viernes, 12 de junio de 2020

Intercambios favorables



¡Viernes de Saga Caps!







Alejandra estaba desconsolada, se acercó a su ventana de su cuarto y suspirando miro a las estrellas, ella pensaba frustrada en que no se  sentía más cómoda consigo misma, necesitaba algo para sentirse  verdaderamente viva, se miraba a sí misma, miraba esas grandes tetas que se mostraban como u bulto en su pecho y en un arranque de furia las apretó fuertemente jalándolas y aplastándolas con sus manos, -¡Putas tetas, puta vagina, odio ser una niña! –gritaba la chica de 17 años quien luego de ese arranqué de frustración regreso a la cama poniéndose sus audífonos para escuchar su música favorita, música rap como la que tanto le gustaba pero sus padres la criticaban por ser música de vagos, de hombres drogadictos y sin camino de la vida, la obligaban a vestir  como una chica de su edad  pero a ella simplemente le incomodaba que sus estúpidos compañeros de clase la miraran todo el tiempo por esas dos grandes razones, además de su culo redondo el cual se marcaba perfectamente en su falda escolar cada día de la semana, Ale ya estaba fastidiada de todo eso, solamente quería  una vida tranquila, donde pudiera  ser como ella quería  ser, sin presiones ni prejuicios de sus padres  o de las personas que la rodeaban, la chica termino dormida escuchando su música de trabalenguas, a la mañana siguiente, decidió vestirse a su  manera, con una chamarra grande que tapara todo su cuerpo, un pantalón, un par de tenis y despeinada sin importarle nada, rápidamente  sus padres la embargaron de críticas sobre su aspecto pero ella simplemente salió a dar la vuelta, caminando por el barrio donde vivía mientras que escuchaba en algunos grupitos como los chicos que se juntaban a fumar y beber escuchaban la música que le gustaba, se tapó con la capucha de la chamarra para taparse ante las malas vistas, tampoco esperaba ser una drogadicta con tal de entrar en su verdadero mundo, luego de pensar en todo, Alejandra se topó con una extraña capsula flotante que rápidamente la abdujo desintegrando su cuerpo para transportarla a otro lugar, Alejandra se encontraba atada de pies y manos a una extraña máquina que contenía sujeta su cabeza, así mismo, el frío del lugar la hacía estremecerse mientras notaba que su cuerpo estaba completamente  desnudo  lo cual le aterró en un instante,  a su lado otro chico estaba igual que ella  ambos desnudos en el frio intenso de un lugar  extraño, todo estaba lleno de una luz cegadora frete a ellos hasta que unas sobras gigantes con forma humanoide se acercaron frente a ellos.

