lunes, 22 de enero de 2024

“Transvenganza”



Sergio llegaba a su nuevo trabajo en un departamento de oficinas, lo habían contratado apenas hace dos días y por fin aunque no era en trabajo de sus sueños, ahora tenía un sustento.


Al pasear por los pasillos de la empresa, Sergio estaba intentando encontrar su sitio pero nadie lo atendía, cuando de repente, Julio, uno de sus nuevos compañeros, llegaba encontrándose a Sergio confundido.


-¡Hola!, ¿Eres nuevo en la oficina? - Julio le preguntaba confianzudo tratando de hacerlo entrar en confianza.


-¡Ah, hola si…!, acaban de contratarme y no se donde queda mi escritorio - Sergio le correspondía el trato.


Julio se encargó de ayudarlo ya que conocía muy bien la oficina, era el primo del jefe y tenía ya dos años en la empresa pero ganándose su lugar como cualquiera de los demás.


Durante el recorrido, Julio había sido muy amable con Sergio, mientras que Sergio estaba maravillado por el trato de Julio hacía el eh incluso sintiendo algunas prontas emociones que solamente eran confusión de Sergio.


Sergio era un chico homosexual, que había sufrido siempre por la sociedad, casi nunca era bien recibido en ningún lado por sus preferencias, por lo que era extraño para él que alguien lo tratara tan bien, llegando incluso a pensar, que Julio era homosexual solo por su trato tan refinado y amable.


-¡Bueno espero que te la pases bien aquí!, todos son súper trabajadores y amables, cualquier cosa te ayudarán.


-¡Ay gracias lindo!, ten lindo día! - Sergio se acerca intentando darle un beso en la mejilla pero Julio se incomoda y se aleja.


-¿Qué haces? - Julio decía con desagrado.


-¡Ah, lo siento fue muy pronto! - Sergio respondía algo temeroso de haberla regado.


-¡Bueno nos vemos luego! 


Julio se fue algo nervioso por la situación, pero tampoco quería ofender al chico sabiendo lo que sucedía en el mundo loco de hoy en día, lo mejor fue ser respetuoso y mantenerse al margen.


Sergio se sintió apenado por lo sucedido, se arrepentía de haber hecho tal cosa sabiendo cómo le va después.


Durante los primeros días, Sergio trataba de buscar a Julio para que le ayudara con algunas cosas y Julio siempre trataba de hacer su mejor esfuerzo por apoyarlo, ambos comenzaron una pequeña amistad que Julio fraternizo con normalidad.


A Julio comenzaba a agradarle Sergio por su inteligencia y por su conocimiento en serie y películas ya que él era muy cinefilo pero se mantenía al margen sin tratarlo demasiado por sus preferencias.


Pero Sergio se aferraba cada vez más a esa amistad en la que su mente maquinaba como una relación más haya de la amistad.


Cada que podía, Sergio le invitaba cosas, café, pan, galletas, postres o algún otro detalle como algún objeto de valor que sabía le gustaba a Julio como tratando de conquistarlo, pero Julio se incomodaba cada vez más arrepintiéndose de haber hecho amistad con Sergio ya que comenzaba a hostigarlo.


Ya sea en la oficina o en chat, Sergio buscaba la manera desesperada de llamar su atención, pero Julio ya no sabía qué hacer así que simplemente comenzó a alejarse.


Sergio estaba desesperado y muy nervioso, ya que Julio ya no correspondía a sus llamadas, a sus mensajes ni a sus detalles que dejaba en su escritorio, así que solo trato de ir al grano, preparó una pequeña cartulina, compró un pequeño ramo de flores y compró una figura que sabía que Julio quería.


Ese día por fin se le iba a declarar pasara lo que pasara, pero fue cuando llegó a la oficina, que encontró a Julio platicando con Alejandra, una linda chica que tenía apenas una semana en la empresa.


Sergio se molestó muchísimo, sus celos estaban encendidos, él quería tener a Julio para siempre pero no podía a sabiendas de que él no era homosexual, enojado se acercó a Julio y a Alejandra quienes estaban tan felices platicando.


-¡Julio!, ¿Podemos hablar? - Sergio llegaba con actitud prepotente.


Julio se quedó mirando al tipo mientras que analizaba su comportamiento y veía lo que traía en sus manos, su corazón se aceleró imaginando lo que el tipo trataba de hacer, miró a la chica con nervios ya que realmente le habia gustado y ella a él al parecer.


-¡Eh, ah si al ratito dame chance si!, le estoy ayudando a Ale a encontrar unas cosas del archivo…

 

Julio se dio la vuelta tratando de alejarse con Ale quien también sentía la mala actitud de Sergio, pero Sergio ya no pudo más y en un intento desesperado por lllamar su atención, se tiró al suelo implorando mientras que soltaba la cartulina para extenderla y decirle cuánto lo amaba.


-¡Julio yo te amo!, ¿Quieres ser mi novio?


Sergio comenzó a llorar mientras que todos sus compañeros se acercaban a verlo tratando de aguantarse la risa.


-¡Sergio levántate a la chingada y ya déjame en paz! 


-¡Julio por favor yo te amo no me haga esto! 


-¡Que la verga carbron!, te trate bien por amabilidad y respeto, no sé de dónde sacas tanta mamada yo jamás te di intenciones de otra cosa.


Julio estaba fastidiado por la situación, pero ya no quería hacer más dramas y se fue con Ale dejando a Sergio con el ridículo en manos, todos se alejaron rápidamente para no hacer peor el asunto pero Sergio se había llevado una gran humillación.


Pasaron los días y Sergio aún trataba de llamar la atención de Julio, pero Julio ya no respondía como antes, incluso lo había bloqueado de sus redes sociales, lo último que Sergio alcanzó a ver, era que Julio había publicado una foto con Alejandra.


Sergio sentía un odio inmenso a Alejandra, mientras que su obsesión y amor por Julio solo incrementaban.


-¡Hola Julio!,  ¿Vamos por café donde te gusta? -Sergio preguntaba con nervios pero mostrándose seguro y firme.


-¡Ah no gracias comeré con Ale! - el chico solo respondió seco y se alejó.


Así eran los comentarios entre ambos, a veces solo de momentos y por cosas sencillas, Julio no quería ni la más mínima atención para Sergio, así que solo respondía a secas.


Sergio sentía en su corazón la indiferencia de Julio a quien había perdido, estaba frustrado de que ese amor no se diera, él deseaba más pero sabía que Julio nunca se lo daría así que volvió a intentarlo con algo más fuerte.


-¡Julio te amo, ya no puedo más, quiero que seas mío! - Sergio gritó en toda la oficina para que todos escucharan.


Julio se levantó de imediato de su escritorio y fue directo con Sergio mostrando su coraje ya bastante enfadado.


-¡Mira pendejo pto!, ¡Ya déjame en paz, entiende que no te quiero!, ¡Me das asco maldito gordo corriente!


Julio había sido muy cruel con Sergio quien solo sentía amor y locura por el, sus ojos se estrellaron en lágrimas y se fue corriendo entristecido por el rechazo y asco que Julio tenía hacía el.


Sergio corría sin pensar en nada más que en Julio cuando sin querer cruzó una calle siendo golpeado por un auto a gran velocidad, cuando la oficina se enteró, Sergio había muerto por un par de huesos rotos que habían destrozado todo su cuerpo.


Todos sentía desagrado por Sergio pero hasta eso les había parecido una tragedia, la cual, se la acreditaban con coraje a Julio como si ahora él tuviera que ser el villano solo por defenderse de él acoso que estaba sufriendo.


