sábado, 18 de julio de 2020
viernes, 17 de julio de 2020
Quiza muchos no me recuerden o algunos no sepan quien soy. Hace tiempo publique un par de historias en el blog. Siendo la única concluida "El Juicio" Que contó con 7 capítulos.
No he tenido pc para seguir escribiendo, y me desanimo bastante al ver el poco seguimiento en mis trabajos. Sin embargo quiero volver a plasmar mis ideas en historias o caps.
Quisiera sus comentarios y opiniones, actualmente estoy entre volver a las historias o solo hacer caps.
Deje tambien esta historia por la mitad.
La Agencia Cap 1
La Agencia Cap 2
¿Les gustaría que continuara la historia?. Es mejor comenzar otra, ¿o solo regresar a los caps? Dejenme sus comentarios
Staissy
comenzaba a sentirse mareada, ella pensaba que el trabajo la estaba acabando
desde temprano pues apenas llegaba de su casa instalándose en su oficina,
cuando luego de tomar un sorbo de su café el cual le había preparado uno de sus
asistentes la había puesto mal, su corazón latía fuerte y sentía que su pecho
estaba siendo oprimido por una gran presión, su mente también estaba siendo
afectada dándole giros y dolores muy fuertes, todo so hacia que la chica
sintiera como su cuerpo comenzaba a paralizarse poco a poco perdiendo la
movilidad de su cuerpo, Staissy cayó en su silla de escritorio, sus piernas se
abrieron al compás mostrando el interior de su falda el cual dejaba correr la
brisa del aire dentro de ella lo que hacía
que su piel se erizara hasta su vagina, pronto, la chica parecía que estaba
siendo convertida en una espectadora de su propio cuerpo justo cuando noto como
sus manos actuaron por cuenta propia
dirigiéndose hacia sus grandes tetas las cuales amaso salvajemente
exprimiendo la sensibilidad de ambos senos con lesividad, su boca exhalo un
sutil gemido el cual la convirtió rápidamente en presa de su propia perversión,
sus ojos estaban dirigidos hacia todos lados explorando el ambiente en la
habitación hasta regresar al centro de sus tetas sujetadas por sus manos y
apretando con más calma y suavidad cada teta en su escote, pronto todo su
cuerpo comenzó a moverse por su cuenta dejando a Staissy como una simple
huésped dentro de su propio cuerpo la cual estaba siendo controlada por algo
desconocido que la ponía tensa en su subconsciente, la chica quería gritar y
golpear con todas sus fuerzas para pedir ayuda lo cual estaba resultando
verdaderamente inútil, -Oh, pequeña zorra estúpida, jamás podrás recuperar el control
de tu cuerpo, ahora no eres más que una espectadora de ti misma, mientras que
observas como convierto tu imagen creída
de empresaria en la mujer más
puta que se haya conocido –la voz de la chica se escuchaba tan malévola y
perversa que la asustaba a ella misma
sin saber qué es lo que sucedía, un demonio habría tomado su cuerpo o algo
parecido y la estaba controlando con malas intenciones.
Staissy
se sentía muy temerosa, algo se había metido en su cuerpo a la fuerza y estaba
destruyendo su vida, Carlos un hombre de 45 años, estaba fastidiado luego de
tener tantos años trabajando para la empresa de Economía donde labora, luego de
que Staissy llegará a la empresa y con su gran trabajo llegara a un alto puesto
siendo tan joven y desalineada para un gusto
profesional, pensaba que simplemente
gracias a sus grandes tetas y su culo de infarto se había acostado con el jefe
para que le diera el puesto que ella quería con tal de pisotear a quien quisiera,
muchos hombres en el departamento de contabilidad estaban a su cargo siendo sus
trabajadores en el área administrativa, algo que a Carlos como a algunos de sus
compañeros tenían con mucho orgullo y envidia sobre de sus propios traseros,
habían investigado la forma de hacer que la chica se viera perjudicada de
alguna manera en la que todo su prestigio cayera vertiginosamente hasta que ya
nadie la viera como la supuesta mujer
decente y trabajadora que era, Carlos
había encontrado en internet un hechizo para
atraeré el mal, un hechizo el cual era capaz de atraer a un Súcubo, un
demonio siendo un ser capaz de dominar a su víctima en la sumisión y en la
perversión mediante un recipiente el cual es el cuerpo de Staissy, quien
dominaría para que su imagen quedara afectada con la maldición de la dominación sexual controlando
su cuerpo.
--
Staissy
era controlada por el súcubo en su oficina, el ser sediento de perversión
estaba enfocado en sus senos, los apretaba constantemente sacando todo el
provecho posible de sus grandes masas sensibles y lujuriosas, la chica
se estremecía en el interior
sometida ante los deseos vanos del
demonio, estaba chillando entre orgasmos que se incrementaban gracias al poder
del demonio quien intensificaba la fuerza con la que Staissy experimentaba sus
orgasmos, era como un títere para el
súcubo quien controlaba su cuerpo mientras que los empleados escuchaban
todo fuera de su oficina, Carlos estaba
escuchando todo, sonreía sínicamente sabiendo que el hechizo tenebroso había
resultado, la puta de Staissy había caído en la trampa luego de tomar el café embrujado que había dejado en
su escritorio en la mañana, el súcubo había poseído su cuerpo y ahora la estaba
controlando dejando su imagen como una puta
sedienta de sexo señalada por la mirada y la opinión de todos en la
oficina, los orgasmos de la mujer se hacían cada vez más grandes mientras que Carlos se metió en la oficina cuando
Staissy estaba en su transe sexual con el súcubo, Carlos se acercó grabando a
la mujer teniendo relaciones sexuales consigo misma, inclusive su aura parecía
otra, un poco más maligna con un calor desenfrenado que despedía por todo su
cuerpo, un calor sexual con un olor vaginal muy grande de feromonas que
comenzaban a atraerle, pronto Carlos dejo la cámara a un lado y se acercó a la
exuberante mujer poseída, al tomarla, el súcubo sujetó las manos de Carlos
acercándolas a sus grandes tetas, el miembro de Carlos se puso erecto inclusive
creciendo un poco más de lo normal, pero él no lo notaba, el súcubo estaba
absorbiendo parte de su alma pues del sexo se alimentaba, Carlos comenzaba a
sentir fuertes espasmos en todo su
cuerpo, el calor era tanto que hasta sus ropas fueron destruidas sin notarlo,
ambos estaban cogiendo desnudos sobre el escritorio cada uno perdido ante la
posesión del demonio sobre ellos, Carlos estaba en una fascinación total
cogiéndose a la tipa que le había rito sus aspiraciones en la empresa,
tomaba sus grandes chichotas con fuerza
desmedida mientras que el súcubo gritaba aún más de placer haciendo que Staissy
gimiera sin control, pronto el caliente semen de Carlos penetro el interior de
la matriz de Staissy sintiendo como su cuerpo era embargado por una gran
cantidad de placer nunca antes experimentado, la chica no podía parar de gemir
y el súcubo no abandonaba para menos su cuerpo, solo descansaba de tanto
alimentarse de lo rico que era el sexo entre una hembra y su macho, Carlos se
levantó intentando tomar calma, notaba su cuerpo desnudo mientras que miraba a
un lado a Staissy quien intentaba golpearlo notando que estaba recuperando la movilidad
de su cuerpo.
