Carol sé encontraba manoseado él trasero de Irma a punto de tener sexo con ella quitándose su traje
Carol : Dime Irma té gusta mi nueva lencería la compré pensando en tí
Irma : por favor ya no más
Justo cuando Carol tenía su lengua dentro de la boca de Irma mientras tocaba su trasero la policía entró yendo directamente con Carol
– Sé le acusa de falsificar documentos y violación
El metal de las esposas frío contra su muñeca fue como un golpe de gracia que rompió las cadenas invisibles que la retenían
Carol sintió cómo la pesadilla que había sido sus últimos dos meses se desvanecía, dejándola con la respiración entrecortada y la piel ardiendo como si hubiera estado expuesta al sol durante horas. Mientras los oficiales la sacaban del edificio que alguna vez había sido su lugar de trabajo, su mirada vagaba por los pasillos desiertos, reconociendo rostros de empleados que la miraban con mezcla de miedo, indignación y alivio.
Carol : ¿Qué… qué está pasando? No esperen yo no fui algo me controlaba
Uno de los policías la miró de reojo, sin dejar de caminar:
—Señora, usted está siendo detenida por acoso sexual múltiple, abuso de poder, falsificación de documentos y amenazas contra la integridad de varias personas, entre ellas la señora Irma Vázquez.
Carol cerró los ojos, sintiendo cómo las imágenes de todo lo que la entidad maligna había hecho con su cuerpo invadían su mente. las burlas a las colegas mujeres, los comentarios despectivos sobre su trabajo, las manos que se colaban bajo las faldas de las mujeres incluso en plenas reuniones, los documentos falsificados para desprestigiar a quienes se atrevían a cuestionarla. Un nudo se formó en su garganta, y tuvo que hacer un esfuerzo para no vomitar en medio de la calle.
Al salir al exterior, el sol le pegó directamente en la cara, sintiendo que por primera vez en meses tenía él control de si misma aún si era esposada
Mientras tanto, en un departamento en la colonia Centro de Guadalajara, a pocas cuadras del edificio corporativo, un hombre de mediana estatura, con cabello canoso y ojos astutos, se quitaba un casco metálico de diseño extraño. En su interior, cables se conectaban a un dispositivo de extraña apariencia
Lo colocó con cuidado sobre un escritorio lleno de pantallas que mostraban cámaras de seguridad en toda la empresa, así como perfiles de empleados clave.
Él hombre tomó la foto de Carol y la tiró al basurero al tiempo que sacaba más expedientes dél escritorio con futuros jefes
dijo en voz baja, mirando una imagen de Carol siendo llevada en el vehículo. Su nombre era Roberto Márquez, fundador y verdadero dueño de la corporación, aunque nadie en la empresa lo conocía como tal.
Durante años, había utilizado el casco. un prototipo desarrollado en secreto para manipular las funciones cerebrales de sus víctimas para tomar control de quienes ocupaban los cargos directivos. Así, podía gobernar desde las sombras, tomando decisiones que beneficiaban sus intereses sin tener que enfrentar las consecuencias. Carol había sido su última pieza
una mujer talentosa, honesta y respetada, cuya imagen era perfecta para mantener la fachada de una empresa moderna y progresista.
Roberto : Pero no importa ¿A quien debería escoger ahora? Tal vez a otra mujer me diverti mucho siendo Carol jajajaja
continuó, sonriendo fríamente mientras manipulaba el teclado configurando las nuevas instrucciones
Roberto : Tengo otras fichas listas. Irma Vázquez, por ejemplo. Ha visto demasiado, pero también es demasiado vulnerable. Con un poco de presión
En ese momento, su teléfono sonó. Era uno de sus hombres dentro de la policía:
—Señor Márquez, la señora Carol está diciendo que no recuerda nada de lo último. Parece estar siendo sincera. ¿Qué hacemos con ella?