Alejandra trató de apoyarlo pues sabía que él no tenía la culpa, era su novia y lo amaba, ambos había tenido una hermosa conexión. 


-¿Qué pasó, qué hago aquí? 


Sergio había reaccionado luego del accidente, mirando que ahora flotaba con un cuerpo astral, sentía frío y miró una luz blanca que lo estaba atrayendo, pero en lugar de eso, miró la escena de su accidente encontrando su cuerpo tirado y muerto con mucha sangre, Sergio sabía que eso significaba que había muerto, tenía coraje, ya que todo era culpa de Julio quien lo había despreciado y humillado.


Sergio volvió a mirar la luz pero en lugar de seguirla a la muerte decidió quedarse en el mundo, todo se había sellado quedándose permanentemente en el mundo de los vivos.


Sergio se quedó como un fantasma pues sus planes estaban empezando, vago hasta la oficina buscando a Julio y se encontró con ambos saliendo de la oficina caminando con mucho amor hasta el departamento del chico.


Al llegar, ambos comenzaron a besarse apasionadamente y después de tener sexo, Sergio aprovechó el agotamiento de Julio para meterse en su cuerpo.


Julio miraba a Alejandra con amor cuando de repente sintió un extraño fenómeno entrando en su cuerpo, su cuerpo se paralizó unos segundos poniendo los ojos en blanco, Alejandra miraba todo con miedo y pánico al no saber qué hacer, pues su novio se estaba convulsionando en el suelo.


-¡Estoy vivo!, ¡Tengo un cuerpo otra vez! -Sergio suspiraba luego de sentir que tenía cuerpo de nuevo.


-¿Julio, que te pasa?, ¿Qué tienes? - Alejandra decía preocupada por su novio.


-¡Cállate maldita perra!, ¡Por fin Julio es mío! 


Sergio comenzó a acariciar el cuerpo de Julio fascinado con la delicadeza de su cuerpo, su piel cubierta con sus varoniles bellos y sus músculos fuertes que tanto le excitaban de él.


-¡No te entiendo Julio!, ¿Porque me hablas así? 


-¡Yo no soy Julio estúpida!, pero bueno, ya te irás dando cuenta de la nueva situación de tu noviecito.


Sergio disfrutaba ver sufrir a Alejandra mientras que tocaba con perversión en cuerpo de Julio quien estaba dentro aún inconsciente.


-¿Qué pasó?, ¿Porque no puedo moverme? - Julio decía sorprendido y asustado al ver como su cuerpo actuaba por si mismo.


-¡Oh ya despertaste amor mío!, quería que vieras que ahora yo tengo tu cuerpo y me vengaré por tu rechazo, no podías ser mío de otra manera así es que aproveché mi muerte para poder meterme dentro de ti y hacerte mío.


-¡No, no puedes hacerme esto!, ¡Deja mi cuerpo maldito imbecil! 


-Como te decía, no puedo dejar este cuerpo ya que lo tomé para siempre, pero tranquilo que nos vamos a divertir mucho ahora que somos uno mismo para siempre.


Julio trataba de esforzarse por recuperar el control de su cuerpo pero estaba algo cansado y parecía que el alma de Sergio imponía más que la suya.


-¿Qué haces porque está pasando todo esto? - Alejandra insistía desesperada al ver las reacciones tan anormales de su novio.


-¡Qué te calles estúpida!, y lárgate de aquí que este cuerpo ya es mío y me voy a vengar.


Alejandra no sabía qué hacer, Julio actuaba como un loco, se vistió rápidamente y escapó del departamento del chico tratando de pensar que era lo que estaba sucediendo.


Luego de que Ale se fuera, Sergio miraba en cuerpo de Julio con placer, acariciando cada parte de su cuerpo masculino sensualmente.


-¡Qué hermoso eres!, siempre me gustaste,¿sabes?, pero creo que tu cuerpo se vería más bonito si lo feminizo un poco.


Sergio planeaba su venganza a toda costa, sabía lo que deseaba ahora que tenía en cuerpo de Julio, que si bien no era el cuerpo de hombre más fino, tenía buenos rasgos que podrían otorgarle a sus conocimientos una mejor apariencia como de una chica.


-¿Qué piensas hacer imbecil? - Julio decía apenas pudiendo hablar.


-¡Jajaja!, le haré unos bonitos cambios a tu cuerpo bebé, te aseguro que seremos las más perras.


-¡Ni se te ocurra hacer eso maldito puto! 


Sergio hizo caso omiso a lo que Julio le pedía, comenzó a meterse en la intimidad de Julio hablándole a algunos de sus ex amigos Gays, invítando a uno de sus conocidos más lindos a visitarlo ahora que tenía aquel cuerpo sin que supiera.


Una vez que Francesco, un amigo gay de Sergio llegó al departamento de un desconocido pero guapo chico, no dudó en tener relaciones con el.


Julio miraba con horror como Sergio lo obligaba a tener relaciones con otro hombre, quitándole la ropa y poniéndose en rodillas para darle una placentera mamada a su pareja homosexual.


Julio sentía como sus labios frotaban con placer aquel órgano del otro hombre, mientras que Sergio lo disfrutaba él sentía un asco enorme por lo que estaba pasando.


Más tarde, Sergio se puso en cuatro dejando expuesto el culo de Julio, solo se escuchó como Francesco se colocó algo de lubricante en su órgano y este comenzó a penetrar su ano con fuerza, gimiendo Sergio fuertemente.


-¡Ahhh, que rico!, tal parece que tu cuerpo tenía muchas ganas de que un verdadero macho te dervirgara tu culito.


-¡Eres un maldito infeliz!, ¡Cuando logré recuperar mi cuerpo te voy a matar!


-¡Jajaja, ay bebé, yo ya estoy muerto, ¿porque crees que estoy aquí?


-¿Cómo que muerto?, ¡No puede ser! 


-¡Así es!, así que vete acostumbrando a vivir juntos para siempre amor.


Julio estaba desesperado no sabía qué hacer, Sergio dominaba su cuerpo por completo, solo sentía como el gran pene del otro hombre embestía su ano con bravía hasta que finalmente se vino.


Julio sentía una gran humillación, impotencia y coraje al no poder hacer nada para detener a Sergio quien lo obligaba a hacer puterias que él no deseaba, además de ensuciar su imagen.


Luego de unos días, Sergio se había presentado ya como Julieta, ante los ojos de todos, Julio se había vuelto gay, caminaba por los pasillos de la oficina con un aspecto femenino.


Sergio se había encargado de ir de compras  a diversos lugares con la finalidad de vestir a Julio de mujer, comprando prendas bonitas, lencería, zapatos, maquillaje entre otras cosas para hacerlo ver muy femenino.


Todos veían como Julio se había convertido en una mujer trans llegando a burlarse de él mientras que Sergio solo lo disfrutaba y se divertía feminizando a Julio contra de su voluntad.


Alejandra solo veía con tristeza como su novio era convertido en esa cosa, ella había descubierto que Sergio lo había poseído, luego de que al siguiente día en el que Julio no volvió a la oficina hasta hace poco, se hiciera famosa la noticia de que Sergio había fallecido en un accidente.


Dandole a entender todo lo que estaba sucediendo pero de igual manera no podría hacer nada para detener a Sergio.


Después de un tiempo, Sergio había acudido a una clínica de transexuales donde empezó su tratamiento hormonal para cambiar el cuerpo de Julio a uno más femenino.


