirme y calmarme, notaba mi frustración por los cambios en mi humor de la mañana, mi madre me tomo de la mano llevándome al jardín, me paso unos guantes los cuales me puse así como un sobrero para el sol, comenzamos ente ambas a arreglar el jardín pues estaba algo descuidado, pues yo tenía mucha exigencia en él, sentí como se me daba por alguna razón el cuidarlas y mantenerlas, corte algunas hojas con las que sentía estorbaban a la buena vista de los colores y texturas de mis flores, algunas con matas ya crecidas y marchitas, regresamos a dentro pues había mucho sol, al poco rato llego Karen la chica que se suponía era mi mejor amiga, el timbre sonó, Jorge fue a atender, saludaba a Karen muy amistosamente, pensaba en estar celosa pero mi mente me mandaba señales de calma a la vez, como si me indicara que ella no era mi enemiga, ella camino hacia mí, la recibí alegremente mientras ella extendía sus brazos para abrazarme, me dio un beso en la mejilla con el cual le correspondí, nos sentamos un rato a platicar mientras que mi madre nos levaba algunas galletas y tazas con te, me sentía en intimidad con Karen, poco me llegaba el recuerdo de lo felices que éramos antes del accidente y bueno aun lo somos, le advirtieron de mi fallida  memoria así que no tuve esa inquietud por fallar en mis respuestas, Jorge nos dejó solas mientras que el subió a ver un partido de futbol al cuarto, pronto estuvimos entre chicas hablando, mi mama y Karen eran las que más fluido hablaban sobre mí, pues solo escuchaba todo lo que decían tratando de animarme y recordar ciertas cosas, al igual que mi mama recordando mi infancia y adolescencia, algunos secretos que ni yo misma pensé que Laura recordaría por mí, aun así trate de seguir el paso de la charla e intente reírme con alguna de las cosas  que decían, paso el tiempo y llego la hora de comer donde los cuatro nos sentamos, platicamos un poco más de todo, al igual que fue como la mañana, Karen menciono lo del viaje mirando a los tres discretamente, pensaba que algo pasaba más porque indicaban forzosamente ir en los días finales de este mes, luego de comer sentir ese malestar de nuevo en mi estómago, afortunadamente solo fue para evacuar esta vez, aunque se sintió algo extraño, Karen prosiguió con una plática entre las dos, me sentía algo desconcertada pues mis pensamientos aun masculinos me provocaban algo de morbo al verla, ella era una chica igual de sexy que yo, así que no me podía aguantar  a ver a su escote intentando notar mejor sus pechos, sin dudarlo tenía un par más grandes que los míos, pronto ella me noto distraída mirando como ida en el espacio, me asuste pensado lo peor pero solamente susurro en secreto vigilando que no hubiera nadie.

“-No me digas que aun quieres tener eso…, por ahora no, aquí no, quizás luego”-

La chica me dejo algo atónita, es que Laura y ella tenían algo en secreto, quizás solo como juego o armonía consigo mismas se encontraban para tener uno que otro faje íntimo, mi mente estaba en blanco sin recordar si lo que imaginaba era cierto, como deseaba esta vez los recuerdos de Laura me dijeran algo que necesitaba, tendría que esperar para estar a solas más íntimamente con ella si es que ese era el plan, me aguante las ganas de seguir mirando su escote, pronto ella se despidió, durante la plática solo me dio unas consejos de cómo cuidarme mejor estos días que me recuperaba del accidente de hace una semana, pues ya tenía un mes de embarazo y no quería perjudicar al bebe, también me dijo con urgencia mi próxima visita a su consultorio para realizarme unos exámenes y ver como avanzaba él bebe, pensé tontamente que sería para hacer lo que pensaba en secreto pero supongo que sería más por  lo del bebe, solamente me quedaba esperar para  averiguarlo.


Ella se despidió y se fue, miraba sus caderas moviéndose de lado a lado, pensaba que mejor ella hubiera sido un mejor cuerpo para mí, por lo que decía Karen, estaba soltera y no creo que estar  a solas con un cuerpo como el de ella hubiera estado tan mal, pero sin embargo ahora estaba aquí con una nueva familia y un hijo en espera, quizás este sería el propositito que tenía que seguir por estar con vida, la noche llego y cenamos algo ligero, nos despedimos como siempre y solamente esta vez Jorge me dio unos besos tranquilos, con unas cuantas caricias leves para no agotarnos, acomodamos la cama y terminamos por dormir.


Los día pasaron, parecía que mis hormonas afectaban o eran alteradas conforme avanzaba el embarazo, sentía mis pechos más sensibles y en un cierto grado crecían poco  a poco, llego la fecha en la que visitaría por fin a Karen, llegando Jorge me llevo al consultorio, tenía trabajo que ir a hacer ese día así que solo me dejo con Karen la saludo y se despidió para llegar a su trabajo, mientras que la chica me analizaba yo la veía, sin duda estaba más bonita, todos estos días me dormía intranquila pensando en nuestro encuentro, pero todo paso poco a poco, ella me llevo a una camilla donde tenía un aparato especial como de ultra sonido, me recosté abriendo un poco de m blusa para dejar al descubierto mi abdomen, ella coloco en mí una crema que estaba algo caliente y a la vez fría, encendió un dispositivo hasta que con un tuvo algo aro comenzó a darme caricias en el vientre, pronto una imagen aparecía en la pantalla de la máquina, estaba siendo reflejado el avance del embarazo dentro de mi útero, se veía algo escaso pero se entendía que el feto estaba en buen crecimiento, no tenía problemas por ahora, ella desconectó todo mientras que me limpiaba la crema con una toalla humada el vientre, estaba por bajar mi blusa cuando ella me detuvo, comenzó a subir  sus manos estirando a un más mi blusa hasta dejarme con la mitad del cuerpo desnudo, me desabrocho el pantalón tomándome sorprendida y metió una de sus manos con sus dedos acariciando mis labios vaginales e introduciendo sus dedos en mi vagina, sentía el placer iniciándose como algo extremadamente perverso, salvo que quería tocarla también a ella, pero al parecer ese no sería el caso, con su otra mano subió hasta uno de mis pechos el cual comenzó a apretujar, pronto estaba experimentando como mi vagina desprendía de nuevo esos fluidos, mi expresión estaba demostrando lo bien que me hacía sentir sus dedos sobre mis carnes, cuando pronto saco sus dedos de mi vagina para meterlos en mi boca, el sabor de eso fue algo asqueroso pero me excitaba la forma en la que me sometía, luego, del bolsillo de su pantalón saco una especie de aparato pequeño.