Roberto : Llévenla a un centro psiquiátrico asociado. Digan que padece trastornos psicóticos. Así, nadie creerá nada de lo que diga sobre “entidades malignas
Dos semanas después, Carol estaba en una habitación luminosa del centro psiquiátrico. Había pasado horas contando su historia a médicos, pero todos la veían como una manifestación de un trastorno disociativo. Sin embargo, ella sabía la verdad: no había estado loca, había sido controlada. Por sér maligno un demonio
Un día, la puerta de su habitación se abrió, y apareció Irma. La joven lucía más delgada. Cuando la vio Carol se levantó de un salto, pero las esposas suaves que la retenían a la cama no la dejaron avanzar.
Carol : Irma perdón No fui yo… nunca hubiera hecho nada de eso a mí me gustan los hombres
Irma se detuvo a pocos pasos de la cama, evitando mirarla a los ojos:
Carol : Yo sé Al principio no lo creí, pero… hubo momentos en los que veía tu rostro, y no eras tú. Había algo en tus ojos que no pertenecía a tí
Carol sintió un escalofrío. ¿Había alguien más que la había notado?
Carol : Irma, tienes que escucharme fue un demonio sé que es real. Él es quien está detrás de todo. Quiere controlar la empresa
Irma finalmente la miró, y en sus ojos había un brillo de determinación que Carol no había visto en mucho tiempo
Irma : ahora le creó todos los jefes sé comportaron igual ahora lo creo
Carol : Pero ¿cómo lo sabes? Tenemos que hacer algo. No podemos dejar que siga haciéndolo. Pero primero tengo que salir de aquí. ¿Puedes ayudarme?
Carol sintió cómo la calidez de la mano de Irma se enfriaba bajo la suya, como si el propio aire alrededor de ellas se hubiera tornado pesado y helado. La sonrisa que ahora curvaba los labios de la joven no era la misma que conocía. era fría, calculadora, con un brillo en los ojos que Carol reconocía demasiado bien.
Carol : ¿Irma?
La mujer frente a ella se levantó lentamente, moviendo su cuerpo con una gracia depredadora que no pertenecía a la secretaria tímida y dedicada que había trabajado a su lado. Se dio media vuelta, mostrando el atuendo ajustado que llevaba
un vestido de seda negra que resaltaba cada curva y luego se giró de nuevo para mirarla a los ojos.
Irma : ¿Té gusta? Al cuerpo de Irma le queda fantástico jajaja jajaja Ya no soy Irma, cariño
dijo, con una voz que tenía matices que no eran de la joven que ella conoció
Irma : Ahora yo soy la jefa. Y tú… tú eres la pieza rota que hay que desechar. Fue bueno ser tú y solo vine a decir adiós disfruté mucho ser tú
Carol se recostó contra la cama, horrorizada. ¿Cómo había pasado? Era una pesadilla que solo sé volvió peor
La entidad que ahora habitaba Irma se rió, un sonido seco y sin emoción:
Irma : Además este cuerpo es mucho más dócil que el tuyo. Tu espíritu luchaba constantemente pero Irma ella ya estaba rota por todo lo que le hiciste
hizo una pausa para señalar con un dedo a Carol
Irma : o mejor dicho, por todo lo que hicimos jajaja jajaja
Carol : sólo fuiste tú no yo solo tú
Mientras hablaba, se acercó a la cama y pasó una mano por el rostro de Carol, con un toque que era a la vez suave y amenazante:
Irma : jajaja No hay lugar para la verdadera Irma en ninguna parte. Ella simplemente… desapareció. Se rindió sin pelear. Ahora soy yo quien manda, y la empresa será mía como siempre debió ser.
De repente, la puerta se abrió y entró un hombre de aspecto severo, vestido con un traje oscuro. Era uno de los guardias del centro psiquiátrico.
– su tiempo termino por favor retirece
Irma asintió y se dirigió hacia la puerta, pero antes de salir se detuvo y miró hacia atrás:
Irma : Oh, y Carol… no intentes decir nada. Ya te declararon psicótica, así que nadie creerá ni una palabra de lo que digas sobre mí o sobre supuestos demonios jajaja jajaja
Con esa última frase, se fue, dejando a Carol sola en la habitación, con las lágrimas rodando por sus mejillas y un sentimiento de impotencia que la ahogaba. Había perdido no solo su reputación, sino a la única persona que podía haberla ayudado
Carol : no no por favor quiero salir no estoy loca fuí poseída por un demonio




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