--
Staissy
y Carlos habían sido llamados a la oficina de su jefe, estaba tan molesto por
los reportes que habían llegado, mientras
que ambos lucían agotaos y vestidos con ropa emergente que habían
conseguido de alguna forma por sus ayudantes, Staissy no dejaban aun de sentirse
caliente, parecía que tenía ganas de más, el súcubo era una total devastación
para sus sentidos, elevaba sus gustos y hormonas sexuales al máximo lo que hacía que se sintiera sensible y excitada todo el tiempo,
Staissy estaba caliente sintiendo como su vagina se mojaba constantemente
mientras hablaban con su jefe, el hombre también se sentí intimidado ante
la presencia de la mujer quien no paraba
de sudar y emanar un aura extraña que lo hacía estremecerse y sentís agobiado
sexualmente por ella, sin embargo rápidamente decidió despedirlos a ambos,
Carlos estallo e cólera reclamando por el suceso siendo la mujer quien estuvo
se ofrecida habiendo varios testigos que justificaban el hecho de que la chica
era quien se encontraba masturbándose exageradamente e en su oficina haciendo
mal uso de sus facultades, pero el haberse metido en el camino del súcubo mismo
que no dijo para no ser expuesto a un peor castigo, terminó por sucumbir ante
los deseos y poderes sexuales del súcubo quien lo domino totalmente como a
Staissy haciendo que ambos mantuvieran relaciones sexuales, Staissy estaba muy
apenada pidiéndole otra oportunidad a su jefe, la chica estaba mostrando sus
grandes senos sin saberlo, tomo sus manos en automático abriendo su escote
mostrándole sus chichotas a su jefe quien rápidamente se sintió intimidado,
Staissy sonrió perversamente, hasta que
de repente noto el cambio repentino en ella, ella no actuaba de esa
manera ante sus superiores, respetaba
mucho su trabajo y ahora ella misma estaba siendo desprestigiada sin poder contenerse, la chica volvo en sí y tomo sus cosas rápidamente antes de que pudiera empeorar más su caso, todos en
la oficina abuchearon a ambos sujetos quienes ahora tenía la maña fama de
exhibicionistas sexuales, Staissy estaba
muy apenada, no tenía la menor idea de
lo que pasaba, pero constantemente sentía una intensa excitación hacia ella
misma y sobre todo tenía ganas de
meterse algo en su vagina, durante la noche, estaba sola en su departamento,
pensaba con angustia como podría pagar todos sus gastos siendo que la acababan de
correr del mejor de sus trabajos,
mientras pensaba, Staissy comenzó a tocar sus tetas suavemente a pasos
tranquilos, luego sin notarlo, perdió el conocimiento y antes de que
pudiera hacer algo, su mente parecía perdida, ni ella misma estaba consciente
de lo que hacía cuando su propio cuerpo comenzó a tomar la iniciativa, se
vistió de la manera más provocativa y
salió a las calles en la madrugada, la chica caminaba con una minifalda que le
llegaba hasta las medias nalgas, sus piernas se veían libres y se notaba el
cuidado tan firme que tenían, su blusa
corta dejaba ver con un gran escote sus grandes tetas las cuales rebotaban
haciendo que se notara toda su
sensualidad en ellas, el súcubo no perdía el tiempo poseyendo y controlando la
mente y el cuerpo de Staissy, sabía que su nuevo cuerpo era toda una joya para liberar y sacias su hambre todo lo que
pudiera hasta consumir el alma de la chica completamente a su merced, el súcubo
no perdía el tiempo y aprovechando que era media noche aprovechó que sus
poderes estaban aún más elevados y que en la oscuridad con la luz de la luna
sería más fácil conseguir hombres hambrientos de sexo que quisiera cogerse a la
más puta que se encontraran primero, claro, ayudaría a Staissy a mantener su
preciado cuerpo y su vida ahora que lo tenía todo gracias a su nuevo recipiente
que lo alimentaria de sexo todas las noches
usando su propio cuerpo para mantenerse como la puta en que se había
convertido, Staissy ahora era controlada mentalmente por el súcubo quien
ya no parecía estar molesta por dejar
que el demonio usara su cuerpo para alimentarse de un buen sexo nocturno.
jueves, 16 de julio de 2020
miércoles, 15 de julio de 2020
Ximena
había cometido la última de sus estupideces, la grandiosa niña Gober, como
algunos la llamaban, una hija de papi de un hombre que era gobernador del
Estado de México, pero para colmo, la misma niña se estaba postulando para ser
la sustituta de su padre en el gobierno, la mujer de 27 años estaba en la mira
de todos, había publicado unas fotos indecentes donde estaba consumiendo algo
de droga, además de estas despilfarrando algunos billetes en compras demasiado
costosas, pero la cosa no paraba ahí, el gobierno tenía atada la soga al cuello
del Gobernador quien ya no sabía cómo parar a su hija, fue entonces que el
hombre tenía que sacrificar a su propia hija luego de la orden de la Elite del
gobierno.
