¡𝑺𝒆 𝒔𝒐𝒍𝒊𝒄𝒊𝒕𝒂 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒓𝒆𝒎𝒑𝒍𝒂𝒛𝒂𝒓 𝒂 𝒎𝒊 𝒎𝒂𝒅𝒓𝒆!
Nueva solicitud de empleo, esta vez con puesto de una madre sustituta.
Favor de entregar su solicitud a nuestro jefe de R.H, El Columnista TG
Juan solía mirar a Mía Khalifa, era una mujer bastante exótica que siempre daba de que hablar en el mundo del porno, Juan se masturbaba gozoso al admirar su belleza, simplemente deseando estrujar sus gigantes tetas y poder disfrutar de penetrarla.
Todos
los chicos y chicas estaban sorprendidos al verme, nadie entendía como yo, un
hombre, que llego a tener un de los mejores cuerpos del gimnasio, un cuerpo bastante
trabajado y tonificado de músculos y venas, había decidido ser ahora una mujer
madura, habían pasado ya dos meses desde que había cambiado de cuerpo con
aquella mujer a la cual deseaba en cuerpo y alma.
Siempre
me gusto ser el mejor, el más guapo, el más dotado, pero había algo que en mi
mente siempre me llamaba, quería ser una mujer, pero no cualquier niña escuálida,
o una mujer gorda, si no una de buen cuerpo, el cual pudiera moldear hasta
sentirme completamente bien para mi gusto.
¿Habían
escuchado antes la frase, “Se lo que tú quieras ser”?, bueno, yo decidí ser
esta sexy mujer, decidí tener estas dos buenas tetas y claro que con unas
buenas piernas acompañadas de un delicioso culo, no me importaba que dijeran de
mí, a mí me encantaba trabajar este cuerpo con un gran deseo, había pasado un
rato de duro esfuerzo, manteniendo este cuerpo en forma, sintiéndome bastante
satisfecho con los resultados, ahora todas las chicas me envidiaban por lo sexy
que me veía, deseaban tener mis atributos y claro, los chicos que me deseaban y
me miraban con lujuria, queriéndose llevar a la cama a esta sexy milf que yo
ahora era, porque así me gustaba ser y así seguiría siendo siempre.
Nunca
había oído algo antes sobre el cuerpo trastornado, no había mucha información
al respecto sobre el tema, solo había sucedido hace algunos meses y la idea era
una total fantasía, mucha gente hablaba de ello, sobre un chico al que su
cuerpo había sufrido algunas modificaciones hasta convertirse en una linda
señorita.
Me
llamaba la atención pensar que en algún momento podría transformar mi cuerpo de
pasar a ser un simple chico gordo a tener el cuerpo de una chica sexy, yo no
creía tener dicha condición ni si aquello era una enfermedad contagiosa, por
seguridad, habían resguardado a aquella chica 0, para hacer algunas
investigaciones, pero al poco tiempo, comenzaron a surgir cada vez más casos
sobre el tema, el síndrome del cuerpo trastornado estaba siendo cada vez un
tema más sonado por el mundo y la comunidad científica, parecía que el ADN
comenzaba a volverse todo loco y alterar el físico de las personas, aun no se tenía
con certeza si eso era contagioso o si residía como una anomalía dentro de las
personas, pero la pregunta era, ¿Cuándo entro esa anomalía dentro de nuestros cuerpos?
Las noticias no se hicieron esperar, cuando aparentemente un científico de los que investigaban algunos cuerpos trastornados en el laboratorio termino por infectarse y su cuerpo trastornado lo cambio totalmente, pasando de ser un hombre delgado de 43 años a ser una niña de 7 y con la raza totalmente distinta a lo que era antes.
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Todos
estaban vueltos locos al descubrir que la anomalía o el síndrome estaba esparcido
por los aires, era sumamente contagioso y podría afectar a cualquiera,
obviamente humo muchos descerebrados que intentaron burlar dicho sucedo y salieron
a las calles sin preocupación alguna, terminando por contagiarse y con sus
cuerpos trastornados pasaron a ser algo completamente diferente a lo que eran.
Pero
entonces, ¿Qué hago yo contándote toda esa historia?, bueno, pues yo era uno de
esos chicos a los que no le importaban contagiarse, había muchos casos y muchas
probabilidades, yo no sabía cuál sería la probabilidad de que mi cuerpo
mejorara o empeorara, tenía 26 años y mi cuerpo no era precisamente el mejor de
todos, salí a la calle esperando a que el milagro sucediera, yo junto con
algunas personas nos colábamos entre la gente contagiada a la espera de que
algo sucediera.
No
tarde mucho en experimentar como mi cuerpo se sentía extraño, finalmente había
podido adquirir el síndrome del cuerpo trastornado, sentía como mi cuerpo me dolía,
todo me punzaba, parecía como una bomba dentro de mi alterando cada una de mis hormonas
y neuronas, regresé a casa lo más rápido que pude y esperé a que el efecto terminara.
