viernes, 17 de julio de 2020

¡¡¡Necesito su Apoyo!!!

Muy buenas gente del blog.

Quiza muchos no me recuerden o algunos no sepan quien soy. Hace tiempo publique un par de historias en el blog. Siendo la única concluida "El Juicio" Que contó con 7 capítulos.

No he tenido pc para seguir escribiendo, y me desanimo bastante al ver el poco seguimiento en mis trabajos. Sin embargo quiero volver a plasmar mis ideas en historias o caps.

Quisiera sus comentarios y opiniones, actualmente estoy entre volver a las historias o solo hacer caps.
Deje tambien esta historia por la mitad.

La Agencia Cap 1

La Agencia Cap 2

¿Les gustaría que continuara la historia?. Es mejor comenzar otra, ¿o solo regresar a los caps? Dejenme sus comentarios


La jefa mamona



¡Viernes de Saga Caps!





Staissy comenzaba a sentirse mareada, ella pensaba que el trabajo la estaba acabando desde temprano pues apenas llegaba de su casa instalándose en su oficina, cuando luego de tomar un sorbo de su café el cual le había preparado uno de sus asistentes la había puesto mal, su corazón latía fuerte y sentía que su pecho estaba siendo oprimido por una gran presión, su mente también estaba siendo afectada dándole giros y dolores muy fuertes, todo so hacia que la chica sintiera como su cuerpo comenzaba a paralizarse poco a poco perdiendo la movilidad de su cuerpo, Staissy cayó en su silla de escritorio, sus piernas se abrieron al compás mostrando el interior de su falda el cual dejaba correr la brisa del aire  dentro de ella lo que hacía que su piel se erizara hasta su vagina, pronto, la chica parecía que estaba siendo convertida en una espectadora de su propio cuerpo justo cuando noto como sus manos actuaron por cuenta propia  dirigiéndose hacia sus grandes tetas las cuales amaso salvajemente exprimiendo la sensibilidad de ambos senos con lesividad, su boca exhalo un sutil gemido el cual la convirtió rápidamente en presa de su propia perversión, sus ojos estaban dirigidos hacia todos lados explorando el ambiente en la habitación hasta regresar al centro de sus tetas sujetadas por sus manos y apretando con más calma y suavidad cada teta en su escote, pronto todo su cuerpo comenzó a moverse por su cuenta dejando a Staissy como una simple huésped dentro de su propio cuerpo la cual estaba siendo controlada por algo desconocido que la ponía tensa en su subconsciente, la chica quería gritar y golpear con todas sus fuerzas para pedir ayuda lo cual estaba resultando verdaderamente inútil, -Oh, pequeña zorra estúpida, jamás podrás recuperar el control de tu cuerpo, ahora no eres más que una espectadora de ti misma, mientras que observas como convierto tu imagen creída  de empresaria  en la mujer más puta que se haya conocido –la voz de la chica se escuchaba tan malévola y perversa que la  asustaba a ella misma sin saber qué es lo que sucedía, un demonio habría tomado su cuerpo o algo parecido y la estaba controlando con malas intenciones.

Staissy se sentía muy temerosa, algo se había metido en su cuerpo a la fuerza y estaba destruyendo su vida, Carlos un hombre de 45 años, estaba fastidiado luego de tener tantos años trabajando para la empresa de Economía donde labora, luego de que Staissy llegará a la empresa y con su gran trabajo llegara a un alto puesto siendo tan joven y desalineada  para un gusto profesional, pensaba  que simplemente gracias a sus grandes tetas y su culo de infarto se había acostado con el jefe para  que le diera el puesto que ella  quería con tal de pisotear a quien quisiera, muchos hombres en el departamento de contabilidad estaban a su cargo siendo sus trabajadores en el área administrativa, algo que a Carlos como a algunos de sus compañeros tenían con mucho orgullo y envidia sobre de sus propios traseros, habían investigado la forma de hacer que la chica se viera perjudicada de alguna manera en la que todo su prestigio cayera vertiginosamente hasta que ya nadie la viera  como la supuesta mujer decente y trabajadora  que era, Carlos había encontrado en internet un hechizo para  atraeré el mal, un hechizo el cual era capaz de atraer a un Súcubo, un demonio siendo un ser capaz de dominar a su víctima en la sumisión y en la perversión mediante un recipiente el cual es el cuerpo de Staissy, quien dominaría para que su imagen quedara afectada con la  maldición de la dominación sexual controlando su cuerpo.

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Staissy era controlada por el súcubo en su oficina, el ser sediento de perversión estaba enfocado en sus senos, los apretaba constantemente sacando todo el provecho posible de sus grandes masas sensibles y lujuriosas, la  chica  se estremecía en el  interior sometida ante los deseos  vanos del demonio, estaba chillando entre orgasmos que se incrementaban gracias al poder del demonio quien intensificaba la fuerza con la que Staissy experimentaba sus orgasmos, era como un títere para el  súcubo quien controlaba su cuerpo mientras que los empleados escuchaban todo fuera  de su oficina, Carlos estaba escuchando todo, sonreía sínicamente sabiendo que el hechizo tenebroso había resultado, la puta de Staissy había caído en la trampa luego de  tomar el café embrujado que había dejado en su escritorio en la mañana, el súcubo había poseído su cuerpo y ahora la estaba controlando dejando su imagen como una puta  sedienta de sexo señalada por la mirada y la opinión de todos en la oficina, los orgasmos de la mujer se hacían cada vez más grandes mientras  que Carlos se metió en la oficina cuando Staissy estaba en su transe sexual con el súcubo, Carlos se acercó grabando a la mujer teniendo relaciones sexuales consigo misma, inclusive su aura parecía otra, un poco más maligna con un calor desenfrenado que despedía por todo su cuerpo, un calor sexual con un olor vaginal muy grande de feromonas que comenzaban a atraerle, pronto Carlos dejo la cámara a un lado y se acercó a la exuberante mujer poseída, al tomarla, el súcubo sujetó las manos de Carlos acercándolas a sus grandes tetas, el miembro de Carlos se puso erecto inclusive creciendo un poco más de lo normal, pero él no lo notaba, el súcubo estaba absorbiendo parte de su alma pues del sexo se alimentaba, Carlos comenzaba a sentir fuertes  espasmos en todo su cuerpo, el calor era tanto que hasta sus ropas fueron destruidas sin notarlo, ambos estaban cogiendo desnudos sobre el escritorio cada uno perdido ante la posesión del demonio sobre ellos, Carlos estaba en una fascinación total cogiéndose a la tipa que le había rito sus aspiraciones en la empresa, tomaba  sus grandes chichotas con fuerza desmedida mientras que el súcubo gritaba aún más de placer haciendo que Staissy gimiera sin control, pronto el caliente semen de Carlos penetro el interior de la matriz de Staissy sintiendo como su cuerpo era embargado por una gran cantidad de placer nunca antes experimentado, la chica no podía parar de gemir y el súcubo no abandonaba para menos su cuerpo, solo descansaba de tanto alimentarse de lo rico que era el sexo entre una hembra y su macho, Carlos se levantó intentando tomar calma, notaba su cuerpo desnudo mientras que miraba a un lado a Staissy quien intentaba golpearlo notando que estaba recuperando la movilidad de su cuerpo.

