viernes, 26 de abril de 2019

La agencia - Cap 1 "Una situación extraña"









Bueno gente ¡He regresado!

Me costó mucho elaborar el diseño de una nueva historia. Quería algo fresco y original, algo que quiero que mis lectores entiendan es que me gusta enriquecer la historia, hacer un ambiente y un mundo. Profundizar con mis personajes y que puedan identificarse con ellos de alguna manera, mas allá de leer un cambio de cuerpos.

Espero que este primer capítulo (que es más como un piloto) tenga su interés. De verdad, me ayudan mucho sus comentarios y sugerencias. Es lo que me anima a escribir.

También voy a ahorrar críticas, como en el caso de “El juicio”, no voy a llevar esto por la vía rápida y sexual. Aquellos que leyeron mi primer trabajo habrán entendido la atmosfera que me gusta preparar. Esta historia es un poco más oscura y me atreveré a poner algunos personajes más y veré si puedo hacer una narración sólida. Con eso dicho, espero que les guste.





El parque centrar era uno de los lugares más concurridos de la ciudad, con su excelente diseño se había convertido no solo en uno de los lugares favoritos de las parejas adolecentes para un paseo por la tarde. También era por supuesto, el sitio de negocios de varios vendedores ambulantes y por supuesto, por las mañanas, la pista de carreras de aquellos que, madrugadores decidían hacer algo de ejercicio antes de dedicarse a sus otras actividades del día.

Dos figuras justamente, se movían por la grisácea luz de las 6 de la mañana, el sol aún no había salido del todo y las suaves nubes en el cielo indicaban que sería un día más bien nublado. Una de las figuras se detuvo un poco impaciente.

-Robert, por el amor de dios, aun nos faltan dos kilómetros – se quejó.

El aludido era un hombre de complexión robusta, que jadeante llego más forzando sus pies a moverse que manteniendo el trote que había tratado de llevar. Sin poder pronunciar una sola palabra negó con la cabeza.

-No…  puedo más… - soltó mientras se doblaba por la cintura para recuperar algo de oxígeno a sus pulmones.

-Robert… es enserio, estas por entrar a los treinta años – regaño su compañera – deberías ya decidirte a hacer más ejercicio y cuidar de tu salud.

Robert gruño un poco. Si bien él no era obeso, no es que fuera muy dedicado al ejercicio, su trabajo le hacía cazar más que nada comida rápida antes de continuar. Ciertamente la mujer frente a él tenía razón, pero siempre era un poco chocante recibir un poco esos comentarios. Ella, hace poco egresada de la universidad en la carrera de periodismo era la típica chica que tenía el mundo para ella. Con esas anchas caderas, abdomen plano y grandes y firmes senos, contoneaba esos glúteos trabajados cuando caminaba.



De hecho, la única razón por la que Robert soportaba esos martirios s matutinos era el placer de verla correr, aunque siempre terminaba demasiado atrás para disfrutar la vista. Dicho todo eso, Victoria, no era para nada una mala persona. De hecho, tenía suerte de trabajar, con ella. Aun y con su belleza y juventud, no era prepotente o la típica mujer hermosa y torpe, era bastante competente, ambiciosa y muy, muy descarada.

A tan solo seis meses de haber llegado al canal en el que trabajaban, Victoria, que había rechazado un puesto como la chica del clima. Había logrado ya varios reportajes desgarradores y significativos. En un inicio la habían tachado de tonta e ingenua, si bien el clima no era el puesto más importante, era más de lo que una novata podías pirar, y su excelente físico era la razón por la que el canal la quería como atractivo visual para el noticiero de la mañana.

