Comunidad Body Swap

sábado, 14 de mayo de 2022

"𝑳𝒂 𝒔𝒖𝒑𝒍𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒅𝒆 𝒎𝒊 𝒎𝒂𝒅𝒓𝒆" -2-

 

"𝑳𝒂 𝒔𝒖𝒑𝒍𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒅𝒆 𝒎𝒊 𝒎𝒂𝒅𝒓𝒆"

"Especial, día de las madres"

Y ya que la comunidad esta muy exigente, si esta parte llega a 20 comentarios continuaré la historia uwu, espero les guste...

Parte -1-

https://karinabodyswap.blogspot.com/2022/05/blog-post_08.html

-2-

No había podido pasar la noche pensando, revisé en mi celular las fotos que había de mi madre en su antiguo perfil social, me parecía una completa locura tener que ser el responsable por portar su piel, solo para que mi padre tenga un momento de felicidad y sexo.

A qué clase de psicópata escritora se le ocurriría eso, pensaba mientras notaba como el amanecer se acercaba, no pasaron ni unas horas, cuando mi hermana tocaba a mi puerta, ya era de día y su insistencia o su pequeña travesura por verme convertido en su propia madre, una mujer madura, la hacían arruinarme la poca tranquilidad que me quedaba.

- ¡Vamos Hermano, vamos, tenemos que ir a la clínica de intercambio a que seas mi nueva mami! –

- ¡Pero que niña te escuchaste!, ¿Y así te dices madura a tu corta edad solo por tener esas tetas? –

- ¡Cállate!, que dentro de poco tu las tendrás también –

Me frustraba pensarlo, pero ella tenía razón, esta era una misión arriesgada y poco convencional, en la que debía de tomar el papel de una mujer que prácticamente ya no existe, y acostarme con mi propio padre, medite todo el camino pensando, ¿Qué se sentirá tener tetas?, ¿Podré controlar una vagina?, ¿Podré recuperar mi vida?

Llegamos a la clínica, donde el transporte había podido dejarnos, caminamos algo nerviosos, pues parecía una zona limpia, aunque peligrosa, las clínicas de este estilo habían crecido en aumento y no todas eran legitimas, tal parecía que todos nos observaban al entrar, pero, en lugar de mirar a dos hermanos adolescentes, parecía que la gente nos miraba analizando si en verdad éramos dos adolescentes o un par de adultos fingiendo serlo.

- ¡Clínica de Intercambio K.B.S a sus órdenes!, ¿En qué puedo servirles? –nos saludaba la recepcionista, que realmente parecía no serlo, en realidad ya no sabía quién era real en este sitio y quien no –

- ¡Hola, venimos por el anuncio! –mi hermana respondía –

- ¡Oh!, pensé que eran un par de adultos con cuerpos transformados que venían a revertirlo, lo lamento, pero no podemos intercambiar niños, va contra las reglas, incluso para una clínica clandestina como la del barrio norte –

- ¿Existe una clínica clandestina? –preguntaba poniéndola algo nerviosa –¡Guiño, Guiño! –le decía entre burlas –

- ¡No queremos intercambiar cuerpos, queremos la transformación! –

- ¡Lo siento nena, pero, aun así, va contra las reglas, ¿Qué edad tienes, 15?, parece que tienes incluso un poco más –

- ¡Tengo 13!, y sí, me desarrolle un poco o, mejor dicho, demasiado a temprana edad –

- ¡Pero somos hermanos!, ¿Qué tendría de malo? –le dije insistiendo –

- ¡No es posible!, al menos tu hermana es demasiado menor para estos sitios, deberían de salir de aquí cuanto antes, es un lugar peligroso para ella –

- ¡Miré solo vinimos a preguntar!, en todo caso..., me quedan unos cuantos meses para cumplir la mayoría de edad, ¿No podría ayudarnos un poco...? –

La recepcionista parecía no querer colaborar con nuestros planes, pero en un momento indeciso, decidió insertar nuestra solicitud.