-Mira lo que te traje nena, lo recuerdas, yo creo que sí, tu cuerpo lo debe recordar muy bien-

Karen bajo el aparato por mi vientre jugando, introdujo el mismo dentro de mi vagina mientras que sentía o frio que estaba por el material del aparato, como de un metal liviano, ella apretó un botón de él haciendo que este comenzara a vibrar, las sensaciones rápido invadieron mi cuerpo dejándome completamente a su merced, mientras más gritaba por lo impotente que me sentía ante los orgasmo de su juguetito en mi vagina más me sometía, me ponía excitada, sin duda Karen era la amiga más íntima y la mejor de Laura, tomo mis pechos y los saco de mi sujetador, estando expuestos comenzó a poner su lengua en mis pezones los cuales  ya estaban muy excitados, mientras chupaba de ellos mis orgasmos aumentaban, me tomo del cuello subiendo hasta mi cabello y  jalarlo, me estiro provocándome algo de dolor mirándome como con odio.

-¡Te gusta esto perra!- me decía-

Yo solo quedaba perdida ante sus perversiones, pronto me acerco su escote sobre mi cara el cual comenzó a aplásteme con ellos la cara, sentía su suavidad, tome sus pechos con mis manos haciendo lo mismo que ella, lo saque del sujetador y comencé a chupar metiéndome cada uno a la boca mientas que ella se estremecía excitada igual que yo, se acercó a mi oído y comenzó a chuparme el lóbulo mientras decía.

-Te vi el otro día mirándome, seguro que, si recuerdas bien lo que teníamos en secreto, pero solo somos amigas recuérdalo, esto solo lo hacemos entre nosotras para distraernos-

Karen me dejaba impactada, lo sabía todo de Laura y eso podría ser una desventaja si algún día Laura debe ser Laura, aun así le seguí el  juego, ella logro llevarnos a ambas al clímax y finalmente nos incorporamos de nuevo en su oficina, ella me dio los últimos detalles de los resultados del bebe y me dio unas  indicaciones para los siguientes días, pues estaba entrando en la segunda etapa donde vendrían otros nuevos cambios, ella me ayudo a llegar  a la calle donde pidió un Uber, se despido de mi con un beso en la mejilla y con su lengua me paso acariciando la oreja seductoramente, sonrió como si nada indicándome que subiera al auto, el Uber tomo su camino mientras que veía como Karen se alejaba, este me llevo segura a la casa, me dijo que no había pago pues ya estaba pagado, todo era tan diferente para mi pues ahora no tenía que conseguir nada, como chica todo me lo daban, inclusive cualquier mujer podría darme el sexo que quería aunque fueras lésbico, seguí mi camino hasta entrar a la casa, mi madre me recibió notándome algo alterada y aún caliente, no me había percatado de eso, mi rostro se enrojeció de la pena y solamente me inmute, pasamos el resto del día hasta que Jorge llego con la  sorpresa de los boletos del viaje, seria a Cancún nuestro destino, nos iremos este sábado por toda una semana para llegar el viernes que venía, él ya había pedido sus vacaciones así que no había problema en su trabajo, ambos parecían más extraños que de costumbre, nos sentamos a comer y le explique todo lo que había pasado a Jorge, menos lo absurdo y perverso claro estaba.

Llego el día del viaje, mi madre me ayudo a poner todo en su lugar para que no me faltara nada, aseguraba que el viaje era solo para distraerme además de que descansara para estar más preparada por el embarazo pues dudaban lográramos tener otro viaje para disfrutarlo hasta que él bebe ya estuviera listo sano y salvo, deje mis preocupaciones a  un lado, aunque mi madre seguía misteriosa, me preocupaba de la misma manera que algún día me preocupo mi madre en paz descanse, pues con su enfermedad tenía que pasar día y noche robando para poder pagar sus medicinas, afortunadamente no creía ella estuviera enferma ni tener yo que robar para ayudarla, salimos de la casa dejando a mi madre del cuidado de ella, nos preparamos para subir al avión y nos fuimos a gusto hasta la playas de Cancún, me sentía feliz pues jamás me había subido en un avión y menos en clase de lujo, todo era color rosa hasta que algunas turbulencias me provocaban temor, quizás Laura tenia estos pavores cada que salían y Jorge no tardo e confirmarlos, pues me abrazo exclamando que siempre tenía miedo a los aviones.


Los días en playa fueron satisfactorios, también era la primera vez que visitaba una, sentir el calor del sol de esa manera en mi cuerpo me hacía sentir más relajada, ya nada me preocupaba esos días, lamentablemente se terminó y regresamos a la ciudad de nuevo, los días pasaron volando y el sexo no quedaba en el olvido, parecíamos dos bestias salvajes montándose una a cada una día tarde y noche, regresamos a casa, mi madre estaba seria, la salude intentando reanimarla pues había regresado, ella no dijo nada a pesar de mis preguntas, sonrió y con la voz entre cortada me dijo

-¡Te amo hija!-

Yo solo pensé estaba triste porque le hacia falta, fui al jardín regresando con una flor bonita y ella sonrió, decía que antes cuando niña hacia eso al verla triste, lo cual me produjo sacar algunas lágrimas pues lo mismo pasaba conmigo y con mi madre en aquellos años atrás.