Pero la jovenzuela no se había quedado quieta, y había demostrado que en realidad tenia vocación y que tenía ese algo que distinguía a los reporteros: “sin honor contra el investigado”. Tan solo el segundo mes, lo había obligado a colarse con ella a una industria farmacéutica en la que habían descubierto que estaban usando animales de manera ilegal para investigar. Si los hubieran descubierto los podrían haber metido a la cárcel, pero, tras obtener fotos y grabación, el reportaje había sido desgarrador, y le había valido a Victoria la confianza del responsable del canal (algo tenía que ver con la enorme suma que la farmacéutica tuvo que pagar para que le canal no retransmitiera aquello ni le diera seguimiento)

Robert realmente le había tomado aprecio a su compañera, y como camarógrafo jamás le había ido mejor en su carrera. Aun así, estas carreras mañaneras no eran lo suyo, de verdad había perdido peso últimamente, pero simplemente no terminaba de gustarle.

-Oh… que mal, el señor Enrique ha dejado de venir… - expreso Robert con su primer respiro mirando una banca en la cual solo había un par de viejos diarios.

- ¿Quién? – reclamo victoria pensando en que su compañero solo quería perder el tiempo.

-Don enrique… - repitió mientras se erguía de nuevo – el señor que siempre estaba dormido en esa banca – dijo señalando la misma.

-Ah... el indigente… bueno, quizá esta en otro sitio – indico con un suave gesto de desaprobación.

Para Robert había quedado claro en las últimas semanas, porque Victoria tenia tanto olfato como reportera: la chica era increíblemente apática. Fuera de lo que pudiera usar para mejorar en su carrera parecía no tener mucha empatía con otros.

-La semana pasada la señora Martha también dejo de venir- menciono a una pobre mujer que pese a toda tenia amor por darle algunos pedazos de pan a las palomas por las tardes.

-Bueno, son gente de calle, no es como que se queden solo en un sitio – comento con un poco de desinterés, de modo que Robert no insistió más con el tema – debemos ir a la presentación de Perf Image – le recordó.

-Uhm... .si….

El desánimo era palpable en la voz de Robert, pero sabía que a su compañera le importaría de poco a nada. Perf Image era una industria de modelaje que había llegado como tiburón a un estanque. No solo los diseños de su grupo creativo eran increíbles y elegantes, si no que se habían asegurado a las modelos más increíbles que Rober tubería podio recordar.

Ciertamente la palabra “modelo”, implicaba un físico envidiable, Victoria, por ejemplo, podría dedicarse a ello. Pero no todas eran… por decirlo de algún modo, tan perfectas. Cada una de las mujeres y hombres que trabajaban para Perf Image le hacían honor al nombre de la empresa.

Eso había hecho que muchos les tacharan de narcisistas, pero la realidad era que se había devorado el mercado y había relegado mucho a la competencia. No solo por sus modelos, también porque trabajaban por tarifas increíblemente conveniente y más accesibles, además un par de exitosas modelos habían renunciado a sus agencias para trabajar para esta compañía.

Esa tarde, había una pequeña pasarela, en la cual Robert estaría un poco más interesado de no ser porque Victoria tendría que cubrir el reportaje. Y sabia… (bien sabia), que la chica buscaría algo sucio o que comprometiera a Perf Image. Algo que pudiera desacreditar a la más prestigiosa agencia de modelaje del momento sería un bombazo y otro hit que podría poner a la reportera entre las prioridades del canal.  Y Robert no tenía ni el más mínimo de seo de estar con la adrenalina a tope mirando a cada momento si no había guardias vigilando las zonas donde se suponía que no debían estar, y a donde su joven compinche gustaba de entrar para sacar alguna nota o información.

No tuvo tiempo de pensar mucho sobre eso, porque Victoria ya había empezado a trotar de nuevo. Con desgana Robert respiro y trato de ir tras ella, empezaba a dudar si su martirio era justificado por ese firme trasero que se movía frente a el… mientras trataba de que sus piernas siguieran moviéndose volteo a ver a un hombre que se encogía en un rincón y que parecía haberse despertado hacia poco. Con un movimiento de la mano, Robert le sonrió y dirijo un cortes saludo…

**********

La vida en las calles no era nada fácil, sobre todo para un hombre que sentía que lo había perdido todo. Para Francisco, la vida era injusta, era una hija de puta que solamente se enfocaba en los beneficios egoístas, y que no compensaba para nada a las personas honradas.