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Staissy y Carlos habían sido llamados a la oficina de su jefe, estaba tan molesto por los reportes que habían llegado, mientras  que ambos lucían agotaos y vestidos con ropa emergente que habían conseguido de alguna forma por sus  ayudantes, Staissy no dejaban aun de sentirse caliente, parecía que tenía ganas de más, el súcubo era una total devastación para sus sentidos, elevaba sus gustos y hormonas sexuales al máximo  lo que hacía que  se sintiera sensible y excitada todo el tiempo, Staissy estaba caliente sintiendo como su vagina se mojaba constantemente mientras hablaban con su jefe, el hombre también se sentí intimidado ante la  presencia de la mujer quien no paraba de sudar y emanar un aura extraña que lo hacía estremecerse y sentís agobiado sexualmente por ella, sin embargo rápidamente decidió despedirlos a ambos, Carlos estallo e cólera reclamando por el suceso siendo la mujer quien estuvo se ofrecida habiendo varios testigos que justificaban el hecho de que la chica era quien se encontraba masturbándose exageradamente e en su oficina haciendo mal uso de sus facultades, pero el haberse metido en el camino del súcubo mismo que no dijo para no ser expuesto a un peor castigo, terminó por sucumbir ante los deseos y poderes sexuales del súcubo quien lo domino totalmente como a Staissy haciendo que ambos mantuvieran relaciones sexuales, Staissy estaba muy apenada pidiéndole otra oportunidad a su jefe, la chica estaba mostrando sus grandes senos sin saberlo, tomo sus manos en automático abriendo su escote mostrándole sus chichotas a su jefe quien rápidamente se sintió intimidado, Staissy sonrió perversamente, hasta que  de repente noto el cambio repentino en ella, ella no actuaba de esa manera ante  sus superiores, respetaba mucho su trabajo y ahora ella misma estaba siendo desprestigiada sin  poder contenerse, la  chica volvo en sí y tomo sus cosas  rápidamente antes  de que pudiera empeorar más su caso, todos en la oficina abuchearon a ambos sujetos quienes ahora tenía la maña fama de exhibicionistas  sexuales, Staissy estaba muy apenada, no tenía la  menor idea de lo que pasaba, pero constantemente sentía una intensa excitación hacia ella misma  y sobre todo tenía ganas de meterse algo en su vagina, durante la noche, estaba sola en su departamento, pensaba con angustia como podría pagar todos sus gastos siendo que la  acababan de  correr del  mejor de sus trabajos, mientras pensaba, Staissy comenzó a tocar sus tetas suavemente a pasos tranquilos, luego sin notarlo, perdió el conocimiento y antes  de  que pudiera hacer algo, su mente parecía perdida, ni ella misma estaba consciente de lo que hacía cuando su propio cuerpo comenzó a tomar la iniciativa, se vistió de la manera más  provocativa y salió a las calles en la madrugada, la chica caminaba con una minifalda que le llegaba hasta las medias nalgas, sus piernas se veían libres y se notaba el cuidado tan firme  que tenían, su blusa corta dejaba ver con un gran escote sus grandes tetas las cuales rebotaban haciendo que  se notara toda su sensualidad en ellas, el súcubo no perdía el tiempo poseyendo y controlando la mente y el cuerpo de Staissy, sabía que su nuevo cuerpo era toda una joya  para liberar y sacias su hambre todo lo que pudiera hasta consumir el alma de la chica completamente a su merced, el súcubo no perdía el tiempo y aprovechando que era media noche aprovechó que sus poderes estaban aún más elevados y que en la oscuridad con la luz de la luna sería más fácil conseguir hombres hambrientos de sexo que quisiera cogerse a la más puta que se encontraran primero, claro, ayudaría a Staissy a mantener su preciado cuerpo y su vida  ahora que  lo tenía todo gracias a su nuevo recipiente que lo alimentaria de sexo todas las noches  usando su propio cuerpo para mantenerse como la puta en que se había convertido, Staissy ahora era controlada mentalmente por el súcubo quien ya  no parecía estar molesta por dejar que el demonio usara su cuerpo para alimentarse de un buen sexo nocturno.

 

 


miércoles, 15 de julio de 2020

"La hija del Gober"


¡Felicidades Jacob!





Ximena había cometido la última de sus estupideces, la grandiosa niña Gober, como algunos la llamaban, una hija de papi de un hombre que era gobernador del Estado de México, pero para colmo, la misma niña se estaba postulando para ser la sustituta de su padre en el gobierno, la mujer de 27 años estaba en la mira de todos, había publicado unas fotos indecentes donde estaba consumiendo algo de droga, además de estas despilfarrando algunos billetes en compras demasiado costosas, pero la cosa no paraba ahí, el gobierno tenía atada la soga al cuello del Gobernador quien ya no sabía cómo parar a su hija, fue entonces que el hombre tenía que sacrificar a su propia hija luego de la orden de la Elite del gobierno.