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sábado, 8 de junio de 2019

“De Ladrón a Madre en 9 pasos” pt 2 -Conociendo mi cuerpo-





“De Ladrón a Madre en 9 pasos”

Pt-2

-Conociendo mi cuerpo-


Al llegar a la casa me asombre de lo linda que era, tenía un jardín muy bonito lleno de flores de las cuales me decían que yo cuidaba mucho y que provocaba tremendos corajes si alguno las dañaba, lo decían con algo de sarcasmo pero yo añadí exclamando una leve sonrisa de emoción, la casa era tan grandiosa como los recuerdos de mi mente me decían, entramos a la casa encontrándome con una hermosa estancia, ni se diga de la sala entre otras cosas que habían dentro de la casa como la cocina y los cuartos, si bien no eran de lujo se puede decir que vivía bien, pasamos al comedor donde ya tenían puesta la mesa para cenar, me habían dado un plato con un filete de pescado al vapor y unas verduras igual de cocidas, poco a poco fui comiendo aunque pronto comenzaron a surgirme ganas de comer algo más con grasa, le pedí a Jorge que me cocinara unas papas fritas, él se miró con mi madre y ambos mostraron una sonrisa de gracia, el cocino rápido las papas para comerlas aunque espere porque estaban calientes, el resto de la noche fue amena, yo comenzaba a sentirme algo más familiarizada y tranquila, aunque mi madre me decía en constantes ocasiones que cuidara mis modales al comer o como me estaba sentando ya que no mostraba una forma educada de portarme, algo que sabía que con los recuerdos de este cuerpo me ayudarían a cambiar, la cena había terminado aunque al final en el momento de comerme las papas sentí algo de malestar en el estómago, poco después al levantarme, pareció haberme dado algo de vértigo el movimiento que hacia ocasionándome algunas nauseas, rápidamente corrí lo más que pude hasta el baño donde entre apresuradamente sin fijarme, levante la tapa de la taza y expulse todo lo que había comido en la cena, el mareo persistía pero mis nauseas ya habían sido saciadas, me sentía mal por haber hecho un acto tan repugnante, limpie la taza, seguido de eso, me comencé a enjuagar la boca y las manos, realice un leve movimiento mostrándome frente al espejo, una vez más admire mi bello rostro ya sin la venda con lo que pude apreciar mejor mi cabello, este era rubio aunque no natural, pero me gustaba como se sentía y resaltaba mejor mi tono de piel, sin detenerme a meterle mano a mi cuerpo regrese de nuevo a la sala, el me mostró una carta donde decía que esta diagnosticada con tres semanas de embarazo, unas lágrimas recorrieron mi rostro mientras que por dentro me sentía feliz y culpable, fue cuando pensé.

-¡Embarazada, estoy embarazada, no puede ser! –decía entre lamentos y emociones encontradas-

Jorge me abrazo alzándome con felicidad, me sentí algo mareada pero me contuve esta vez, los vómitos y los mareos eran la razón por la que estaba embarazada, el saber que estaba casada con Jorge me hizo sentir algo sensible, pero había recordado algo muy importante que había olvidado por recordar ambas vidas en un minuto en ese momento a solas en el hospital, pues era el hecho de que estaba embarazada, no sabía cómo reaccionar ante ello, apenas estaba familiarizándome con mi nueva posición de género como para tener que imaginarme como seria estar todo ese tiempo sufriendo por el embarazo, lo más ideal era decir la verdad y ver la manera de que me ayudaran a dejar este cuerpo embarazado, pero sabía que me tomarían de a loco o de a loca, no obstante el sentirme en familia estas últimas horas además de ver todo lo que ahora tenía me hacían dejar de imaginarme planes para abandonar mi nueva vida, solo me aterraba por dentro el saber que estaba en esa situación tan comprometedora con mi vida, ahora tengo una vida dentro de mí, yo quien antes no era ni siquiera responsable de mi misma vida ahora sería la responsable de dos o de tres y quizás de más vidas, lleve mis manos a mi abdomen como lo había hecho extrañamente en el hospital, comencé a acariciarme sin darme cuenta dejando salir unas lágrimas mientras mostraba una leve sonrisa en el rostro, me había quedado hipnotizada ante la sorpresa de mi bebe, ellos parecían notar que no lo recordaba del todo, pero me explicaron que el doctor lo había diagnosticado luego del fuerte accidente que tuve, quizás provocaría que tuviera algo de amnesia, aunque lo más sorprendente es que haya  sobrevivido de milagro pues para todos los diagnósticos yo ya estaba en el umbral de la muerte, aun así fingí sentirme mejor, luego le pedí una paleta de chocolate fría pues por alguna razón me había surgido el antojo.


Poco después, llego la hora de bañarme, mi madre me dijo que me ayudaría, me sentí algo apenada pero a final de cuentas acepte pues no sabía muy bien que diferencia había en bañarme como mujer a cuando era un hombre, más
bien, tenía días o quizás meses posiblemente años que no me tomaba un baño al estar en las calles robando, la mujer escogió un par de prendas para mí y prosiguió adentrándonos en el baño donde las primeras impresiones fueron bastante gratas, volví a ver mi nuevo cuerpo desnudo, sentía que tenía un cuerpo muy bonito a comparación, había tenido suerte quizás de que el destino me hubiera elegido un cuerpo así para pagar mis errores, salvo al niño que tenía dentro de mí, mi madre también se desvistió, pues se daría de una vez el baño junto conmigo, eso me dejo algo incomoda, pero a la vez excitante pues ahora estaba con otra mujer en el baño, la madre de Laura no tenía un mal cuerpo, a pesar de la edad los años no le pasaban encima, así que intente verme lo menos excitada posible, aunque el agua y el jabón no me ayudaron de mucho, pues con la esponja me tallaba mi madre algunas partes suaves donde tenía sensibilidad, solo me indico como hacerlo tratándome con cariño, para luego seguir yo con mi baño, comencé a pasar mis manos con el jabón por todo mi cuerpo con la ayuda dela esponja, al llegar a la zona de mis pechos comencé a pasar la esponja por mis pezones lo cual me produjo algo de excitación al tallarlos pues al ser una pare muy sensible me encanto la sensación que me produjo en ellos, empecé a manipular mis pechos con mis manos acariciándolos como si estuviera jugando con ellos, baje con una mano la esponja hasta mi sexo, experimentaba grandes olas de placer que sucedían al momento de tallarme mi vagina, sin darme cuenta tenía una mano en mi seno izquierdo y la otra en mi vagina, pronto estaba jadeando, parecía estarme masturbando cuando mi mama me detuvo, yo actué algo asustada al verla pues parecía un poco molesta conmigo, sin embargo solo una pequeña risita.