Ximena fue llevada a las entrañas de una organización oscura llamada “La Comunidad”, una organización criminal secreta que traficaba con los cuerpos de las personas, el Gobernador tuvo que aceptar con temor y remordimiento la muerte de su hija, pero las cosas no eran como el las creía, el Jefe de la secta tenía una misión importante, y simplemente tenía que buscar a una persona lo suficientemente ingenua para tomar el cuerpo de Ximena y hacerse pasar por ella como una mejor persona, pudieron haber tomado a cualquier mujer con estudios de verdad, humilde e inocente, pero el Jefe no era más un depravado y pervertido como para darle todo ese poder a una simple mustia.
--
Fue
entonces que el llamado de un chico misterioso alerto a toda la Comunidad, “Ayúdenme,
soy Jacob y dentro de poco será mi cumpleaños, enserio no saben cuánto desearía
ser una mujer, tener un cuerpo muy muy sexy y sobre todo con dinero y con poder”,
entonces el jefe ordeno que consiguieran al chico, un día, Jacob regresaba de
la escuela, pero cuando menos lo pensó, una camioneta se acercó rápidamente raptándolo
sin que nadie pudiera hacer nada masque alertar a las autoridades, las cuales no
actuaron de la mejor manera y el caso se dio por inconcluso como otros miles de
casos de jóvenes desaparecidos.
Jacob
estaba confundido y muy nervioso, no sabía que sucedía y porque alguien querría
secuéstralo sino tenía nada para ofrecerle a gente tan peligrosa, pero una vez
que entro en esa camioneta, no volvió a saber de nada terminando inconsciente,
cuando el chico despertó, se sentía bastante extraño, su cuerpo se sentía diferente
y con carnes en lugares que no debían de estar, Jacob escucho varias voces
entre algunas riéndose y hablando de poder, cuando se dio cuenta estaba en
cama, en un lugar extraño y completamente nuevo, todo parecía muy elegante y
fino, era el cuarto de una chica, Jacob se levantó de inmediato notando el gran
bulto en su pecho agitándose desenfrenado, -¡Tengo tetas! –Jacob gritaba de emoción
escuchando su femenina voz saliendo de su boca, noto el resto de cambios en su cuerpo
y sin esperar se miró en el espejo fascinado, su cuerpo era completamente
femenino y bastante sexy, estrujo sus grandes tetas fascinado, llevaba un
pijama de niña y todo su cuerpo se marcaba perfectamente en esas prendas,
estaba excitado, pero entonces, los hombres entraron a saludarla.
- ¡Hola Ximena! –le hablaban a Jacob, - ¿Ximena? –el respondía, - ¡Sí!, ese es tu nuevo nombre preciosa, desde ahora eres Ximena Letrán, la hija del Gober, tu legaste a nosotros pidiéndonos un buen cuerpo de hembra y con poder, pues ahora lo tienes, vas a trabajar para nosotros y ya no hay nada que puedas hacer para detenerlo.
--
Jacob
estaba fascinado con su nuevo cuerpo, acepto todos los términos y condiciones sin
molestia, le encantaba ser por fin una
mujer lejos de toda esa pobreza y marginación en la que vivía, aun extrañaba a su
madre, pero tenía que seguir con el
papel, Jacob tuvo que terminar algunos estudios que no tenía, además lo
obligaron a estudiar una carrera, graduándose con honres de la carrera de
Leyes, ahora estaba lista como una verdadera mujer preparada y poderosa para enfrentar el nuevo gobierno
que se acercaba, Jacob también había tomado clases de modales para señoritas,
donde la educaban para comportarse en público como una verdadera dama, aun así,
su mente adolescente no le impedía pervertir su nuevo cuerpo cuando nadie lo molestara
disfrutando de la sensualidad de su cuerpo de diosa que ahora tenía, le
encantaba vestirse bastante bonito y elegante, aunque a veces dejaba al descubierto
un poco sus atributos tan solo para dejar que admiraran el poder que representaba
su cuerpo.
Todo el gobierno estaba encantado con la nueva Ximena, quien de la noche a la mañana había dejado de ser una irreverente hija de papi a la honorable hija del Gober y la nueva futura Gobernadora del Estado de México, las elecciones finalizaron y Ximena por fin había llegado a tomar el poder que tato se deseaba por la Elite, ahora manejando todos los recursos como siempre a su antojo y con una mente brillante lista y preparada para tomar el poder necesario que influyera verdaderamente en el país, una mujer con cuerpo de diosa, mente de niño y educación de primera, todos respetaban y admiraban a la nueva Ximena y Jacob estaba muy feliz de ser una nueva Gobernadora en el país.
martes, 14 de julio de 2020
lunes, 13 de julio de 2020
“La Posesión de Rubí”
PARTE 3:
https://karinabodyswap.blogspot.com/2020/10/la-posesion-de-rubi-parte-3.html
PARTE 4:
https://karinabodyswap.blogspot.com/2020/10/la-posesion-de-rubi-parte-4.html
PARTE 5:
https://karinabodyswap.blogspot.com/2020/10/la-posesion-de-rubi-parte-5.html
Era
un día como cualquier otro, Rubí caminaba contoneando sus caderas de lado a
lado directo a la oficina, siempre se vestía de una manera muy cautivadora, era
una mujer joven y bastante sensual, aun teniendo en cuenta la seriedad de su
trabajo, la chica siempre trataba de tener el look más sexy que podía para
hacerla sentirse bastante segura de sí misma a pesar de los malos comentarios,
tanto machistas como envidias de sus propias compañeras de oficina.