- ¡Exactamente!, ¿En qué persona, raza, etnia, idioma, nación, color, atributos, inteligencia, género o físico deseas transformarte? –

- ¡Oh, aquí tengo una foto de la persona! –

- ¡Emmm...!, ¿Tú quieres transformarte en una mujer adulta? –

- ¡Si..., es algo..., complicado jeje! –

- ¡Es mi madre señorita!, hace muchos años que se murió y mi hermano y yo intentamos alegrar un poco a nuestro padre –Mónica le decía –

- ¡Oh, que tierno de su parte, en ese caso, anexare la solicitud en cuanto antes! –

- ¡Demonios! –

- ¿Asustado Potter? –

- ¡Cállate Mona! –

- ¡Jajajaja, perdón mami! –

(Continuar leyendo....)

Aunque me emocionaba la idea de estar en una misión, en un lugar como este, no podía quitarme de la mente la misión casi suicida en la que me estaba metiendo, la señorita me pidió la foto de mi madre y con muchos nervios se la entregué para que procesara la imagen en los datos, dentro de muy poco, otra asistente salió para buscarme.

- ¡Kevin Santillán! –

- ¡Soy..., yo! –

- ¡Entre por favor! –

- ¡Vamos hermanito, tú puedes, serás una gran esposa y madre! –

- ¡Te odio! –

Caminé por aquel pasillo, siguiendo a la enfermera que daba pasos cortos con sus pequeñas zapatillas, en el transcurso, veía como algunas personas se encontraban en otra habitación adaptándose a sus cuerpos, parecían en su mayoría mujeres, una pelirroja con un hermoso cuerpo y buenos atributos, otra morena de grandes o mejor dicho, enormes senos, un bien parecido fisicoculturista y bueno, una mujer algo obesa acomodando sus pesados senos en su pecho, algo que me dejo perplejo, pues al menos mi madre tenía mejor cuerpo.

Entramos dentro de la habitación donde se hallaba una gran máquina, en ella, había una cabina tipo capsula, un casco y una larga cadena de aguijones rodeándola por dentro, suponiendo que estas, se insertaran en mi cuerpo para inyectarme la información genética necesaria para producir la tan icónica transformación.

- ¡Bueno, siéntate de este lado en lo que realizamos el proceso! –

La enfermera me dijo mientras leía el contenido del pedido.

- ¡Entonces!, ¿Helena Sánchez Cortes?, mujer de 37 años, cabello rubio castaño, ojos marrones, piel clara, medidas, 80-65-85, altura 1.67, iq 79, inteligencia promedio, ¿o desea aumentar o rebajar la inteligencia? –

- ¡Eh, no, inteligencia promedio está bien! –

-Sensibilidad corporal del 90%, temple fuerte, carácter estricto, generosa, amable, amorosa, inteligente, responsable –

La enfermera terminaba de registrar todos los datos, en verdad que tantos requisitos solo para generar una transformación exitosa, esta tecnología era sin duda alguna el futuro de las sociedades, por eso, muchas veces veías a hombres con exuberantes cuerpos, personas inteligentes que decaían hasta la completa estupidez o mentes en blanco como les llamaban, otras inteligencias completamente absurdas, cuerpos absurdos, cuerpo de todas las maneras y estilos posibles.

Toda la información del cuerpo de mi madre había sido exitosamente registrada, solo faltaba una sola cosa, la víctima o, mejor dicho, el paciente, me acomodé dentro de la enorme máquina, por motivos rigurosos, tuve que quitarme toda la ropa con gran pena de que la enfermera me viera completamente sin nada, pero parecía que ella ya estaba acostumbrada, estaba tratando de entender como acomodarme entre tantos aguijones y tecnología extraña.