En las últimas noches, había estado siendo atormentado por sus sueños, en ellos, revivía el pasado y sus penas.  El, que se creía alguien que se anteponía a la adversidad, ah… nunca había podido ir a la universidad, pero era trabajador y honesto y en sus años mozos, hasta atractivo. Había trabajado como fotógrafo particular un tiempo hasta que había logrado poner su propio y pequeño estudio.

Con los años pensó que tendría una buena vida, una mujer hermosa que se fijó en él y se casó, oh, sí, todo era maravilloso, hasta que descubrió que la mujer, lo engañaba, y simplemente fingió un caso de violencia intrafamiliar para asegurarse el divorcio y quedarse con lo que tenía.

Con eso en su haber, nadie le dio trabajo, los pagos se acumularon, las cuentas llegaban hasta que había terminado en la calle. Sin esperanzas de recuperar sus años de trabajo, y también de ir a mejor. Después de todo, había perdido sus mejores años en una mujer, que con su belleza lo había estafado.



-Lo que daría por otra oportunidad – suspiro mientras buscaba una pequeña petaca con licor barato, a la cual le dio un sorbo antes de levantar la vista y ver a dos personas corriendo, una era aquella hermosa joven, ah, era mucho más hermosa que quien había sido su esposa, si aún fuera exitoso, pese a su edad le hubiera encantado intentarlo, aun si esta lo rechazaba, ahora mismo, solo podría avergonzarse de su fantasía.

La segunda persona era su compañero, solían ir a correr todas las mañanas, los había visto los últimos días. El hombre no parecía ser especialmente atractivo y de verlos un par de veces entendió que podrían ser amigos, peor no pareja. Quizá él podría estar interesado, pero no veía en la chica nada que señalara que el pobre tuviera una oportunidad. Cuando este le saludo, alzo el pulgar, en una pequeña señal de ánimo,

-La belleza es venenosa mi amigo… deberías buscar una chica más normal – indico, aunque el destinatario de sus palabras no podría escucharlo. Paso sus manos por los ojos para desperezarse y ver a su alrededor… Enrique no estaba….

Algo curioso es que, cuando perdías todo y encontrabas a gente en una situación similar, encontrabas amigos reales. Por decirlo de algún modo, no era necesario pasar demasiado tiempo hablando, entendías que, el desgraciado frente a ti, había pasado lo mismo o cosas peores que tú, y entendías que jamás harías algo para perjudicarlo más. Y que de algún modo si se ayudaban mutuamente vivirían un día más para probar suerte.

Las calles eran duras, no siempre se tenía suerte y a veces tenías que dormir con el estómago vacío, o lidiar con el frio. No era raro que de vez en cuando, uno se enterara que un conocido no había logrado pasar el día. Sin embargo, esas noticias no eran tan comunes como la gente creía, la gente era más resistente de lo que se creía, y los que ya habían tenido un par de años en la calle lo sabían.

Sin embargo, últimamente las cosas eran muy perturbadoras, después de todo, cuando alguien pasaba a mejor vida, había un artículo, o rumores aquí o allá de donde había estirado la pata. Pero… últimamente, la gente, se esfumaba, era muy aterrador, había quienes incluso, en sus paranoias hablaban de bestias sueltas por los callejones de la ciudad, y otros tantos ya filtraban teorías conspiratorias de que el gobierno estaba eliminando indigentes o algo por el estilo.

Para Francis, debía de haber una explicación más lógica, no era amante de las conspiraciones o de pensar que había monstruos en las alcantarillas o algo así.