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Saúl se encontraba a  solas en su cuarto, había cerrado con seguro la chapa de su puerta y de un momento a otro saco rápidamente un par de  prendas de  un cajón especial con llave  de su armario, de pronto, el chico de 19 años saco un vestido floreado, al poco rato, Saúl remiraba reflejado frente al espejo entretenido con su vestido, deslizaba sus manos suavemente sintiendo la tela sedosa de su vestido recorriendo por todo su cuerpo, tocando su culo y simulando tener un par de tetas que poder apretar, pronto, el chico entro en conflicto con su verdadera identidad y comenzó a darse de topes contra el espejo usando sus manos casi rompiendo con gravedad el espejo, sus llantos y coraje eran por la crida dad a la que se enfrentaba día con día, él no era una mujer, era un simple chico con ganas de vestir tan bonito y femenino como una chica y solamente parecía inútil la forma en la  que intentaba lucir de la manera que no era, tan solo el miedo de confesarle la verdad a sus padres lo mantenía en un estrés muy fuerte en el  que su obsesión podía más que  su razón, Saúl se quitó en un arrebato el vestido que tanto  le encantaba y después de asegurarse haber guardo todo bien a salvo de la  mirada de sus padres, se fue  a dormir entre llantos desesperados que necesitaba liberar por la tristeza que embargaba la cruda realidad, al día siguiente, Saúl salió como normalmente lo hacía, camino hacia los centros comerciales a dar vueltas  pasando por algunos establecimientos donde vendían ropa de chica y zapatos, algo que hacia usualmente para sentirse mejor y disfrutar de ver todo lo que quisiera  ponerse, al regresar a su casa, Saúl se sintió  impactado,, una extraña fuerza lo arrastraba hasta  que sintió como su mente se agitaba hasta quedar inconsciente, al despertar, sus nervios se vieron aturdidos por un frio inquietante que agudizo todos sus nervios despertando con miedo, al intentar mirar a todos lados solamente  se encontró  con una luz blanca muy fuerte  que no lo dejaba ver nada a más de 3 metros, tan pronto como se dio cuenta, Saúl estaba atado de pies  y manos sobre una extra maquina la  cual haciendo  aun peor el parecido a un castigo se miró desnudo mientras que a su lado un  par de gemidos dulces comenzaron a escucharse a su lado, Saúl dirigió su mirada hacia  los quejidos encontrándose cerca de el a una chica desnuda en la misma posición que él, Saúl se quedó mirando fijamente  sus  grandes tetas por un buen rato hasta  que la chica logro mantener la calma y notar como el chico miraba pervertidamente sus tetas, luego de notar su molestia Saúl intentó ser más cortes con la chica, ambos querían salir  y salvarse de lo que estaba pasando, pero fue cuando las grandes sombras humanoides se acercaron a ellos abrumándolos con su aspecto aterrador, -Hola humanos, venimos en paz, no pretendemos hacerles nada malo, solo queremos experimentar  con ustedes, hemos venido desde  varios años y hasta ahora  podemos utilizar a nuestras  creaciones para  fines más efectivos, los hemos estudiado durante un año y luego de varios análisis determinamos que ambos son compatibles para nuestro experimento –los Alienígenas demostraron su presentación a ambos chicos quienes no podían dejar de sentirse extremadamente asustados, luego los extraterrestres revelaron cierta información de cada uno haciéndolos sentir desesperados por haber cómo se veía  cada uno de sí mismo al no poder tener lo que  querían, fue entonces que los seres les ofrecieron un trato  que cambiaría sus vidas para siempre.

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Ambos chicos habían escuchado las palabras de los alienígenas justo antes de que la luz blanca se volviera más fuerte y sus mentes se quedaran en shock, cuando Alejandra despertó, se sentía algo diferente, el peso en su pecho se había ido y el cabello que le estorbaba como siempre en la mañana había sido recortado, Alejandra recordó todo de un momento a otro y comenzó a tocar su cuerpo sintiéndose rebanada de todas partes, pensaba que los alienígenas habían experimentado con su cuerpo y le habían arrancado sus grandes carnosidades, poco después, Alejandra analizo la situación, estaba en un lugar distinto al de su cuarto original y su vestimenta no lucia muy distinta a la que usualmente le gustaba vestir salvo el pequeño o gran detalle de que faltaban sus grandes tetas en su pecho, la chica acaricio su pecho sintiendo casi un alivio extraño y traumático al no sentir nada en su pecho, sintiendo su espalda libre del peso que la fastidiaba día con día, pero, fue cuando se sorprendió al sentir una cosa extraña en su entrepierna, movió sus manos hacia ella y pego un grito de macho feminizado al sentir la cosa que estaba tocando, ella abrió sus pantaloncillos descubriendo que tenía un paquete masculino ahí dentro, su nuevo miembro comenzaba a palpitar, acariciaba su nuevo órgano sexual notando que tenía un par de bolas junto con un pene, Alejandra estaba asustada y extrañada, luego se levantó a verse en el espejo del baño encontrándose con su rostro cambiado, claramente, su cuerpo había sido cambiado por el de un hombre, muy poco recordaba que era el chico con el que se había encontrado esa perturbadora noche de ayer antes de su cambio, pero la  chica no se sintió mal de mirarse en el espejo ni de mirar todo lo que había perdido teniendo ese nuevo cuerpo.