Mi
gran sorpresa me lleve al ver que mi cuerpo era diferente, era mucho mejor de
lo que esperaba, tenía unos senos, mi cabello había crecido, mi pene se había
ido y ahora tenía una jugosa vagina entre las piernas, un buen culo yacía bien
formado y redondito dándole buena forma a mis ricas curvas, me miraba en el espejo
sintiéndome atrapado en el cuerpo de una mujercita, no lo podía creer, el
síndrome del cuerpo trastornado me había traído más que una bendición, era todo
y mucho más de lo que realmente esperaba, no podía gozar de la curiosidad, ya
no era ese gordo y feo hombre, ahora era una maldita puta, oh dios, no podía
dejar de masturbarme, mi madre me llamó a los minutos, no podía de la
felicidad, su mediocre hijo al fin había tomado una buena decisión al
convertirse en una linda mujercita.
Envidiaba
a muchos chicos en el gimnasio donde trabajaba, yo era el simple y asqueroso
guardia de seguridad, tenía 40 años y me sentía sumamente mediocre, no había
hecho nada bueno de mi vida y lo único que tenía ahora era ver a un grupo de
mocosos riquillos presumiendo sus buenos cuerpos en los espejos del gimnasio,
mientras le daban más forma y sensualidad a estos, me sentía un poco envidioso
por ver a los chicos musculosos, eran guapos, con dinero y con músculos, pero
lo que más me daba coraje, era ver a esas pinches putas de las chicas, mirarlas
con sus cuerpos, presumiendo sus ricos culos y por supuesto presumiendo sus
grandes y jugosas tetas en frente del espejo, de ninguna manera podría tener a
una chica de esas en mi cama, estaba tan ansioso que no podía contener mis
ganas, hasta que entre a los baños a espiar a algunas chicas para verlas
desnudas, claramente eso había sido un grave error, me descubrieron tan rápido
como entre y rápido llamaron a la
policía.
Sin
más, las denuncias en contra de mi parte estaban puestas y no pude hacer nada
para quedar libre de las demandas de las señoritas, estaba tan enojado, no
podía un hombre como yo gozar de ver a esas putitas hacer ejercicios para poner
sus culos en forma, me encontraba pensando, recluido en mi celda mientras
pagaba mi condena, de repente, decidí que mejor me pondría a pensar en esas
putitas, sobre todo en Jennifer, esa pinche putita de buen cuerpo, estaba bien
buena y era a la única que había logrado ver desnuda antes de que me describieran,
pensaba en su puto cuerpo, estaba bien buena, su culo bien rico, sus tetas
grandes y bien buenas, no perdí el tiempo comenzando a masturbarme, pensaba en
la puta de Jennyfer, esa chica siempre era un fastidio, trataba a las personas
humillantemente, ¿Qué haría esa perra sin ese maravilloso cuerpo?, pensaba
mientas que sentía como un orgasmo muy fuerte brotaba de mi entrepierna, parcia
que se incrementaba cada vez más, no entendía lo que pasaba, mi mente estallaba
de placer hasta que sentí como de repente pase de estar en un lugar a otro.
-¡No
puede ser! –gritaba mientras miraba el cuerpo de Jennyfer semidesnuda en el
espejo, parecía hacer los mismos movimientos que yo hacía, ¿pero que hacía con
ella, si yo estaba en la cárcel?, pensaba mientras que comenzaba a descubrir la
verdad, -¡Yo soy Jennyfer! –gemía mientras estrujaba sus maravillosas tetas, no
podía dejar pasar esta maldita oportunidad, carajo, soy una puta chica, tengo
su maldito cuerpo, soy una mujer, gemía estrujando mis ahora tetas, un cosquilleo
estremeció mi entrepierna, ahora también tenía una vagina, no pare de
masturbarme toda la tarde, de alguna forma había logrado mi libertad y ahora tenía
el cuerpo de esa perra, deseaba tener mi pene para poder penetrarme esta rica
vaginita, escuchar mis gemidos con la voz de Jennifer eran una puta locura, me
estaba vengando de esa maldita perra, ahora tenía su cuerpo, de alguna forma
ahora tenía el cuerpo de esa puta, luego de masturbarme, unas llamadas
comenzaron a sonar en el celular de Jennifer, al contestar, escuchaba los
lloriqueos de algunas chicas, al parecer tenían miedo de que algo fuera a
pasarles, muchas de sus amigas habían intercambiado con hombres, el mundo era
una completa locura, pero fingí hasta donde pude, ahora sabía que gracias al
FOSE, había adquirido el cuerpo de esa puta de Jennyfer, pero para que
molestarme, ahora soy Jennyfer y no pararía de masturbarme ahora que era una
puta mujer.