- ¡Déjame ayudarte! –ella insistió mientras sostenía mis brazos para acomodarlos al igual que mis piernas –

- ¡Eh, gracias jeje! –

- ¡Tranquilo!, hago esto todo el tiempo, incluso hombres imbéciles y absurdamente gordos han puesto sus asquerosos penes erectos en mi cara antes al momento de ayudarlos –

- ¡Oh..., que mal! –le decía aun mas apenado de tener mi pene erecto frente a ella –

- ¡Así que!, ¿una madura eh? –

- ¡Ah..., si, rayos, es complicado! –

- ¡Entiendo, fetiches de adolescentes calientes!, han venido muchos últimamente –

- ¡Ah bueno si!, pero yo no soy un pervertido, realmente es para un asunto muy especial –

- ¿Así?, ¿cuál?, ¡Digo, si puedo saberlo! –

- ¡Pues es por mi padre!, lamentablemente mi madre falleció hace 8 años por mi culpa y mi hermana me convenció de transfórmame en ella para alegrarle un poco la vida –

- ¡Oh, eso es tan dulce!, entonces serás tu madre eh, tranquilo, serás una muy sexy mujer –

La chica parecía muy amable, por un momento la creí una completa amargada, pero ahora solamente podía sentir una enorme pena por la platica tan intima y perversa que tuvimos, pues ella me veía como un pervertido robando el cuerpo de su madre.

- ¡Bueno, aquí vamos! –

La chica activó la máquina, miraba con miedo mis últimos segundos como chico, los aguijones se acercaban a mi piel, insertándose lentamente sin cesarme mucho dolor, el casco se asentaba en mi cabeza y de repente, tanto este como los aguijones me hicieron estremecer con un dolor intensamente agudo recorriendo todo mi cuerpo.

Poco a poco, sentí como mi cuerpo comenzaba a transformase, mi altura comenzó a cambiar, mi pecho me dolió en cuestión de segundos al igual que mi entrepierna, aunque sentía un poco de cosquilleo en esa zona al igual que en mis pezones los cuales luego de arder parecían dos botones muy erectos, el cabello comenzó a crecer, mientras que mi pene había desaparecido para siempre dejando en su lugar una muy madura vagina, mi culo y mis caderas tomaron una forma femenina, otorgándome unas curvas muy sexys, sentía como mi espalda se encorvaba, mi trasero parecía salirse y mi pecho empujarme hacia adelante, mi rostro se hinchó un poco, para luego relajarse y sentirla completamente diferente, hasta que incluso mi cabellera creció tomando una medida alargada y castaño claro que caía sobre mis hombros.

Luego de unos minutos de completa desesperación, mi mente entro en trance y luego sentí como me desmallaba sin poder terminar de apreciar toda mi transición.

- ¡Hermano, hermano, hasta que despiertas, pensé que no podría recuperarte! –Mónica me hablaba mientras que yo trataba de reincorporarme –

- ¿Eh, que paso, en donde estamos? –preguntaba mientras observaba todo a mi alrededor sintiéndome algo extraño –

- ¡Tranquilo!, seguimos en la clínica, la enfermera me prestó algo de ropa y te la puse mientras dormías, lo mejor será que nos vayamos y en la casa te lo explico todo –

Mi hermana me ayudo a levantarme y caminar hasta la calle para tomar el taxi de regreso a nuestra casa, no sabía cuánto tiempo había pasado desde que había terminado inconsciente, mi cuerpo se sentía muy diferente, parecía que todo en el me ardía y me provocaba muchos sentimientos extraños, estaba claro que ya no tenia mi cuerpo de chico adolescente puesto que me había convertido en una mujer madura casi recién nacida.

No podía ver aun mi nuevo cuerpo dado a la bata que me había puesto mi hermana, ya que cubría todo mi cuerpo, más eso no impedía que sintiera como un par de bultos muy sensibles presionaban curiosamente en mi pecho, haciéndome sentir algo incomodó mientras caminábamos apresuradamente a la salida, todos veían como una mujer cubierta por un gran abrigo de baño y su linda hija caminaban apresuradas, tomamos el taxi y me recargué para descansar mi mente un poco luego de que aún me sentía levemente mareado.

