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jueves, 8 de julio de 2021

Poniéndole alto a un patán

 


Donna estaba harta de que Harvey su jefe fuera todo un presumido, siempre alardeaba y ponía sus propósitos por encima de todos los demás, también le chocaba que siempre intentaba cortejarla y la tratara como su vil secretaria, Donna había aceptado salir con Harvey a una cena donde sabía que el intentaría levarla a la cama, pasaron la noche juntos y Donna esperaba el omento para poner a Harvey por fin en su lugar.

Cuando llegaron a su departamento, Donna preparo las bebidas haciendo que ambos las bebieran mientras que Dona comenzaba a desnudarse atrapando a Harvey mientras que la droga hacia efecto, Harvey miraba a su Donna hipnotizado cuando comenzó a sentir un malestar, Harvey sentía que su cabeza daba vueltas y luego de ver a Donna, ambos quedaron inconscientes en la cama.

Al despertar, Harvey miraba su cuerpo frente a él, estaba sonriendo y él se levantó rápidamente notando que tenía unos senos agitándose por su brusco movimiento, Harvey tomo las teas de su pecho con las manos y comenzó a alucinar sin saber que pasaba, - ¡Pero que linda te vez! –Donna le decía desde el cuerpo de Harvey emocionada por darle una lección al tipo, - ¿Cómo mierda hiciste esto?, ¡Devuélveme mi cuerpo ahora! –Harvey intentaba perseguirla pero no podía, -¡Jajaja, tranquila nena, recuéstate un rato y relájate, ahora tienes mi cuerpo, puedes hacer lo que quieras, pero no te voy a devolverte cuerpo ahora, -¿Qué  dices, porque?, no es posible me hagas esto, -¡No te estoy preguntando perra!, ahora te ordeno que te acuestes y seas una niña buena, -¡Claro que no hare tal cosa estúpida!, espera, porque mi cuerpo se mueve solo –Harvey hacia lo que le decía Donna y su cuerpo no le respondía, se recostó sobre la cama y aco seguido, Dona le ordeno que abriera sus piernas y frotara sus lindos senos como toda una puta, Harvey estaba odiando esto, no podía moverse, no quería  estar  en el cuerpo de Donna y para como parecía que su cuerpo solo le respondía a ella, él estaba en shock odiando de verdad la manera en la que Donna lo trataba, obligándolo a parecer su puta personal, aunque Harvey estaba olvidando lo sucedido y parecía que ahora amaba masturbarse y dejar que su propio cuerpo lo manoseara para tener relaciones juntos, al final Harvey había olvidado quien era, el solo recordaba ser Donna y ser una puta asistente de Harvey.


sábado, 3 de julio de 2021

"Llegando del trabajo"

 


- ¡Amor ya llegue!, salimos todos temprano del trabajo, no sabes que fue lo que paso –Mike llegaba a su casa en el cuerpo de la secretaria de su jefe, -¡Umm, Ahhh, que rica estas mamacita!, -¡Sí, bésame amor!, tú también no estas nada mal, mira que ricas tetas tienes amor –decían dos mujeres en la sala, -¿Eh, amor, Gina, pero que están haciendo?, -¿Eh, oh, hola, quien eres tu amor? –le decían ambas mujeres, -Pues yo soy, tu esposo y ahora tengo el cuerpo de Erika la secretaria de mi jefe, porque, están desnudas y tocándose una a la otra, -Bueno, si tu llegas y nos dices que estas en el cuerpo de la secretaria entonces claramente nosotras no somos nosotras –Mike se quedaba perplejo recordando lo que había pasado y que quizás esas mujeres decían la verdad y no eran ellas mismas en sus cuerpos, -¡Oh, maldición!, entonces, ¿Quiénes son ustedes? –Mike preguntaba, -¡Yo soy Juan, estaba en una construcción pegando cemento cuando aparecí en este cuerpo, creo que estoy en el cuerpo de tu esposa ahora ¡Jeje!, -Y yo soy Luis, estaba en medio de una clase cuando aparecí en el cuerpo de esta mujer, creo que es la amiga de tu esposa ¡Jajaja! –los sujetos respondían mientras que Mike se quedaba anonadado, -¡No puede ser!, si es así, entonces, ellas podrían estar en cualquier parte ahora –Mike comenzó a sentirse mal por lo que le había pasado a su esposa y a su amiga, pero entonces pensó que él también tenía un cuerpo equivocado y decidido unirse a un trio con las nuevas mujeres, luego de eso, Mike ya no volvió a ser el mismo, jamás encontró a Gina ni a Paulina, un sujeto se había robado su cuerpo y nadie era ya lo que parecía.


lunes, 19 de octubre de 2020

“La Posesión de Rubí” Parte 5




Durante la noche sentía como su cuerpo aun dormido se estremecía como una especie de parálisis de sueño, simplemente estaba ahí pero su cuerpo dejaba de responderle, Rubí sentía que estaba perdida, su mente terminaba por difuminarse en el fin de la nada, de repente Rubí dejo de pensar en el mal que estaba pasando y simplemente se quedó dormida soñando en aquellos días de su infancia como si su mente estuviera tratando de recordarlo todo, hasta ahora en el último día en el que había visto a Gilberto y finalmente lo que había causado en la cama horas atrás.


A la mañana siguiente, Rubí se despertó conmocionada, miro sus tetas y las tomo con sus manos tan solo para estrujarlas y sentir el placer que embargaba su cuerpo cada vez que lo hacía, Rubí se sentía muy extraña, sentía como si su cuerpo fuera controlado por la mente de un hombre quien siempre quería estarla manoseando y ella misma lo hacía tomando las ordenes de esa mente perversa, Rubí sabía que alguien la había estado controlando todos estos días pero simplemente aun en contra de su voluntad olvido el tema y tomo  su vagina simplemente para masturbarse, miro el reloj y enojada se levantó rápidamente moviendo el culo de lado a lado mientras aminaba desnuda, se dio un baño y arreglándoselo más perra posible salió directo a la oficina.

- ¡Me encanta ser Rubí! –decía la mujer mientras se preparaba en su auto nuevo, con su cuerpo nuevo luego de por fin tomar el control de todo-


Andrés estaba como todos los días puntual en la oficina, era muy cumplido con su trabajo y más si se trataba de complacer a la hermosa de Rubí, para que notara su valioso desempeño en el trabajo.

- ¡Buenos días Rubí! –saludaba Andes-

- ¡Señorita para ti! – respondía Rubí pedante-

- ¡Sí, perdón señorita! – Andrés caía desilusionado-

Luego se paseaba por toda la oficina tan solo para admirarla por toda el área cuando caminaba con sus hermosos tacones y contoneaba sus sensuales caderas con sus largas penas de lado a lado.

- ¡Ay, ya, deja de verla!, eres un asqueroso pervertido, solamente te pones a ver a la vieja esa con tu mente cochina –le decía Gabriela mientras notaba como Andrés se despistaba por la mujer-

- ¡Cállate, no sabes ni lo que dices! –

- ¿Qué no tienes que irte a tu área a trabajar?, te necesitan en mantenimiento –

- ¡Si ya, ya me voy! –Andrés salía del departamento de administración y regresaba dos pisos abajo a su área de mantenimiento-

Después del día tan tedioso entre las maquinas, Andrés regreso a la oficina de Rubí esperando poder verla antes de irse, mientras caminaba entre los cubículos, Andrés nota como Gabriela estaba mirando unas fotos de Rubí en su teléfono.