 -¿Qué pasa mama?, -¡Nada nada, jaja!, es solo que noto que después de este tiempo en el hospital, parece que estas reconociendo de nuevo tú cuerpo, se nota que traes ganas luego de mucho tiempo de no hacerlo con Jorge, ¿verdad?, además, debes de usar este líquido especial para esa partecita mi amor-

La mujer me dejo atónita, sentía pena por haber hecho tal cosa con el cuerpo de la chica, pensaba que al ser yo no debía de importarme hacer cosas con el cuerpo que tenía, debía de aprovecharlo, pero simplemente ante este estado me sentía vulnerable, sin ganas de ser aquella persona maleducada y con las malas intenciones del pasado, estar en este cuerpo me hacía sentir responsable, con instintos femeninos y quizás maternales que provocaban en mi un flujo de emociones aleatorias donde mi yo maligno padecía ante el encanto de la feminidad de esta mujer, luego mi madre comenzó a tallarme el cabello con dos distintos shampoos y cremas especiales para mantener con fuerza mi cabello, esto se estaba convirtiendo en una serie de procedimientos muy extensos y aburridos que tenía que hacer para cuidar mi nuevo cuerpo.


Terminamos el baño y me ayudo a secarme, al igual que la vez anterior, paso con suavidad la toalla mientras me secaba, algunas partes de mi cuerpo se sentían de nuevo sensibles al pasar la toalla por la fricción de esta, trate de no caer ante mis propios estímulos sexuales, tome la toalla y poco a poco aun experimentando las nuevas zonas de mi cuerpo, acariciaba con la fina tela mi delicada piel, luego de eso, me entrego una crema especial para untármela en la piel, pensaba “Otra cosa más que ponerme en el cuerpo”, cuando podre dejar de ponerme cosas que no me hagan caer de la excitación, aun así debía de comportarme si no quería que me descubrieran, algo de provecho que tenía era el que pensaban que había perdido la memoria, aunque más bien, era otra persona la que residía en el cuerpo de su niña, lo único que aprovechaba era que algunos recuerdos que tenía en la mente  de Laura, seguían vivos, pero yo he encargaría de formar nuevos en base a los pocos que ya tengo en base a esta vida, así como de los nuevos que están por venir, mi mama me ayudo a colocarme una panti de color blanca, luego me puse un short corto de color rosa y una blusa de tirantes corta del mismo color, me sentía algo incómoda vistiendo unas prendas algo reveladoras, pero sin embargo hacían lucir muy bien mi figura en la noche, notaba como mis pezones se impregnaban en la tela notándose remarcados, mi madre no dijo nada pues era normal, aun así me sentía algo avergonzada, los colores eran lindos y la tela me hacían sentir más cómoda, luego de eso comenzó a ayudar con el peinado, el cual fue pasando con el cepillo poco a poco dejándolo realmente lindo.


Poco después nos retiramos a dormir, yo estaba exhausta, tenía que dormir pues él bebe debía de crecer bien dentro de mí, me enviaron a la cama donde antes dormía Laura con Jorge, pronto me imagine una serie de ideas que tendría que hacer ahora que dormiría con Jorge, eso comenzaba a parecerme algo incómodo, siendo una mujer tendría que dormir con un hombre, tener sexo con el además de compartir mi vida pues estaba casada con Jorge, me mire en el espejo tratando de eliminar esos pensamientos pues de cualquier forma no tenía salida de esto, era la mujer, mi reflejo demostraba una mujer con caderas y curvas perfectas, unas medidas de pecho bien proporcionadas y un rostro hermoso que envidiaría cualquier mujer así como desearía cualquier hombre, si esta muer fuera mía siendo yo el hombre, no dudaría en casarme con ella y formar una vida juntos, pero el hecho era que esta bella mujer era yo, soltó un ligero suspiro cuando mi madre salió del cuarto y mi nuevo esposo entro para darse un baño, salió unos cuanto minutos después, me tomo en la cama abrazándome pues ya estaba recostada, me comenzó a darme besos en la espalda de cariño los cuales no rechace pero aun trataba de lidiar con sentirme bien pues dentro de mi sentía algo de amor por él, me gire frente a él, este me sonrió mirándome fijamente, yo sonreí, comenzó a acercarse lentamente encima de mi impregnando sus labios con los míos, ya habíamos tenido este acercamiento antes pero esta vez era en un lugar más íntimo, pensé que no tardaría en pedirme sexo o algo parecido, pero solamente me acaricio los labios con un beso y regreso a su lado de la cama para acomodarnos y dormir, le pregunte por qué se detenía a hacerlo, lo cual el me respondió que quizás yo estaría muy cansada luego de todo este tiempo, así que me dejaría descansar un poco para sentirme mejor, la verdad era que no lo notaba, pero luego de un rato mis ojos comenzaron a sentirse cansados bajo la oscuridad mientras veía la luna que se reflejaba en la ventana pues esa noche estaba muy brillante, poco después me quede dormida.