Con el tiempo, a Julieta le comenzaron a crecer las tetas, su pene dejó de tener erecciones, su cuerpo se volvía más fino, además de que su cabello había crecido, Sergio había preparado ya una operación para quitarse sus genitales masculinos mientras que todos veía como Julio de verdad había tomado esa decisión tan drástica en su cuerpo y vida.



Julio estaba agotado desde hace ya un tiempo, nunca había podido recuperar su cuerpo y era torturado día con día a tener seco con múltiples hombres de maneras orgásmicas a costa de humillarlo y hacerle muchas cosas a su cuerpo.


Pero el más feliz era Sergio quien por fin, con ayuda del cuerpo de Julieta, había encontrado el amor en un hombre que lo hacía feliz todas las noches.


-Kary-


martes, 16 de enero de 2024

Jinx y Cait

Yo pretendía subir la continuación de la pistola Alien pero no he tenido mucho tiempo libre asi que perdón 
















Las imágenes las puedes encontrar en Deviantart


domingo, 14 de enero de 2024

¡Muchas Gracias!

 

Hola amigos, solo pasaba a publicar algo tranquilo, ya que pensé en darles las gracias por todo el apoyo que le han dado al blog.


Así como volver a prometer cosas como mostrarles el póster de mi nueva saga.


No quiere decir que no continúe todo lo demás que ya tengo pendiente solo que me encanta andar publicando cosas nuevas aunque no acabe lo demás xD.


Ya saben que este blog es gratis, solo les pido su apoyo en sus comentarios, no cuestan nada.


¡Los quiero mucho en verdad, muchas gracias!☺️ 






miércoles, 10 de enero de 2024

"𝐋𝐨𝐬 𝐑𝐞𝐠𝐚𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐑𝐞𝐲𝐞𝐬 𝐌𝐚𝐠𝐨𝐬"


 "Los Regalos de los Reyes Magos"


Cap 1 : 

https://karinabodyswap.blogspot.com/2024/01/los-regalos-de-los-reyes-magos.html?m=1

Cap 3 : 


——————¡𝐄𝐥 𝐑𝐞𝐠𝐚𝐥𝐨 𝐝𝐞 𝐊𝐞𝐯𝐢𝐧!—————-


Luego de salir de la casa de Julio, Kevin se apresuró a buscar el cuerpo que tanto deseaba, en ese momento, caminó a la casa de Mariano.


Kevin se encontraba pensado en si sería una buena opción robar el cuerpo de la madre de su amigo, podría incluso, haber muchísimas mejores opciones para poder usar la Daga que le había regalado ese Rey Mago Oscuro.


Pero todas sus intenciones y fantasías de adolescente se inclinaban sobre aquella voluptuosa mujer.


Gabriela estaba haciendo el quehacer de la casa , su esposo se había ido a trabajar mientras que sus niña estaba jugando con sus regalos de reyes.


La mujer pensaba en cómo su hijo mayor ya no recibía obsequios debido a que ya era un niño grande, pero pensaba apurarse con la limpieza para ir al súper y comprarle una pista con unos carritos para sorprenderlo.


De repente, Gabriela escucha como tocan apresuradamente a la puerta, Kevin no quería perder tiempo llegando a toda marcha a la casa de su amigo, sus manos temblaban empuñando la Daga en sus manos.


Una vez que Gabriela salió, Kevin se quedó petrificado mirando el gran escote y las tremendas tetas que colgaban del pecho de la señora.


-¡Hola tetas de milf!


Kevin se expresaba mientras que Gabriela se quedaba desconcertada mirando al adolescente que no quitaba la vista de su pecho.


-¡Oye niño…!, mis ojos están aquí arriba, ¿Qué haces aquí?, ¿Donde está Mariano? 


Kevin se apuró ante su descuido y la empujó dentro de la casa, luego de eso le clavó la Daga en su espalda y la mujer comenzó a gritar desesperada experimentando un dolor intenso en todo su cuerpo.


Kevin solo miraba como un aterrador humo negro salía de la boca de la mujer, mientras que esta se retorcía del dolor a la vez de que su cuerpo se desinflaba como si fuera magia.


-¡No puede ser, la maté! - Kevin jadeaba entre el deseo y el pánico.


Se acercó a la mujer hecha cuero y con algo de asombro combinado con miedo, tomó la piel que estaba en el suelo asombrado de cómo está lucia en ese tipo de material cuerudo y realista.


Kevin notó que el agujero que había hecho con la daga estaba estirado como para entrar en el, lo abrió un poco más y empezó a estirar la piel de la mujer sobre su cuerpo colocándosela como si de un traje se tratara.


-¡Increíble esta cosa se estira y se pega a mi piel! 


Kevin miraba como la piel del cadaver de Gabriela se impregnaba en su cuerpo hasta que poco a poco está lo había cubierto en su totalidad. 


Ya solo faltaba la cabeza que se encontraba colgando de su cuello, sentía una pequeña incomodidad en todo su cuerpo deformándose por la piel de Gabriela hasta que finalmente se instaló la cabeza de cuero encima de la suya terminando el proceso de transformación.


-¡Ah, que es esto que se siente tan…, tan rico!, ¿Son…, mis senos?, ¡Mi voz!, ¡Sueno como…!, ¡La señora Gabriela! 


Kevin reaccionaba extrañado ante las distintas sensaciones que experimentaba con su nuevo cuerpo, ahora parecía más grande, más voluptuoso, tenía el cuerpo de la mamá de Mariano mirando hacia abajo las increíbles y deliciosas tetas con las que siempre había soñado aplastar con sus manos.


Ahora eran suyas, miró debajo de su mismo como las dos bolas de carne estorbaban su visión más abajo, el cosquilleo de la emoción se experimentaba hasta su entrepierna donde ya no se encontraba más su miembro, solo la vagina de la milf que se había puesto.


Kevin empezó a excitarse al caminar y sentir como todo su cuerpo carnoso se sacudía, sus tetas rebotaban apenas daba un movimiento y su culo se apretaba moviéndose de lado a lado cada que impulsaba sus pasos.


-¡Wow esto se siente tan bien!, ¿Cómo pude perderme de esto tanto tiempo?


Kevin se acercó al baño donde quería ver su nuevo reflejo, apenas regresó la vista  hacia sus tetas estaba impresionado de nuevo al verlas ahora pegadas a su cuerpo.


-¡Ahh que bien se sienten!, aunque…, son algo pesadas.


Kevin subió la vista al espejo encontrándose con la forma femenina de Gabriela, sus lentes le hacían ver más sexy y miraba mejor su exquisito cuerpo, apenas se encontró así mismo delante de él, tomó sus nuevas tetas y las apretó como tanto deseaba hacerlo siempre.


El chico empezó a hacer gestos de todo tipo con su nuevo rostro, jugando haciendo poses mientras que se divertía fingiendo ser una milf muy pervertida.


-¡Hola señora Gabriela!, espero no le moleste si manoseo sus tetas un rato.


Kevin se agasajaba mientras miraba su reflejo cachondo, sacó sus tetas de su blusa y las puso en sus manos acariciándolas suavemente hasta darle ligeros apretones, miró sus pezones bien duros y frotó con sus dedos sobre ellos sintiendo aquella espinita que lo hizo estremecerse de placer en unos segundos.


-¡Guaaa wey no mames que rico!, esto es lo mejor que he probado en la vida - Kevin jadeaba antes de siquiera experimentar con su nueva feminidad.



De repente su órgano se sintió húmedo pero Kevin entró en trance y paró en seco sintiéndose incómodo al ver como se había mojado todo. 