- ¡Vaya, vaya, así que te gusta Rubí! – Andrés la sorprendía-

- ¡Rubí, no, no para nada!, yo solo… -

- ¡Ay ya no te hagas que te estaba observando!, ninguna mujer mira tan detenidamente con esos ojos que tienes ahora a una mujer como Rubí –

- ¡Es por envidia pendejo, ¿no sabes cuando una mujer odia que otra se ponga como la más perra entre todas? –Gabriela intentaba despistarlo-

- ¡Si, si cómo no!, pero bueno, no tengo tiempo de discutir contigo, tengo otros asuntos más importantes que hacer –

- ¡Ni creas que esa perra te hará caso, solamente le importan los viejos con billete! – Fernanda le gritaba a la distancia mientras todas observaban al chico caminar hacia su oficina como casi todos los días desde que había llegado a la empresa-

- ¡A ustedes que les importa viejas amargadas, Rubí no es así ella es perfecta! –Andrés la defendía-

- ¡Ya me voy señores, las veo mañana con el trabajo terminado! –Rubí salía de su oficina despidiéndose de todos –

- ¡Si hasta mañana señorita! –respondían algunas amargamente mientras la observaba retirarse empoderada contoneando su culo restregándoselos en la cara-

Andrés se quedaba mirando fríamente sin poder reaccionar aun con su timidez, no podía acercase a ella sin sentir el temor ni el impacto de hablarle a semejante mujer como ella, aun así, dejó al resto de viejas amargada y corrió para alcanzarla.

- ¡Rubí, espera! –gritaba Andrés-

- ¿Qué se te ofrece, no te dije que para ti soy señorita Rubí? –la chica sentenciaba-

- ¡Perdóneme señorita!, no es mi intención ofenderla, en verdad no puede ser tan seria conmigo, adentro somos trabajadores, pero aquí afuera pues… -

Rubí lo miraba nervioso, además de confianzudo.

- ¡Mira, te voy a ser muy franca!, tú no eres mi tipo, ósea, no es como una historia de Betty la fea, pero con el chico el feo y la jefa la buenota a la que te puedes coger, no me caes, así son las cosas de la vida y ni modo, ahora déjame en paz que tengo que ir al Gym –Rubí subía a su auto y luego de arrancar el furioso motor de su BMW salió disparada lejos de Andrés-


- ¡Maldita sea, no puedo con una mujer como ella!, tiene razón, yo solo soy un chamaco sin dinero, quizás si tuviera el dinero suficiente podría conquistarla, o si fuera más guapo, no lo sé… -Andrés salía hacia la parada del transporte decepcionado-

Regresaba a su casa a estudiar algo para su trabajo y luego se puso a jugar videojuegos hasta muy tarde, al día siguiente, Andrés decidió invitar a Rubí a desayunar a la fonda de a lado, era muy conocida por toda la oficina pues es bastante buena y no como cualquiera de las fondas de la doña, era algo gourmet y pensaba que podría gustarle la idea.

- ¡Ru…, señorita Rubí! –

- ¿Qué se te ofrece Andrés? – le respondía Rubí muy ocupada-

-Eh…, nada, yo solo quería saber si, ¿le gustaría que la invitara a comer al restaurante de aquí de lado del edificio? –Andrés estaba nervioso esperando su respuesta-

- ¡Claro que no!, yo no como esa comida grasosa que venden en esa fonducha barata, yo cuido muy bien mi cuerpo lejos de toda esa porquería de chatarra-

- ¡Pero, no es mala comida solo intenta probarla, te gustara! –Andrés insistía-

- ¡Mira ya te dije que no, entiende! –Rubí reaccionaba frustrada-

- ¡Esta bien, ya no molesto, perdóneme!, yo solo quería… -

- ¿Quería que señor Villareal, quería que?, ya le dije que yo estoy muy lejos de sus posibilidades, entienda, no me interesa más que como empleado de esta empresa a la que servimos, y si no me deja en paz lo voy a denunciar por acoso laboral –Rubí ahora sí que estaba furiosa-

Andrés salió de la oficina de Rubí desdichado y cabizbajo, solamente notaba como algunas de las mujeres que estaban ahí lo miraban burlándose entre dientes.

- ¡Ya vez, eres un tonto! –Gabriela trataba de consolarlo-

- ¿Por querer conquistar a una hermosa mujer soy un tonto? –

- ¡Pues si tonto!, porque esa mujer es nuestra jefa y ni tu ni yo tenemos posibilidad alguna de que algo como lo que quieres suceda –

-Supongo que tienes razón –Andrés regresa a su área mientras pasaba el resto del día triste por tener que renunciar al amor de su vida-

Saliendo del trabajo, Andrés siguió a Rubí hasta su casa y luego la siguió hasta el gimnasio para de lejos verla entrenar, después de perderla de vista, sintió que ya era muy tarde y regreso a su casa, de venida, Andrés se encontró con una tienda muy peculiar, era como de esas que aparecen mágicamente en las películas, pues siempre había pasado por ahí y jamás la había visto.

- ¡Hola Andrés!, ¿Qué se te ofrece? –decía una dulce ancianita vestida de verde, su cabello rizado con algunas canas y algo chaparra, luciendo como entre los 70 y 80 años-

- ¿Cómo sabe mi nombre? –respondía el chico asustado tan pronto comentó a la tienda-

- ¡Yo lo sé todo, o la mayoría del todo! –decía la mujer confianzuda-

- ¡Usted no puede saberlo todo, es imposible! –

-Es verdad, sucede que, en tu gafete del trabajo dice que te llamas Andrés, ¿o me equivoco? –la mujer reía sínicamente-

- ¡Ah, eso explica muchas cosas! –

- ¡Bueno!, entonces esa mujer te tiene así de triste ¿no es así? –

- ¿Mujer, como sabe que…? –

- ¡Ya, ya, ya!, no hay que ser vidente para saberlo, se nota en tu expresión –

- ¡Perdóneme señora, pero no estoy para juegos! –Andrés retornaba hacia la calle-

- ¡Espera! –gritaba la ancianita, -Yo tengo algo que podría ayudarte, es más tengo muchas cosas que podrían ayudarte-

- ¿Ayudarme, como qué? –

- ¡Bueno, pues, aunque no lo creas, yo, soy una bruja, una hechicera o como quieras llamarme! –la mujer balbuceaba-

- ¡Una bruja! – gritaba el chico asustado mientras miraba como la mujer brillaba de verde todo el lugar mientras se oscurecía y parecían salir llamas verdes-

- ¡Así, es!, soy quienes llaman, ¡Lo imposible, lo sobre natural, lo demoniaco, lo prohibido, lo divino, lo inmortal! –

- ¡No, no me haga nada de verdad! –

- ¡Cálmate chico, yo te ayudare! –

- ¿Pero usted quien es, que quiere de mí? –

- ¡Soy Kata, Kata la hechicera! –

- ¿Kata?, ¡jamás eh oído hablar de usted! –

-Puede ser que jamás hayas oído hablar de mí, usualmente borro la memoria de aquellos que no son dignos de escuchar ni de mirarme-

-Bueno, pero, ¿qué me va a pasar? –

- ¡Nada te pasara a menos que tú quieras! –

-Y, ¿Cómo es eso, que tipo de brujería es esta? -

- ¡Es magia niña!, la magia que tengo, todo mi poder, tengo muchas cosas aquí que podrían ayudarte, hechizos, armas mágicas, anillos, collares, medallones, libros, etc. –

- ¿Hechizos de qué, de amor? –

- ¡Pues claro, de todo tipo de hechizos!, puedes pedirme que le haga un hechizo de amor a la mujer que deseas, o cualquier cosa, solamente que, si me pides enamorarla fervientemente de ti, o matarla te costara muy caro-

- ¿Qué tan caro?, la verdad no tengo mucho dinero –

-En todo tipo de magia hay reglas, no es tan fácil como piensas, la verdad la muerte es algo con lo que no se debe de jugar-

-Ya veo, entonces quiero que Rubí sea mía, que piense en mí, que este bajo mi control –

- ¡Jajaja!, parece que estas obsesionado con ella, será que más que estar con ella, ¿no es que deseas ser ella? – la mujer le intuía-