Ximena fue llevada a las entrañas de una organización oscura llamada “La Comunidad”, una organización criminal secreta que traficaba con los cuerpos de las personas, el Gobernador tuvo que aceptar con temor y remordimiento la muerte de su hija, pero las cosas no eran como el las creía, el Jefe de la secta tenía una misión importante, y simplemente tenía que buscar a una persona lo suficientemente ingenua para tomar el cuerpo de Ximena y hacerse pasar por ella como una mejor persona, pudieron haber tomado a cualquier mujer con estudios de verdad, humilde e inocente, pero el Jefe no era más un depravado y pervertido como para darle todo ese poder a una simple mustia.

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Fue entonces que el llamado de un chico misterioso alerto a toda la Comunidad, “Ayúdenme, soy Jacob y dentro de poco será mi cumpleaños, enserio no saben cuánto desearía ser una mujer, tener un cuerpo muy muy sexy y sobre todo con dinero y con poder”, entonces el jefe ordeno que consiguieran al chico, un día, Jacob regresaba de la escuela, pero cuando menos lo pensó, una camioneta se acercó rápidamente raptándolo sin que nadie pudiera hacer nada masque alertar a las autoridades, las cuales no actuaron de la mejor manera y el caso se dio por inconcluso como otros miles de casos de jóvenes desaparecidos.

Jacob estaba confundido y muy nervioso, no sabía que sucedía y porque alguien querría secuéstralo sino tenía nada para ofrecerle a gente tan peligrosa, pero una vez que entro en esa camioneta, no volvió a saber de nada terminando inconsciente, cuando el  chico despertó, se  sentía bastante extraño, su cuerpo se sentía diferente y con carnes en lugares que no debían de estar, Jacob escucho varias voces entre algunas riéndose y hablando de poder, cuando se dio cuenta estaba en cama, en un lugar extraño y completamente nuevo, todo parecía muy elegante y fino, era el cuarto de una chica, Jacob se levantó de inmediato notando el gran bulto en su pecho agitándose desenfrenado, -¡Tengo tetas! –Jacob gritaba de emoción escuchando su femenina voz saliendo de su boca, noto el resto de cambios en su cuerpo y sin esperar se miró en el espejo fascinado, su cuerpo era completamente femenino y bastante sexy, estrujo sus grandes tetas fascinado, llevaba un pijama de niña y todo su cuerpo se marcaba perfectamente en esas prendas, estaba excitado, pero entonces, los hombres entraron a saludarla.

- ¡Hola Ximena! –le hablaban a Jacob, - ¿Ximena? –el respondía, - ¡Sí!, ese es tu nuevo nombre preciosa, desde ahora eres Ximena Letrán, la hija del Gober, tu legaste a nosotros pidiéndonos un buen cuerpo de hembra y con poder, pues ahora lo tienes, vas a trabajar para nosotros y ya no hay nada que puedas hacer para detenerlo.

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Jacob estaba fascinado con su nuevo cuerpo, acepto todos los términos y condiciones sin molestia, le encantaba ser por  fin una mujer lejos de toda esa pobreza y marginación en la que vivía, aun extrañaba a su madre, pero tenía que seguir  con el papel, Jacob tuvo que terminar algunos estudios que no tenía, además lo obligaron a estudiar una carrera, graduándose con honres de la carrera de Leyes, ahora estaba lista como una verdadera mujer preparada  y poderosa para enfrentar el nuevo gobierno que se acercaba, Jacob también había tomado clases de modales para señoritas, donde la educaban para comportarse en público como una verdadera dama, aun así, su mente adolescente no le impedía pervertir su nuevo cuerpo cuando nadie lo molestara disfrutando de la sensualidad de su cuerpo de diosa que ahora tenía, le encantaba vestirse bastante bonito y elegante, aunque a veces dejaba al descubierto un poco sus atributos tan solo para dejar que admiraran el poder que representaba su cuerpo.

Todo el gobierno estaba encantado con la nueva Ximena, quien de la noche a la mañana había dejado de ser una irreverente hija de papi a la honorable hija del Gober y la nueva futura Gobernadora del Estado de México, las elecciones finalizaron y Ximena por fin había llegado a tomar el poder que tato se deseaba por la Elite, ahora manejando todos los recursos como siempre a su antojo y con una mente brillante lista y preparada para tomar el poder necesario que influyera verdaderamente en el país, una mujer con cuerpo de diosa, mente de niño y educación de primera, todos respetaban y admiraban a la nueva Ximena y Jacob estaba muy feliz de ser una nueva Gobernadora en el país.


martes, 14 de julio de 2020

Volví después de mucho


Primero de lo primero vine a disculparme por mi ausencia por mucho tiempo, es que se me complico por el trabajo y para mi desgracia tuve COVID19, mientra estuve en aislamiento mis familiares no quisieron traerme la neta ahí, tuve que esperar 14 días, para mi bien ya me cure aunque tengo alguna consecuencia, que casi no puedo definir olores y algo de dolor de garganta, por cierto a partir de este domingo va a inaugurarse domingo de comic y manga gb, sin nada mas que decir aquí les dejos unas cuantas imágenes con el nombre y patreon del artista si quieren ayudarlo, espero que les gusten no olviden comentar esta y las demás publicación, se despide MastherGhost

Artista: 27Lsd




lunes, 13 de julio de 2020

“La Posesión de Rubí”




“La Posesión de Rubí”

 

PARTE 2:

 https://karinabodyswap.blogspot.com/2020/09/la-posesion-de-rubi-parte-2.html


PARTE 3: 

https://karinabodyswap.blogspot.com/2020/10/la-posesion-de-rubi-parte-3.html


PARTE 4:

https://karinabodyswap.blogspot.com/2020/10/la-posesion-de-rubi-parte-4.html


PARTE 5:

https://karinabodyswap.blogspot.com/2020/10/la-posesion-de-rubi-parte-5.html


Era un día como cualquier otro, Rubí caminaba contoneando sus caderas de lado a lado directo a la oficina, siempre se vestía de una manera muy cautivadora, era una mujer joven y bastante sensual, aun teniendo en cuenta la seriedad de su trabajo, la chica siempre trataba de tener el look más sexy que podía para hacerla sentirse bastante segura de sí misma a pesar de los malos comentarios, tanto machistas como envidias de sus propias compañeras de oficina.