Hoy
era otro de esos días, Rubí se incorporaba en el trabajo.
- ¡Buen
día!, mucho trabajo por hacer –la mujer saludaba a sus compañeros para luego
entrar en su oficina y revisar el papeleo del día-
Rubí
era la joven administradora de una empresa industrial, aun con su joven edad de
27 años se encargaba de manejar todas las áreas de productividad, sobre todo a
los ingenieros y los obreros.
- ¡Karla
entrega esto!, ¡Diego haz lo otro, Sergio termina aquello, Andrés revisa el
área 51 de la bodega parece que hay una fuga! –mientras que para sus compañeros
eso era un verdadero fastidio diario, para Rubí era una labor bastante tediosa
por hacer día con día-
Luego
de un arduo día de trabajo, Rubí salió
de la oficina, se estiro un poco y camino hacia la salida dejando a todos terminando
aun con sus pendientes, todos la miraban resentidos de que se creyera la jefa,
mandaba y ordenaba tanto como quería y podía, los hombres no hacían nada más
que admirar embobados como ella se alejaba contoneando sus grandiosas caderas,
tenía un buen cuerpo, incluso ahora a la salida, se preparaba para ir al
gimnasio y entrenar duro su cuerpo, ella no era la típica mujer sedentaria que
dejaba que el trabajo consumiera su grandioso estilo de vida, pues quienes a
pesar de sus críticas, lo cierto era que ella se había ganado el respeto y la
admiración naturalmente de sus jefes más altos, no simplemente era la cara y el
cuerpo bonito que todos pensaban, sino una mujer inteligente y responsable como
nadie, siempre se mantenía el orden y revisaba que todo se mantuviera en buen
estado, por eso le pagaban tanto y la tenían en los estándares más altos.
- ¡No
sé qué le ven!, seguro se la pasa cogiendo con el jefe, no ven que cada día se
viste más como una puta, por eso la tienen donde la tienen –susurraba Fernanda
una mujer de 36 años quien le tenía bastante envidia pues siempre deseo que ese
puesto fuera para ella-
- ¡No
deberías ofenderla!, en verdad ella es una gran mujer y con su trabajo lo
demuestra –respondía Andrés, el ingeniero más joven de la empresa, quien más
que admirarla parecía estar obsesionado con ella-
-
¡Eso solo lo dices porque estás enamorado de ella, pero ella es una perra que jamás
estaría con un tipo como tú! –le regresaba su ataque la mujer, quien luego desistió
a seguir escuchando las bobadas del muchacho y regreso a terminar su trabajo
que aún era mucho-
Rubí
abría la puerta de su auto, un flamante BMW de alta gama que uno de sus jefes
le había obsequiado por su valioso trabajo, “No hay duda de que no solo soy
inteligente”, pensaba para sí misma mientras que subía al auto y comenzaba a
arrancarlo, el fuerte rugido del motor hizo estruendo en todo el sótano del
estacionamiento y el guardia miraba como la mujer lo saludaba para despedirse y
mirarla escapar.
Llego
de su casa al gimnasio y terminó su rutina para luego darse un baño y salir al
cine con sus amigas un rato.
- ¡Hola
linda!, te molesto si te invito unas copas más tarde, ¿Qué dices? –Rubí quedaba
asombrada por el hombre tan elegante que se había acercado a ella, pero
simplemente sonrió y se refugió con sus amigas dejando al hombre mudo-
-
¡Hay Rubí!, deberías aprovechar, no siempre se encuentra a un hombre tan sexy
con dinero –le decía una de sus amigas mientras todas las demás reían admirando
aun al esplendido hombre-
-
¡Claro que no wey!, ósea eso jamás estoy muy bien así, sin un hombre quien me
presione sabes cómo… -Rubí respondía mientras les sonreía-
-
¡Solo te lo tienes que coger, no casarte con él el resto de tu vida mujer! –sus
amigas se reían mientras ella dejaba pasar el momento-
Luego
regreso a su casa, se dio un buen baño caliente y fresco, se recostó de nuevo
en su cama, comenzó a leer algunas páginas de un libro de administración
humana, pues a ella le encantaba seguir estudiando para estar aún más
preparada, sus parpados ya no podían más y se quedó dormida.
Durante
la noche, Rubí experimentó un sueño muy pesado, parecía estar en su cuarto acostada,
pero mirando todo como en otra perspectiva mientras que estaba oscuro y notaba
como una sombra negra se montaba sobre ella, de repente, despertó a medianoche
confundida, sentía que su respiración estaba acelerada pero el sueño le gano y
se volvió a dormir.
El
sol volvía salir y Rubí saltaba de la cama para prepararse y salir disparada a
su trabajo, mientras se bañaba, parecía que se había concentrado bastante en
sus lindos atributos, estaba masajeando de más sus lindos senos cuando de
repente se dio cuenta de ello y termino de enjuagarse, termino de prepararse y
corrió al trabajo.
- ¡Buenos
días a todos! –la chica saludaba efusivamente con una larga sonrisa mientras se
paseaba una vez más con su escultural cuerpo sobre todos en la oficina-
- ¡Buen
día…perra! –susurraba Susana una delas viejas envidiosas-
Rubí
se sentó en su escritorio y comenzó a revisar los reportes, comenzó a ojear las
páginas con sus lindas uñas bien cuidadas, pasando hoja por hoja y leyendo
detenidamente, Rubí siempre leía lo suficiente sin importar que fuera, así
fuera el más mínimo detalle ella lo leía y si era necesario lo investigaba, continuó
leyendo mientras encontraba desperfectos, de repente encontró un reporte con un
defecto de productividad ante la falla mecánica de una de las maquinas,
entonces ella lamo a su personal de mantenimiento.