- ¿Ser ella?, no lo sé, no lo había pensado, ¿eso es posible? –

- ¡Claro!, en la magia también puedes cambiar almas entre las personas, cuerpos, hacer transformaciones, posesiones entre otras cosas más, no solo es hechizar, enamorar, matar, controlar, obtener todo el dinero y el poder del mundo-

- ¡Vaya, no pensé que eso fuera posible!, lo que me gustaría ahora es castigar a Rubí, hacerla sufrir, hacerla cambiar por ser tan mala con todos, poder tenerla en mis manos y que sea mejor persona-

-Pues entonces quizá te gustaría poseerla, controlarla, cambiar su mentalidad, su personalidad, por la tuya-

- ¿Cómo puedo hacerlo? –

- ¡Simple!, te daré un hechizo de posesión, pero te daré uno que es efectivo, aunque lento, tu mente se fusionara con la suya y poco a poco ella se perderá y tu tomaras el control de su mente y de su cuerpo, aunque hay un pequeño sacrificio por ello-

- ¿Sacrificio? –

- ¡Sí, un sacrificio…, la muerte! –

- ¡No señora, yo no quiero morir no me quiero ir no me quiero ir señora! –

-¡No te iras, ni te morirás realmente!, solo  tu cuerpo, realmente si hay mucho riesgo, pero debes de afrontarlo, el hechizo te expulsara de tu cuerpo y poseerá a esa mujer, pasaran días para que tú puedas tomar el control total de ella, pero podrás vivir dentro de ella, ver todo  lo que hace e ir controlado su forma de ser, tu cuerpo se quedara vacío, inerte, sin alma, morirá en cuestión de segundos pues eh modificado este  hechizo para que otras almas o  demonios no puedan usarlo como recipiente-

- ¿Demonios? –

- ¡Si, demonios!, están entre nosotros, igual que ángeles, espíritus, etc.-

- ¡Bueno, está bien, me lo llevo, pero lo pensaré!, no estoy muy seguro de hacerlo y perder toda mi vida –

La mujer le entrega el hechizo a cambio de que Andrés le diera un poco de su energía, pero eso sería cuando el hechizo fuera utilizado por el portador ósea él mismo.

Andrés regreso a su casa, estaba algo consternado por todo lo que había hablado con esa extraña mujer, cuando salió noto que ya era muy tarde, era como si las horas hubieran volado tan rápido que apenas se habían sentido como 10 minutos ahí dentro, se dio un baño ligero y se fue a dormir, pensando mucho en Rubí y en si debía de hacer lo necesario para estar con ella, así sea ser ella misma.

El siguiente día, Andrés estaba en la oficina, esperaba a Rubí como todos los días mientras trataba de que no se diera cuenta de que la observaba, siempre le decían que nada tenía que hacer en el área administrativa a menos que fuera por algún caso urgente, pero simplemente se hacía tonto estando en un área que no le correspondía.

- ¡Buen día!, mucho trabajo por hacer –la mujer saludaba a sus compañeros para luego entrar en su oficina y revisar el papeleo del día-

Rubí entraba mientras todos estaban fastidiados que a primera hora del día la mujer ya estaba comenzando a forzarlos, luego de un arduo día de trabajo Rubí salía contoneando sus caderas como siempre haciendo sentir mal a las demás.

- ¡No sé qué le ven!, seguro se la pasa cogiendo con el jefe, no ven que cada día se viste más como una puta, por eso la tienen donde la tienen –susurraba Fernanda

- ¡No deberías ofenderla!, en verdad ella es una gran mujer y con su trabajo lo demuestra –respondía Andrés-

- ¡Eso solo lo dices porque estás enamorado de ella, pero ella es una perra que jamás estaría con un tipo como tú! –

Andrés estaba bastante molesto, siempre era lo mismo, quería sentir que las viejas se tragaran sus palabras, sobre todo las que molestaban a rubí y su amor por ella, regreso a su casa muy cansado, estaba triste, mientras terminaba su cena, Andrés recordó lo que había pasado la noche anterior.

Cuando fue a dormir, Andrés miro su escritorio, ahí estaba el pergamino con el hechizo, luego de verlo decía muchas cosas que no entendía, pero debía de hacer una especie de concentración con su alma y muy noche, el chico estaba apurado, paso horas dándole vueltas al asunto, miro su celular donde tena unas fotos de rubí, la miraba bastante feliz, la deseaba verdaderamente, la amaba como nunca, luego de llorar un rato por ella, tomo el pergamino y comenzó a practicar lo que debía de hacer.

Andrés comenzó a recitar  el hechizo, realizaba respiraciones profundas y otras más rápidas, sentía que su interior se consumía, su corazón palpitaba rápidamente, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas y poco a poco su corazón se detenía, Andrés experimento una especie de trance mientras  que su alma era arrancada de su cuerpo, sentía como un frio intenso cubría todo su cuerpo, cada vez más parecía ver una luz muy tenue que indicaba que  estaba perdiendo la vida, pero no había sido así, simplemente todo termino, Andrés miraba a su alrededor, su cuerpo estaba frente a el tendido en la cama, lucia muy extraño, como si algo lo hubiera chupado, parecía tener muchos años menos, luego recordó el pago a la bruja, había absorbido su juventud, ya  no  había vuelta atrás, su cuerpo ya no servía mas, Andrés se alejó lentamente de su cuerpo, con mucho dolor, dejaba atrás toda su vida.

Pronto, llego a casa de Rubí, no había entrado a su casa, pero al mirarla era simplemente hermosa, era  como una casa de ensueño, parecía que Rubí la cuidaba mucho, siempre manteniendo el orden, llego haca  donde ella  estaba, parecía un verdadero Ángel dormida tiernamente en su cama, Andrés no sabía cómo debía de poseerla, simplemente recostarse sobre ella,  o caer encima como si fuera en caída libre, para  variar, se  encontraba flotando sobre ella, Andrés intento introducirse  en su cuerpo, poco a poco parecía que su forma astral se fusionaba con el cuerpo de Rubí, la mujer comenzó a estresarse, se  puso algo resistente, su cuerpo estaba temblando y parecía que moriría, entonces, Andrés logro entrar completamente dentro de su cuerpo, sentía como su alma y su mente se fusionaba con la de Rubí discretamente sin provocar lio, Rubí se despertó como si nada, no sabía lo que pasaba, sentía su cabeza adolorida y con mucho mareo, sin darse cuenta se quedó dormida, Andrés, comenzó a percibir la  esencia de Rubí, su alma era tan cálida, pronto permaneció tan dormido como ella oculto dentro de su cuerpo comenzando a vivir con ella una nueva vida juntos.


Rubí despertaba en un nuevo día, se apresuró a ir al trabajo y comenzó a darse un baño, Andrés observaba todo, se sentía muy impresionado de sentir el cuerpo de Rubí  como el suyo mismo, solo que aún no lo controlaba  como tal, simplemente era maravilloso poder mirar  a través de los ojos de Rubí su cuerpo en todo su esplendor, miraba su cuerpo desnudo sin tener que pedírselo, sentía el roce de sus manos acariciando todo su cuerpo, Andrés estaba bastante excitado, deseaba poder estrujar sus  nuevos senos y sentirlo, Rubí comenzó a sentirse excitada, llevo sus manos a sus senos inconscientemente y estrujándolos jadeo incesante, de repente se  sintió extrañada por hacerlo y finalmente terminó de arreglarse para ir  pronto al trabajo.