-¡Wow eso fue intenso!, bueno, ¡sí que es usted muy caconcha señora Gabriela jeje!, pero creo que mejor pararé por ahora, será mejor que me quite la piel de la mama de Mariano antes de que llegue y me descubra con el cuerpo de su madre.


Kevin quería salir de la piel de Gabriela pero por alguna razón no podía, de repente, la hermana de Mariano apareció buscando a su madre.


-¡Mami ya tengo hambre! - suspiró la niña.


-¡Demonios, no puedo hacer esto enfrente de la niña!, ni modo, tendré que hacerme pasar por su mamá.


Kevin no tuvo más opción que acompañar a la niña a la cocina, buscó entre el refri que podría hacer y mejor decidió pedir una pizza, él no estaba acostumbrado a ser madre, ni quería serlo por más tiempo, así que se tomaría la molestia de pedir una pizza para hacerlo más fácil.


-¡Perdón amor!, creo que es algo tarde así que pediré una pizza, ¿Te parece? - Kevin decía algo más que satisfecho por su decisión de madre.


-¡Sí pizza está bien mami gracias! - respondía la niña con felicidad de sobra.


-¡Bueno!, ahora solo debería de quitarme esta cosa luego de terminarnos la pizza.


Kevin se sentó en el sofá a esperar, miró sus tetas y comenzó a jugar con ellas de nuevo como un vil juguete infinito y que era parte de su propio cuerpo, de repente, la niña se acercó con su juguete y le pido jugar con ella.


Sin tienes más opción, Kevin comenzó a jugar con la niña teniendo en cuenta que ahora era su madre, pasó un rato y de repente Mariano llegó con un aspecto asustado pero sin sospechar nada.


-¡Mamá! - gritó Mariano escondiendo algo e sus pantalones.


-¡Ay, Mariano! ¿Ya llegaste…? - jadeó Kevin asustado.


-¡Emmm…, pues sí jaja aquí estoy! - Mariano respondió afirmando confundido.


-¡Que bien hijo les pedí pizza para cenar espero te guste! 


-¿Pizza?, pero si tú odias la pizza.


-¡Bueno!, solo por hoy pensé en hacer una rica excepción por ser día de Reyes, ¡Jejejeje!


-¡Está bien yo…, iré a mi cuarto mientras llega! 


Mariano se escabulló y corrió a su habitación, mientras que Kevin se quedó satisfecho con su actuación, entonces, notó que sus tetas estaban algo salidas de su escote, lo cual se acomodó de inmediato, si Mariano lo hubiera notado estaría en problemas, pero parecía tan asustado que no se dio cuenta de sus tetas, ahora tenía curiosidad de que era lo que había hecho.


-¡Mami sigamos jugando! - la niña insistía.


Kevin continuó jugando con la niña aunque ya empezaba a aburrirse de eso, tan solo esperaba a comerse la pizza gratis y se largaría devolviéndole su cuerpo a Gabriela, pero la pizza aún no llegaba.


Luego de un rato, Kevin estaba comenzando a desesperarse, sus tetas le pesaban cada vez más y la espalda le dolía, además la hermana de Mariano estaba cada vez más insoportable, ella solo quería que su madre jugara con ella.


Kevin estaba apunto de gritarle que no era su madre pero desistió, no quería causarle un trauma a la niña.


-¡Esto es muy difícil!, definitivamente no quiero ser una mujer por siempre, ahora, ¿donde dejé esa maldita Daga?


Kevin empezó a mirar a todos lados recordando que había soltado la daga en el suelo cuando la usó con Gabriela, pero luego de un rato buscando no pareció encontrarla.


-¡La puta Daga no está!, ¿Qué voy a hacer ahora? 


Kevin intentó jalarse la piel pero solo le dolía cuando intentaba rasguñarse, se sentía atrapado dentro del cuerpo de Gabriela.


-¡Ya basta ya no quiero esto, no quiero ser una mujer! - gritó Kevin desesperado.


En eso, Mariano venía bajando al escuchar el escándalo que había hecho su madre.


-¿Qué pasa mamá porque hablas así? 


-¡Ay ya basta Mariano!, ¡Yo no soy la puta de tu madre!, ¡Soy Kevin!, use la Daga que nos regaló ese rey demonio y ahora no puedo salir del cuerpo de tu madre.


-¡Eres un maldito imbécil!, ¿Cómo porque de entre todas las mujeres se te ocurrió tomar el cuerpo de mi madre? - Mariano gritaba enfurecido.


-¡Ahhhh…! - Kevin sonrió y le indicó con la mirada hacia su escote -¿Será por esto? - Kevin indicaba picando sus tetas con sus dedos haciéndolas rebotar.


-¡Deja de tocar el cuerpo de mi madre pendejo!


-¡Pero cuanta agresividad, no deberías de hablarle así a tu madre! 


-¡Tu no eres mi madre!, ahora tenemos que ver cómo solucionar esto.


Los chicos se pusieron a buscar la Daga por todos lados pero nada de que apareciera, en eso, el timbre de la casa sonó, era la pizza que ya había llegado.


-¡Bueno pues paga, mami…!  - le decía Mariano al tonto de Kevin.


-¡Ah si cierto yo tu deliciosa y voluptuosa madre verdad jeje! 


-¡Pendejo! 


Kevin se sacudió las caderas al caminar y meno todo su cuerpo contoneándose, tomó la cartera de Gabriela y se acercó de nuevo a la puerta para recibir el pedido.


-¡Buenas la pizzaaaaaa…! - decía el repartidor asombrado de ver las gigantes tetas de Gabriela.


-¡Buenas mis tetas jajaja!, es broma amor… - Kevin se pavoneaba frente al chico a quien se le notaba su rostro de satisfacción.


-¡Mamá…! - gritó Mariano desde dentro de la casa.


El repartidos entregó la pizza y Kevin le pagó rápidamente para que se fuera.


-¡Bueno eso fue raro pero interesante jeje!


-¿Qué, ya te arrepentiste?, ¡Ni creas que dejaré que te quedes con el cuerpo de mi madre! 


-¡Claro que no!, no quisiera quedarme como tu mamá con estas tetas enormes para siempre, solo digo que fue interesante.


Los dos amigos continuaron buscando la Daga pero fue imposible encontrarla, era como si se la hubiera tragado la tierra pero ahora lo más importante, era que Kevin no podía quitarse la piel de la mamá de Mariano.


-¡Bueno no puedo quitarme esta cosa!, lo mejor será que comamos, que tú madre ya tiene mucha hambre. 


-¡No hables de esa forma, tú no eres ni serás nunca mi madre!, ¿Entendiste? 


-Pues mi intención no era quedarme atrapado para siempre como tú madre, pero si así me quedaré en este cuerpo para siempre lo mejor será que aprendas a tratarme y respetarme como tú verdadera madre.


-¡Eres un idiota pero esto no se va a quedar así! - Mariano amenazaba.


-¿Qué, de qué hablas? - preguntaba Kevin nervioso.


-¿Te acuerdas como te molestó cuando Pedro comenzó a insinuársele a tu hermana? 


-¡Eres un maldito enfermo!, ¡Ni se te ocurra acercarte a mi hermana!


-¡Bueno, tú tomaste el cuerpo de mi madre!, es justo que yo tome el de tu hermana.


-¡Ven aquí pendejo!, ¡No irás a ningún lado con ese medallón!


-¡Pues tú no irás a ningún lado con esas tetas enormes y con la responsabilidad de cuidar a tu nueva hija pendejo!


Mariano salió corriendo de la casa dejando atrás a Kevin quien con sus tremendas tetas no pudo correr ni más de dos metros antes de caerse y cansarse.