-
¡Podrías soltarme de una vez!, ya no soporto los golpes –
-
¡Aguántate, además, te pague por adelantado, es justo que me dejes golpearte
tanto como se me antoje, ahora dime amo pégame más fuerte! –
-
¡Amor por favor, pégame más fuerte…!, ¡Maldito seas! –
-
¿Cómo me dijiste perra sucia? –
-
¡Púdrete pendejo! –
-
¡Te azotare tanto como pueda! –
-
¡Solo dejarme salir de aquí, ya tuve suficiente de esto! –
-
¡Jamás dije que esto terminaría!, ¿Ahora eres mí esclava, lo entendiste bien? –
Pablo
era un conmutador, podría transformase en cualquier persona o incluso un
animal, él había desarrollado esa capacidad de transmutar su cuerpo desde que
era un niño hace ya medio siglo, siempre había usado su poder para ganar dinero
y en muchas ocasiones esas peticiones de personas poderosas llegaban a los
extremos.
Luego
de un tiempo, Pablo decidió bajarse del radar, ya con un buen dinero, lo
suficiente para vivir por una buena vida, solo se limitó a realizar trabajos
especiales y baratos para personas necesitadas, algunas seguían siendo exóticas
y algo perversas, pero todo lo hacía para cumplir sus mismas fantasías de ser
incluso la prostituta o la madre de alguien.
Pero
todo se salió de control, cuando Pablo había decidido involucrarse en las peticiones
de un acosador, Raúl, quien le había pedido que adoptara el cuerpo de Mariana,
su compañera de licenciatura, esto por una fuertes ganas que tenia de someterla
y hacerla suya, al principio, todo iba bien entre ambos, Pablo fingiendo ser la
novia sumisa de Raúl, quien no parecía tener nada malo, hasta que despertó
confundido dentro de su sótano, atado de manos y pies con cadenas, las cuales
tenían una magia especial, la cual bloqueaba sus poderes, dejándolo con la última
forma en la que se quedó, pero además, estas hacían que Pablo obedeciera todas
las demandas perversas y sexuales de Raúl, el cual no se media en golpear su
frágil cuerpo de Mariana, pero aunque Pablo quisiera, la magia de esas cadenas
le impedían dejar de continuar, ¿Sera este el fin del hombre cambio?
-¡Ya no aguanto estos tacones, es muy difícil caminar con ellos! - Víctor gritaba desesperado a su novia -
Cuando
John iba tarde a una cita de trabajo, corrió a toda prisa hasta llegar al elevador,
pero este estaba fuera de servicio y tenía que subir hasta él piso 23,
entonces, John no tuvo opción y comenzó a subir corriendo las escaleras como si
su vida dependiera de ello, de repente, un par de escalones más arriba, John
estaba totalmente distraído subiendo las escaleras, para darse cuenta de que un
control mágico caía desde unos pisos más arriba, siendo golpeado por este y en
el acto, John quedo inconsciente sin darse cuenta de que su cuerpo había sido transformado
en el de una hermosa mujer.
-¡Oh,
maldición, otra vez!, no sé porque soy tan descuidado, tendré que amarrarlo a
una cadena para que ya no se me caiga -una chica corría para alcanzar su control
mágico antes de que alguien lo encontrara y lo robara, pues sino no podría
volver a su cuerpo original, -¡Oh, aquí estas, rayos!, seguramente golpeo a
esta pobre chica, demonios esta tan sexy que podría intercambiar con ella justo
ahora, pero ya no tengo tiempo, lo siento hermosa, será para la otra –el chico
con el cuerpo de chica, tomó su control y salió huyendo sin saber que la sexy
mujer que dejaba atrás en realidad era un hombre a quien le había caído el
control transformándolo sin querer.
Cuando John se despertó, estaba tendido sobre los escalones, su portafolio ya no estaba y en su lugar estaba un bolso femenino, pero eso no era lo único que había cambiado, John se levantó intrigado, al ver que su cuerpo ahora era el de una voluptuosa mujer, sentía sus piernas apretadas en el sexy pantalón de vinil, sus tetas apretadas en el sujetador y una blusa apretadita pero suave y cómoda, sin saber cómo había pasado, John recogió el bolso de chica encontrándose con la identificación de la mujer del cuerpo en el que estaba, al parecer, ahora era Johana, una bella mujer de su edad y con su mismos apellido, pero eso no podía estar pasando, John se había transformado en su versión femenina así como toda su realidad había cambiado a consecuencia del control mágico.
Luego
de estar muy desesperado por no encontrar trabajo, acudí con mi tía para volver
a pedirle prestado, ella estaba muy enojada, pues n o era la primera vez que le
pedía aprovechándome de que tenía un gran negocio.