Andrés paso dentro de Rubí cambiando completamente su forma de ser, aprovechando cada momento para hacer sentir a Rubí desesperada por cosas que ella pensaba, imaginaba deseaba y hacia inconscientemente de querer hacerlo, de si quiera creer que todo eso era posible que ella deseara hacerlo y sentirlo, ella  jamás deseo una vida con pareja, de repente imaginaba una vida con Gilberto, ella no era  grosera ni vulgar, sin darse cuenta tenía la boca muy suelta, jamás ayudaba a nadie y mucho menos comía cosas cualquiera, siempre cuidaba de su figura, aunque no dejando hacerlo fue considerable el modo en que ahora comía, al mirarse sentía un deseo bastante extraño y poderoso por sí misma, estrujaba sus senos todas las mañanas, amanecía mojada y a veces desnuda, pero una de las cosas más inquietantes, era que  jamasen su vida había jugado videojuegos ni le llamaban la atención hacerlo, mucho menos vencer a niños ridículos en línea y por supuesto que jamás coger y dejarse tocar por un chico de 15 años, Rubí se sentía devastada, los últimos meses aunque había sido algo feliz con la compaña de Gilberto, no lo  sentía de verdad, algo le estaba pasando, pero cada día que pasaba dejaba de importarle, comenzaba a tomarle el gusto a masturbarse y a estrujar sus deliciosas tetas, mirar y pervertirse con hombres y mujeres que miraba por la calle, e incluso una relación lésbica con Gabriela su asistente.

Rubí comprendió todo el ultimo día en el que había tenido la oportunidad de reaccionar por sí misma, su mente en realidad ya no estaba, su alma tenía poca incidencia en su propio cuerpo y el control de su vida la tenía Andrés.

- ¡No te preocupes Rubí!, te prometo hacer verdaderamente feliz a Gilberto, él es el hombre de mi vida, de mi nueva vida como Rubí- Andrés salía a la oficina con el cuerpo de Rubí, se paseaba en la oficina meneando sus caderas frente a las viejas que siempre la ofendían-    


Luego de una semana, Gilberto ayudo a Rubí a mudarse a su enorme casa.

- ¡Amor me hace tan feliz tenerte a mi lado, estos meses han sido los más maravillosos de mi vida, eres una mujer increíble, le mejor! –Gilberto encanaba a Rubí con sus palabras-

- ¡Si amor, yo también te amo, me encantas, me haces sentir la mejor de las mujeres, las más cachonda, libre y segura de mi misma –

Pasaron unos meses y la boda por fin había llegado.

- ¡Entonces amiga!, ¿Ya me dirás que es esa sorpresa de despedida de solteros que nos tienes a Gilberto y a mí? –

- ¡Cálmate Rubí, no comas ansias, esta noche lo sabrás! –

- ¡Anda dime! –

-Dile a Gilberto que los espero a los dos esta noche en el hotel Imperial, en la suite principal –

- ¡Esta bien, pero espero que sea bueno!, sobre todo si compartiremos nuestra despedida de solteros juntos-

El día paso lentamente, Rubí ya quería saber que sorpresa les tenia Jimena a ambos, cuando Rubí llego a casa, apresuro a Gilberto para irse a la cita con Jimena.

- ¡Hola Jiim, ya estamos aquí, en la habitación que nos dijiste!, ¿dónde estas? –Rubí mensajeaba a Jimena mientras ambos observaban la suite-

- ¿Qué estamos esperando amor? –

-No lo sé, Jimena dijo que nos daría una sorpresa aquí –

De repente, música de show sensual comienza a sonar en la habitación, todo se oscurece mientras que luces luminiscentes de muchos colores alumbraban el ambiente junto con un poco de máquinas de humo, Jimena aparecía de algún lugar oculto dentro de la misma suite acompañada de un hombre negro musculoso, ambos vestidos ella con un bikini muy erótico y el hombre con una tanga, llevaban globos en sus manos y una caja de cervezas y diversas bebidas.

- ¡Esta noche nos vamos a divertir comunica amiga! –Jimena gritaba mientras tiraba las cosas por doquier, también sacaba una caja donde venían un par de accesorios para Rubí y para Gilberto-

Ambos se  pusieron algo incomodos y penosos los trajes eróticos que les había comprado, no pensaban que las cosas se dieran e esa manera pero tampoco estuvieron desacuerdo por lo que sucedería, con confianza, Rubí comenzó a besar al fornido hombre mientras le bailaba una sensual danza  erótica, así como Gilberto era seducido por Jimena, Rubí sabia lo mucho que a Jimena se le antojaba Gilberto, lo cual con lo que había hecho esta noche le causaba algo de celo por haberse aprovechado, pero también era su única amiga  con la que aún mantenía una buena relación y contacto, además  ella tendría a Gilberto por el resto de su vida y quería darles a ambos un poquito de ese deseo, sabía que Gilberto no cambiaría de parecer pues se había asegurado de que la amaba solo a ella.

Rubí disfrutaba los apasionados besos del grandulón mientras acariciaba sus alucinantes músculos bañados en su sudor, recibía sus placenteros besos mientras experimentaba un fuerte orgasmo luego de sentir la penetración de su gigantesco pene dentro de ella, Rubí  gemía sin parar, mientras que Gilberto con algo de morbo y de pena por la  situación penetraba a Jimena aun acosta de su relación con Rubí la cual no parecía nada molesta y esperaba tampoco ella  se molestara  con ambos por hacer el amor, Gilbert besaba delicadamente a Jimena mientras que ella se excitaba fervientemente con sus caricias y su miembro explotando al máximo su sexo, ambas mujeres jadeaban sin parar, el grandulón y Gilberto se venían dentro  de ellas dejándolas exhaustas, pero la noche seguía, Jimena y Rubí  comenzaron a besarse, sentía la pasión dentro de sus cuerpos, una pasión extraña pero fantástica, luego comenzaron a dedearse y a darse caricias una a la otra en sus atributos, era una escena nunca antes vista, mientras que los hombres observaban la situación, riéndose porque ellos jamás se tocarían pero degustaban de la escena erótica mas mórbida y cachonda nunca antes vista en su vida, finalmente, Jimena se quedó con el grandote siendo penetrada gradualmente y placenteramente hasta explotar de orgasmos mientras que Rubí y Gilberto degustaban de una pasión la acalorada y tranquila con más amor del que nunca antes habían sentido.

Al día siguiente, Rubí y Gilberto despertaron abrazados en la cama de la suite, notaron todo el desastre que habían causado anoche con Jimena y su amigo grandote, quienes estaban en el otro lado de la suite recostados en otra de las camas, sin hacer mucho ruido, salieron sigilosamente del hotel regresando  a casa para  comenzar a prepararse para la boda que venía mañana, ambos estuvieron muy preocupados  supervisando que todo estuviera  en orden, recibiendo a la familia  en el hotel que habían registrado todas sus reservaciones y observando que las cosas salieran como lo previsto.


Rubí y Gilberto decidieron dormir la noche de la víspera de su boda en cuartos separados dentro del hotel, estaban bastante felices y ahora solo querían disfrutar de su soledad una noche antes de estar juntos para siempre.

Rubí paso toda la noche muy nerviosa, la  boda sería el mejor día de su nueva vida, aprovechó la circunstancia de su soledad y disfruto de su cuerpo mientras pudo, masturbándose plácidamente con su cuerpo, pasando sus dedos lascivamente en su sexo mientras se introducía el consolador que se había comprado hace poco para su disfrute, sentía la vibración del peculiar juguete explotando sus nervios vaginales y provocaban que su cuerpo temblara, ponía su culo rígido mientras hacía  presión en el tórax tratando de pujar ese éxtasis que la estaba dominando, suspirante entre sus jadeos y sus gemidos más sutiles y perversos que podría  expresar estando sola y libre consigo misma, estrujando sus senos solo como ella sabía hacerlo ahora que tenía bien estudiado las sensaciones de todo su cuerpo hasta finalmente venirse luego de tres rondas de estar bajo el poder de la llana sensibilidad de sus atributos.

Por fin el día había llegado, Rubí se levantaba saltando felizmente de la cama, estiraba su cuerpo plácidamente luego de la noche tan rica que había disfrutado, era ya momento de comenzar a prepararse para la ceremonia, todos los invitados  estaban ya llegando, mientras que los amigos del novio lo apoyaban y lo consolaban en el final de su soltería, mientras que Rubí se daba un baño y se arreglaba con un hermoso vestid apoyada de su madre y de Jimena quienes la dejaban como una verdadera diosa.