Se desperezo poniéndose de pie, lo mejor era despertarse temprano, había que aprovechar la luz en cuanto la hubiera para buscar algo de suerte. Había aprendido que el parque era el mejor lugar. Las botellas de los ebrios que dejaban ahí por la noche, además de las latas, eran el botín de las primeras rapiñas de la mañana, de modo que tomo el andrajoso costal que había conseguido ya hacia mucho tiempo y comenzó a recolectar lo que se había convertido en su sustento primario, además de alguna que otra moneda que pudieran darle. Quería aprender a hacer algún tipo de truco para ganar dinero.

**********************

Para Robert, el evento podría ser fantástico, nada como ver a hermosas jóvenes en lencería y atrevidos conjuntos frente a él. Pero tenia que se eclipsado por los incesantes codazos de Victoria que le recordaba que debía buscar alguna entrada alternativa a los vestidores. Su insistencia podría ser bastante cansina y molesta.

Su cámara si estaba trabajando, tomaba fotografías a diestra y siniestra para poder hace un reportaje a la altura.

El coctel, que se servía con la pasarela era atractivo, pero se había tenido que abstener de probar, por las constantes críticas de Victoria sobre que ese tipo de botanas no le dejaban perder peso como debía. Esa era otra parte que le había estado molestando de trabajar con ella, pero que se le iba a hacer. Si resultaba que perdia peso y conseguía una buena chica entonces podria perdonarla.

Para cuando el evento estaba terminando estaba por un momento, pensando que Victoria no había conseguido nada y podrían irse, sin embargo, cuando estaba por sentir paz interna tiro con fuerza de su brazo haciendo que se girase y buscara a donde iban. 

- ¿Qué? – pregunto con impaciencia.

-Entrevista, ahora… - dijo mientras le conducía hasta donde había una mujer que parecía sentirse algo fuera de lugar Sin embargo Robert quedo con la boca abierta cuando vio a la mujer… parecía un ángel. Era una hermosa peli roja de piel blanca y unos hermosos ojos azules. No podía imaginarse lo que diría su padre si le dijera que salía con una chica como esa. Sin embargo, la realidad golpeo su mejilla en forma de la mano de Victoria haciéndole espabilar. – ya….

Se sacudió para encender la cámara y enfocar a ambas. La chica estaba algo nerviosa. Le parecía extraño, dado que debía ser parte de Perfect Image, aunque no la había visto en la pasarela ¿quizá una nueva modelo?, eso estaba bien, era un reportaje normalito pero que podía ser interesante. Hizo una señal con la mano para dar inicio al video.




-Estamos en el evento de Perfect Image con Joana Carmona, una chica que está por iniciar en la agencia de modelaje más grande de la actualidad – empezó con energía victoria – Joana, por favor, cuéntanos como te reclutaron, de dónde vienes.

-Ah… pues yo… - empezó de modo nervioso – am… de California…. – contesto después de pensarlo un poco.  – y em... ellos, no, bueno, yo quería ser modelo.

- ¿Hiciste un casting? ¿has trabajado antes de modelo?



-Ahm… no… um… - la chica parecía no poder responder de inmediato – Ellos, me dieron la oportunidad.

-Pero dijiste que quería ser modelo, ¿esta agencia tan prestigiosa te busco sin más?

-Si… no, bueno, sí pero después tuve que…

-Ey, ey ¡corten! – grito un hombre, por su uniforme era claramente parte de la seguridad puso la mano directamente sobre la lente de la cámara - ¡sin entrevistas! – les grito molesto.

Robert recordó, claro, una de las cosas que distinguían a Perfect Image, era que ninguna de sus modelos podía dar una sola entrevista si no estaba en presencia de un representante.  El camarógrafo supo lo que venía, y es que Victoria lo tomo de la mano para poner pies en pólvora.