-¡Maldición no debí hacer esto! - Kevin jadeaba de dolor totalmente desconsolado.


Ahora solo podía ver debajo y ya no era tan divertido tener esas tetas como antes.


-Kary-


Espero sus comentarios porque últimamente no ven nada de lo que hago ☹️



martes, 9 de enero de 2024

"CAMBIO DE GENERO Y CAMBIO DE CUERPO"


Holita, vengo a recomendarles a este escritor, para que se suscriban a su PATREON, con la finalidad de que apoyen su contenido, hay de todo y su especialidad son las ediciones IA, donde puede hacer todo lo que quieras realidad.

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lunes, 8 de enero de 2024

"𝐋𝐨𝐬 𝐑𝐞𝐠𝐚𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐑𝐞𝐲𝐞𝐬 𝐌𝐚𝐠𝐨𝐬"


 "Los Regalos de los Reyes Magos"


Cap 2 : 

https://karinabodyswap.blogspot.com/2024/01/los-regalos-de-los-reyes-magos_10.html 

Cap 3 : 



Habían pasado algunos años y al crecer, Mariano, Julio y Kevin ya eran niños mayores de 16 años, la adolescencia estaba en su auge y sus padres hace algunos los que habían decidido a ya no regalarles nada por el día de los  Reyes Magos, les dijeron la verdad y los dejaron el resto de los años desde aquel día sin más regalos.


Los tres chicos pasaban cada año sin obsequios al igual que los demás chicos de su generación que cada vez se enteraban poco a poco de la triste realidad.


Los Reyes Magos solo eran un fantasioso cuento usado por el Marketing para vender y comercializar, ¿O no?


-¡Qué mierda…! - decía Julio una vez que los tres amigos se habían juntado para jugar la consola de este.


-¿Qué pasa? - preguntaban los otros dos al escuchar a su amigo tan desmotivado.


-¡Ya no quiero ser adulto!, ya ni siquiera podemos disfrutar de recibir regalos en el día de Reyes como los niños menores de nuestra edad.


-¡No mames Julio!, por algo ya tenemos 16, ya podremos tener mejores cosas y mucha más libertad de hacer lo que queramos, deja de llorar por un simple juguete.


-¡No es por eso!, es que…, no podemos ni siquiera disfrutar ya de algún obsequio, ni siquiera nos dieron la oportunidad de poder recibir algo a futuro.


-¡Pues así es la vida, no existen esos tales Reyes, es más!, ¡Ni siquiera Santa Claus existe! - añadió Kevin.


-¡Quizás si exista aunque sean todos solo un mito! - Julio te negaba necio.


-¡Ya bájale a tu drama y ponte a jugar que a los niños malos los Reyes no les dan regalos! - contestó Mariano.


-¿Y si fuera de verdad?, de alguna manera…, ¿Invocarlos?


Julio continuaba tratando de llamar la atención de los otros dos, sacó un libro algo viejo y que parecía más demoniaco que santo.


Los otros dos chicos miraron con asombro el libro antiguo, pero aunque hablara en una parte sobre los tres famosos Reyes, nada se creían.


-¡Son unos amargados! - espetó Julio con frustración al escuchar como los otros dos solo se burlaban de tal libro.


Julio continuó leyendo y comenzó a realizar una especie de pentagrama en el suelo, se puso a realizar las instrucciones del libro y para cuando se dieron cuenta, las cosas comenzaron a ponerse intensas.


La luces empezaron a parpadear, todo se sentía frío y de la nada comenzó a temblar, aunque realmente solo sentían ellos tres que todo vibraba alrededor.


Las luces finalmente se consumieron y las sombras comenzaron a rodearlos, algo emergió con una luz oscura desde el centro del pentagrama y como vil portal de otra dimensión.


Tres caballos negros salieron acompañados de tres hombres antiguos diferentes, los chicos estaban asustados y se miraban confundidos eh ignorantes. 


-¡Pero qué mierda hiciste Julio! - gritaba Mariano enojado y con miedo.


-¡Son, son los tres Reyes Magos! - gritaba Kevin extenuando.


-¡Se los dije culeros aquí están los famosos Reyes Magos!


Los tres jinetes salieron del piso como si nada y cabalgaron rodeando no lejos del pentagrama a los tres chicos, colocándose frente a ellos mientras que estos los miraban con temor.


-¡Yo soy Melchor!


-¡Yo soy Gaspar!


-¡Yo soy Baltazar!


-¿Porque nos han invocaron? - decían los tres hombres.


Lejos de verse como normalmente los conocemos en las historias y cuentos infantiles, los tres sujetos se miraban como una sombra negra delineados por la pura silueta o figura de cada personaje con su respectivo animal de transporte.


Sus rostros no se miraban debido a la misma situación, parecían unas simples almas oscuras sin identidad pero cada uno presentándose como lo que era cada quien, aparentemente, un Rey Mago.


-¡Muchas gracias por acudir a nuestro llamado! - Julio contestaba -¡Nosotros ya somos chicos grandes y nuestros padres ya no quieren darnos regalos, solo porque ya no somos unos niños, muchos piensan que ustedes no son reales, solo queríamos que nos dieran un regalo como en los viejos tiempos de nuestra niñez.


-¡Jajaja!, que niños tan ingenuos, parece que no les dijeron las reglas de este tipo de invocación - expresaba el tipo que aparentemente era Melchor.


-¿Reglas?, ¿Cómo que reglas? - preguntaba Mariano asustado ya de por sí por la presencia de los tres seres oscuros.


-Nosotros no somos aquellos seres que ustedes desean, somos aquella contraparte del maligno, no concedemos deseos sino que traemos el infierno al mundo con cualquier invocación.


-¡Como crees, de ninguna manera!, lamentamos mucho molestarlos pero el estúpido de nuestro amigo solo quería cumplir un tonto capricho - Kevin respondía asustado.


-¡Cállate Kevin!, sin importar que fregados sean y de donde vengan tienen que ofrecernos un regalo - Julio gritaba desesperado.


-¿Qué no entiendes que estos tipos no son los verdaderos Reyes Magos baboso?, ¡Se van a llevar nuestras almas!


-¡Jajaja, miren nada más que idiotas!, pero bueno, ¡Claro que podemos darles un regalo!, ¡Es más!, estos serán regalos especiales y cada uno de nosotros les dará a cada uno de ustedes un regalo que representa una arma de cada uno de nosotros, estas armas contienen un poder inimaginable y caótico, dependerá de ustedes saber manejarlo y cuando llegue el caso reclamaremos nuestra ofrenda.


Los hombres oscuros fingiendo ser Magos tomaron un artículo dentro de sus bolsos y lo sacaron acercándolo a los tres chicos.


-¡La Daga Corta Cuerpos!, con esta arma podrán cortar a cualquier persona que deseen y meterse dentro de su piel para convertirse en ellos - el Melchor oscuro exhibía su poderosa y caótica arma.


-¡El Medallón de Zulu!, con esta arma podrán poseer en cuerpo de la persona que deseen, tomar sus recuerdos, borrar el alma de su victima o controlarla a su voluntad - el Gaspar oscuro presentaba su arma especial.


-¡El anillo de la transformación!, con este anillo, el portador tendrá el poder de convertirse en la persona, animal o cosa que desee con solo pensarlo al portar el anillo - el Baltazar oscuro exclamaba con orgullo su querida arma.



-¡Bueno!, estos serían nuestros regalos, solo faltaría saber, ¿Cuál desearían tomar ustedes?, solo pueden elegir uno de estos obsequios - Melchor dictaba.