- ¡Amiga te vez increíble! –

- ¡Gracias amiga!, la verdad es que amo este vestido, desde que me lo probé supe que sería el vestido perfecto –

- ¡Hija estoy tan feliz por ti!, jamás pensé que llegaría este momento –

- ¿Ya puedo llevarme a la novia? –

- ¡Papa! –gritaba Rubí –

Todos los invitados esperaban mientras que el novio estaba nervioso y listo, la musca de bodas comenzó a resonar en la iglesia, todos admiraban como Rubí caminaba sensualmente en medio de todos, con el paso empoderado de su imagen acompañada de su padre quien estaba llorando de felicidad por ver a su hija finalmente casarse con el hombre a quien le confiaría la mano y la vida de su hija.

 

- ¡Entonces!, ¿Rubí, aceptas casarte con Gilberto? –el padre preguntaba-

- ¡SÍ, acepto! –Rubí respondía sonriendo sin pensarlo mirando hacia los ojos cristalinos del amor de su vida-

- ¡Entonces, los declaro, marido y mujer! –

Ambos se dieron un beso y la ceremonia había concluido, todos siguieron entonces de camino a la fiesta, la tarde y noche habían sido fabulosas, los invitados estaban realmente entretenidos con el evento, las ocurrencias de la pareja de recién casados entre otras cosas que sucedían entre los invitados.

Finalmente, ya muy noche, los novios salieron en una carrosa elegante y muy fina, trasladándose directamente a un avión privado que los llevaría hasta Hawái, donde pasarían su luna de miel.

Ambos estaban ansiosos por llegar, tan pronto como entraron a su habitación, Gilberto cargo caballerosamente a Rubí hacia la cama, se besaron apasionadamente mientras Gilberto desnudaba a Rubí sutilmente con sus manos, las cuales acariciaban la escultural silueta de la hermosa mujer que ahora era su esposa, el amor de su vida, se besaron y se dieron caricias en todo sus cuerpos, Rubí estaba lista para recibir el miembro de Gilberto, ahora se sentía más especial que nunca antes, pues  ahora estaba formalmente casados, Rubí sentía su miembro entrar finitamente por su sexo, estremeciéndose y jadeando tiernamente mientras provocaba que Gilberto la deseara fuertemente, Gilberto la montaba fuertemente mientras que la sostenía como una verdadera diosa, sintiendo como la penetraba firmemente mientras gemía respirando paulatinamente reaccionando a sus impulsos, Gilberto sostuvo con fuerza su abdomen para luego dejar venir su fluido masculino dentro de ella, Rubí jadeaba como una niña mientras se estremecía por el interior de sus sentidos, resoplando con furor el amor que le tenía a Gilberto, ambos se deslizaron entre las sabanas y se durmieron abrazados.

“Mi querida Rubí, sea donde sea que estés  ahora, lamento que no puedas entender el final de todo esto, pero amo cada parte de mi nuevo ser, amo el haber destruido tu vida para rehacer la mía, usando tu cuerpo, tú sensualidad y tu poder, me excita cada día el saber que tengo tu cuerpo, que puedo estrujar tus deliciosas tetas como nunca hubiera podido hacerlo mejor que siendo tu misma, el tocar y nalguear este culito sin tener que pedírtelo y sobre todo me rechaces día tras día por si quiera  salir conmigo, eh pasado de ser ese chico detestable y mediocre que tanto me creías, a ser la mujer empoderada y millonaria que tu jamás pensaste ser, tengo tu excito, tengo tu vida y tengo tu cuerpo, jamás pensaste que un hombre pudiera arrebatarte todo lo que con tanto esmero conservaste, espero que ahora entiendas que lo que Dios te da, un simple hombre desdichado te lo quita si no lo sabes apreciar y lo dejas como un idiota más, ahora que estoy esperando un hijo de Gilberto, sé que tu vida está completamente en mis manos y que seré la mujer más feliz de la tierra, porque yo…, ¡Soy Rubí!”




lunes, 12 de octubre de 2020

“La Posesión de Rubí” Parte 4




Al día siguiente, Gilberto estaba algo distante, Rubí estaba extrañada que después del día tan apasionante y perverso que tuvieron juntos, pero al estar el tan indiferente decidió salir un rato a pasar el día en la playa, las horas pasaron y Rubí se preguntaba porque Gilberto no se aparecía, pensaba que ya había arruinado la relación demostrándole lo pervertida y asquerosa que podía ser gracias a sus nuevos intereses sexuales.


De repente, Rubí recibe un mensaje de Gilberto, este le pide que vaya a la habitación para que se bañe se arregle pues tenía preparado algo especial.

Gilberto se había hecho el indiferente por una razón, primero, estuvo pensando toda la noche y durante el día en todo lo que traería el matrimonio, pensó mucho en la  situación de Rubí, su comportamiento y su forma de ser, pensaba un poco en que la relación seria algo extraña pues tenía unos  gustos bastante raros para una mujer  tan sofisticada como ella, pero también se imaginaba un matrimonio fructífero que perduraría para siempre teniendo gustos tan diversos que hacían que Gilberto se  sintiera en una fantasía día tras día, en segundo pensaba en que todo funcionara de acuerdo al plan.

Rubí llego al lugar encontrándose un vestido bastante hermoso, con un par de zapatillas que le combinaban perfectamente a su cuerpo y al color de su vestido, un par de joyitas que Gilberto le había comprado pensando en el detalle de la combinación de su outfit, luego de un par de horas de detalles después, Rubí estaba emocionada, Gilberto estaba bastante misterioso, aun no atardecía y Gilberto le envió un mensaje en que debían de caminar toda la playa hasta un punto en específico, Rubí salo directo a la playa y comenzó a caminar directo hacia el alba de la perfecta puesta del sol, los mensajes de Gilberto llegaba indicándole que caminara aún más lejos hasta donde incluso ya comenzaba a verse más solitario la playa.


De repente, Rubí nota a lo lejos una mesa con un par de sillas, unos globos rojos y un arreglo gigante de rosas, había también un grupo de mariachis vestido de blanco y Gilberto apareció detrás de larga roca que tapaba el hermoso escenario para que las olas del mar no chocaran con su cena especial.

El mariachi comenzó a cantar, Gilberto se acerca mientras un fotógrafo se encontraba capturando el momento, Rubí estaba comisionadamente feliz por lo que estaba sucediendo, ambos se pusieron en la posición contra el sol mientras el camarógrafo fotografiaba y grababa el momento, Gilberto se hinco frente a Rubí.

- ¡Rubí, eres el amor de mi vida!, todos estos días, en los que volvimos a estar juntos, me has hecho el hombre más feliz del mundo, no sé si sea muy pronto para esto, pero creo que ya somos lo suficientemente maduros como para estar en esta tarde, frente a esta hermosa puesta de sol para afrontar el destino del camino final de nuestras vidas –Gilberto cerraba el discurso de amor más largo de su vida, - ¡Rubí!, ¿Te casarías conmigo? –Gilberto temblaba al terminar sus palabras mostrando el anillo a Rubí con miedo y muchos nervios-

- ¡Amor!, me has hecho la mujer más feliz del mundo, eres el hombre que había esperado toda mi vida, el que complace a este cuerpo maravilloso que tengo y mi corazón late por ti cada día más y más por estar juntos, eres mi amante, el amor de mi vida, mi cómplice en la perversión y mucho más que eso, ¡Por supuesto que acepto casarme contigo, te amo! - Rubí aceptaba la propuesta de Rubén ambos con hermosas palabras-

Luego de disfrutar del magnífico atardecer, del mariachi y la cena más deliciosa de sus vidas, la pareja regreso a su cuarto entre besos y abrazos, rodeados de amor y de pasión una vez más con el aroma de la noche.