Hoy era otro de esos días, Rubí se incorporaba en el trabajo.

- ¡Buen día!, mucho trabajo por hacer –la mujer saludaba a sus compañeros para luego entrar en su oficina y revisar el papeleo del día-

Rubí era la joven administradora de una empresa industrial, aun con su joven edad de 27 años se encargaba de manejar todas las áreas de productividad, sobre todo a los ingenieros y los obreros.

- ¡Karla entrega esto!, ¡Diego haz lo otro, Sergio termina aquello, Andrés revisa el área 51 de la bodega parece que hay una fuga! –mientras que para sus compañeros eso era un verdadero fastidio diario, para Rubí era una labor bastante tediosa por hacer día con día-

Luego de un arduo día de trabajo,  Rubí salió de la oficina, se estiro un poco y camino hacia la salida dejando a todos terminando aun con sus pendientes, todos la miraban resentidos de que se creyera la jefa, mandaba y ordenaba tanto como quería y podía, los hombres no hacían nada más que admirar embobados como ella se alejaba contoneando sus grandiosas caderas, tenía un buen cuerpo, incluso ahora a la salida, se preparaba para ir al gimnasio y entrenar duro su cuerpo, ella no era la típica mujer sedentaria que dejaba que el trabajo consumiera su grandioso estilo de vida, pues quienes a pesar de sus críticas, lo cierto era que ella se había ganado el respeto y la admiración naturalmente de sus jefes más altos, no simplemente era la cara y el cuerpo bonito que todos pensaban, sino una mujer inteligente y responsable como nadie, siempre se mantenía el orden y revisaba que todo se mantuviera en buen estado, por eso le pagaban tanto y la tenían en los estándares más altos.

- ¡No sé qué le ven!, seguro se la pasa cogiendo con el jefe, no ven que cada día se viste más como una puta, por eso la tienen donde la tienen –susurraba Fernanda una mujer de 36 años quien le tenía bastante envidia pues siempre deseo que ese puesto fuera para ella-

- ¡No deberías ofenderla!, en verdad ella es una gran mujer y con su trabajo lo demuestra –respondía Andrés, el ingeniero más joven de la empresa, quien más que admirarla parecía estar obsesionado con ella-

- ¡Eso solo lo dices porque estás enamorado de ella, pero ella es una perra que jamás estaría con un tipo como tú! –le regresaba su ataque la mujer, quien luego desistió a seguir escuchando las bobadas del muchacho y regreso a terminar su trabajo que aún era mucho-

Rubí abría la puerta de su auto, un flamante BMW de alta gama que uno de sus jefes le había obsequiado por su valioso trabajo, “No hay duda de que no solo soy inteligente”, pensaba para sí misma mientras que subía al auto y comenzaba a arrancarlo, el fuerte rugido del motor hizo estruendo en todo el sótano del estacionamiento y el guardia miraba como la mujer lo saludaba para despedirse y mirarla escapar.

Llego de su casa al gimnasio y terminó su rutina para luego darse un baño y salir al cine con sus amigas un rato.

- ¡Hola linda!, te molesto si te invito unas copas más tarde, ¿Qué dices? –Rubí quedaba asombrada por el hombre tan elegante que se había acercado a ella, pero simplemente sonrió y se refugió con sus amigas dejando al hombre mudo-

- ¡Hay Rubí!, deberías aprovechar, no siempre se encuentra a un hombre tan sexy con dinero –le decía una de sus amigas mientras todas las demás reían admirando aun al esplendido hombre-

- ¡Claro que no wey!, ósea eso jamás estoy muy bien así, sin un hombre quien me presione sabes cómo… -Rubí respondía mientras les sonreía-

- ¡Solo te lo tienes que coger, no casarte con él el resto de tu vida mujer! –sus amigas se reían mientras ella dejaba pasar el momento-

Luego regreso a su casa, se dio un buen baño caliente y fresco, se recostó de nuevo en su cama, comenzó a leer algunas páginas de un libro de administración humana, pues a ella le encantaba seguir estudiando para estar aún más preparada, sus parpados ya no podían más y se quedó dormida.

Durante la noche, Rubí experimentó un sueño muy pesado, parecía estar en su cuarto acostada, pero mirando todo como en otra perspectiva mientras que estaba oscuro y notaba como una sombra negra se montaba sobre ella, de repente, despertó a medianoche confundida, sentía que su respiración estaba acelerada pero el sueño le gano y se volvió a dormir.

El sol volvía salir y Rubí saltaba de la cama para prepararse y salir disparada a su trabajo, mientras se bañaba, parecía que se había concentrado bastante en sus lindos atributos, estaba masajeando de más sus lindos senos cuando de repente se dio cuenta de ello y termino de enjuagarse, termino de prepararse y corrió al trabajo.

- ¡Buenos días a todos! –la chica saludaba efusivamente con una larga sonrisa mientras se paseaba una vez más con su escultural cuerpo sobre todos en la oficina-

- ¡Buen día…perra! –susurraba Susana una delas viejas envidiosas-

Rubí se sentó en su escritorio y comenzó a revisar los reportes, comenzó a ojear las páginas con sus lindas uñas bien cuidadas, pasando hoja por hoja y leyendo detenidamente, Rubí siempre leía lo suficiente sin importar que fuera, así fuera el más mínimo detalle ella lo leía y si era necesario lo investigaba, continuó leyendo mientras encontraba desperfectos, de repente encontró un reporte con un defecto de productividad ante la falla mecánica de una de las maquinas, entonces ella lamo a su personal de mantenimiento.