De repente desperté confundida, pero estaba en un lugar distinto, como su fuera sonámbula, me encontraba en mi escondite de siempre, parecía que todo había sido un sueño y en realidad yo aún seguía vivo antes de haber pasado por todo eso, pero la realidad era otra, estaba lloviendo, me encontraba en la alcantarilla de mi antigua ciudad, mire mi cuerpo para saber si todo esto era un sueño, pero mi cuerpo ahora era el de la chica, sin embargo estaba tirada en el suelo encharcado, tenía puesta  mi ropa de calle sucia y maltratada, mi cabello colgaba maltratado en mis hombros, pero sobre todo, sentía algo muy pesado en mi abdomen, como si tuviera una panza grande, pensé que estaba gordo o gorda, levante un poco mis aposentos descubriendo con algo de locura una barriga de embarazada, miraba a mi alrededor sin poder creerlo, estaba asustada, no miraba a Jorge o a mi madre por ningún lado, pensé que mi mente me jugaba una  mala pasada de la cual quería despertar de repente una voz muy familiar resonó entre las tuberías, se escuchaba aproximarse hacia mí, cuando note entre las pocas luces y la oscuridad sobresalía una silueta de un hombre conocido, veía que era yo quien se a parecía entre toda esa maraña, pero no era yo sino más bien mi cuerpo, si vida y desmembrado por el accidente que se notaba arrastrándose en el charco intentando alcanzarme para tomar mi alma y llevarme consigo hasta el infierno, estaba asustada, quería corres para protegerme a mí y a mi bebe, pero la barriga no me dejaba, sentía también las patadas de bebe en mi vientre, sin duda se notaba con una gran avance de crecimiento, intentaba alejarme de mi ex cuerpo que no dejaba de seguirme, un dolor muy fuerte me pego en el vientre, comencé a percatarme de que mi entrepierna escurría como fuente, pues sin dudarlo la fuente se había desprendido liberándose hacia la carga, mi bebe estaba por nacer, en medo de todo ese lugar putrefacto, caí rendida sin poder hacer nada más que patalear y gemir de dolor, sin pensarlo estaba teniendo unas contracciones cada vez más fuertes las cuales me ayudaron a tratar de pujar, paso un poco en el que no me percaté de que mi ex cuerpo seguía arrastrándose hasta llegar hasta mí, me tomo por los hombros acercando su rostro destruido y ensangrentado frente el mío, abrió  su boca como si estuviera tratando de succionarme, comencé a gritar aún más despavorida y de repente abrí los ojos encontrándome con Jorge, este me abrazo pues enseguida me lance sobre de él intentándome sentirme segura.

-Todo fue una pesadilla amor, -¡Él bebe, Jorge él bebe, donde esta!,  mi barriga, ¿qué pasó?, -¡Amor tranquila todo fue una pesadilla!, que bebe, de que hablar, aun no nace, apenas tienes poco de embarazo-

Intentaba reaccionar luego de todo el sueño tan fuerte que había tenido, jamás había  sentido tanto miedo en mi vida, dirigí mi vista hacia mi vientre, comencé a acariciarme desconsolada intentando sentir a mi bebe, pero este aun no tenía ni un mes de gestación, luego de eso, regrese a la cama, aun eran las 3:33 am, faltaba mucho para la mañana así que intente despejar mi mente para seguir durmiendo, Jorge hizo lo mismo cuidándome unos minutos más hasta que yo me quedara dormida.


A la mañana, me desperté algo desorientada, me di cuenta de que aún seguía siendo una chica, estaba por acercar mis manos de nuevo a mis pechos cuando me di cuenta de que alguien pudiera observarme, el cielo parecía ya estar iluminado, mire el reloj y ya eran las 8 am, gire  mi vista hacia alrededor intentando corroborar si había alguien dentro de la habitación, solo estaba yo aun en la cama, no había señales de Jorge hacia que supuse que este se habría ido a trabajar, me levante caminando aun con algo de desequilibro, mis tetas se movían de lado a lado al igual que mis caderas se abalanzaban con forme caminaba, todo esto parecía algo inusual en mí, llegue hasta el espejo donde me vi con el cabello desarreglado, parecía que había salido de un concierto de full metal, tome el cepillo que estaba en la cómoda, lo lleve a mi cabello intentando peinarme como mi madre lo había hecho la noche anterior, sentía muchos cabellos enredador lo cual me dolía cada vez que jalaba alguno, finalmente mire el cabello enredado en el cepillo que se había desprendido al peinarme, me sentí mal pues pensé que había arruinado mi hermoso cabello, pero luego recordé que mi madre en mi otra vida también decía que se le caía  el cabello, tomaba una raja de su sábila para sacarle la pulpa y untársela en el cabello, siempre le funcionaba y le resultaba un cabello más abundante, fuerte y sedoso, pero pensaba hacerlo luego ya con más calma, además de que hasta ahora no sabía si tenía en la casa, pero poco recuerdo que en mi nuevo jardín, el que cuidaba antes Laura tenía una pequeña penca de sábila apenas creciendo, retome la mirada a mis pechos los cuales se notaban con una gran presencia debajo de mi blusa, acerque mis manos a ellas acariciándome poco a poco, sentía una gran presión al hacerlo, mis nervios aumentaban y las emociones se elevaban por la sensibilidad de estos, acerque las yemas de mis dedos pellizcando mis pezones por debajo de la blusa lo cual me provoco soltar un gemido nada discreto, luego de jugar un rato con mis tetas me di cuenta de que mi entrepierna estaba mojada, sin querer había hecho que me viniera, rápido busqué una par de prendas nuevas para cambiarme, encontré el armario de Laura el cual tenía unas cuantas pantis en juego combinadas con sujetadores, un par de blusas y vestidos muy hermosos así como faldas, medias y tacones así como de zapatillas de distintos diseños y colores, mi mente se llenaba de alegría al ver tantos estímulos distintos con los que me imaginaba podría lucir mi cuerpo, rápido comencé a revisar todo mi guardarropa probándome una infinidad de ropa, hasta que termine por decidirme entre un conjunto rojo de sujetador y panti que me quedaban perfectos, elegí un vestido igual de color rojo que hacia resaltar mis curvas junto con un escote no tan pronunciado pero que dejaba apreciar muy bien mis nuevas gemelas, por último y quizá lo peor que pude haber hecho, me coloque unas zapatillas de color rojo igual de tacón alto, poco  apoco comencé a caminar torpemente intentando no caerme lo cual fue un gran fracaso, termine dándome un golpe en el suelo que hizo que mi madre aun sin subir  a verme llegara como su de una carrera olímpica se tratara, o estaba intentando levantarme cuando ella llego asustada, me tomo de la cintura y de los brazos para ayudarme a levantarme, me miro algo extrañada examinando mi cuerpo de arriba abajo.