Al llegar a casa, mi padre aun no llegaba del trabajo, suponiendo que volvería a el bar que siempre frecuentaba, esperábamos tardara mucho más, mi hermana me ayudo a caminar hasta la sala, donde me senté algo incomodo sobre el sofá, sentía como mi cuerpo se balanceaba de manera distinta, mis caderas se contoneaban de lado a lado y mis senos rebotaban dentro de lo que sentía era un sujetador femenino, el cabello de tono claro muy característico de mi madre también me estorbaba, las ansias me impacientaban, pues si bien sabia que mi cuerpo ahora era el suyo, aún no lo miraba mi nuevo reflejo con mis propios ojos.

- ¡Bueno, bueno, ya está!, tenemos que calmarnos, ¡Dios!, esto es demasiado, apenas y la recordaba, ¡Mírate, eres toda una mujer! –

- ¡Pero si apenas y puedo verlo! –incluso mi voz sonaba igual a la de ella –

- ¡Esto es algo perturbador!, pero me excita, no puedo creer que tenga a mi madre justo enfrente –

- ¡Cálmate Mónica!, quizás tendré el cuerpo de mi madre, pero aun sigo siendo Kevin, tu hermano mayor... –

Las miradas de Mónica hacia mi nueva fisonomía me hacían sentir un poco incomodo, me levante del sillón ante la necesidad de mirarme pronto en un espejo, las sensaciones sin duda eran diferentes a cada momento, incluso me sentía muy sensible y algo triste sin razón alguna.

Al llegar al baño, lo primero que observe fue el rostro de mi madre expresándose con completo asombro ante su mirada en el espejo, claramente siendo yo el que actuaba en su lugar, pero mi impresión fue tan grande que no pude actuar de otra manera, pues ahí estaba yo, convertido completamente en una copia exacta de mi madre.

- ¡No puedo creerlo, en verdad me convertí en mi madre, soy una mujer! –jadeaba temblando ansioso mirándome frente al espejo –

- ¡Ahora si somos todas unas mujercitas mami! –

Ignoraba los comentarios de Mónica, quien solo lo decía por fastidiarme, comencé a desprenderme de la bata para poder ver por fin mi nuevo cuerpo al desnudo.

- ¡Ay dios mío, en verdad soy una mujer! –jadeaba ante la impresión, me sentía completamente sublimado con la apariencia que mi reflejo denotaba en el espejo, incluso sonando algo ridículo teniendo la voz de una mujer madura, diciendo tonterías de chico adolescente –

- ¡Sí!, y una bastante sexy, sin duda soy igual a ti mami –

- ¡No me digas mami, me haces sentir bastante extraño! –

- ¡Pues vasa a tener que acostumbrarte!, ni modo de decirte hermano frente a mi padre –

- ¡Mónica!, mira, ¿en verdad tenían que ser tan grandes? –le indicaba con una mirada de vergüenza hacia mis ahora senos acomodándolos en las copas del sujetador –

- ¡Pues son los senos de nuestra madre!, ¿Como querías que fueran, como una tabla? –

- ¡Lo sé!, pero esto es vergonzoso, además, enserio me tenían que poner este bikini, me siento tan ridículo vistiendo de esta forma –

- Pues tendrás que aprender a ponerte prendas incluso mucho más vergonzosas que esa –

Me sentía algo caliente de repente, no quería que Mónica se diera cuenta, pues, ante todo, debía de presentarme como una madre decente, pero las ganas me estaban comiendo, quizás era porque era la primera vez que mi cuerpo masculino había sufrido un cambio tan drástico como este, no pensaba que mi madre fuera tan sensible.