- ¡Hola, buen día Gustavo!, podrías por favor arreglar el desperfecto de la máquina de la sección B, es la máquina de modelo Ar-7, tiene falla en una delas tuercas de compresión externa, hace falta que la arregles pues no deja entrar la presión, eso sería todo, espero lo resuelvas pronto lindo –Rubí colgaba después de haber dado la orden-

De repente se puso a pensar, “¿Modelo Ar-7?, falla mecánica en una de las tuercas de compresión…, desde cuando se yo todo eso”, la mujer pensó un breve momento luego de pensaren lo que había dicho con total autoridad y uniformidad, pero simplemente dejo la intriga a un lado, “Seguramente lo abre leído en alguno de los reportes anteriormente”, se alivió un poco y siguió revisando.

La hora de la comida llego, Rubí siempre comía una ensalada con alguna proteína como una carne asada o un pollo, incluso pescado, para varias un huevo cocido o un atún, pero de repente sentía que eso no era suficiente, devoró como nunca y dejo salir un breve eructo que la dejo ciscada, miro a todos lados para ver si no había nadie y estaba a salvo, afortunadamente tenía el privilegio de comer en su oficina, luego de sentirse apenada volvió a el trabajo.

El día termino y Rubí se despidió de nuevo de sus compañeros, de repente noto la ausencia de Andrés, aunque el tipo no le agradaba siempre estaba atenta sus compañeros de trabajo pues le importaba que todos cumplieran y no faltaran.

-Mónica, ¿sabes dónde está Andrés? –preguntaba a unas de las encargadas en el área de mantenimiento-

- ¡No!, el día de hoy no se presentó a trabajar, no sabemos porque –respondía un poco arrogante-

- ¡Y qué no pensaste en llamarle, en buscarlo tan siquiera o hacer algo al respecto! –regañaba Rubí sentenciando a la mujer-

- ¡Perdóneme señorita, pero si algo malo le hubiera pasado ya nos hubieran informado!, seguramente no vino porque no le dio la gana, no es como que me importe la vida de los demás, y menos la de un tipo tan patético y sin importancia-

- ¡Mira estúpida, tomas el teléfono que tienes en tus manos cochinas de galletas que no dejas de tragar e investigas que ha sido de él, que no te pagan por estar ahí sentada tragando todo el día me entendiste! –Rubí gritaba algo eufórica-

Sus ojos parecían abrirse bastante enfurecidos, luego asintió dándose la vuelta y se fue dejando a la mujer estremecida por el miedo y el coraje de haber sido regañada de esa forma tan despectiva y arrogante.

- ¡Perra! –susurraba mientras miraba como se alejaba contoneando sus caderas envidiándola, incluso esta parecía hacerlo para provocarla aún más-

Mientras Rubí se retiraba, entro en sí, ella  jamás perdía el control de esa manera, siempre odiaba que le faltaran al respeto y sobre todo que las personas fueran tan inútiles en sus puestos de trabajo, si por ella fuera haría despidos a diestra y siniestra de personal innecesaria, pero ella mantenía el control a pesar de todo, demostraba dulce y sonriente, resolviendo pacíficamente las cosas, pero algo en ella la hizo perder el control, “¡Estúpida que se cree!, todas las personas son importantes, además Andrés es un buen compañero, no sé porque dice cosas tan despectivas sobre él”, Rubí pensaba luego de sentirse confrontada por si misma ante  su repentina y furiosa reacción, subió a su auto y como siempre lo hacía regreso al gimnasio, por alguna razón no dejaba de pensar en Andrés, durante todo el camino solo pensaba en las cosas buenas que había hecho por la empresa, pensaba incluso recomendarlo para un jugoso asenso.

Rubí se ejercitaba mientras que sentía la mirada de los hombres como siempre admirando sus  buenos atributos mientras se ejercitaba entre los alrededores del lugar, siempre trataba de ignorarlos  solo dejándoles la provocación en sus piernas, aunque ahora ella comenzaba a pensar en ellos si la invitaran a salir, “¡Pero que tonta!, ninguno de ellos me gusta, no sé en donde traigo la cabeza”, Rubí se sentía fascinada sonriendo a los hombres mientras que trataba de alejarse de ellos, se detuvo un poco a descansar, de repente miro a algunas chicas y sin razón alguna comenzó a concentrarse en ellas, algunas eran conocidas por venir también al Gym a entrenar, “Que lindos cuerpos tienen, son tan lindos como el mío”, Rubí pensaba mientras se sentía atraída por sus cuerpos, “¡Qué  diablos!, creo que hoy vengo algo atrevida”, Rubí terminó de trabajar en su escultura cuerpo, se fue a dar un baño en las regaderas y miraba como todas las chicas se bañaban, tenían cuerpos bastante buenos, inclusos sus senos eran grandes aunque obviamente operadas en muchos de los casos, de repente se dio cuenta de que andaba demasiado mirona y se alejó de ellas, termino de arreglarse y se fue de regreso a su casa, tomo un té de manzanilla, se sentó un rato a leer su libro y se volvió a dormir.

Rubí se despertó, dio un gran bostezo y miro hacia la cama confundida, no recordaba haber terminado en su cama anoche, pero al menos se sintió aliviada de haber dormido cómodamente, ni si quiera recordó el momento de haberse quedado dormida.

- ¡No puede ser, ya son las 8:00! –Rubí gritaba saltando de la cama y corriendo a bañarse-

Entraba en una hora y siempre despertaba media hora antes para tomarse el tiempo suficiente y arreglarse.

- ¡La perra de Rubí no ah llego! –Fernanda secreteaba con sus compañeros-

- ¡Sí, y no supiste…! –contestaba Gabriela otra de las jóvenes oficinistas a quienes Rubí más ordenaba como una esclava-

- ¡¿Qué cuenta qué?! –gritaba emocionada-

-Pues dicen que Susana salió llorando ayer por la tarde de la oficina de mantenimiento, dicen que tiro su paquete semanal de galletas a la basura y hasta aventó el bote a la calle, casi la detiene un policía de no haber sido porque empezó a llorar y este la termino consolando, pobre…-

- ¿Y no saben porque fue?, que raro bote sus galletas tan fácilmente-

-Pues dicen que Rubí llego en la tarde a su oficina preguntando por Andrés, de repente se emputo con Susana y le dijo gorda y fea, gorda traga galletas y hasta de lo que se iba a morir-

- ¡No mames! -

- ¡Sí, ahí viene cállate! -

- ¡Hola buenos días, perdón por llegar tarde, desperté algo agotada! –Rubí saludaba apresurada-

- ¡Hola jefa!, no se preocupe los reportes ya están en su escritorio –contestaba Gabriela mientras todos miraban como entraba la mujer a su oficina-

-Bueno, a trabajar que no queremos a esta perra gritando como siempre –Fernanda suspira y todos regresan al trabajo-

Rubí comienza con lo de siempre, de repente recuerda la situación de ayer, toma el teléfono y llama a la oficina de mantenimiento.