- ¡Hola,
buen día Gustavo!, podrías por favor arreglar el desperfecto de la máquina de
la sección B, es la máquina de modelo Ar-7, tiene falla en una delas tuercas de
compresión externa, hace falta que la arregles pues no deja entrar la presión,
eso sería todo, espero lo resuelvas pronto lindo –Rubí colgaba después de haber
dado la orden-
De repente
se puso a pensar, “¿Modelo Ar-7?, falla mecánica en una de las tuercas de
compresión…, desde cuando se yo todo eso”, la mujer pensó un breve momento
luego de pensaren lo que había dicho con total autoridad y uniformidad, pero
simplemente dejo la intriga a un lado, “Seguramente lo abre leído en alguno de
los reportes anteriormente”, se alivió un poco y siguió revisando.
La
hora de la comida llego, Rubí siempre comía una ensalada con alguna proteína
como una carne asada o un pollo, incluso pescado, para varias un huevo cocido o
un atún, pero de repente sentía que eso no era suficiente, devoró como nunca y
dejo salir un breve eructo que la dejo ciscada, miro a todos lados para ver si no
había nadie y estaba a salvo, afortunadamente tenía el privilegio de comer en
su oficina, luego de sentirse apenada volvió a el trabajo.
El día
termino y Rubí se despidió de nuevo de sus compañeros, de repente noto la
ausencia de Andrés, aunque el tipo no le agradaba siempre estaba atenta sus
compañeros de trabajo pues le importaba que todos cumplieran y no faltaran.
-Mónica,
¿sabes dónde está Andrés? –preguntaba a unas de las encargadas en el área de
mantenimiento-
- ¡No!,
el día de hoy no se presentó a trabajar, no sabemos porque –respondía un poco
arrogante-
- ¡Y
qué no pensaste en llamarle, en buscarlo tan siquiera o hacer algo al respecto!
–regañaba Rubí sentenciando a la mujer-
-
¡Perdóneme señorita, pero si algo malo le hubiera pasado ya nos hubieran informado!,
seguramente no vino porque no le dio la gana, no es como que me importe la vida
de los demás, y menos la de un tipo tan patético y sin importancia-
- ¡Mira
estúpida, tomas el teléfono que tienes en tus manos cochinas de galletas que no
dejas de tragar e investigas que ha sido de él, que no te pagan por estar ahí
sentada tragando todo el día me entendiste! –Rubí gritaba algo eufórica-
Sus
ojos parecían abrirse bastante enfurecidos, luego asintió dándose la vuelta y
se fue dejando a la mujer estremecida por el miedo y el coraje de haber sido
regañada de esa forma tan despectiva y arrogante.
- ¡Perra!
–susurraba mientras miraba como se alejaba contoneando sus caderas envidiándola,
incluso esta parecía hacerlo para provocarla aún más-
Mientras
Rubí se retiraba, entro en sí, ella jamás
perdía el control de esa manera, siempre odiaba que le faltaran al respeto y
sobre todo que las personas fueran tan inútiles en sus puestos de trabajo, si
por ella fuera haría despidos a diestra y siniestra de personal innecesaria,
pero ella mantenía el control a pesar de todo, demostraba dulce y sonriente, resolviendo
pacíficamente las cosas, pero algo en ella la hizo perder el control, “¡Estúpida
que se cree!, todas las personas son importantes, además Andrés es un buen
compañero, no sé porque dice cosas tan despectivas sobre él”, Rubí pensaba
luego de sentirse confrontada por si misma ante
su repentina y furiosa reacción, subió a su auto y como siempre lo hacía
regreso al gimnasio, por alguna razón no dejaba de pensar en Andrés, durante
todo el camino solo pensaba en las cosas buenas que había hecho por la empresa,
pensaba incluso recomendarlo para un jugoso asenso.
Rubí
se ejercitaba mientras que sentía la mirada de los hombres como siempre
admirando sus buenos atributos mientras
se ejercitaba entre los alrededores del lugar, siempre trataba de ignorarlos solo dejándoles la provocación en sus
piernas, aunque ahora ella comenzaba a pensar en ellos si la invitaran a salir,
“¡Pero que tonta!, ninguno de ellos me gusta, no sé en donde traigo la cabeza”,
Rubí se sentía fascinada sonriendo a los hombres mientras que trataba de
alejarse de ellos, se detuvo un poco a descansar, de repente miro a algunas
chicas y sin razón alguna comenzó a concentrarse en ellas, algunas eran
conocidas por venir también al Gym a entrenar, “Que lindos cuerpos tienen, son
tan lindos como el mío”, Rubí pensaba mientras se sentía atraída por sus
cuerpos, “¡Qué diablos!, creo que hoy
vengo algo atrevida”, Rubí terminó de trabajar en su escultura cuerpo, se fue a
dar un baño en las regaderas y miraba como todas las chicas se bañaban, tenían
cuerpos bastante buenos, inclusos sus senos eran grandes aunque obviamente
operadas en muchos de los casos, de repente se dio cuenta de que andaba
demasiado mirona y se alejó de ellas, termino de arreglarse y se fue de regreso
a su casa, tomo un té de manzanilla, se sentó un rato a leer su libro y se
volvió a dormir.
Rubí
se despertó, dio un gran bostezo y miro hacia la cama confundida, no recordaba
haber terminado en su cama anoche, pero al menos se sintió aliviada de haber dormido
cómodamente, ni si quiera recordó el momento de haberse quedado dormida.
- ¡No
puede ser, ya son las 8:00! –Rubí gritaba saltando de la cama y corriendo a
bañarse-
Entraba
en una hora y siempre despertaba media hora antes para tomarse el tiempo suficiente
y arreglarse.