- ¡Ahhh, mira estos senos maldición! –tomaba los senos de mi pecho –

- ¡Pero qué haces pervertido, no juegues con los senos de mi mami! –

- ¡Pues ahora yo soy tu mami, y puedo jugar con mis senos todo lo que me dé la gana –

Notaba como Mónica también me miraba algo curiosa, comencé a sentir un cosquilleo muy fuerte en mi entre pierna, fue cuando pude darme cuenta que ya no tenia mi pene si no una vagina totalmente funcional, deslicé mi mano hacia ella e introduciéndola dentro de la tanga rosita que llevaba, comencé a frotarla en círculos, tragando saliva luego de sentir tremenda parte incluida en el paquete.

- ¿Ahora vas con la vagina?, suficiente tienes ya con manosear tus propios senos –

- ¡Déjame en paz!, no sé porque el cuerpo de mi madre es tan caliente –

- Quizás debimos hacer algunos ajustes antes de la transformación –

Mi hermana tenía razón, cuando la enfermera me había preguntado tantos de esos datos, solamente respondí que si a todo sin pensarlo, era información valiosa para hacer de este cuerpo una mejor experiencia, pero ahora solo me sentía más caliente que una papa hervida.

La sensibilidad de los pezones también era una tremenda osadía, de la nada, se me escapo un gemido de la boca y tanto yo como mi hermana nos quedamos mirando hasta reírnos.

- ¡Oh sí, mira como mami juega con sus senos niña! –

- ¡Jajaja, ya basta tarado!, no era esto para lo que quería fueras mi madre –

De repente, sentí como mi vientre me apretaba, era como tener unas fuertes ganas de orinar, pero estaba asustado sin saber cómo hacerlo teniendo una vagina en lugar de mi pene.

- ¿Qué tienes, porque te detuviste? –

- ¡No lo sé!, es extraño, me siento muy raro, digo, siento que mi vagina me da una punzada, pero por dentro algo me presiona, creo que quiero orinar, pero no entiendo cómo –

- ¡Déjame ayudarte!, siéntate aquí y abre un poco tus piernas –

Con algo de pena, comencé a seguir todo lo que Mónica me decía, pues ella sabía perfectamente como ayudarme, en lugar de ser yo la madre que la aconsejara, ella era la instructora que me enseñaba como usar el cuerpo de una mujer correctamente.

Deslicé la tanga por mis nuevas piernas sexys, sentándome en el W, C y abrí mis piernas como me había indicado, sentía como mi culo amortiguaba como un pequeño colchón la fría cerámica de la taza mientras que con morbo admiraba mi nueva perspectiva, teniendo el cuerpo de una mujer debajo de mis ojos.

Entonces ahí estaba, con las piernas abiertas exhibiendo la vagina de mi madre a mi hermana, ella se inclinó examinando, luego trate de relajarme como ella me seguía aconsejando, frotaba mi vientre con mis manos, ella comenzó a frotar mis piernas, sintiendo como sus delgadas manos acariciaban mis piernas lisas y muy firmes, la sensación era bastante natural y comenzaba a ponerme nervioso.

Luego, llevé mis manos hasta mi vagina y lentamente empecé a frotar de ella hasta abrirla como me había explicado, al parecer, esto debía de hacerlo ya que por lo que se veía, mi vagina era completamente virgen, estando un poco más apretada de lo normal, sentía como esa parte carnocita me hacía estallar de sensibilidad, de repente, mi vagina comenzó a brotar de chorros mientras que toda la orina salpicaba la tasa y se me escurría todo por las piernas, se podría decir, que había terminado de aprender a orinar por primera vez como mujer.

Termine con un rostro de satisfacción, el dolor había sido demasiado, ahora solo sentía un leve placer en mi interior, tome la toallita de papel como me había indicado y la deslicé suavemente de atrás hacía adelante, me sentía ridículo haciendo lo que mi hermana me decía, pues tenía un cuerpo completamente nuevo y femenino, solo ella podría enseñarme cosas que jamás había vivido antes.