- ¡Hola, Susy!, escucha…-

- ¡Jefa!, si mire Andrés ya no podrá venir, ni su familia lo encuentra, pero mire ya no se preocupe ya tengo todos sus datos para preparar su formato de ausencia, también ya traje una ensalada como usted, ya no quiero ser una gorda perdóname –la mujer responde con rapidez y le cuelga, luego se da cuenta de lo torpe que fue por colgarle de esa forma, pero decide ya no hablarle temiendo por su cuello-

- ¿Hola?, ¡Susana!, rayos, ósea wey no mames uno queriendo disculparse con la gorda esa y esta de mamona, pinche puta –Rubí refunfuña mientras avienta el celular en el escritorio enfurecida-

Luego regresa a los reportes, “¡Putos reportes!, siempre son reportes, cheques, pagares, juntas y pendejos viejos mirando mis tetas, ¡ya me tienen hasta la madre!”, Rubí explota dentro de sí misma, luego se da cuenta de que está perdiendo el control de sus pensamientos, se toma una aspirina pensando que quizás tenía un fuerte dolor de la cabeza, incluso prepara una citan para la salida del trabajo con su doctor de confianza.

Para la hora de la comida, Rubí se da cuenta de que había olvidado preparar su ensalada con atún como todos los días pues se levantó tarde apresurada esta mañana.

- ¡Gabriela!, podrías pedirle unos tacos de guisado a Jaime, dile que me los traiga a mi oficina por favor-

- ¡Sí jefa ahorita le digo!, “Que raro, nunca pide tacos y menos de guisado, pero bueno” –Gabriela se asombra de la petición de Rubí y manda a Jaimito por los tacos-

- ¡Ah Gabriela!, también pídele una coca bien fría por favor y que sea seis tacos con un poco de lechuguita por favor –Rubí le llama antes de que sea tarde-

- ¡Jaimeeeeee, dice la Rubí que sean seis tacos con lechuga y una coca rapidito! -

- ¿Seis tacos y una coca? –Fernanda pregunta impactada-

- ¡Sí mana que raro, sobre todo por la coca! -

- ¡Aquí esta lo que me encargo señorita! –responde Jaime-

- ¡Gracias Jaimito!, ten el dinero y una propina –Rubí le obsequió un billete de quinientos-

- ¡Espere señorita, déjeme le doy su cambio! -

- ¡No Jaimito, se lo merece vaya a su puesto muchas gracias! -

- ¡Enserio, muchas gracias señorita, dios la tenga en su gloria! –Jaimito agradece y se fuga a de regreso a su puesto antes de que la chica se arrepienta de regalarle tan jugosa propina-

- ¡Te dio quinientos pesos no mames! –gritaban ambas mujeres a la vez casi como si estuvieran coordinada-

- ¡Sí!, para mi mejor me vale madres que se traiga, ya me lo merecía pinche viejo culera –Jaimito se guarda el billete lejos de la mirada envidiosa de las vividoras de las oficinistas y se marcha-

- ¡Mira nomas!, quien lo diría pinche Rubí, que le habrá picado ahora –decía Fernanda a Gabriela mientras los demás estaban al tanto de la situación-

- ¡Sí verdad!, anda muy rara desde ayer-

- ¡Quizá anda enamorada!, jamás le eh visto con un hombre, a lo mejor…-

- ¡Uyyy, perraaaaa! –gritan ambas mujeres riéndose y albureándose entre ellas-

Rubí comía sus tacos muy arrecha, parecía devorarlos con bastante ansiedad, luego se tomó de golpe la coca de 500ml y dio un tremendo eructo que ahora si se logró escuchar por fuera de su oficina, todos los se quedaron impactados, se rieron un buen rato y luego lo olvidaron.

- ¡Ay, pero que me está pasando!, yo no soy así, pero bueno, comida es comida y jamás se desperdicia –Rubí limpia el desastre y regresa a su trabajo-

El día casi termina y de repente recibió la llamada de una amiga.

- ¡Rubí, nena, wey!, las chicas y yo decidimos salir a bailar, ¿quieres venir’, ¡anda di que sí!, es en casa de Gilberto, ¡Sí, Gilberto! el chavo con el que salía Yolanda en la prepa, el que tiene una casa en las lomas, hará una fiesta hoy en la noche, y lo mejor, ¡está soltero weyyy!, ándale es viernes, mañana no trabajas que te cuesta ándale ¿sí? –Jimena gritaba con emoción al otro lado del teléfono-

Gilberto era un hombre ahora, antes hijo de Bernardo Gonzales dueño de una importante empresa industrial, ahora Gilberto había heredado todo, había dejado de ser un patán y siendo ya un hombre de casi 30 años, a sus 29 ya tenía un buen control en las empresas de su padre, aunque no dejaba de perder la esencia de sus elegantes y entretenidas fiestas, sobre todo si se trataba de reencontrarse con viejos amigos, era la primera fiesta que hacia luego de diez años, Rubí siempre había deseado ser la novia de Gilberto, no por su dinero, sino porque en verdad le gustaba, aparte claro  que algo de  dinero no estaba mal, pero en esos tiempos simplemente se  le hacía un chico infantil y además era novio de una de sus mejores amigas quien desafortunadamente había fallecido hace tiempo, ambos ya no eran pareja  pero el dolor estaba presente por la buena estima que se tenían.