- ¡La
perra de Rubí no ah llego! –Fernanda secreteaba con sus compañeros-
- ¡Sí,
y no supiste…! –contestaba Gabriela otra de las jóvenes oficinistas a quienes
Rubí más ordenaba como una esclava-
- ¡¿Qué
cuenta qué?! –gritaba emocionada-
-Pues
dicen que Susana salió llorando ayer por la tarde de la oficina de
mantenimiento, dicen que tiro su paquete semanal de galletas a la basura y hasta
aventó el bote a la calle, casi la detiene un policía de no haber sido porque
empezó a llorar y este la termino consolando, pobre…-
- ¿Y
no saben porque fue?, que raro bote sus galletas tan fácilmente-
-Pues
dicen que Rubí llego en la tarde a su oficina preguntando por Andrés, de
repente se emputo con Susana y le dijo gorda y fea, gorda traga galletas y hasta
de lo que se iba a morir-
- ¡No
mames! -
- ¡Sí,
ahí viene cállate! -
- ¡Hola
buenos días, perdón por llegar tarde, desperté algo agotada! –Rubí saludaba
apresurada-
- ¡Hola
jefa!, no se preocupe los reportes ya están en su escritorio –contestaba Gabriela
mientras todos miraban como entraba la mujer a su oficina-
-Bueno,
a trabajar que no queremos a esta perra gritando como siempre –Fernanda suspira
y todos regresan al trabajo-
Rubí
comienza con lo de siempre, de repente recuerda la situación de ayer, toma el
teléfono y llama a la oficina de mantenimiento.
- ¡Hola,
Susy!, escucha…-
- ¡Jefa!,
si mire Andrés ya no podrá venir, ni su familia lo encuentra, pero mire ya no
se preocupe ya tengo todos sus datos para preparar su formato de ausencia, también
ya traje una ensalada como usted, ya no quiero ser una gorda perdóname –la
mujer responde con rapidez y le cuelga, luego se da cuenta de lo torpe que fue
por colgarle de esa forma, pero decide ya no hablarle temiendo por su cuello-
- ¿Hola?,
¡Susana!, rayos, ósea wey no mames uno queriendo disculparse con la gorda esa y
esta de mamona, pinche puta –Rubí refunfuña mientras avienta el celular en el escritorio
enfurecida-
Luego
regresa a los reportes, “¡Putos reportes!, siempre son reportes, cheques,
pagares, juntas y pendejos viejos mirando mis tetas, ¡ya me tienen hasta la
madre!”, Rubí explota dentro de sí misma, luego se da cuenta de que está
perdiendo el control de sus pensamientos, se toma una aspirina pensando que
quizás tenía un fuerte dolor de la cabeza, incluso prepara una citan para la
salida del trabajo con su doctor de confianza.
Para
la hora de la comida, Rubí se da cuenta de que había olvidado preparar su
ensalada con atún como todos los días pues se levantó tarde apresurada esta
mañana.
- ¡Gabriela!,
podrías pedirle unos tacos de guisado a Jaime, dile que me los traiga a mi
oficina por favor-
- ¡Sí
jefa ahorita le digo!, “Que raro, nunca pide tacos y menos de guisado, pero
bueno” –Gabriela se asombra de la petición de Rubí y manda a Jaimito por los tacos-
- ¡Ah
Gabriela!, también pídele una coca bien fría por favor y que sea seis tacos con
un poco de lechuguita por favor –Rubí le llama antes de que sea tarde-
- ¡Jaimeeeeee,
dice la Rubí que sean seis tacos con lechuga y una coca rapidito! -
- ¿Seis
tacos y una coca? –Fernanda pregunta impactada-
- ¡Sí
mana que raro, sobre todo por la coca! -
- ¡Aquí
esta lo que me encargo señorita! –responde Jaime-
- ¡Gracias
Jaimito!, ten el dinero y una propina –Rubí le obsequió un billete de
quinientos-
- ¡Espere
señorita, déjeme le doy su cambio! -
- ¡No
Jaimito, se lo merece vaya a su puesto muchas gracias! -
- ¡Enserio,
muchas gracias señorita, dios la tenga en su gloria! –Jaimito agradece y se
fuga a de regreso a su puesto antes de que la chica se arrepienta de regalarle
tan jugosa propina-
- ¡Te
dio quinientos pesos no mames! –gritaban ambas mujeres a la vez casi como si
estuvieran coordinada-
- ¡Sí!,
para mi mejor me vale madres que se traiga, ya me lo merecía pinche viejo
culera –Jaimito se guarda el billete lejos de la mirada envidiosa de las vividoras
de las oficinistas y se marcha-
- ¡Mira
nomas!, quien lo diría pinche Rubí, que le habrá picado ahora –decía Fernanda a
Gabriela mientras los demás estaban al tanto de la situación-
- ¡Sí
verdad!, anda muy rara desde ayer-
- ¡Quizá
anda enamorada!, jamás le eh visto con un hombre, a lo mejor…-
- ¡Uyyy,
perraaaaa! –gritan ambas mujeres riéndose y albureándose entre ellas-
Rubí
comía sus tacos muy arrecha, parecía devorarlos con bastante ansiedad, luego se
tomó de golpe la coca de 500ml y dio un tremendo eructo que ahora si se logró escuchar
por fuera de su oficina, todos los se quedaron impactados, se rieron un buen
rato y luego lo olvidaron.
- ¡Ay,
pero que me está pasando!, yo no soy así, pero bueno, comida es comida y jamás se
desperdicia –Rubí limpia el desastre y regresa a su trabajo-
El día
casi termina y de repente recibió la llamada de una amiga.