A las pocas semanas, Alejandra o el nuevo Saúl era un chico mejor, sus calificaciones habían mejorado para la felicidad de sus padres, Saúl se sentía más feliz y menos presionado, comenzó a tener más amigos e inclusive había formado un grupo con ellos con quienes tocaba y cantaba rimas que  formaban mientras fumaban algo de mota para  ayudarles a volar su mente, todos notaban el grandioso cambio que el chico había tenido de la noche a la mañana en unos cuantos días, parecía un nuevo chico, un chico energético y con ganas de salir adelante, al contrario del antiguo Saúl quien parecía esconderse entre la gente y no le gustaba convivir más  que pasarla encerrado en su cuarto, además de que ya no parecía el chico homosexual que todos pensaban que era en la escuela por lo cual lo molestaban a menudo, ahora lucia como un hombre machista con el que  no podían meterse solo cuando se le subían los humos. 

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Saúl despertaba algo mareado, estaba sumamente incomodo cuando sentía que su pecho se agitaba de un lado a otro, cuando tomo más conciencia de sí mismo, comenzó a sujetar un par de cabellos que caían sobre su frente algo confundida al ver que tenía el cabello largo, luego miro hacia el frente notando todo totalmente cambiado como si su cuarto fuera el de una chica, intentó levantarse notando aunque su pecho rebotaba como si tuviera dos grandes masas colgando de sí misma mientras que no parecía notar nada raro debajo de una gran chamarra que parecía tener puesta normalmente, Saúl sentía como su espalda y su pecho le molestaban dirigiendo sus manos directamente descubriendo la sensibilidad de dos grandes masas que estaban pegadas a su pecho, el chico comenzó a amasarlas sobre la prenda y en u arranque de emociones descubrió la mitad de su cuerpo al desnudo encontrándose con dos grandes tetas de mujer colgando de su pecho, Saúl estaba realmente asustado, comenzó a frotar el resto de su cuerpo sintiendo toda  su piel más sensible además de juguetear bastante con sus nuevas tetas, lo cual le hacía sentir verdaderamente placentero, Saúl se levantó intentando caminar pes sentía el cambio drástico afectando su equilibrio, cuando encontró el baño se miró a sí mismo  sorprendido al encontrarse con una chica linda en lo normal, sujetó su rostro con sus manos intentando corroborar que no era un sueño, luego miro hacia su nuevo cuerpo sorprendido de notar que ahora era una chica, bajo la mirada hacia sus grandes tetas y comenzó a frotarlas saltando para ver cómo estas rebotaban, luego desvistió el resto de su cuerpo con morbosidad, estaba realmente excitado sitiando muchas emociones rápidas que recorrían por todo su cuerpo, cuando hayo el hueco y frio vacío en su entrepierna, Saúl se sintió algo extraño de notar la falta de su paquete masculino donde ahora estaba una linda y tierna vagina, Saúl paso el resto del día experimentando con su nuevo cuerpo descubriendo un nuevo mundo de sensaciones, comenzó a explicar su cuarto descubriendo sus nuevas prendas femeninas, comenzando a divertirse encontrándose como en un sueño toda clase de lencería femenina que se probaba con gran felicidad, después de un tiempo, los padres de la  nueva Alejandra estaban impactados, su hija quien antes se despreciaba a si misma por ser una mujer ahora era toda  una señorita, Alejandra había insistido a su madre en ir al salón a arreglarse y tomar un nuevo look, la nueva chica también le había pedido ir de compras para tener una mejor ropa que ponerse para lucir su cuerpo como se merecía, poco a poco comenzó a formar nuevos  amigos descubriendo que estaba tan feliz como nunca pues ahora recibía la atención que tanto deseaba en un cuerpo que sabía ahora le pertenecía, los alienígenas estaban fascinados con su experimento, los seres humanos eran una raza  adaptable que  no se conformaba con poco y que buscaba la manera de encontrarse consigo mismo, ellos necesitaban una zona de confort que les hiciera ser quien de verdad debían de ser, peor esto solo era comprobando con la mentalidad de seres quienes compartían gustos distintos dentro de otras perspectivas, pero los alienígenas comenzaron a pensar en otras alternativas, quizás más adelante no estaría mal conocer como actuaria un empresario multimillonario tomando la vida de una sirvienta.