-Porque
no mejor te doy un trabajo, ya estoy muy cansada de solo darte dinero para tus
andadas y sin hacer algo de provecho –, - ¡Ay tía!, porque tu negocio es de
edecanes, yo ni siquiera soy una mujer –, - ¡Pues si eso es el problema!,
entonces tengo la solución perfecta –, - ¿A qué te refieres? –le preguntaba
algo nervioso –
Entonces,
ella saco de su bolso un control remoto muy extraño, apunto hacia mi cuerpo y
luego de oprimir unos botones mi cuerpo comenzó a sentirse extraño, mi cabeza
dio mil vueltas y caí al suelo inconsciente de mi propia vida.
Al
despertar, me sentía algo extraño, la cabeza me daba mil vueltas, comencé a
sentir mi cuerpo algo extraño, pues aparentemente algo muy pesado se balanceaba
en mi pecho, -¡Tetas! –gritaba asombrado mientras las tomaba con mis manos,
sintiéndome estremecido por la impactante vista que mis ojos veían en mi pecho,
me habían convertido en una mujercita, mis senos ardían y mi cuerpo parecía
sentirse atraído por la delicada suavidad de estos, -¡Hola sobrinita, veo que
por fin te despertaste jeje! –mi tía regresaba con una sonrisa picarona –,
-¡Pero qué fue lo que me hiciste! –le gritaba asombrado de escuchar mi femenina
y dulce voz –, -¡Te transforme en una mujercita!, no es eso lo que decías que
era un problema, pues ahora mírate, ya lo eres, así que ponte a trabajar, que
tengo clientes esperando por ti, ansiosos de tenerte en sus eventos.
Mi
tía hacía que mi corazón estremeciera, me había convertido en una mujercita, tenía
un par de ricos y enormes senos colgando de mi pecho, estaban muy pesados y era
todo un impacto sentirlos balanceándose en el escote de mi pecho, mi vestido
estaba algo apretado y todos mis sexys atributos se marcaban bastante sensuales
en mi cuerpo, tenía un culo gordito y redondito, sentía como me balanceaba al
caminar con esos difíciles tacones de aguja bastante altos, me sentía toda una
zorra con el cuerpo en el que mi tía me había convertido, pero entonces,
recordé una frase que me había llamado la atención, “¿Tengo clientes esperando
por mi cuerpo?”
Anuncio: Sé que todos están preguntándose sobre el concurso, aquí la verdad podría decir que les eh fallado un poco, no ha habido ningún robo ni nada malo que puedan decir sobre que haya Sido un concurso por maña jaja.
Lo que pasa es que no todos los jueces, me han enviado sus calificaciones, y por eso no eh podido dar un resultado certero, de nada me sirven 5 calificaciones de las 30 que considere, al menos esperaré unos cuantos jueces más para dar una decisión.
Así que tenganos paciencia, otro motivo es que se me acabó el dinerito jeje, pero ya estamos solucionando todo para que puedan recibir sus premios, 🙏🙏🙏
Diana
era una linda jovencita y con dinero, le gustaba ganarse la vida vendiendo su
cuerpo en internet con fotos por dinero y así mismo, era soltera y con una
larga vida por delante, mientras que pasaba por la calle, Diana se había
encontrado con uno de sus pequeños vecinos, un chico adolescente que parecía
aburrido, Diana observó con gracia como aquel pequeño se quedaba admirando su
lindo cuerpo como un bobo, cuando entonces, se dirigió al el riendo dulcemente,
ofreciéndole jugar con ella un rato.
El
chico quien cayó como tonto ante sus encantos, aceptó la invitación de Diana a
jugar en su casa, pues el chico era pobre y no tenia para consolas ni para
videojuegos, ambos estuvieron jugando un buen rato, divirtiéndose y riendo, sin
saber que el chico tendría otras intenciones, Diana de repente sintió como las
manos del chico se aproximaban a sus grandes atributos.
-
¡Pero qué crees que estás haciendo! –Diana caía para no ser atrapada por las
manos del chico, - ¡Perdón, no era mi intención!, es que tú, es que yo, tú me
ofreciste jugar y verte todo el tiempo con esas ricas tetas tan expuestas, me
gano -el chico le decía nervioso, quien se había quedado con las ganas de tocar
sus ricas tetas, - ¡De ninguna manera lárgate de mi casa, así me pagas pinche
pobre! –Diana corría al tonto adolescente de su casa, mientras que este escapaba
con miedo de que esta fuera a denunciarlo –
Al
llegar a su casa, el tonto adolescente se encerró en su cuarto y comenzó a
masturbarse empedernido por su deliciosa experiencia con la deliciosa vecinita,
de repente, su cuerpo comenzó a sentirse extraño y de la nada, el chico se
encontraba mirando debajo de si mismo un precioso y rico par carnocito de
melones, -¡Wow que son estas cosas! -el chico las tocaba estremecido por sentir
lo ricas que se sentían esas cocas en su pecho, noto que se encontraba en un
lugar conocido y de repente miro su reflejo en el espejo, sorprendido de ver a
su deliciosa vecinita, -¡Wow, soy la puta de Dianita, pero que rica!, mira nada
más, esa estúpida perra, ahora soy tu, mira cómo me toco tus chichotas, ¡Ummm
que delicioso, Ahhh! –el precoz adolescente esturgaba las ricas chichotas de Diana,
quien despertaba en el cuerpo del chico confundida y aterrada, todo a causa del
FOSE, el cual había intercambiado sus cuerpos al momento en que el chico se
estaba masturbando, ahora, la nueva Dianita va a disfrutar de todos sus
encantos y de ser toda una linda perrita en internet, mostrando sus ricas tetas
para sus pervertidos seguidores, gozando de lo mucho que le ofrecía el estrujar
sus ricas tetas y el poder manosear su vaginita cuantas veces quisiera sin que
nadie pudiera decir nada al respecto.