- ¡Rubí,
nena, wey!, las chicas y yo decidimos salir a bailar, ¿quieres venir’, ¡anda di
que sí!, es en casa de Gilberto, ¡Sí, Gilberto! el chavo con el que salía
Yolanda en la prepa, el que tiene una casa en las lomas, hará una fiesta hoy en
la noche, y lo mejor, ¡está soltero weyyy!, ándale es viernes, mañana no
trabajas que te cuesta ándale ¿sí? –Jimena gritaba con emoción al otro lado del
teléfono-
Gilberto
era un hombre ahora, antes hijo de Bernardo Gonzales dueño de una importante
empresa industrial, ahora Gilberto había heredado todo, había dejado de ser un patán
y siendo ya un hombre de casi 30 años, a sus 29 ya tenía un buen control en las
empresas de su padre, aunque no dejaba de perder la esencia de sus elegantes y
entretenidas fiestas, sobre todo si se trataba de reencontrarse con viejos amigos,
era la primera fiesta que hacia luego de diez años, Rubí siempre había deseado
ser la novia de Gilberto, no por su dinero, sino porque en verdad le gustaba,
aparte claro que algo de dinero no estaba mal, pero en esos tiempos
simplemente se le hacía un chico
infantil y además era novio de una de sus mejores amigas quien desafortunadamente
había fallecido hace tiempo, ambos ya no eran pareja pero el dolor estaba presente por la buena
estima que se tenían.
- ¡Esta
bien Jim!, iré, no es mala idea desestrezarse un rato del trabajo –Rubí le respondía
suspirando-
- ¡Maldita
perra, ya se lo que estás pensando cochina! –Jimena colgó luego de gritar
emocionada porque ambas irían a la fiesta de Gilberto-
Rubí
se quedó pensando mordiendo su labio, comenzó a recordar los buenos momentos
que paso en la prepa y cuanto le gustaba Gilberto en ese tiempo, sin darse
cuenta una de sus manos se deslizo por sus piernas y cerrando los ojos comenzó
a imaginarse a Gilberto montándola como una Diosa.
-
¡Ahhh, Gilberto! –gemía inconscientemente-
De
repente se dio cuenta de que estaba auto excitándose y paro en seco respirando
profundamente y bebiendo algo de agua para el nervio.
Salió
un poco temprano de la oficina asegurándose de que no quedaran pendientes.
- ¿Ya
se va tan temprano Licenciada? –le preguntaba Gabriela con tono de rabieta-
- ¡Sí
Gabriela, tengo un compromiso urgente!, pero ya dejé todo en orden, solamente terminen
lo suyo y vaya a sus casas, que descansen –Rubí les respondía con la autoridad
necesaria luego sus malas intenciones-
- ¡Nadie
me va chingar la noche! –susurraba maldiciendo a las envidiosas de la oficina-
Rubí
corrió a su casa, estaba emocionada, casi choca hasta tres veces maldijo a
varios conductores que incuso le regresaron el insulto.
- ¡Fíjate
pendejo! -
- ¡Pendeja
serás tú que no te fijas, vieja tenías que ser! –le gritaba uno de ellos
molesto-
Luego
un oficial la detuvo encontrando el incidente.
- ¡Señorita,
buenas tardes!, ¿porque la prisa?, su identificación, su licencia y tarjeta de
circulación –exigía el oficial-
- ¡Lo
siento señor, en verdad es que una linda chica como yo tiene una fiesta en unas
horas y estoy bastante apresurada…, ¿si me entiende oficial…? –Rubí le
contestaba mostrándole sus tarjetas y dejando que el sujeto se atreviera a
mirar un poco más sus pechos pues desde que llego a su auto no dejaba de
quitarla vista de sus niñas-
- ¡Bueno
señorita!, o le pongo la multa o si no es indiscreción…-
- ¡Pero
claro oficial!, no es ninguna molestia para una chica linda como yo, acaso…, no
le gusta cómo me veo –Rubí abría un poco de su escote dejando salir como dos
globos de carne sus pezones-
El
oficial paro en seco antes de que pasara algo más allá de lo debido, había
mucha gente pasando y aun había luz natural.
- ¡Vaya
con calma señorita y disfrute de su fiesta! –el hombre se quedaba perplejo
admirando su escote mientras Rubí las metía y acomodaba todo en su lugar-
- ¡Que
pedo wey!, yo no soy así, no sé qué me pasa, pero bueno, ya salí de este
desmadre –acomodo sus cosas de nuevo en su lugar y siguió su camino hasta la
casa-
Rubí
corrió a su gran armario, eligió un vestido bastante revelador y que remarcaba
toda su figura, unas zapatillas de tacón algo para darle forma a sus caderas y se
metió rápido a la ducha, froto el jabón sobre su cuerpo un rato y delicadamente
se puso a imaginar a Gilberto como si él fuera el que le daba de caricias a su cuerpo, paso sus manos con el jabón por
su pecho y luego por su vagina acariciando sutilmente sus partes con sus dedos,
luego se sintió algo perversa y termino por enjuagarse, se maquillo y se arregló
quedando como una verdadera perra lista para cazar a su hombre quien en este
caso era Gilberto.
- ¡Amiga,
ya llegaste! –gritaba Jimena quien lucía bastante sexy-
- ¡Sí
amiga que guapa te vez, mira nada más ese culazo! –Rubí le arroja una nalgada a
Jimena mientras que analiza su cuerpo con morbo de pies a cabeza-
- ¡Ay
amiga, cálmate pofabo! –decía Jimena algo apenada observando a su alrededor por
si alguien las había visto en semejante escena-
Ambas
se juntaron y caminaron observando la gigantesca mansión en la que estaban, había
bastantes invitados, algunos empresarios, entre jóvenes y viejos, otras también
mujeres, o mujeres de ellos, parecía más que una fiesta de diversión una fiesta
de etiqueta, aunque luego escucharon las zambullidas de algunos chicos en la
gran alberca del jardín y la música comenzaba a dar a tope todo lo que da.
-Pensé
que esta fiesta estaría de hueva –Jimena susurraba-
- ¡Sí,
pero mira, si hay diversión! –Rubí respondía-
Ambas
siguieron recorriendo el lugar y tomaron algunas bebidas, se pusieron a hablar
con algunas chicas conocidas de la prepa y a conocer a chicos nuevos quienes
parecían ser empresarios jóvenes o herederos de empresas de sus padres.
- ¡Hola
hermosa! –susurraba un hombre por detrás de Rubí-
- ¿Hola?