- ¡Esta bien Jim!, iré, no es mala idea desestrezarse un rato del trabajo –Rubí le respondía suspirando-

- ¡Maldita perra, ya se lo que estás pensando cochina! –Jimena colgó luego de gritar emocionada porque ambas irían a la fiesta de Gilberto-

Rubí se quedó pensando mordiendo su labio, comenzó a recordar los buenos momentos que paso en la prepa y cuanto le gustaba Gilberto en ese tiempo, sin darse cuenta una de sus manos se deslizo por sus piernas y cerrando los ojos comenzó a imaginarse a Gilberto montándola como una Diosa.

- ¡Ahhh, Gilberto! –gemía inconscientemente-

De repente se dio cuenta de que estaba auto excitándose y paro en seco respirando profundamente y bebiendo algo de agua para el nervio.

Salió un poco temprano de la oficina asegurándose de que no quedaran pendientes.

- ¿Ya se va tan temprano Licenciada? –le preguntaba Gabriela con tono de rabieta-

- ¡Sí Gabriela, tengo un compromiso urgente!, pero ya dejé todo en orden, solamente terminen lo suyo y vaya a sus casas, que descansen –Rubí les respondía con la autoridad necesaria luego sus malas intenciones-

- ¡Nadie me va chingar la noche! –susurraba maldiciendo a las envidiosas de la oficina-

Rubí corrió a su casa, estaba emocionada, casi choca hasta tres veces maldijo a varios conductores que incuso le regresaron el insulto.

- ¡Fíjate pendejo! -

- ¡Pendeja serás tú que no te fijas, vieja tenías que ser! –le gritaba uno de ellos molesto-

Luego un oficial la detuvo encontrando el incidente.

- ¡Señorita, buenas tardes!, ¿porque la prisa?, su identificación, su licencia y tarjeta de circulación –exigía el oficial-

- ¡Lo siento señor, en verdad es que una linda chica como yo tiene una fiesta en unas horas y estoy bastante apresurada…, ¿si me entiende oficial…? –Rubí le contestaba mostrándole sus tarjetas y dejando que el sujeto se atreviera a mirar un poco más sus pechos pues desde que llego a su auto no dejaba de quitarla vista de sus niñas-

- ¡Bueno señorita!, o le pongo la multa o si no es indiscreción…-

- ¡Pero claro oficial!, no es ninguna molestia para una chica linda como yo, acaso…, no le gusta cómo me veo –Rubí abría un poco de su escote dejando salir como dos globos de carne sus pezones-

El oficial paro en seco antes de que pasara algo más allá de lo debido, había mucha gente pasando y aun había luz natural.

- ¡Vaya con calma señorita y disfrute de su fiesta! –el hombre se quedaba perplejo admirando su escote mientras Rubí las metía y acomodaba todo en su lugar-

- ¡Que pedo wey!, yo no soy así, no sé qué me pasa, pero bueno, ya salí de este desmadre –acomodo sus cosas de nuevo en su lugar y siguió su camino hasta la casa-

Rubí corrió a su gran armario, eligió un vestido bastante revelador y que remarcaba toda su figura, unas zapatillas de tacón algo para darle forma a sus caderas y se metió rápido a la ducha, froto el jabón sobre su cuerpo un rato y delicadamente se puso a imaginar a Gilberto como si él fuera el que le daba de caricias  a su cuerpo, paso sus manos con el jabón por su pecho y luego por su vagina acariciando sutilmente sus partes con sus dedos, luego se sintió algo perversa y termino por enjuagarse, se maquillo y se arregló quedando como una verdadera perra lista para cazar a su hombre quien en este caso era Gilberto.


- ¡Amiga, ya llegaste! –gritaba Jimena quien lucía bastante sexy-

- ¡Sí amiga que guapa te vez, mira nada más ese culazo! –Rubí le arroja una nalgada a Jimena mientras que analiza su cuerpo con morbo de pies a cabeza-

- ¡Ay amiga, cálmate pofabo! –decía Jimena algo apenada observando a su alrededor por si alguien las había visto en semejante escena-

Ambas se juntaron y caminaron observando la gigantesca mansión en la que estaban, había bastantes invitados, algunos empresarios, entre jóvenes y viejos, otras también mujeres, o mujeres de ellos, parecía más que una fiesta de diversión una fiesta de etiqueta, aunque luego escucharon las zambullidas de algunos chicos en la gran alberca del jardín y la música comenzaba a dar a tope todo lo que da.

-Pensé que esta fiesta estaría de hueva –Jimena susurraba-

- ¡Sí, pero mira, si hay diversión! –Rubí respondía-

Ambas siguieron recorriendo el lugar y tomaron algunas bebidas, se pusieron a hablar con algunas chicas conocidas de la prepa y a conocer a chicos nuevos quienes parecían ser empresarios jóvenes o herederos de empresas de sus padres.

- ¡Hola hermosa! –susurraba un hombre por detrás de Rubí-

- ¿Hola? –Rubí contestaba mirando al hombre quien se acercaba por detrás muy confianzudamente-

- ¡Soy yo!, ¿no me recuerdas…, en el cine? -

- ¡Oh, sí!, bueno la verdad no sé, conozco a mucha gente y no suelo hacer amistades nuevas en el cine –respondía Rubí con arrogancia-

- ¡Bueno, siempre hay una primera vez! –el hombre la sujetaba a la fuerza tomándola de sus caderas y atrayéndola sorprendiéndola tratando de robarle un beso-

- ¡Suéltame perro! –Rubí le grita separándose antes del impacto y le arroja una bofetada-

- ¿Perro, que eres una naca o qué? -

- ¡Mira estúpido a mí no me vas a tratar como una perra! –gritaba Rubí casi llamando la atención de todos-

- ¡A ver, a ver!, ¿Qué paso aquí? –respondía un hombre bastante elegante y guapo acercándose-

- ¡Gilberto! –respondían ambas chicas suspirando-

- ¡Chicas que gusto verlas!, espero que este menso no las esté fastidiando –respondía Gilberto asintiendo con molestia a Héctor un conocido de la universidad-