-¿Qué, saldrás a estas horas, con quién?, -He, no yo no pensaba salir, -¿Entonces, porque tan arreglada señorita?, -No, es que vi toda mi ropa y quise probármela toda, pensé en vestirme bonita hoy, no es solo eso, -Vaya, parce que no te acuerdas el estado en el que estas, da gracias a que Jorge ya se fue a trabajar hace una hora si no se habría enojado mucho contigo-

Las palabras de mi madre fueron duras pero certeras, no sabía lo que estaba haciendo, tener un cuerpo de mujer era demasiado sexy pero difícil para mí, me dijo que debía de cuidarme de no usar tacones altos pues podría caerme como ahora y arruinar mi embarazo, seguido de eso, comenzó a ayudarme  a elegir una buena vestimenta más cómoda para  hoy, me quité el vestido ya si pena delante de ella, tome unas zapatillas más cómodas de piso, me dio una blusa roja no tan escotada y un pantalón de mujer de talla mediana color carmesí, los esta vez me sentía más cómoda conmigo misma, no me mostraba muy exhibicionista pero me veía con un cuerpo en buena forma, me volvió a cepillar el cabello mientras nos veíamos por el espejo, comenzó a preguntarme cosas muy íntimas entre madre e hija, me hablaba sobre mi infancia cuando Laura era una niña hasta sus etapas de la pubertad, cuando tuve mi primer periodo lo cual me incomodo un poco, pero al menos por ahora no lo sufriría en unos meses, aunque pensándolo bien sería mejor que estar en un estado de embarazo como el mío, también me platicó de algunos de los amores de Laura en el pasado, algunos que habían hecho a Laura sentir muy mal, lo cual dentro de mi me hizo ponerme sentimental al recordarlo entre los pensamientos borrosos de ello que aún se encontraban en mí, después arreglamos la cama para bajar a desayunar pues ya eran las 10 am, preparamos algo ligero, un huevo de puras claras con jamón integral, acompañado de un jugo de naranja y unas galletas integrales, todo eso era apenas un festín para mí, pues no recordaba cómo era comer en mi vida anterior, en esos tiempos jamás procuraba de comer algo, ni mucho menos saludable, siempre era vencido por las drogas hasta gastarlo todo en otros vicios como el alcohol, rara vez me compraba algo indispensable como agua o comida, así que no tenía mucho que reprochar, mi cuerpo ahora estaba sano así que esas ideas adictivas no se encontraban abrumándome la mente al no necesitarlas, comí como si jamás lo hubiera hecho devorando todo, mi madre ni se inmuto pues eso reflejaba mi buen apetito respecto a mi estado, luego de eso nos sentamos a platicar de donde nos habíamos quedado el resto del día, también viendo unas cuantas fotos de sus álbumes y por supuesto sin perdernos nuestro programa de chismes de la televisión ni de nuestras novelas en la ultima parte del día, hasta que Jorge llego por es de las 7 pm del trabajo, el tiempo se me había ido volando pero me sentía feliz de volver a ver a Jorge, por otro  lado los vómitos no se olvidaron durante el día, dos veces tuve la necesidad de ir a evacuar todo, seguido de eso, los antojos me envolvieron casi como mis adicciones pero esta vez por nieve de chocolate o fresa que eran mis nuevos gustos, Jorge llego con unas flores por su fuera poco, al verlo me sentí feliz, sonreí mientras él se acercaba a mí con un beso cálido al recibirlo, tome las flores sin meditar micho sonriendo por lo alegre que me hacía, también eran las flores favoritas de Laura, los  girasoles, los cuales también lo fueron de mi madre en paz descanse, eso me hacía recordarla también, pues en aquel entonces yo le llevaba una cuantas veces de sus flores preferida, gire a la cocina para poner mis flores en un jarrón con agua y Jorge me soltó una nalgada cuidando que su suegra no le viera intentando ser juguetón conmigo, yo me quedé estupefacta con la boca abierta de sorpresa, más sin embargo me sentí excitada, voltee a verlo con una mirada seductora esperando que más tarde siguiera con lo que se había quedado pendiente ayer.


Entre los tres preparamos la cena y nos sentamos a comer mientras Jorge nos platicaba de su día en el trabajo, casi siempre mencionaba a una tal Karina, la cual me hacía sentir algo extraña, como si me diera celos o un instinto femenino me dijera que debían de darme celos por es tipa, sin embargo Karina solo era su jefa, una mujer de 45 años que era felizmente casada y con un hijo y sobrino llamado John que parecía quererlo como si fuera un hijo, la mujer había pasado por una gran depresión de la  que salió gracias  a la ayuda de su sobrino y luego con su dinero inicio un bufete de abogados, ella aparte tenía un negocio de gimnasios los cuales le ayudaron a tener una vida muy estable  al igual que hasta ahora, su sobrino John y su esposo le ayudan con todos esos negocios, de hecho gracias a su esposo es que iniciaron el bufete, él es amigo de Jorge pues también gracias  a él es que tiene ese grandioso trabajo como abogado en su bufete.