-¡Elijo el anillo! - Julio corría arrebatándole el anillo a Baltazar sin pensarlo -(¡Qué bien, con esto podré tomar el cuerpo de Liz o de la maestra Ángela y manosearlas!) 


-¡No mames Julio!, ¿Qué no consideras el peligro que podrían atraer estas armas para nosotros?, ¡Nos estamos condenando al recibir estas cosas! -  Mariano quien al parecer era el mas consciente reclamaba los impulsos egoístas y ambiciosos de su amigo.


-¡Yo tomaré la Daga! - Kevin interrumpía mientras tomaba el artículo con deseo -(¡Con esta cosa tomaré el cuerpo de la mamá de Mariano!, ¡Como deseo manosearla!


Mariano veía como sus dos amigos tomaban el camino del mal, escogiendo las armas malditas que solo aparentaban ser regalos pero con malas intenciones.


-¡Al diablo dame el Medallón…! - decía Mariano al no querer quedarse sin regalo - (¡No sé a quien carajos voy a poseer con esta cosa!, ¿Cómo es que podrían funcionar todas estas cosas? 


-¡Jajaja, muy bien!, solo les recordamos que cada regalo tiene un precio muy alto que pagar, no nos referimos a dinero, pero eso ya lo verán conforme lo utilicen para saciar sus deseos perversos.


Los tres hombres comenzaron a rodearlos cabalgando como un remolino oscuro, el portal se abrió nuevamente al centro de la sala y los tres sujetos oscuros se abrieron camino para desaparecer entre las sombras.


-¡Muy bien!, les dije que les daría un regalo sea como sea, ¡Tengo cosas que hacer así es que me voy a mi cuarto! - Julio decía corriendo mientras los otros dos chicos se quedaban pensando.


-¡Bueno yo…, tengo que ir a hacer algo me voy! - Kevin corría lejos de la casa de Julio.


-¡Carajo?, ¿Ahora que demonios haré con esto? - Mariano se sacudía la cabeza pensando, luego de un rato escuchó gemidos proviniendo del cuarto de Julio y mejor se salió de su casa pensando una y otra vez de que cuerpo tomaría con el Medallón que le había regalado aquel Rey Mago.


Continuará…., rápido continuará enserio ……

sábado, 6 de enero de 2024

“La estrella Navideña”


Nos habíamos reunido para la gran cena de Navidad, mi familia estaba muy entusiasmada por pasar la bonita fecha de cada año en la que celebrábamos tan…, “Unidos”.


Siempre recordaba cómo estas reuniones celebrábamos y nos la pasábamos tan bien, mis tíos que por parte de mi mamá mi tía era su hermana así como tenían una hija llamada Pamela, quién era hija única al igual que yo.


Toda la vida, Pamela y yo nos habíamos llevado tan bien casi como hermanos, compartíamos muchas cosas eh incluso en Facebook nos llevábamos bien, éramos buenos amigos aunque en el último año, al pasar ella a la preparatoria, parecía algo cambiada, casi no hablábamos ni salíamos al cine con nuestros amigos, creo que se había orillado más a la vanidad de sus amigas de preparatoria así como alejado algo más de su familia y de mi.


El volver a tratar con mi prima había sido algo inesperado además de incómodo, se notaba como ella traía un porte vanidoso presumido y mamon por no decir otra cosa, se notaba en sus gestos y en sus movimientos, ya no parecía la prima que era casi como una hermana el año anterior.


Mi madre y mi tía preparaban todo para la cena aunque aún faltaba el artículo más importante, la estrella, objeto que de hecho, mi prima y yo poníamos juntos año con año desde que éramos unos niños.


-¡Martín ve a comprar la estrella para el pino! - mi madre me decía apurada.


-¿Porque tengo que ir yo mamá? -le contestaba molesto ya que estaba jugando un videojuego y mi prima no había cooperado en nada desde su llegada.


-¿Porque soy tu madre y te lo pido porque si?


-¿Porque no vas con Pamela?, ¡Pamela ve con tu primo por favor! - le decía mi tía a Pamela.


-¡Ay mamá!, ¿Neta, porque yo?, ¡No quiero que me vean con ese tetazo! - mi prima respondía y yo me sentí mal ante su comentario.


-¡Qué vayas con tu primo Pamela…! - mi tía le contestaba de malas y ella obedeció sin quedarle de otra.


Me deprimí un poco al sentir ese comentario despectivo por parte de mi prima, yo la quería mucho y no entendía el porqué de su actitud hacía mi, pero por otro lado, pensaba que esta salida de compra especial podría hacer que nos acercáramos un poco y tratar de solucionar este problema que extrañamente se había formado.


Pasamos un largo rato caminando por el centro, en el camino Pamela no me había dicho ni una sola palabra y mucho menos en la plaza que parecía alejarse de repente para que nadie la viera conmigo.


Estuvimos buscando la mentada estrella pero no la encontrábamos hasta que llegamos a una tienda extraña donde vendían cosas especiales, imaginando que estaría la dichosa estrella, logramos ver unas cuantas exhibidas al entrar justo en la recepción.


-¡Mira Pam!, creo que por fin se terminó nuestro castigo hermana… - le decía emocionado tratando de romper el hielo.


-¡Uy si, por fin…! - contestaba desinteresadamente poniendo más atención en su celular.


-¡Hola bienvenidos a mi tienda mágica!, soy Kata, ¿Qué les puedo ofrecer? - saludaba la agradable anciana.


-¡Hola!, pues venimos precisamente por esas lindas estrellas para nuestro pino - le dije.


-¡Muy bien mis niños!, me da gusto, vinieron al lugar correcto, ya son las últimas estrellitas que me quedan, son muy poderosas así que tengan cuidado con lo que desean en esta Navidad.


-¿Cómo, ósea que son mágicas o que? - respondía Pamela llamando su atención un poco.


-¡Así es mi niña!, pueden cumplir deseos en esta fecha especial con solo sentir su corazón de la manera más pura que lo deseen.


-¡Jajaja ah si claro!, bueno de todos modos ya nos tenemos que ir así que nos la llevamos señora…


-¡Pamela no seas grosera!, debes de tener empatía, la señora sólo está siendo amable con nosotros - le dije a Pamela quien ya me estaba colmando la paciencia.


-¡No hay problema mi niño!, veo que tienes un problema muy serio en tu corazón, espero que lo resuelvas… - la ancianita me guiño el ojo y me sonrió sutilmente.


-¡Gracias señora! 


Salimos de la tienda luego de tomar la estrella y entonces recordé que nunca nos cobró nada la dulce señora y me regresé enseguida, Pamela notó mi atención y al voltear ambos nos quedamos impresionados de ver como la tienda misteriosa ya no estaba, era como si hubiera desaparecido por arte de magia.


Me sonroje un poco al ver como Pamela reaccionaba parecía la hermanita graciosa de nuestras travesuras de antes, aunque rápidamente colgó el entusiasmo y volvió a su celular, parecía que chateaba con algún novio o algo, no sabía si sentirme algo celoso o protector, ¿debía de preocuparme y cuidar de mi prima hermana?


Continuamos de regreso a la casa donde ya nos esperaban nuestros padres, todos nos preparamos para la gran noche, nos pusimos nuestras mejores prendas y estábamos ansiosos por la espera de la noche buena.


Al salir a convivir, noté como todos mis familiares estaban muy bien arreglados, pero la que más me impresionó fue mi prima, quien vestía muy sexy para estar en esta ocasión especial en familia, traía un top pequeño que dejaba entre ver su cintura con un escote semiabierto, sumado a una falda que combinaba con el pelaje navideño del mismo top haciendo juego con este, se veía tan sexy que yo mismo no deseaba ser su primo en ese momento.