Miraba
mi nuevo objetivo, era perfecto, no sabía que sería una chica tan hermosa, sus
senos vibraban en mis ojos, el solo verlos y saber que serían míos al terminar
este último viaje de mi cruel destino, de repente y sin motivo alguno, ella
comenzó a mirarme de una forma bastante pervertida, abrió su blusa solo para
mostrarme sus senos y sin más, luego de unos minutos, ya estaba semi desnuda a
un lado mío, ella sonrió pervertidamente y me hizo poner mi mano en su vagina,
podía oler lo fresca que estaba y lo delicioso que sería poder tenerla y
tocarla con mis propias manos hasta venirme sin cesar, entonces, luego de
tardar lo suficiente, la chica estaba por bajarse y mi destino estaba por
sellarse, -¡No creas que será así de fácil, pues nos divertiremos mucho juntos!
–la chica me sonreía perversamente luego de entregarme en el billete y de la
nada nuestras vistas se intercambiaron.
-¡Oh,
por fin, su cuerpo es todo mío! –decía intentando estirar mis manos para estrujar
mis lindos senos –, -¡Espera!, te dije
que nos íbamos a divertir, pero yo decidiría cuando –una extraña voz masculina
se escuchaba en mi mente, pero, de quien era aquella voz y que hacia dentro de
mi nuevo cuerpecito, de repente, su cuerpo comenzó a controlarse por su cuenta,
no entendía lo que pasaba, quería tocar los deliciosos senos de esta chica y la
extraña fuerza me lo impedía, el taxi se di a la fuga con el cuerpo del hombre vacío,
o eso pensaba, mientras que mi nuevo cuerpo caminaba por su cuenta hasta la
casa a la que la llevaba.
-¡Tranquilo!, ten paciencia, sé que esto es nuevo para ti, pero nos vamos a divertir y luego dejare que uses a esta chica como gustes –la extraña voz en mi cabeza me decía, si hubiera sabido que esta chica vendría con defectos de esquizofrenia mejor me hubiera negado a robar su lindo cuerpo, pero entonces, mi nuevo cuerpo se paró enfrente y comenzó a tocar todo mi cuerpo, haciéndome sentir el cosquilleo de placer que emergía de mi nuevo ser, no podía controlarlo, pero él o ella me hacía gritar como una loca de placer, entonces, su voz dejo de sonar en mi cabeza y mi cuerpo comenzó a sentirse libre, sin pensarlo, yo mismo estaba metiendo los deditos de esta chica en mi nueva vaginita, gimiendo y gritando como una loca chica empedernida, pues sin saberlo, había intercambiado con una chica poseída por un Body Hopper, contratado por una enemiga de la chica, quien quería que la llevara a intercambiar al Magic Taxi a la fuerza, obligándola a perder su vida para siempre, en algún cruel destino peor que la muerte.
FIN
Felicidades Cristal uwu
Jorge
estaba fastidiado de trabajar con su jefa, ella de por si era muy estricta y
mandona, pero todo empeoró cuando todos los empleados comenzaron a notar su
embarazo, ella era algo reservada y prefería o decirle nada a nadie para no
tener que dar explicaciones, por lo que fue por si mimos quienes dedujeron que
ella estaba esperando un bebe, lo curioso, era que ni siquiera eso la hacía
tener una pizca de felicidad.
Durante
los últimos meses, Diana, la jefa de Jorge, estaba cada vez más insoportable, él
ya estaba harto de sus reclamos y maltratos, sobre todo, estaba fastidiado de
tener que soportarla por su estúpido embarazo, ¡Si yo fuera una mujer
embarazada como usted no sería una ridícula amargada!, Jorge le grito
estallando de coraje ante el ultimo reclamo de esta por algo que estaba bien,
pero ella se aferraba lo contrario.
Sin embargo, por cosas del destino, el Caos Universal golpeo el planeta provocando que millones de personas en el mundo cambiaran de cuerpo.