Ambos regresaron el día siguiente a la ciudad, Rubí estaba bastante emocionada por regresar y comenzar los preparativos de la boda.

- ¡Amor estoy tan feliz de tenerte a mi lado!, por fin estaremos más que nunca- Gilberto le decía emocionado-

- ¡Sí yo también!, ya quiero llegar y comenzar con los preparativos de la boda, por cierto ¿en cuánto tiempo nos casaremos? -

-No lo sé amor, ¿Cuánto tiempo necesitas para saber qué quieres estar conmigo? -

- ¡Jajaja!, lo suficiente para no arrepentirme- respondía Rubí sarcásticamente, -Quizá podríamos darnos tres meses, y así preparar todo para que nuestra boda quede perfecta-

- ¡Me encantaría!, aunque es mucho tiempo, pero aceptó con tal de estar contigo, podrías mudarte a mi casa la próxima semana o mañana mismo si tú quieres-

-Esta semana tengo que reponer bastante trabajo, así que estaría bien la semana que viene y así experimentemos la vida de pareja-

Luego de pasar a comer algo después del viaje tan largo, Gilberto llevo a Rubí a su casa, Rubí estaba cansada por el viaje y lo último que quería era ir a trabajar mañana, afortunadamente aun le quedaba un día de descanso por sus vacaciones.

Rubí termino de arreglar un poquito la casa luego de los días que se había ido y luego de un baño se tendió en su cama y se quedó finalmente dormida recordando los días tan maravillosos que había pasado a lado de Gilberto y de su futura boda con el hombre de sus sueños.

- ¡Rubí!, ¿aceptas casarte con Gilberto hasta que la muerte los separe?, ¿Rubí? -

- ¡Ahhh! - Rubí despierta en medio de la noche, estaba sudando y todo aún estaba oscuro, -Parece que fue un sueño –Rubí analizaba la situación notando que todo había sido una aparente pesadilla-

La idea de casarse tan repentinamente, había comenzado a afectar sus emociones, quizás no había aceptado firmemente aun que se casaría con Gilberto, se levantó al baño notando que se había mojado las pantis y luego de tomar una pastilla regreso a dormir.

A la mañana siguiente, Rubí se despertó como últimamente cada mañana admirando la belleza de su cuerpo, levo las manos a sus pechos sintiéndose una vez más extrañada y excitada por tenerlos y después de jugar un rato con ellos se levantó a hacer un poco de ejercicio para después desayunar algo ligero.

- ¡Me encanta estar tan buenota! –Rubí se decía a si misma mientras se miraba en el espejo-


Luego de mirar sus redes sociales un rato, donde había notado que Gilberto había publicado el inicio de su relación como algo más que novios, Rubí decidió publicar también su estado para que todas sus amigas y conocidos se enteraran.

- ¡Rubí, cuéntanos!, - ¡Rubí no inventes, esta guapísimo te la rifaste wey! –más y más comentarios similares como esos recibió en tan pocos minutos de todas esas personas asombradas por el estatus de Rubí-

La chica deja el mundo ardiendo en las redes sociales y se sienta en su nuevo sillón favorito encendiendo su consola para jugar un rato sus videojuegos favoritos.

Esta vez había iniciado un nuevo juego en modo online el cual no sabía que entendiera tan bien como hasta ahora, siempre que Rubí escuchaba a los idiotas de la empresa hablar infantilmente de sus ridículos videojuegos, le hacía sentir que eran una verdadera perdida infantil de tiempo por parte de hombres tan maduros y profesionales, pero ahora a ella le encantaba simplemente entrar y jugar matando o venciendo a sus oponentes, era hora de que una mujer nueva y sexy entrara a destrozar a los insectos que  se  encontraban vagando por las redes virtuales.


- ¡Hola, soy Luis! –le llegaba el mensaje de un chico-

- ¡Ah, hola Luis! –contestaba Rubí cortante-

- ¡Hola, gracias por responderme amiga!, oye…, notaba en tu perfil que eres una chica, pero al ver tu foto simplemente no podía creerlo, ¿de verdad eres la chica de tu foto de perfil? –preguntaba el chico calenturiento en el chat-

Rubí encendió su cámara y su micrófono para que el chico la viera-

- ¡Si, obvio¡, ¿qué no ves mis chichotas?, mi hermosa cara y mi dulce voz, soy una vieja que te romperá el culo como la perra que eres pendejo –Rubí le hablaba groseramente sintiéndose graciosa y feliz por hacerlo-

- ¡Wow, no inventes, eres una chica!, que sexy eres, no puedo creer que una chica como tú este hablando conmigo- gritaba el chico de emoción-

- ¡Pues si!, ¿Qué nunca habías visto a una chica bien buenota por aquí? –preguntaba Rubí-

- ¡No!, es casi imposible encontrar a chicas como tú por estos rumbos, prácticamente quizás debes de estar aquí por error-

-Y, ¿acaso nunca habías visto a una chica en pornografía o algo, pues cuántos años tienes? -

-Tengo 15 años amiga-

- ¡Qué, 15 años! -

- ¡Si, por eso lo digo no quiero ofenderte, pero en verdad estas bien buena! -

-No puedo créelo, estoy halando con un chamaco en un videojuego jaja- Rubí pensaba sarcásticamente-

- ¡Oye niño!, ¿entonces me estás diciendo que jamás has visto a una chica? - Rubí preguntaba curiosa-

- ¡Así es amiga!, ¿Por qué? - preguntaba el chico nervioso-

- ¡Pues nada!, ¿te gustaría ver mis tetas? - preguntaba Rubí perversamente-

- ¡Enserio, si claro me encantaría! - decía el chico emocionado tratando de preparar su cámara de celular lo más rápido que podía-

-Y bien, ¿te gustan? –le preguntaba Rubí mientras levantaba su top mostrando las tetas-

- ¡Sí, me encantan, Ahhh! –respondía el chico-

- ¡Bien niño, si quieres puedo quedarme hacia un rato para que te masturbes mientras me miras jugando, ¿Qué te parece? -

- ¡Si claro!, ¿no le molesta? –preguntaba el chico nervioso-

- ¡No para nada, adelante! –le decía Rubí ansiosa por mirar como hacía que un chico se excitara con ella-

- ¡Pinche putita! –susurraba el chico quien no sabía que Rubí estaba escuchando, pero no le importaba porque estaba igual de excitada que el chico, al sentir que tenía el poder de hacerlo excitarse, - ¡Vine buscando cobre y encontré oro! –decía el chico emocionado mientras se hacia la paja mirando las tetas de Rubí, - ¡Ahhh, me vine! -

- ¡Umm, que rico Fredtux54! –decía Rubí mientras jugueteaba sus tetas para el-

- ¡JAJA, si, muchas gracias amiga…!, ¿amiga? - preguntaba el chico realmente excitado mientras notaba como Rubí había cortado la comunicación, - ¡Puta madre, eso estuvo de locos, una puta me hizo masturbarme frente a ella! - gritaba el chico emocionado mientras que su madre entraba al cuarto escuchando todo-

Rubí estaba bastante excitada.

- ¡Vaya, como me encanto hacer eso! -

Luego de un rato de juegos y diversión con otros niños quienes no creían que  fuera si no más que un hombre gordo y feo usando una imagen de esa chica destrozándolos en el juego, Rubí encendió su cámara totalmente desnuda para que la vieran luego de haberlos vencido a todos los chicos de 12 a 17 años e incluso a mayores quienes observaban la partida quedándose boquiabiertos de que realmente fuera una chica desnuda quien los había derrotado, luego de un día tan victorioso Rubí se dio un refrescante baño y se dispuso a dormir sin no antes leer un comic que había comprado en línea, sin darse cuenta después de un rato, se había quedado dormida.

Al otro día Rubí se despertó muy emocionada, llagando a la oficina con mucha postura y pasando por los pasillos como una pasarela de modas.