Nunca había sentido nada más que amor de hermanos por mi prima al ser familia, pero tampoco podía negar que desde el último año, Pamela se había puesto bien buena.


-¡Pame…!, ¿Podemos hablar? - le decía a mi prima nervioso pero ella no me hizo caso, era como si me estuviera evitando -¡Pame por favor!, ¿Qué pasa, qué te hice?


-¡Ay ya déjame en paz estúpido!, ¿Qué no te vez en el espejo?, eres un muerto de hambre y estás feo, mis amigas dicen que eres un perdedor y yo soy muy hermosa para andar con un bueno para nada como tú, odio tanto que seamos de la misma familia.


La palabras de Pamela me habían hecho estallar en lágrimas, me retiré rápidamente de la sala y me fui al jardín a ver el cielo y las estrellas.


-¿Porque Pamela se volvió tan horrible conmigo?, no entiendo qué pude haber hecho para tener ese desprecio de una persona que quería tanto.


Lloraba mirando hacia el cielo, me sentía devastado, pude notar como desde un lugar muy lejano, una estrella pasaba cerca de la tierra, parecía como si fuera el momento justo de que esta recorriera la tierra cuando se cumpliría la tan esperada Navidad.


Luego de un rato reflexionando solo en el jardín, la estrella que veía en el cielo se notaba cada vez más brillante y cercana a la tierra, la hora estaba por llegar y mi tía junto con mi madre comenzaron a gritar de emoción al ver como la estrella que habíamos traído parecía brillar como si de verdad fuera mágica.


Entre a ver conmocionado ante sus gritos, mientras que todos estaban observándola con algo de miedo, entonces, la hora llegó tocando el timbre el reloj, ordenándonos mi tía a ponerla yo con Pamela.


Pamela estaba muy errática pero al ver la estrella brillando, recordó las palabras de la señora al decir que era mágica, a pesar de su burla y negatividad, Pamela sabía que podía ser una oportunidad única si aprovechaba ese deseo de Navidad.


Ella se acercó primero a tomar la estrella de su cajita, yo me acerqué de inmediato notando su intención, ¡pero ni madres!, yo pondría esa estrella y pediría ese deseo.


Me acerqué rápido a la estrella tomándola ambos justo en el momento, cada uno trataba de arrancársela a otro y un momento que era de tradición y felicidad entre ambos desde niños, se había vuelto un momento de guerra e interés.


-¿Qué carajos les pasa niños?, ¡Ya dejen de pelear y pongan juntos esa bonita estrella brillante que nos trajeron! - gritaba mi tía con entusiasmo y cansada de vernos pelear desde su llegada.


-¡Ya dame esa estrella Martín!, sabes bien qué significa ese brillo y ese deseo será mío.


-¡Si claro, eres una aprovechada!, si le hablaste feo a la pobre señora, yo no sé que te pasa, no se porque estás así conmigo si nunca te hice nada yo solo te quiero de verdad.


-¡Ya te lo dije!, ¡Eres un maldito fenómeno!, ¡Mírate!, estás bien feo ninguna chica te pela y en la escuela todos se burlan de ti por perdedor.


Pamela me hacía llorar con sus palabras pero no dejaría que nada de eso se interpusiera entre la estrella, el deseo y yo.


Pamela parecía tener mucha fuerza, se notaba que estaba yendo al gym desde hace ya un tiempo, pero no me dejaría, agarre fuerzas y tráete de arrancársela de las manos, todos nos miraban sorprendidos de ver una pelea semejante entre ambos.


Empuje a Pamela directo hacía la copa del pino y traté de colocarla pensando que por fin ella ya no aguantaría soltándola, pero no era así.


Entonces, ambos sabíamos que era el maldito momento de pedir el deseo, la estrella se encontraba más brillante que nunca y ambos pedimos nuestro deseo al mismo tiempo.


Un flash iluminó toda la sala impresionando a toda la familia llegando incluso a pensar que mi prima y yo habíamos muerto.


Cuando todo pasó, me sentí algo diferente, estaba sobre el suelo sintiendo como mis piernas acariciaban la fría capa de suelo sobre la que estaba mientras que el cabello me estorbaba hasta por debajo de los hombros.


Entonces miré a un clon de mi mismo enfrente con aspecto sorprendido al igual que yo, este comenzó a tocar su cuerpo sorprendido aunque de la nada se puso a apuntarme con su dedo sumado a las quejas que empezaba a desbordar.


-¿Quién ere tu y qué haces con mi cuerpo? - gritaba él mientras miraba sorprendido.


-¿Más bien quién eres tú porque te pareces a mi? - gritaba escuchando como mi voz sonaba a  la de mi prima.


Baje la mirada solo para ver que ahora mi cuerpo había cambiado, ya no era un chico sino una chica, pero para variar, mi corazón se aceleró al saber que de hecho, estaba en el cuerpo de mi prima.


-¡Creo que…, cambiamos de cuerpo! - dije sonando con una voz femenina.


De inmediato mis nervios empezaron a alterar mi interior, estaba asustado, esto no era normal, no debía de pasar.


-¿Pues qué fue lo que deseaste estúpido? - alegaba mi prima argumentando que yo había tenido la culpa.


-¡Por su puesto que nada que fuera cambiar de cuerpo contigo! - respondía sintiendo que quizás mi deseo tuvo algo de culpa en ello.


Quizás mi deseo se había malinterpretado y de alguna manera eso nos había hecho cambiar nuestros cuerpos.


-¡Ya basta dejen de pelear!, no es posible que hayan cambiado de cuerpo, quizás solo están confundidos por la estrella - gritaba mi tía asustada al igual que nosotros, ah decir verdad, se veía bastante nerviosa.


Miraba mi cuerpo o el cuerpo de mi prima, me sentía tan extraño, tenía el cuerpo de una mujer, sentía ese hueco entre mis piernas, me sentía helado al ya no sentir mi órgano masculino, no me atrevía ni siquiera a mirar para ahí abajo.


-¡Tenemos que hacer algo!, ¡No podemos quedarnos sin nuestros cuerpos! - jadeaba mi prima asustada de lo que estaba pasando.


-¡La estrella ya no se ve tan brillante como antes! - decía mi madre entrada en pánico.


Todos estaba opinando entre cruzando ideas y maldiciones como si pelearan por los mismísimos terrenos de la abuela, yo por mi parte no sabía qué pensar, ahora estaba en el cuerpo de mi prima, no sé si debía de sentirme excitado o asustado de quedarme así para siempre.


De repente, mi tía comenzó a actuar extraño, miraba a todos lados pero lo más raro era que se veía algo excitada y no tanto de placer sino de una gloria extraña.


-¡Saben que esto está muy raro!, lo mejor es que olvidemos que todo esto pasó, ¡Ya tenemos que irnos!, ¿Verdad hija?


Mi tía hablaba como si no entendiera o se hiciera mensa acerca de qué en el cuerpo de su hija ya no estaba su hija sino su sobrino.


-¿De qué habla tía?, ¡Si yo soy Martín!, estoy en el cuerpo de Pamela… 


Sentía extraño decir eso mientras que todos nos veían anodadados aunque también con cierta rareza y burla, por un lado, pensaban que estábamos tratando de hacer una especie de broma, por otro, creían que todo era verdad pero les parecía divertido vernos en el cuerpo del otro.


-¡Ya basta tenemos que hacer algo mamá! - gritaba Pamela escuchándose como un maricon desde mi cuerpo.