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Jorge
llegaba a la oficina, había adquirido un nuevo puesto, pero también demasiadas responsabilidades,
sobre todo una muy en particular, la cual se encontraba en su vientre, Jorge
aminaba con achaques y con su cuerpo extraño y agotador, sollozo un poco luego
de palidecer consigo mismo, pues ahora tenia que aguantar las consecuencias de
un par de deseos no intencionales.
Jorge
había cabido de cuerpo con su jefa, cuando el Caos Universal sucedió, la mujer terminó
en alguna parte del mundo, en el cuerpo de un niño de 6 años, mientras que, por
cosas del destino, Jorge habría terminado a parar en su cuerpo.
La vida era muy injusta para Jorge, pensaba, mientras acomodaba su cuerpo lo mejor que podía, su barriga de embarazada no lo dejaba sentarse adecuadamente, además de que odiaba tener que usar cosas femeninas, ser una mujer de 34 años era estresante y tener a un bebe dentro de si mismo era aun mas catastrófico, Jorge no podía imaginar todo lo que debía de procesar ahora que esperaba un bebe en camino, ni siquiera estaba preparado para ser una mujer, ahora tenía senos colgando de su pecho, los cuales estaban desarrollando el crecimiento de la leche, sus pezones eran muy sensibles y detestaba como estos dejaban su peculiar mancha de fluido de lactosa en ocasiones traspasando la tela de su brasier.
3
A
pesar de las incomodidades presentes en su cuerpo, Jorge sabia que no tenía
caso enojarse con su nuevo cuerpo, el gobierno había dicho que esto seria
permanente, y, aunque tuvo la mala suerte de terminar en un cuerpo mas maduro
que el suyo, además de ser una mujer embarazada, lo cierto es que comenzaba a
tomarle el gusto, tener censo no era tan malo, si era algo fastidioso en
ocasiones, sobre todo teniendo esas grandes urbes llenas de leche, pero disfrutaba
mucho de la sensaciones que le provocaban.
Podía
jugar con su vagina y su ahora esposo la consentía y le hacia sentir una
verdadera mujer, le gustaba sentirse y verse femenina, por lo que consideraba
que quizás luego de un tiempo, el cambio comenzaba a sentirse más cómodo o a acostumbrarse
a ello, volviendo su antigua personalidad masculina y abnegada, a una mas
femenina, adquiriendo toda esa perspectiva femenina con el tiempo.
Jorge
ahora solo esperaba ansioso la llegada de su bebe, tenia tantas ganas de ser
madre, la espalda le mataba, sus senos estaban mas llenos que nunca y sus
pezones deseaban que los tiernos labios de su bebe chuparan de ellos para
sentir el rincón placer que haría gozar todo su cuerpo, aunque realmente, Jorge
estaba aterrado con la idea de tener que expulsar a su bebe desde dentro de su
vagina, no sabia que tanto le dolería al final de cuentas, pero solo sabía que
amaba a su futuro bebe y loquería ahora.
Sergio
el mejor amigo de Valeria, era un chico travesti, le gustaba vestirse de niña
cuando sus padres no estaban en casa, el deseaba mucho poder llenar sus prendas
con un par de senos de verdad, vestir un rico culito redondo debajo de su
faldita y traer debajo una muy rica y sexy lencería que lo hiciera sentir toda
una putita, el deseaba mucho a su mejor amiga, pues ella poseía un cuerpo
bastante delicioso, con buenas proporciones hablando de sus lindos atributos, él
quería ser como ella, linda, hermosa y bien deliciosa.
Fue
entonces que, luego de mucho investigar, Sergio pudo por fin obtener un par de
hilos mágicos, provenientes de china y semejantes al hilo rojo del destino,
solo que estos hilos eran diferentes, pues estos podían transformarte en el
sexo opuesto si los atabas a la inversa con otra persona del sexo contrario,
esto le llamaba mucho a Sergio, quien quería ser como Valeria.
Luego de obtenerlos, Sergio fue corriendo a buscar a Valeria a su casa, la engaño con mentiras haciéndole creer que sería un juego, pues ella no sabía acerca del travestismo de Sergio, quien saco de su mochila un par de prendas muy sexys y se cambió en el baño mirándose algo ridículo frente a su amiga, el ato los hilos en sus dedos, el azul de su dedo al de ella y el rosa del dedo de su otra mano de ella a su otra mano de él, luego de unos segundos, sus cuerpos comenzaron a cambiar.
2
Valeria
no sabía lo que estaba pasando, estaba alterada, mirando como su cuerpo se
volvía más grande, sus grandes tetas se encogían y entre sus piernas sentía
como un trozo de carne se estremecía brotando sin parar, su cabello se hizo
corto y su voz muy gruesa, sus músculos se apretaron volviéndose más marcados y
muy fuertes.