- ¡Vaya, hasta que la perra esta se digna a venir a trabajar! –Fernanda susurraba-

-Sí, pero lo quemas me encabrona es verla contoneando sus nalgotas cuando todos sabemos que son operadas –seguía Mónica tirando indirectas a la chica-

-Por si no lo saben queridas, ese culito que tengo aquí ya lo quisieran tener ustedes, pero naturalmente, porque por si no lo saben yo hago todos los días ejercicio para mantener este lindo cuerpecito de puta que ustedes dicen que tengo, ¡operado de envidia tendrán ustedes el cerebro, viejas amargadas! - les respondía rubí con autoridad-

-No hagas caso Rubí, ¡tú siempre te vez bien, muy bien! –Gabriela decía aprovechada de la situación-

- ¡Pues claro amor!, tú me deseas y yo a ti, me encanta que te vistas cada vez mejor- Rubí acariciaba su culo por debajo de la falda y le robaba un beso en el cuello-

- ¡Ahhh, Rubí! –suspiraba jadeando Gabriela ante el roce de su cuello-

- ¡Tengo una noticia que darte! –

- ¿Enserio, ¿cuál? -

-Pues…, ¡Me caso! - Rubí gritaba emocionada-

- ¡Ahhh…! –Gabriela caía decepcionada-

- ¿Qué pasa bebe, no te da gusto que me vaya a casar? –

- ¡Si, pero yo pensé que! -

- ¡Pues pensaste mal!, tu y yo nos compenetramos muy bien, me encantas, me excitas, eres una vieja bien buena, pero tengo otros intereses-

- ¿Y se puede saber quién?, pensé que tú y yo teníamos una buena relación, esperaba me invitaras a salir- Gabriela gritaba decepcionada-

-Es el chico con el que eh estado saliendo, lo conozco desde la preparatoria y nos reencontramos hace poco en una fiesta, ¡Ay, pero no me hables en ese tonito que aun soy tu jefa! -

- ¡No es justo! –Gabriela estaba enojada-

-Cariño, la vida nunca es justa, pero podemos seguir siendo buenas amigas…, si tú me entiendes- Rubí le planteaba un buen trato a Gabriela mientras deslizaba sus manos por sus senos y le roba un beso en la boca-

Ambas mujeres terminan besándose un buen rato mientras disfrutaban de sus atributos, Gabriela lo hacía un poco más por despecho que otra cosa, pero finalmente decidió no querer tener venganzas, de cualquier manera, no podría tener aun el valor de revelarle la verdad a sus padres.

- ¡Que Rubí se va a casar! - Mónica gritaba luego de escuchar pegada en la puerta de la oficina de Rubí-

- ¡Queeeeee! –Fernanda azotaba el escritorio, - ¡No puede ser! -

- ¡Si amiga!, ¡se va a casar, no vez que ha estado muy distraída últimamente, esa perra está enamorada, por fin nos la quitaremos de encima! -

- ¡Maldita puta, seguramente se casará con alguno de los directivos, por eso tiene lo que tiene la pendeja! -

- ¡Ya dejen de hablar así de Rubí! - gritaba Gabriela quien salía de la oficina-

- ¡Ay, pero si mira!, es la zorrita numero uno de Rubí-

- ¡Ya basta, no te permitiré que me hables así! –Gabriela le planta tremendo golpe en el rostro a Fernanda-

La mujer se queda adolorida mientras Gabriela corre al baño a llorar y refugiarse.


- ¡Ya déjala amiga!, no son más que unas perras, que no escuchabas que se la pasaban cogiendo a cada rato en la oficina, seguro son lesbianas- Mónica la consolaba-

- ¿No será que son ellas las que se casan? -decía Fernanda mientras se secaba las lágrimas del golpe-

- ¡No, Rubí se casará con un hombre!, por eso la pendeja de Gabriela salió llorando de ahí adentro, al parecer porque no tiene pito…, ¡JAJAJAJAJA! –ambas mujeres se reían-

- ¡Enserioooo! - gritaba Jimena del otro lado del teléfono.

- ¡Si!, me casare en unos meses, ¿puedes creerlo? -

- ¡Ay amiga, estoy tan feliz por ustedes!, desde que se reencontraron por mí, por cierto, no han hecho nada más que darse amor-

-Sí, me encanta no sabes, es el hombre de mis sueños, lo amo como nadie-

- ¿Y cómo fue cuéntame? -

-Pues primero se hizo el indiferente conmigo, luego de haber hecho unas cositas pervertidas que se quedaran en secreto, y después de que en todo el día no me hablo me pidió que me arreglara bonito, luego me dijo que me fuera a la playa y ahí en un lugar solito me esperaba con una gran cena y un mariachi donde con la puesta del sol me pidió matrimonio, fue como en las películas románticas-

- ¡Qué hermoso, no puedo creerlo! -

- ¡Sí!, enserio que lloro de emoción cada que lo recuerdo, ahora tengo que preparar todo para la boda-

- ¡Tenemos! –

- ¡Jajaja, si tú me ayudaras serás mi madrina de bodas! -

- ¡Sí, se me ocurre una buena despedida de soltero para ambos! -

- ¡Enserio!, ¿Cuál? -

- ¡Ya lo veras!, bueno me tengo que ir disfruta tu soltería mientras puedas perrita-

- ¡Bay Perra! -

Luego de llamar a su mejor amiga, Rubí continuo el día algo distraída y emocionada por su futura boda con Gilberto.

- ¡Oh como me encanta este cuerpo! - decía Rubí acariciando sus tetas mientras se estremecía en su silla reclinable en su escritorio-

Después del trabajo, Rubí se fue directo al gimnasio, no quera llegar gorda al mejor día de su vida, tenía que estar en forma para el vestido y para que su hombre jamás se fijara en otra más que en ella porque ella sería su mujer.

Termino los ejercicios luego de que el instructor se enterara de la noticia pues este le había puesto una nueva serie especial para eliminar toda la grasa extra y poder tener el mejor vestido de todos, Rubí estaba muy cansada, la nueva rutina le había sido muy agotadora.

Rubí regreso a casa aun algo cansada, pero entonces recordó a los niños a los que tenía que vencer hoy y prendió rápidamente la consola para entrar en línea y fastidiarlos.

- ¡Oh no, ya está aquí la destructora! -gritaba uno de los niños-

- ¡Sí, ven perra, acaso quieres ver mi polla! -

- ¡Calma perdedores!, siempre les voy a ganar, en todo ustedes serán los que miren mi verga- les gritaba Rubí-

- ¿Tienes verga? -

- ¡No puede ser yo que pensé que era una chica de verdad, es niño con pene y tetas! -

- ¡Pendejo, si soy una mujer quieren ver mi vagina! Rubí se levanta sobre la cámara bajando sus pantis y los deja ver asombrados su vagina depilada-

- ¡Diablos señorita! -

Entonces Rubí comienza a masturbar su vagina frente a los chicos de entre 12 y 17 años ahí presentes.

- ¡Perra! -

- ¿De dónde eres?, quizás vivías cerca de donde yo vivo-

-No creo que pueda darte esa información niña, que pasa si intentas secuestrarme y violarme- les decía Rubí poniéndolos tensos-

- ¡Claro que no, solo quiero ir a acariciar esos melones que tienes perra! -

-Esas no son palabras para un niño como tu bebe-

- ¡Ándale, dinos!, ¿qué es lo peor que podría pasar? -

- ¡Vivo en la calle Granada núm.  456 colonia Polanco! –Rubí se atrevía solo para ver que hacían-

- ¡Oh, no puede ser!, yo vivo a dos calles de ahí! –

- ¡Eres un maldito suertudo! -

- ¡Sí, sí que lo soy pendejos! -

- ¡Vaya, vaya!, así que tenemos a un pequeño vecinito inocente por aquí-

- ¿Acaso quieres que vaya a hacerte mi puta? -

- ¡Pues ya es algo tarde, pero si eres capaz te estaré esperando! -

- ¡No mames corre perra corre! -le gritaban al chico los demás niños-

- ¡Mama voy a salir con uso amigos aquí a la vuelta jugar futbol no me tardo! –se escucha al chiquillo gritar y todos miran como sale de su cuarto dejando la cámara prendida-

- ¡Vaya sí que ira por ti perra, ahora veras quien manda! –le decían los niños a Rubí

- ¿Seguros? -les respondía Rubí-

Todos miraban aun a Rubí jugando con sus senos desnudos cuando de repente tocan desesperadamente a su puerta.