Podían despedirse de volver a cubrir algún evento de la compañía, porque seguramente tratarían de quitarles el video si se quedasen y nunca les darían un pase de prensa, eso si sabían quienes habían sido. Al menos confiaba en que Victoria no estuviera tan loca par aponer algo tan corto y burdo.

 Antes de salir de ahí, Victoria pudo ver al guardia regañando a la chica y tomándola del brazo para conducirla a la parte de atrás en donde desapareció de su vista. Era muy extraño, muy extraño, y su instinto periodístico le decía… que ahí podía haber una gran historia.


*************************

La noche se convertía en el peor momento del día. Sin luz no podías arriesgarte a las calles. Que se llenaban de aquellos que se aprovecharían de quien no tenía nada. Francis lo entendía muy bien. Se convertía el momento en buscar un sitio en el parque y si no, entonces a probar suerte en otro lugar en donde el frio no fuera un problema.

Aun había algo de luz, además, el parque había estado más disponible en los últimos días, además, había conseguido bastantes botellas y latas ese día y un billete de valor medio de manos de una amable señora, así que había entrado en una cafetería, no era muy acogedora, pero la comida era buena y barata.

-Cinthya… - saludo a la dueña mientras ponía el dinero que tenía en la barra – ¿algo caliente? – pregunto esperando que ella pudiera darle algo.

-Dale una comida completa, y algo para mí – se oyó una voz a su lado mientras varios billetes de alta denominación caían a la barra.

- ¿Enserio?… Gracias – soltó Francis, había escuchado de gente, que ya fuera porque tenia mucho dinero o sentía que debía ayudar a alguien un día, hacia cosas como esa, si él podía ahorrarse su dinero para el día siguiente dormiría con un temo menos esa noche. Incluso sonrió, aunque la sonrisa flaqueo al voltearse y ver el tipo de hombre que era. Su traje era caro y elegante, definitivamente no era el tipo de hombre que estaría en esa parte de la ciudad. – ¿Puedo ayudarle? Pregunto dudando.

-Quizá – respondió el hombre. Su porte era el de alguien con clase, parecía más un dueño de una empresa que otra cosa – solo una charla –indico con un gesto de la cabeza señalando una mesa en la esquina.



Francis dudo, pero... la comida era tan tentadora, además, había un poco de gente en la cafetería y conocía a la dueña, no debería pasar nada malo si solo era una charla. Se sentaron frente a frente, y pronto un plato de sopa y un enorme emparedado se puso frente a Francis. ¿hace cuánto no tenía una comida como esta? No quería pensar que estuviera soñando. Tomo la cuchara para darle un bocado a la sopa. La calidez hizo que una lagrima asomara por su ojo.

-Gracias – dijo con calma.

-Esta bueno… ¿eh Francis?

La mención de su nombre hizo que bajase la cuchara y mirase al hombre. ¿Cómo es que lo sabía?... ahora estaba completamente alerta.

-Cálmate, hace unos días, tu amigo Enrique te menciono – dijo con calma. Enrique no había estado en el parque en días, y Francis pensaba que había pasado a mejor vida. ¿Y ese hombre lo había visto? Algo en el estómago le hizo sentir que podía estarse metiendo en un problema.

-Creo que es mejor que me vaya – dijo apartando el alimento que había estado feliz de recibir hacia un momento.

¿A dónde iras?, a dormir a las calles quizá… ¿el parque es un buen lugar? – la condescendencia de su tono y la suave burla, indicaba que sabía bien a donde iría. El miedo se apodero de Francis ¿Qué quería este hombre con él?

-Estoy aquí para ayudarte Francis – añadió aquel hombre a quien el sin techo miraba con precaución - ¿Qué dirías si te digo que estoy aquí para darte otra oportunidad?

- ¿Qué tipo de oportunidad? ¿de qué habla? ¿Qué hizo con Enrique? – pregunto de forma apresurada.