Mientras
que frente a ella, el cuerpo de Sergio también comenzaba a cambiar, pues al
poco tiempo en el que ella se estaba transformando en un hombre, el cuerpo de
Sergio comenzó a adoptar una sexy forma femenina, rellenando perfectamente sus
lindas prendas que llevaba puestas, su penecito estaba erecto, pero se encogió
de inmediato ajustándose sus pantis a su nuevo hueco entre las piernas, así
mismo, sus tetas comenzaron a crecerle, rellenando por completo el gran
sujetador que traía puesto, sus músculos se encogieron hasta que sus brazos y
piernas quedaron delgadas con una piel mu suave en todo su cuerpo, sus piernas
eran lindas, suaves y algo largas, tenían buena proporción, si es que se podría
decir que algo atractivas y gorditas, prefecto para combinar con su rico culito
y sus caderas, su cabello le creció y su rostro se volvió más femenino.
- ¡Sergio pero que hiciste! –Valeria jadeaba al mirar con asombro lo que le había pasado s sus cuerpos, Sergio de repente cortó los hilos y comenzó a reírse sin parar, sintiendo estremecido todo su nuevo cuerpo, pues por fin se había convertido en una linda señorita, dispuesta a ser toda una putita, ya que, con los hilos mágicos, había intercambiado sus sexos, así como el tamaño de sus atributos.
No puedo creerlo, realmente lo hice, por fin tu cuerpo es solo mío, tu belleza, tu riqueza, ahora ya nada puedes hacer para impedir que acaricie cada parte de tu cuerpo, luego de entrar por delante sorprendiendote sin que pensarás que saldría por el espejo a poseerte, recuerdas lo que te enseñe, las dimensiones, los portales, el mundo mágico oculto en los espejos, simplemente ahora no puedo dejar de emocionarme de mirar como tu cuerpo es solo mío, el simple deseo que me hizo poder estrujar tus deliciosos senos, el acariciarte este culo tan suave que tienes y mirar como obtengo todo el dinero de tu padre, nunca dejare tu cuerpo, al menos no hasta que envejezca y recuperes el control ya cuando seas vieja, aterrada de porque estuviste en ese largo sueño y despertaste convertida en una anciana sin haber disfrutado de tu hermosa juventud que yo robe como venganza a tu rechazo, tu futuro mi futuro, tu dinero mi dinero y tú cuerpo mi deseo.
Susan
estaba caminando por el parque, cuando decidió descansar y esperar a su lindo
novio, se sentó en una banca y cruzo las piernas mientras miraba el celular,
luego de unos minutos, Susan no se percató de que un indigente estaba por ahí,
al verla, se sentó a su lado con algo de distancia para no asustarla, él quería
llevarse su bolsa, la cual seguramente tendría algo de dinero y de valor.
Pero
lo que paso en lugar de eso, fue producto de un malinterpretado deseo del
sujeto, quien en su mente simplemente deseo perder tocar a la mujer con sus propias
manos y poder tener una buena vida con ella, deseo que la extraña banca mágica
en la que se encontraban y no sabían, malinterpreto intercambiando a la pobre
de Susan y al indigente, un flash cegó a ambos iluminando sus cuerpos y cuando
termino, Susan se sentía extraña, olía algo muy apestoso y miraba sus ropas
viejas y rasgadas, en cuando al indigente, no pudo ocultar la emoción de
admirar el par de tetas de Susan en su pecho, estremecido por el momento, el
hombre comenzó a manosear el cuerpo de Susan sugerentemente, él estaba
preocupado pero muy feliz de poder acariciar cada parte del cuerpo de aquella
mujer y no solo eso, ahora era ella, no tenía por qué robar su bolso ni desear
llevarla consigo para darle una buena vida, si no que él podía darse una buena
vida con su cuerpo y más de lo que esperaba, pero cuando Susan intento
reclamarle, el novio de ella llego, golpeándola fuertemente pensando que era un
hombre queriendo abusar de su pareja, luego de eso, el chico se llevó a Susan,
sin saber la terrible verdad que había detrás de ella.
Mientras el tiempo pasa mas me voy acostumbrando a que mi propio cuerpo sea mi esclava sexual, el único inconveniente es que ahora soy un puberto de 15 años, aunque mi nuevo cuerpo no es de los peores que me pudo tocar.
Todo comenzó hace dos semanas, estaba a punto de comenzar una nueva clase sobre matemática y de la nada todo se nublo como si mis sentidos se apagaran por completo.
En ese breve momento, pensé que había muerto o se me subió la azúcar y me desmaye cosa que dudaba entre una serie de pensamientos, pero cuando volví a recuperar mi conciencia me levante en el cuerpo de mi alumno Emiliano, un chico algo tímido con todos los aspectos de su vida en promedio aunque algo atractivo, cosa que no debería pensar por que era mi alumno.
Por desgracia, antes de que pudiera hacer algo en respuesta de este incidente toco la campana y todos se dispersaron a sus salones a tal punto que se me hizo difícil poder moverme entre la gente y alcanzar mi cuerpo.
