miércoles, 14 de enero de 2026

Jefa machista capitulo 4

 


Carol estaba de pie frente al espejo de cuerpo entero, tocando su cuerpo. absorta en su propio reflejo. Con una sonrisa de suficiencia, Carol se dio un fuerte azote en la nalga derecha mientras murmuraba: "Eres perfecta, ninguna de estas inútiles te llega a los talones".
Desde su último intento por renunciar su personalidad sé había empezado a desvanecer y siendo remplazada por una mas arrogante 

La verdadera personalidad de Carol sé desvanecía en su propia mente mientras una sombra oscura consumía su alma 



La oficina principal de la corporación ocupaba el último piso del rascacielos, un espacio de cristal y mármol que, en el último mes, se había convertido en un santuario dedicado al ego de Carol. Hacía apenas treinta días que Carol era una ejecutiva eficiente, aunque algo estricta; sin embargo, algo se había quebrado 


 

Irma, su secretaria entraba al despacho con las manos temblorosas sosteniendo una carpeta de cuero. Al cruzar el umbral, encontró la escena que se repetía cada mañana. 

 

Irma :  Señora... los informes de la junta están listos —susurró Irma, bajando la vista.

 

Carol se giró lentamente. Sus ojos, antes amables, ahora proyectaban una frialdad dominante. Se acercó a Irma, invadiendo su espacio personal hasta que la secretaria sintió el aroma de su perfume costoso.

 


Carol : ¿Por qué me miras al suelo, Irma? ¿Acaso te intimida ver a una mujer que realmente tiene el control? Jajajaja 


Irma : señora por favor yo....


Carol  : El problema de ustedes las mujeres es que son débiles, sentimentales. Yo he dejado eso atrás. He aprendido que para mandar hay que tener la mano dura, 

 

Irma no respondió. Varias veces había intentado redactar su carta de renuncia, pero cada vez que se acercaba al escritorio de Carol para entregarla, algo en la atmósfera cambiaba. Carol parecía volverse más imponente, más oscura. Ese "algo" que crecía dentro de la jefa se alimentaba del miedo y de su propia vanidad. Irma dependía de ese sueldo para mantener a su familia, y Carol lo sabía perfectamente. Utilizaba esa necesidad como un grillete.

 

Carol : Hoy vas a quedarte hasta tarde quiero pasar tiempo de calidad contigo hermosa 

 

Durante el resto de la jornada, el trato de Carol hacia el personal femenino fue humillante. Desestimaba las ideas de las ingenieras llamándolas "histerismos de oficina" y exigía niveles de servilismo que rozaban lo absurdo. Sin embargo, su mayor fijación era Irma. La obligaba a realizar tareas humillantes, 


Carol obligo a Irma a sentarse en sus piernas y empezó a acariciar sus piernas al tiempo que le subía la falda y besaba su cuello 


Carol : las mujeres solo son buenas para solo una cosa 

 Irma : Salió corriendo de la oficina antes de dejarla llegar más lejos 

Al caer la noche, la ciudad se iluminó bajo ellas. Carol llamó a Irma a su despacho una vez más. La jefa estaba de nuevo frente al espejo, admirando la autoridad que emanaba su propia imagen.

 

Carol : ¿Sabes qué es lo que más me gusta de este cambio, Irma? Que ya no siento empatía. La empatía es una debilidad femenina que he erradicado. Ahora mírame.

 

Irma levantó la vista y vio a través del espejo algo que la aterrorizó. Por un segundo, la sombra de Carol parecía más grande de lo normal, una presencia densa que se retorcía detrás de su espalda. Carol se dio otro golpe en la cadera, celebrando su belleza y su fuerza con una mirada depredadora.

 

Carol : Te quedas porque me tienes miedo 


Carol, acercándose a Irma y tomándola del mentón con fuerza dándole un beso en contra de su voluntad 

 

Irma salió del despacho en silencio, caminando por los pasillos oscuros de la oficina. Sabía que la mujer que alguna vez fue su una amable persona 


se había perdido para siempre, reemplazada por una entidad de orgullo y tiranía que no dejaría de crecer mientras tuviera a quién someter. En la oficina del piso superior, Carol volvió a encender las luces del espejo, lista para seguir adorando a la única persona que consideraba digna de existir: ella misma.

Carol ésa misma llevo a lrma hasta su departamento donde la obligó hacer suya 

Carol Mis dedos se deslizaron por mi pecho, acariciando mis pechos mientras mi cuerpo reaccionaba intensamente a tus atenciones. Me sentía como una masa temblorosa de necesidad y placer



Irma sintió como su piel se erizaba con cada lamida.

  
Los pezones se endurecieron bajo sus dedos, enviando eléctricas sensaciones directas a su centro, donde tu lengua trabajaba incansable. Las caderas se balancearon hacia adelante, buscando más.


Carol : Es como si... como si estuviera ardiendo... y solo tú puedes apagar este fuego. 

La lengua de Irma sé movía dentro dél coño de Carol asiendo círculos 


Carol : eso sigue así y té daré un aumento en tú sueldo 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

¿Te ha pasado que quieres decir algo pero las palabras no son suficientes? Ahora puedes colocar imágenes o vídeos en comentarios, con los siguientes códigos:

[img]URL de la imagen[/img]

[video]URL del video[/video]