-La estrella que trajeron debió de haber ocasionado todo esto, ¿Cómo fue que la encontraron?, parecía muy brillante como si tuviera magia de verdad - especulaba mi madre quien realmente tenía razón.


-¡Pues no sé!, pero lo que es cierto es que la compramos a una bruja que encontramos en una tienda extraña y desapareció apenas salimos del lugar, ¡Diles Martín! 


-¡Si…, es verdad!, una señora tenía varias estrellas navideñas y todas brillaban igual, ni siquiera nos cobró y nos dijo que eran especiales, pero Pamela la trató mal.


Les mencioné todo acerca de lo que había pasado pero la estrella ahora solo se notaba apagada, algo me hacía pensar que lo que vi afuera momentos antes de que sucediera todo esto, ese cometa extraño cruzando la admostefa del cielo nocturno había tenido que ver con esta extraña situación.


A querer o no, la magia debía de ser cierta, esto había sido causado por nuestros deseos egoístas; solo me quedaba pensar en lo que había hecho y en no haber medido mis palabras eh intenciones para que esto no hubiera terminado como sucedió.


Mi tía quien ahora era mi madre estaba más que nerviosa y ni hablar de mi prima quien casi no hablaba que hasta se notaba muy nerviosa al igual que mi tía, ambas parecían tan sospechosas que ya ni me quedaba más que aceptar que en esta situación yo era el culpable.


-¡Bueno!, en vista de que no hay forma de que estos chamacos regresen a sus cuerpos al menos esta noche, Mauricio y yo ya tenemos que irnos con la niña aunque sea Martín en el cuerpo de Pamela.


-¡De ninguna manera, quizás Pamela esté en el cuerpo de Martín pero nosotros nos quedaremos con Martín aunque tenga el cuerpo de Pamela.


-¡Estás loca hermana, no importa quien esté en el cuerpo de quien, ¿Sino cómo vamos a explicar que nuestros hijos cambiaron de cuerpo? 


-¡Pues si…!, puede que tengas razón, no podemos cambiar simplemente de hijos de la noche a la mañana y nos tomarán de locos.


-¡Pero mamá yo no quiero irme con mi tía y no quiero quedarme en este cuerpo!, es…, incómodo ser una mujer…


-¡Lo siento hijo pero no tenemos de otra!, no te queda más que ser tu prima por un tiempo…


-¡No es justo mamá!, pensé que ahora sí me querrías siendo Mar… 


A Pamela se le estaba saliendo algo pero luego se arrepintió y se quedó callada, todos nos miramos y yo con desesperación no tuve de otra más que aceptar que ahora tenía que estar en el cuerpo de mi prima.


Me miraba en el espejo y me sentía tan incómodo al sentir que ahora era más frágil y me había vuelto femenina.


Nos fuimos de mi casa y me entregué a mis tíos decepcionado, el camino fue difícil y como un trago amargo al sentir este nuevo cuerpo, no estaba acostumbrado a lo desconocido, sentir algo diferente y muy desacomodado no era lo mío.


-¡Hija!,  ¿Ya subiste tus fotos a tu face?, seguro muchos chicos se fueron de hocico con tu outfit.


-¡Tía ya le dije que yo soy Martín no me siento cómodo hablando de esas cosas…! 


Mi tía se quedó callada y con algo de molestia pero una sonrisa perversa se reflejaba en su rostro.


-¡Pronto te gustará ser Pamela! - se escucho una sutil frase en voz baja pero no alcancé a entenderlo mucho.


-¡Ya mujer deja al chamaco en paz! - mi tío me defendió luego de ver a mi tía de reojo con algo de molestia.


Todo parecía tan extraño, mi tía se estaba haciendo tonta en esta situación, tratándome como si fuera la misma Pamela de siempre.


Llegamos a la casa de mis tíos y tuve que tomar el cuarto de Pamela prestado pues ahora era mi cuarto, me guardé en la habitación y decidí no salir por lo menos hasta el otro día, aún me veía dentro de ese vestido navideño y la verdad me sentía algo ridículo, sabía que ahora tenía unas tetas y ni se diga que tenía una vagina entre las piernas.


Me metí al baño solo para admirar mi nuevo cuerpo, era una chica totalmente, me sentía tan sorprendido eh iracundo al saber que ahora era Pamela.


De repente comencé a juguetear con mi cabello, me sentía como…, bonita, no podía dejar de verme en el espejo y dejarme de sentir sexy y bonita, sintiendo a sabiendas que yo era esa chica bonita frente a mí.



-¡Reacciona Martín! - de repente me dije a mí mismo con coraje.


De alguna manera esto tendría que afectarme pero debía de mantener la cordura y la calma, yo sé que soy un hombre y que soy Martín aunque mi apariencia sea el de Pamela.


Apreté las tetas de Pamela con gusto sintiendo el morbo de querer tocarlas desde que aparecí en este cuerpo, eso solo provocó que experimentara cositas de mujer que no me sentía listo para confrontar, algo raro moví dentro de todo mi ser, por tocar mis tetas bruscamente a solo provoque que mi cuerpo se excitara. 


Bueno no es que no quisiera intentarlo pero no me sentía muy cómodo con sentir una vagina apenas empezando a tomar este cuerpo.


Por algún instinto comencé a tomarme unas fotos con el celular de Pame y abrí su celular para entrar a sus redes sociales.


-¡Bueno si es lo que todos quieren entonces actuaré como Pamela!


Dije luego de ver sus redes sociales, entonces ahora seré Pamela pensaba mientras actualizaba sus redes publicando fotos de su cuerpo.


Poco a poco comencé a involucrarme más en sus redes sociales, todos parecían amarme o bueno amar a Pamela pero realmente notando publicaciones anteriores no habían tenido tantas reacciones como ahora que yo era Pamela.


Todo parecía tan extraño, me desvelé aún más leyendo todo lo que le decían a Pamela en sus redes, además pude ver como en los grupos de sus amigas fresas realmente hablaban de mí admirándome y no es por ser vanidoso pero parecía gustarles más que nada físicamente.


-¡Está información vale millones! - dije riéndome un poco.


Todo eso me levantó un poco el ánimo, aunque me deprimí al recordar que ya no tenía mi cuerpo, tan solo pensar que si pudiera volver a ser yo con esta información podría tener muchas conquistas con las amigas sexys de mi prima. 


Pase de tener pistola a tener raja, todo por un tonto deseo de querer saber que era lo que tenía Pamela, aunque…, ¿estaba seguro de que eso era lo que había causado nuestro cambio?


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Creo que continuar espero que no quede abandonada como otras historias sino bueno ya lo sabremos en el resto del año 2024 xD


-Kary-

lunes, 1 de enero de 2024

¡Feliz Año Nuevo 2024!

 

Holita a todos, soy Karina como siempre deseándoles lo mejor y en este caso, les deseo ¡Feliz Año Nuevo!, para todos.

Les comento que ya cambiara el diseño del blog, les estaré entregando una encuesta en breve de que les parece para añadir cambios, pretendo que este nuevo diseño ya sea el permanente, que tenga bien todo el color para que no moleste y sea fácil su lectura, así como que el nuevo diseño sea menos pesado para cargar, sea mas fácil de usar, mas dinámico y etc. 

¡Disfrute del blog! que espero y no fallar se vienen cositas chidas :P 



Body swap por siempre

 Feliz año nuevo a todos espero que la pasarán bien esté inicio de año

La historia de la pistola Alien continuará la siguiente semana espero que les guste



Díganme ¿Que clase de historia les gustaría vivir? Ser parte de ella