Por lo que decidí fingir un dolor de cabeza grave y de ese modo poder ir a la enfermería, pero antes de dirigirme al consultorio del colegio pude ver, por un corto plazo de tiempo, a mi cuerpo que torpemente trataba de dirigirse al salón de clases, tal vez, por la inexperiencia de Emiliano para usar tacones o como yo ese cambio de perspectivas tan bruscas lo llego a marear.
Tras mi llegada a la enfermería del colegio hable con la enfermera Laura que me atendió estupendamente y converse con ella sobre varios temas lográndome enterar que tiene un hijo de la misma edad que Emiliano, previa a esa experiencia yo pensaba que era una mujer muy reservada y tímida por las actitudes que tenia conmigo cuando conversaba con ella posiblemente era por mi tono de voz tan brusca.
Me recomendó estar un rato en la camilla y en esos minutos en los que estuve recostado logre entender las funciones del control que misteriosamente estaba en idioma español.
Me pareció curioso y debía de creer que todo lo que me decía era verdad por lo que me acaba de suceder, pero lo que me parecía raro eran las funciones que traía el dispositivo como cambio de cuerpo, alteración de memorias, copia de memorias, el borrado de estas, control mental, entre otras funciones.
Cuando termine de investigar y justo antes de que sonara la campana del receso le pregunte a Laura sobre la profesora María, ósea mi cuerpo, y si había pasado algún incidente durante todo el tiempo en que no sabia que ocurría con mi cuerpo, al parecer no había pasado nada raro y que estaba enseñando mis clases normalmente.
Sentí un sentimiento agridulce por saber que no se hacia alguna cosa extraña con mi reputación, pero la duda del por que tomo mi cuerpo me invadía y me hacia sentir muy raro y algo halagado por que consideraban mi cuerpo lo suficientemente bueno para intercambiar cuerpos conmigo.
Tras el timbre fue directamente a hablar con el o mejor dicho apuntar con el control para que me digiera todo lo que había ocurrido durante los 20 minutos de receso.
Al parecer, solo estaba probando el control y no sabia si iba a funcionar.
Al mismo tiempo, me pidió una disculpa por los inconvenientes causados y que disfruto mucho estar en mi cuerpo, lo ultimo no era tan necesario, pero me halago demasiado la verdad.
Tras esa breve discusión nos regrese a nuestros cuerpos y le di la ubicación de mi casa para conversar un momento, pero sin antes tomar el control en mis manos.
Durante nuestra conversación mas tranquila y mas como dos amigos en vez de alumno/profesor, me comento que quería volver a tener la experiencia de ser una mujer mayor y poder disfrutar las libertades que ofrece ser un adulto, por lo que accedí gustosamente al instante, por la emoción de volver a ser joven aunque no en mi mismo genero como me hubiera gustado.
En este momento, enserio piensan que volví a mi alumno en mi esclava sexual use el control como venganza a mi vecina Samantha, tiene una vida sin muchas complicaciones como la mía y no necesita trabajar lo que su estilo de vida le iba bien a mi alumno, y ahora Emanuel esta en su cuerpo y lo disfruta.
Solo que ahora veo como Samantha se humilla en mi cuerpo las veces que yo quiera sin que me pueda decir nada, si preguntan por que le tengo tanto resentimiento es que antes éramos amigas hasta que rompió gran parte de mi carro y ni se molesto en pagar las refracciones, lo peor que cuando consiguió alguien que le pagara todo me presumía su nuevo carro mientras yo seguía en mi antiguo carro y teniendo que rebajar muchos gastos por el préstamo que tuve que pedir para refaccionarlo.
Los
Body Jumper, comenzaron a surgir de la nada, eran como una especie de Body Hopper,
pero con más y mejor alcance, una especie que parecía derivar de la suya,
cuando Anastasia, una joven y sexy modelo ucraniana estaba revisando su perfil,
sintió como una fuerte corriente atravesaba todo su cuerpo, sin saber cómo,
esta había perdido el control de su propio cuerpo y alguien ajeno a ella
comenzó a moverlo por su cuenta.
Anastasia
escuchaba los pensamientos del extraño invasor sin lograr entender lo que decía,
pues parecía que hablaba en otro idioma, podía ver y sentir como este manoseaba
su exuberante cuerpo y lo usaba para muchas porquerías perversas aprovechando
sus exóticos atributos, luego de unos días, Ana sintió como el ser salía
expulsado de su cuerpo y jamás volvió a sentirse tan mal como aquella vez en la
que un Body Hopper había tomado su cuerpo, aunque la sensación fue muy distinta
y más potente que nunca.
Luego
de haber poseído a Anastasia, Diego, un joven y renacido ser, de la cadena
hereditaria y mutante de los Body Hopper, miraba otro perfil nuevo en Instagram
desde su casa en un pueblo de Colombia, al parecer ahora quería ser una linda
chica de México llamada Karina, entonces, Diego tomo impulso y salto de su
cuerpo hasta su nuevo destino.