–Rubí contestaba mirando al hombre quien se acercaba por detrás muy
confianzudamente-
- ¡Soy
yo!, ¿no me recuerdas…, en el cine? -
- ¡Oh,
sí!, bueno la verdad no sé, conozco a mucha gente y no suelo hacer amistades
nuevas en el cine –respondía Rubí con arrogancia-
- ¡Bueno,
siempre hay una primera vez! –el hombre la sujetaba a la fuerza tomándola de
sus caderas y atrayéndola sorprendiéndola tratando de robarle un beso-
- ¡Suéltame
perro! –Rubí le grita separándose antes del impacto y le arroja una bofetada-
- ¿Perro,
que eres una naca o qué? -
- ¡Mira
estúpido a mí no me vas a tratar como una perra! –gritaba Rubí casi llamando la
atención de todos-
- ¡A
ver, a ver!, ¿Qué paso aquí? –respondía un hombre bastante elegante y guapo acercándose-
- ¡Gilberto!
–respondían ambas chicas suspirando-
- ¡Chicas
que gusto verlas!, espero que este menso no las esté fastidiando –respondía
Gilberto asintiendo con molestia a Héctor un conocido de la universidad-
- ¡Gil,
no sabía que conocías a estas bellezas! –respondía con nervios Héctor-
- ¡Así
es!, son de mis mejores amigas de la prepa, así que no te metas con ellas vale
–Gilberto sentenciaba, mirando como Héctor se alejaba-
- ¡Gracias
Gil!, pero no era nuestra intención causarte estos problemas, lo mejor es que ya
nos retiremos creo que ya es algo tarde –Rubí le agradecía mientras admiraba
los bellos ojos del hombre-
- ¡No
para nada me molestan!, me encanta ver que, si vinieron a mi fiesta, pero
porque se van, quédense, aún es muy temprano, lamento no haber llegado antes,
como ven tengo muchos invitados importantes, sucede que tenía que aprovechar
este día para tener lo mejor de ambos mundos esta noche –Gilberto las abrazaba
mientras les contaba sus proyectos de la noche-
Luego
todos caminaron, mientras Gilberto les daba un fantástico recorrido por su
casa, la chica suspiraba mirando lo guapo y poderoso que se había vuelto,
Jimena se estaba aburriendo un poco, veía muchos cuadros y esculturas, escuchar
a hablar a ambos de proyectos y cosas de trabajo, pero más allá de eso se daba
cuenta de que la plática era más que nada entre ambos.
- ¡Amiga!,
me voy a buscar algo de beber, quizás encuentre a algún chico lindo y
millonario haya abajo –Jimena le sonreía a Rubí mientras se alejaba entre risas
- ¡Adiós Gil, un gusto saludarte, trátala bien eh nos vemos! –
Rubí
y Gilberto platicaron un buen rato mientras la tensión se hacía notar entre
ellos, cada vez se tiraban más indirectas, Rubí estaba sitiándose atraída por Gilberto,
pero se hacía la interesante.
-Entonces
¿no te gustaría probar el tequila que tengo en mi recamara? -
- ¡No!,
ya es muy noche para probar cosas prohibidas… -Rubí le respondía sensualmente
ante sus intentos de seducirla-
Luego
Gilberto se acercó a ella lentamente y se inclinó hacia sus labios tratando de
robarle un beso, ambos sentían la respiración del otro, pero en un intento
desesperado por saborear los labios de Rubí, esta se separó de inmediato
sonriéndole perversamente para dejarlo con las ganas, dejo que admirara la
belleza de su cuerpo y luego bajaron por unos tragos aprovechando que la
mayoría de las personas se habían ido, Rubí se despidió y regreso a su casa.
Durante
el viaje, Rubí no dejaba de pensar en lo impactada y emocionada que estaba de volver a ver a Gil, simplemente se había
convertido en un hombre maravilloso, dejo de lado a ese niño confianzudo a un
hombre importante en los negocios, luego de darse un baño rápido, se tendió en
la suavidad de sus sabanas para dormir, ya eran casi las 3 de la mañana, Rubí
estaba dormitando tranquilamente mientras que
en sus sueños podía mirar cómo se encontraba en su oficina, podía ver a
todos trabajando, pero sentía como si algo fuera distinto, de repente Andrés se
aparece y le sonríe intentando besarla, ella de alguna
manera se deja y siente como sus manos se plantan en sus glúteos
acariciándolos, ella intenta quitarse pero al parecer su cuerpo no reacciona,
de repente mira como estaba desnuda, tenía las piernas abiertas y sus manos
acariciaban todo su cuerpo, pero fue
entonces que Gilberto se aparece frente
a ella, él estaba desnudo y con su miembro erecto, mira cómo se acerca ella
abriendo sus piernas naturalmente y comienza a introducir su miembro dentro de
ella, Rubí comienza a jadear con todo el placer del mundo mientras que Gilberto
acaricia sus atributos con sus fuertes manos, luego de unos minutos, el hombre
la tenía bastante sumergida en su deseo, sentía bastante pasión y deseo por
tenerlo entre sus piernas y ser sometida por sus fuertes manos, Rubí se sentía
bastante excitada con la escena tan realista en la que estaba sumergida, pero
en el momento de que Gilberto se viniera Rubí se despierta totalmente agitada,
sus manos estaban estrujando sus pechos y estaba jadeando fuertemente haciendo
que se escucharan por toda la casa, estaba sudando y su vagina había mojado
toda la cama de sus fluidos vaginales, Rubí estaba algo asustada pero más allá
de eso le asombraba la fuerza con la que Gilberto la había dominado en sus
sueños, parecía como si la experiencia fuera tan real como si de vedad él
hubiera estado en su cuarto montándola como una diosa, se levantó al baño para
limpiarse y luego quito las sabanas mojadas de la cama, puso una encima y
simplemente se tiró a dormir lo que quedaba de la noche.









