Terminamos de cenar y Jorge levanto la mesa para lavar todos los trastes, mi madre se despidió de nosotros pues ya estaba cansada  se quería ir a dormir, me dijo que ya había aprendido lo suficiente como para darme yo sola un baño y se fugó directo a su nuevo cuarto en el cuarto de visitas que Jorge le había dado, él me dijo que iniciara yo con el baño pues él era más rápido y quería que ya estuviera lista para algo de amor esta noche, pensé ente mi misma, “Ya, es el momento, por fin ha llegado, Jorge me hará la mujer que  soy finalmente”, bueno, ya lo era siendo una chica pero hasta ahora nunca había tenido ni siquiera sexo con una mujer y  mucho menos con un hombre, “Un hombre me penetraría esta noche, me haría su mujer” –concluí-, me dirigí rápido al baño intentando no correr pues sentí que mi madre saldría de nuevo a regañarme o que Jorge lo haría, me apresure a elegir una nueva pijama, pero encontré entre mis prendas una buena lencería, un babi doll color rosa transparente, me quite la ropa raídamente entrando al baño, prepare el agua en la tina y todos los productos femeninos que tenía que ponerme, intente no distraerme esta vez con los grandiosos detalles que poseía y sin demora salí del baño, Jorge ya se encontraba afuera esperándome, yo aún estaba en toalla así que se apresuró a bañarse en lo que yo terminaba de arreglarme, como era viernes no trabajaría el sábado ni el domingo, así que la noche sería larga.


Me había puesto con algo de dificultad mis aposentos provocativos, al ponérmelo lo hice con naturalidad, coloque bien mis pechos entre las copas del babi doll, mis atributos resaltaba y como si esta fuera una de las últimas ocasiones donde podríamos intimar hasta que terminara el embarazo me senté en la cama esperando tener una noche tranquila ero satisfactoria, Jorge salió del baño, estaba con una toalla cubriendo su cintura mientras que me miraba algo deseoso, notaba como sus ojos recorrían mi cuerpo, me levante para estirarme y pudiera apreciarme mejor, miraba mis encantadoras curvas y mis senos bien puestos formándose en mi escote, Jorge rodeo el cuarto, abrió la puerta como si fuera a buscar algo, cuando se aseguró que todo estuviera en orden cerró la puerta y apago la luz dejando una pequeña luz como de vela para iluminar un poco nuestros cuerpos bajo la oscuridad tenue del cuarto, se quitó la toalla dejando ver su cuerpo, Jorge no era de los típicos chicos con grandes músculos en todo el cuerpo, pero sí que se cuidaba y mantenía su cuerpo en buena forma, en mi mente presentía el porvenir de una noche de pasión, estaba lista para convertirme en toda una mujer, era difícil aceptarlo pero fácil empezarlo, sentía dentro de mi como el calor que fluía por ese hombre me llenaba de felicidad, quizás los recuerdos y sensaciones de este cuerpo me hacían más difícil el negarme a mi destino, no pensaba en negarme, de verdad quería experimentar lo que sucedería.