- ¡Gil, no sabía que conocías a estas bellezas! –respondía con nervios Héctor-

- ¡Así es!, son de mis mejores amigas de la prepa, así que no te metas con ellas vale –Gilberto sentenciaba, mirando como Héctor se alejaba-

- ¡Gracias Gil!, pero no era nuestra intención causarte estos problemas, lo mejor es que ya nos retiremos creo que ya es algo tarde –Rubí le agradecía mientras admiraba los bellos ojos del hombre-

- ¡No para nada me molestan!, me encanta ver que, si vinieron a mi fiesta, pero porque se van, quédense, aún es muy temprano, lamento no haber llegado antes, como ven tengo muchos invitados importantes, sucede que tenía que aprovechar este día para tener lo mejor de ambos mundos esta noche –Gilberto las abrazaba mientras les contaba sus proyectos de la noche-

Luego todos caminaron, mientras Gilberto les daba un fantástico recorrido por su casa, la chica suspiraba mirando lo guapo y poderoso que se había vuelto, Jimena se estaba aburriendo un poco, veía muchos cuadros y esculturas, escuchar a hablar a ambos de proyectos y cosas de trabajo, pero más allá de eso se daba cuenta de que la plática era más que nada entre ambos.

- ¡Amiga!, me voy a buscar algo de beber, quizás encuentre a algún chico lindo y millonario haya abajo –Jimena le sonreía a Rubí mientras se alejaba entre risas - ¡Adiós Gil, un gusto saludarte, trátala bien eh nos vemos! –

Rubí y Gilberto platicaron un buen rato mientras la tensión se hacía notar entre ellos, cada vez se tiraban más indirectas, Rubí estaba sitiándose atraída por Gilberto, pero se hacía la interesante.

-Entonces ¿no te gustaría probar el tequila que tengo en mi recamara? -

- ¡No!, ya es muy noche para probar cosas prohibidas… -Rubí le respondía sensualmente ante sus intentos de seducirla-

Luego Gilberto se acercó a ella lentamente y se inclinó hacia sus labios tratando de robarle un beso, ambos sentían la respiración del otro, pero en un intento desesperado por saborear los labios de Rubí, esta se separó de inmediato sonriéndole perversamente para dejarlo con las ganas, dejo que admirara la belleza de su cuerpo y luego bajaron por unos tragos aprovechando que la mayoría de las personas se habían ido, Rubí se despidió y regreso a su casa.

Durante el viaje, Rubí no dejaba de pensar en lo impactada y emocionada que  estaba de volver a ver a Gil, simplemente se había convertido en un hombre maravilloso, dejo de lado a ese niño confianzudo a un hombre importante en los negocios, luego de darse un baño rápido, se tendió en la suavidad de sus sabanas para dormir, ya eran casi las 3 de la mañana, Rubí estaba dormitando tranquilamente mientras que  en sus sueños podía mirar cómo se encontraba en su oficina, podía ver a todos trabajando, pero sentía como si algo fuera distinto, de repente Andrés se aparece y  le  sonríe intentando besarla, ella de alguna manera se deja y siente como sus manos se plantan en sus glúteos acariciándolos, ella intenta quitarse pero al parecer su cuerpo no reacciona, de repente mira como estaba desnuda, tenía las piernas abiertas y sus manos acariciaban todo  su cuerpo, pero fue entonces que  Gilberto se aparece frente a ella, él estaba desnudo y con su miembro erecto, mira cómo se acerca ella abriendo sus piernas naturalmente y comienza a introducir su miembro dentro de ella, Rubí comienza a jadear con todo el placer del mundo mientras que Gilberto acaricia sus atributos con sus fuertes manos, luego de unos minutos, el hombre la tenía bastante sumergida en su deseo, sentía bastante pasión y deseo por tenerlo entre sus piernas y ser sometida por sus fuertes manos, Rubí se sentía bastante excitada con la escena tan realista en la que estaba sumergida, pero en el momento de que Gilberto se viniera Rubí se despierta totalmente agitada, sus manos estaban estrujando sus pechos y estaba jadeando fuertemente haciendo que se escucharan por toda la casa, estaba sudando y su vagina había mojado toda la cama de sus fluidos vaginales, Rubí estaba algo asustada pero más allá de eso le asombraba la fuerza con la que Gilberto la había dominado en sus sueños, parecía como si la experiencia fuera tan real como si de vedad él hubiera estado en su cuarto montándola como una diosa, se levantó al baño para limpiarse y luego quito las sabanas mojadas de la cama, puso una encima y simplemente se tiró a dormir lo que quedaba de la noche.




Un Chino Precoz







Yu Wan,  se encontraba mirando videos porno en su celular, el chico chino de 13 años se estaba masturbando como nunca con su pornografía  solo que esta era de chicas americanas las  cuales le parecían más sexys que las de su país, mientras Yu sentía  que  se venía, su corazón y su mente se bloquearon hasta que por alguna razón sintió que su entrepierna sudaba y le daba cosquillas por todo su cuerpo, su boca exhalaba aun mientras que su pecho rebotaba sin cesar, luego se miró montando  a un gran hombre que luego lo miro confundido y siguió montándolo con fuerte intensidad, el chino se dejó llevar hasta que el miembro que penetraba su vagina exploto por dentro experimentando un fuerte orgasmo, Yu gimió como nunca y luego fue brutalmente choreado por el miembro del hombre quien lo había penetrado hace un momento, todo el semen había cubierto su cara y sus nuevas tetas las cuales en un instante comenzó a manosear, Yu se levantó corriendo al baño mientras que notaba las cámaras y otras personas confundidas, Yu entro al baño y miro su reflejo en el espejo, se limpió todo el residuo de fluidos de su cuerpo y luego se sentó intentando asimilar por qué había aparecido de la nada en el cuerpo de su actriz  porno favorita, el chico de 13 años luego de un tiempo se miró de frente con la chica en su cuerpo adolescente rencontrándose en Beijín, sus padres lo recibían molestos por saber  que su lascivo hijo desenfrenaba sus deseos sexuales con una tonta chica americana, aun siendo  mayor que su antojo yo Yu se casó consigo mismo obligado por sus padres en el  medio oriente.