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Saúl había tenido  un gran excito con su proyecto musical, era el mejor momento de su vida convertido totalmente en una estrella de rap, se encontraba justamente tocando en un festival privado, cuando a lo lejos noto llegar un grupo de chicos que se veían adinerados con una chica muy sexy a la que reconoció al instante, sus ojos se hicieron grandes de un momento a otro y soltando el micrófono con el que estaba cantando dejo al público estupefacto mientras que corría hacia  la grandeza de sus recuerdos, Alejandra llegaba al antro con sus nuevos amigos, ahora era una perra de perras luciendo su lindo cuerpo como se merece, sentía tan rico el vestirse así para los  hombres por  fin en el cuerpo que tanto deseaba luego de esa extraña noche, por fin sentía que estaba donde debía estar, ahora obteniendo todo lo que quería con ese cuerpo luciendo sus perfectas grandes tetas que hacían que los  chicos  se fijaran mucho en ella, justo  cuando Saúl llego junto a ella, ambos se quedaron perplejos mirándose el uno al otro, ambos estaban realmente asombrados suspirando mientras sus corazones  latían a mil por segundo, luego de un rato de pánico y nerviosismo, Saúl  tomo a la sex chica del abrazó y lo llevo a un lugar más tranquilo, ambos estaban solos acomodando sus mentes para asimilar lo que estaba sucediendo, -¡Tu, eres yo! –se  decían el uno al otro, luego miraron sus ex cuerpos notando lo bien que se veían y como habían tomado sus nuevas  vidas después del cambio el cual pensaban que había sido un sueño, Saúl no pudo resistir la tentación de abrazar su ex cuerpo, pero estaba tan confiado que comenzó a tomar a Alejandra de una forma más que cariñosa acariciando sus intimidades desde su grande y redondo culo hasta sus tetas las cuales extrañaba poder estrujar solo para masturbase, pero ahora todo era distinto, el  nuevo Saúl no tenía que estar fastidiado por tener esas grandes tetas en su pecho ni ser llamada como una mujer que no podía hacer lo que  quería, mientras que Alejandra estaba excitada al igual que Saúl por el momento tan caluroso que estaba viviendo, miraba su cuerpo con cambios y el gran excito  que estaba teniendo y no podía dejar de pensar lo  bien que le había asentado a la ex duela de su cuerpo su propio cuerpo, con ello sabía que no reclamaría su cuerpo  por lo que se autoproclamaba como duda del mismo, Alejandra estaba sintiendo las perversas intenciones de Saúl dejándose llevar por la emoción y la euforia del momento, Saúl cerro su camerino con llave y pusieron en marcha sus juego sexuales  arduamente durante toda la  noche  disfrutando de  sus nuevas sexualidades las  cuales aún no habían descargado esperando este momento indicado en el que liberaron todas sus energías reservadas para el día en el que sus nuevos sexos se encontraran, Alejandra disfruto como nunca, sus grandes tetas rebotaban con placer mientras que Saúl experimentaba el poder de sentir como su gran polla penetraba la fragilidad de su antigua vagina y hacia que la nueva Alejandra gimiera como la puta que ahora era, terminaron rendidos hasta el amanecer donde emocionados al despertar juntos decidieron pasar el resto  de sus vidas disfrutando nuevos momentos totalmente cómodos con sus nuevos cuerpos.

 


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