-Enrique en este momento… está trabajando con nosotros, te aseguro, que está más saludable y feliz que nunca. Y si tu aceptas trabajar con nosotros podrás verlo.

- ¿Por qué no puedo verlo ahora?

-Porque el proyecto exige la máxima discreción Francis. Te diré las preguntas más comunes que me han hecho, no, no es ilegal, no, no morirás - dijo con una pequeña risa – al menos espero que no… - agrego haciendo que el color de la cara de Francis bajara – es broma…  - Se inclinó sobre la mesa poniendo los codos en ella – Francis… ¿Qué dirías si te digo que puedo darte una nueva vida? Una vida mejor de la que has soñado nunca… y a cambio, solo debes comprometerte a aprender un nuevo oficio… Dime… que es mejor... ¿la calle, o una nueva oportunidad?



Dicho aquello saco una tarjeta que coloco frente a él. Y con una sonrisa se puso de pie saliendo de la cafetería. Aquello había sido extraño, pero… en el corazón de Francis, de pronto sintió que el parque era muy frio e incómodo….


12 comentarios:

  1. Me gusta como desarrollas las historias te tomas tu tiempo y no tevas por el camino convencional

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Gracias Oswaldo. Aun estoy trabajando en un borrador de ideas sobre tus sugerencias. Per oquiero lograr algo interesante y que no se vea lineal

      Borrar
  2. Se ve muy prometedora, por favor continuala

    ResponderBorrar
  3. Me gusta en trasfondo oscuro que estas poniendo en la historia eapernque sigas pronto

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Tratare de llevarla lo mas rapido posible, tanto para mantener el interes, como para no desanimarme como me paso por un lapso mientras escribia el juicio

      Borrar
  4. Me parece que lograste lo que buscabas, una historia fresca y original

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Mucha sgracias. Lo que quiero es mantener el gusto e interes por este tema e historias

      Borrar
  5. Teemo hare una excepción a mi regla personal y te dire que puede que sea algo predecible cuidado con eso

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Te agradezco mucho el comentario. Pero soy fanatico de Dan Brown, asi que quiero lograr algo con giros que la gente no espere

      Borrar
  6. Es muy interesante es el desarrollo que le diste a la historia. Estoy entusiasmado de ver como seguirás desarrollando esta historia.

    Por cierto me gusto mucho la elección de imágenes que usaste en este capitulo, en especial la de victoria. Casi me dejas sin aire al verla.

    Hasta otra compañero(a).

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Graciaspor el comentario. Ya decidi que esta historia tendra unicamente 4 capitulos. La hare un poco mas cruda y algo mas humana.

      Borrar
  7. Permíteme que te un pequeño conejo TEEMO

    Simplemente disfruta de tu trabajo, escribe lo que quieras y como quieras. Intenta crear una historia de la forma en que te gustaría leerla a ti mismo de otro autor.

    Si luego resulta que a la gente no le gusta o tienes pocos lectores, no tiene ninguna importancia porque has disfrutado haciéndola,

    Es importante que el lector salga satisfecho, pero como resulta que esta página es gratuita, es mucho más importamnte que el autor acabe contento.

    Escribes muy bien y muy minuciosamente. Te gusta regodearte en los detalles y en las particularidades de la historia. Los personajes secundarios tienen vida propia.Tu relatar es pausado y tranquilo, con alma de novelista que va cocinando poco a poco el relato y que no tiene problemas para que ocupe bastante espacio.

    Lo haces muy bien y, repito, no te preocuupes por si gustas a los demás o tienes pocos lectores.
    Además en el blog de Karina nunca te faltarán lectores y tienes un buen estilo.

    UN SALUDO y disculpas por el comentario tan largo.

    ResponderBorrar

¿Te ha pasado que quieres decir algo pero las palabras no son suficientes? Ahora puedes colocar imágenes o vídeos en comentarios, con los siguientes códigos:

[img]URL de la imagen[/img]

[video]URL del video[/video]