Jorge me rodeo, me miraba como a una presa, parecía que así jugaban, vanamente lo imaginaba, miraba a mi alrededor ignorando a mi asechador, cuando de repente sentí sus fuertes manos acercándose por detrás en mi espalda acariciándome, subió hasta mis hombros los cuales masajeó unos minutos, luego bajo sus manos hasta mis nalgas donde empezó a darles caricias en forma de círculos, las apretaba y poco a poco me nalgueaba, acerco sus labios respirando tentadoramente en mi oído donde podía escuchar con más profundidad sus respiros y los latidos de su corazón que me indicaban que estaba excitado y deseoso de mí, me sentía como un hombre avergonzado sufriendo por estas humillaciones, yo un hombre siendo ahora una sexy mujer a punto de tener  sexo con otro hombre, parecía que había perdido por completo mi masculinidad, que dirían mis amigos aquellos vagos machistas de la calle, estoy segura que no dudarían en valerles madre y violarme asquerosa y salvajemente con el cuerpo que ahora tengo, pronto, Jorge subió sus manos dentro de mi babi doll, recorría  mi abdomen acariciándome frotando mi vientre asimilando al bebe que esperábamos, me sentía tan bien con esos frotes suaves que me llenaban por dentro con estímulos mas placenteros, poco a poco me hacían sentir caliente, Jorge sabía cómo alimentar a este cuerpo de placer, lamio mi oreja chupando lentamente mi lóbulo donde sabía que tenía un intenso foco de placer, escuchaba sus lengüetazos lamiendo lentamente, los chirridos de su lengua y las  caricias de sus labios me hacían estremecer doblando mis rodillas, me tenía como una presa bien hecha, poco a poco dejo mi oreja para bajar por mi cuello, moví mi cabeza de costado para dejar un mejor espacio y pudiera entrar en mi cuello para que lo besara de mejor forma, sentía como mis pezones se endurecían, hinchándose como dos chupones junto con mis senos, poco a poco el calor estaba llenando nuestros cuerpos, a pesar del aire acondicionado lo sentíamos liberándose desde dentro de nuestros cuerpos, movió sus manos desnudando mis nalgas y mi abdomen, subía lentamente hasta llegar a mis pechos los cuales comenzó a redondear acariciándolos suavemente y pellizcando lentamente con sus dedos mis pezones provocándome un estremecimiento reciproco, luego de un poco de estimulación en mis pechos, subió todo mi babi doll hasta quitármelo, me quede completamente desnuda ante él, me giré viéndolo de frente, sus ojos eran hermosos como de un  color claro y miel, me tomo de los hombros acercándome nuevamente con suavidad pegando sus finos labios con los míos dándonos un apasionado beso que duro unos minutos, me separe  de él aun sintiéndome algo repulsiva, sostuve la respiración un minuto pensando otra vez en lo ya ilustrado, solté un suspiro, mire a Jorge de nuevo a sus lindos ojos color miel mientras que él se preguntaba si me sucedía algo malo, le respondía que no, que solo estaba confundida y aun me sentía indiferente con todo esto, sentí un llamado de cariño y le pregunté si aún me amaba, si le parecía hermosa al estar así desnuda frente a él, a lo que respondió que era la mujer de sus sueños, mi cuerpo era un gran tesoro que amaba al ser su mujer, y lo que tenía dentro de mi vientre era el mejor regalo que a un hombre se le pudiera conceder, más allá de ser una mujer perfecta ante sus ojos, la mujer a la que más ha amado en su vida, sus palabras me hicieron retroceder en mi mente, comencé a aceptar todo lo bueno que como mi aun espíritu de hombre negaba, abrace a Jorge sintiendo sus fuertes brazos, comenzó a darme caricias en mi cabello, me separo de sí mismo robándome otro beso que seguí sin distinciones, recorrió de nuevo mi cuerpo con una mano mientras que con la otra sostenía mi nuca, subió con ella hasta uno de mis pechos el cual comenzó a acariciar y a darle pequeños pero suaves apretones ocasionándome mayor placer, note como su miembro estaba erecto, bajo lentamente colocándome en cuclillas frente a él, lo mire desde abajo con unos ojos bien abiertos e inocentes, mi mente machista de nuevo me decía que no pero mi nuevo yo femenino lo deseaba, tome sus miembro con mis finas manos, comencé a masajearlo estimulado  a Jorge con una leve masturbación, espere el momento indicado y acerque su miembro introduciéndolo lentamente dentro de mi boca, cerré los ojos sin detenerme imaginándome una gran experiencia sexual, poco a poco con mi lengua le daba caricias a  la cabecilla de su miembro, lo cual le ocasionaba pequeños estímulos con los cuales saltaba estremeciéndose por el placer de mis caricias en su ser, con mis labios saque su miembro una y otra vez hasta  excitarlo aún más, rosando con mis labios su pene mientras que dejaba que se divirtiera un poco con ello, antes de venirse, saque su miembro de mi boca dejando que se viniera en mi cara lo cual me produjo algo de asco, aun así, retome su dirección hasta mi boca para probar un poco de su semen, al principio me desagrado pero después sentía como me llenaba con su ácido sabor, me tomo levantándome colocándome en la cama, subiéndose en ella sobre de mi para tenerme en una posición neutral pero dominante, tome un poco de papel en un costado para limpiarme mientras que el besaba mi vientre, las estimulaciones en ella eran placenteras dejándome incluso con ganas de más, pronto dejo mi vientre para bajar hasta mi vagina donde con algo de sexo oral me devolvía el favor de hace un momento, comenzó a  impregnar su labios y su lengua dándome unos besos y lengüetazos que me provocaban un éxtasis como ningún otro, el sexo como mujer estaba siendo mejor de lo que pensaba, mi clítoris estaba expuesto siendo regocijado por Jorge, sentía el rose de su lengua con mis labios vaginales provocándome un pacer incalculable, pronto sentí como mi vagina comenzó a derramar unos fluidos poco familiares, sentía como si estuviera orinando pero solo estaba teniendo más y mejores orgasmos, me estaba viniendo, mi vagina estaba siendo lubricada por ese extraño y espeso fluido femenino que me llenaba por dentro  con una descarga de emociones, dejo de lamerme un poco para subir y darme besos por el cuello y en mi boca, mostraba sus  respiraciones más profundas y rápidas de lo bien que se sentía al hacerme su  mujer, al escucharme a mí misma exhalar respiraciones más profundas y sobresalientes mientras que chillaba por el placer obtenido ante sus estímulos, Jorge sabia como llenarme, poco después, tomó su miembro, comenzó a frotarme con su cabecilla mi vagina y yo sentía como eso era un llamado a que estaba por adentrarse en mí, poco a poco Jorge introdujo su pene dentro de mí, sentía como su gran trozo de carne me inyectaba unas fuertes descargas de placer, ¡Me estaba penetrando!, sentía he imaginaba, ahora era su mujer, era su perra pensaba en forma más vulgar, sin embargo, como si leyera mi mente, se acercó a mi oído susurrándome.

-Eres mi perra, te hare mía, toda mi puta-

Esas palabras me encendieron mas hasta que llegaba a puntos   más intensos dentro de mis orgasmos, Jorge bajo besando con sus labios hasta  mis pechos, los cuales comenzó a besar y  a chupar más suavemente impregnando sus labios en mis pezones besándolos con ligeros frotes y pellizcos los cuales me llenaban más y me estremecían por toda la cama, pronto comencé a  gritar dejando salir de mi misma.

-¡Si, si, más, por favor, soy tu perra, lléname más! –le decía determinante-


Mientras que el seguía acariciando mis pechos con sus  labios, luego bajo un poco hasta llegar a mi vientre, el cual comenzó a besar mientras que con ambas manos tomo mis pechos acariciándome y apretándome suavemente, Jorge empezó a moverse determinantemente, uso su miembro para excitarme aún más liberando más tención en mi vagina provocándome mayores orgasmos, mientras que tocaba mis pechos y besaba mi vientre, hacia un par de cosas con su pene sacando y metiendo primero suave y lentamente hasta convertirse en llamaradas más rápidas de acción donde introducía su miembro más rápido lo cual me aumentaba el éxtasis, pronto quería que siguiera más, para finalizar con un buen toque liberando su descarga de fluidos dentro de mí, sentía como mi vagina chorreaba de fluidos vaginales por el placer que sentía dentro, mientras más orgasmos me llenaban la mente de profundas emociones, Jorge llego al clímax llevándome a mí al extremo donde también toque fondo con un final de pasión mutua, su miembro eyaculo viniéndose dentro de mi dejando escapar un gran fluido seminal dentro de mí, el calor de sus jugos se sentía intenso, por fortuna o des fortunio ya estaba embarazada, el tener sus fluidos seminales dentro no afectaría en nada a mi nuevo ser, más que para hacerme gozar más de lo rico y caliente que provocaban sus fluidos dentro de mí, me sentía intensa, caliente y deseada, me movía a todos lados como una mujer revolcándose en la cama, aun sentía esas apasionadas llamas de pacer en mi interior provocándome gozar del sexo que acababa de concretarse, poco a poco disminuyeron hasta que pude quedarme algo más tranquila, Jorge terminó con unos lindos y suaves besos en mi cuello en el último umbral de mi impuso orgásmico, finalmente terminamos agotados y dormimos juntos abrazados debajo de las  sábanas el resto de la noche hasta despertar. 



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