- ¡Perra ya llegué! –gritaba el chico desde afuera-

- ¡No mames, si llego, “El Matador si llego”! –gritaban todos a su héroe-

- ¡Jajaja! –se reía Rubí mientras salía a abrirle la puerta, -Sí que tienes agallas niño-

- ¡Ya estoy aquí ahora te hare mi perra! –le decía el chico calenturiento-

- ¡Espérate así no son las cosas!, ¿Qué edad tienes?, esas muy niño aun-

- ¡Tengo la suficiente ahora déjame tocarte! –el chico se aventaba sobre ella y toco sus pechos-

- ¡No! –Rubí se lo quita de encima dándole una cachetada-

- ¡Ay ya!, tengo 15 ¿y? –

-Bueno, siempre y cuando prometas no decírselo a nadie-


Entonces Rubí lo toma de la mano llevándolo hacia su cuarto frente a todos los demás chicos mirando desde la sala con su cámara prendida en dirección hacia la habitación de Rubí, la cual no se podía ver mucho, pero se entendía.

- ¿Te gusta? –Rubí le decía mientras tomaba sus manos llevándolas lentamente a sus pechos desnudos-

- ¡Sí, oh que rico sí! -

Luego, Rubí desnudó al chico tomando su pene erecto comenzando a mamárselo lentamente, el chico solamente se quedaba impresionado mientras que todos los demás quienes los veían estaban masturbándose con el momento, el pobre chico se estaba colapsando, era un sueño hecho realidad, de repente, el chico se vino precozmente dentro de la boca de Rubí dejándola embarrada y llena de su leche.

- ¡Umm, que rica esta tú lechita niña! –Rubí se limpiaba mientras se tragaba el esperma del niño-

De pronto, el chico tomo la iniciativa, Rubí le coloco un condón y extendiéndose en la cama, abrió sus piernas para qué el chico admirara su vagina, el niño se recostó encima de ella comenzando a besar todo su cuerpo, haciendo que Rubí se enloqueciera de placer mientras el chico jugueteaba con sus pechos, frotando con su lengua sus pezones y mientras acomodaba su miembro para que comenzara a entrar por su vagina.

- ¡Ahhh! –Rubí jadeaba cuando sentía el miembro del chiquillo entrar por su vagina-

- ¿Te gusta perra? -le decía el chiquillo desenfrenado-

- ¡Si, sí, me encanta! –

El chico ponía fuerza en su entrepierna mientras pujaba una y otra vez su miembro dentro de Rubí, luego con sus manos tomaba los brazos de Rubí sujetándola con fuerza para no dejarla moverse teniéndola como su sumisa, besaba sus pechos mientras la sostenía retorciéndose del placer, Rubí gemía como nunca sintiendo la intensidad el chico dentro de ella, sus tetas rebotaban por todos lados mientras el chiquillo la montaba como un experto aunque ciertamente ere su primera vez con una puta como ella.

El chico tomo sus piernas y las abría cada vez más mientras se impulsaba algo cansado ya por mantener el perfil del macho alfa, pero mientras intentaba venirse, Rubí se giró dejándolo a él por debajo de ella, Rubí puso sus manos en sus senos que rebotaban constantemente mientras montaba al chico pujando y pujando su vagina contra el pene del chico mientras tambaleaban toda la cama, el chico dejaba que ella hiciera todo el trabajo mientras que el sentía todo el placer sobre su cuerpo, Rubí jadeando y respirando fuertemente frente a él, el chico deslizo sus manos por la espalda de Rubí hasta llegar a su culo, donde mantuvo sus manos firmemente en sus redondas nalgas mientras brincaba la mujer sobre de él, el chico estaba extasiado, cuando sintió el último esfuerzo dentro de sí mismo y su pene libero la carga dentro de la mujer, afortunadamente aun con el condón bien puesto en su miembro, Rubí jadeaba sintiendo el fluido caliente del chico rellenando la protección dentro de su vagina.

Poco después, se quitó de encima tendiéndose a su lado ambos desnudos y respirando, el chico mantenía una cara completamente sorprendió de haberse cogido a la mujer más sexy que nunca jamás hubiera imaginado, luego la miro a su lado aun respirando tratando de descansar, la miro detenidamente apreciando su belleza y lo tierna que lucía respirando, noto sus delicados senos aun descubiertos y la abrazo recostado tomando sus senos y frotándolos sutilmente observando como la  chica jadeaba un poco mientras lo hacía, el chico se la paso masturbándola un buen rato, pues luego paso otra de sus manos a su vagina teniendo su cuerpo bajo su control hasta que la había hecho venir varias veces como un juego para el mismo.

Después de ello, Rubí se alejó de él algo sorpresiva e hizo que se vistiera para echarlo de su casa, luego sonrió frente a la cámara mientras todos los chicos terminaban de admirar el majestuoso final de su película porno en vivo.

- ¿Pero qué carajos acaba de pasar? –se preguntaba Rubí luego de entrar en razón después de haberse dado cuenta de que había pervertido a un chico de 15 años mucho menor que ella-


La mujer observo la hora, ya era bastante tarde y aún tenía que arreglar la sala luego del desastre que había causado, después de terminar se refugió en el baño, ella se sentía bastante inquieta, muy irreal de sí misma, era como si sintiera que su vida no era la misma y  algo o alguien la estaba controlando, su cabeza comenzó a sentirse desvariada y mientras se miraba en el espejo, no podía dejar de tener esos pensamientos tan morbosos y perversos de sí misma, la fuerza de su deseo era más fuerte que lo que podía comprender, simplemente se sintió con muchas ganas de tomar sus senos con sus manos y estrujarlas fuertemente mientras notaba como su rostro sonreía y se miraba a si misma muy perversa, escuchándose jadear con su propia voz hasta que parecía que perdía completamente la cordura.

Rubí se dio un baño frotando delicadamente su cuerpo masturbándose con el fluido tenue del agua cálida pasando por todo su cuerpo, escuchándose a si misma jadear intensamente resonando todo el baño con el eco de su voz expresándose como una puta a sí misma, pero lo que más erizaba su piel y sus sentidos era sentirse como el mismos Andrés cada vez más siendo el que tenía el mando de su cuerpo, ya tenía algún tiempo sintiéndose extraña y notando la presencia de Andrés en su vida sin si quiera admirarlo o quererlo con cariño, pero ahí estaba cada día de sus últimas días dentro de sí misma tratando de salir y tomar por completo el control de su cuerpo, las señales eran claras, esta noche por alguna razón lo eran más, ni ella misma lograba explicar el ¿Cómo?, ni el ¿Por qué?, pero simplemente lo sentía en su cuerpo, divagando en su mente y controlando todo lo que ella había hecho durante todo este tiempo, incluso ahora que había podido tener el ultimo rastro de cordura de sí misma, Rubí paro en seco luego de que la presencia de lujuria embargara  su cuerpo  y dejara de deleitarse con sus encantos, la mujer salió de la tina y mirándose al espejo parada  frenéticamente con el cuerpo desnudo grito.


- ¡Sal de mi cuerpo maldito!, ya has hecho lo que querías conmigo, ¿Qué más quieres? –gritaba al unísono, pero sin respuestas-

Rubí terminó de secarse y ya muy cansada, se recostó en la cama desordenada por los estragos de hace un rato a los que ya no le tomo importancia y simplemente terminó por quedarse dormida.