Afortunadamente, mi hermana decidió salir del baño a los pocos segundos, mientras me dejaba por fin un rato a solas para explorar mi nuevo cuerpo, estaba en shock luego de haber experimentado orinar sentada como una mujer inexperta de usar una vagina, comencé a mirar mis senos un momento, pensando en lo curioso que era tener estas cosas pegadas a mi pecho, un par de gelatinosas masas que con un poco de roce de mis dedos se sentían tan sensibles.


Toda mi vida había pasado viendo porno, recluido en mi oscura habitación, mirando mujeres desnudas, con grandes senos, culos enormes, morenas, rubias y de todo un poco, sin saber que un día, tendría sus senos en mi propio cuerpo, parecía una escena graciosa donde yo, ahora una mujer, masajeaba deliciosamente estas increíbles tetas, miraba como se amasaban dentro de el sujetador del bikini, y pensé, ¿porque no las dejamos descansar un rato?

Estire mis brazos tratando de encontrar el broche de este, mientras que tan solo bastaba con halar de uno de los cordones que amarraban el nudo de esta por detrás, en un segundo, sentí como mis nuevos senos rebotaron haciendo que mi espalda se estirara, quite la prenda de mis senos quedando con ambos al descubierto, no lo pensé dos veces cuando lleve mis manos a ambos senos, aprendiendo que incluso se sentía aún mejor la sensación de la piel de mis manos en ellos.

- ¡Ahhh, que rico, ¿Así que así se siente tener tus senos mami? –

Me miraba en el espejo mientras sujetaba ambos senos, fingiendo ser mi madre mientras me excitaba con la experiencia.

- ¿Qué te parece mami?, ahora yo tengo tu cuerpo –

Quién diría que luego de tantos años, estaría aquí yo frente a ella siendo yo el que tenía el control de su cuerpo.


- ¡Hola mami!, ¿te gusta cómo nos vemos?, me siento tan bien siendo tú, quizás tenías razón y pueda entenderte después de todo, supongo que no te gustaría saber que tome tu lindo cuerpecito prestado ¡Jejeje! –

De repente recupere el conocimiento, encontrando crudamente que frente a mi tomaba el cuerpo de mi madre de una manera muy pervertida, no sabía lo que me estaba pasando, de la nada me sentí muy caliente y había perdido el control de mis sentidos, aun pensaba que esto era juna mala idea, no sabía que más podría pasar si me dejaba perder por este cuerpo un poco más.

Pero también entendía que mi corazón aun sentía algo de odio por mi madre, por todo lo que me había hecho de niño y su desprecio al tenerme como su hijo, sentir ese poder de que ahora podía ser ella y tomar su tonta vida como me daba la gana, aunque sea por un momento prestada, me satisfacía de una forma tan excitante, que hasta ahora me había dado cuenta de ello, ¿porque no usar esto a mi favor?, ¿en verdad puedo ser la madre que mi hermanita tanto había soñado?

Pensaba mientras continúe admirando mi cuerpo frente al espejo, sentí una sensación de adrenalina y de la nada me trepe sobre el lavado para acercarme un poco más, me sentía tan encajonado en este cuerpo, como si ya no fuera yo y mi nuevo yo quisiera salir y experimentar de verdad el sexo con este cuerpo, miraba mi gran culo, ver como mis caderas se encorvaba para apretarlo aun mas y sacarlo para verse mas grande, me sentí una milf nalgona por primera vez en mi vida, estaba delirando, miraba mis senos colgando mientras que de alguna manera trataba de insinuarme un rico movimiento con mi culo, el rostro de mi madre también me tenían de impacto.

- ¡Mama, pero que estas haciendo! –Mónica entraba de sorpresa –

- ¡Ya te dije que no soy tu mama, soy tu hermano!, ¿Y porque entras de esa forma, que tu madre no te enseño a tocar la puerta antes de entrar? –

Ambos nos quedamos mirando un momento, yo tenia el cuerpo desnudo frente a la que se suponía ahora era mi hija de 13 años, mis senos expuestos, mi vagina húmeda y goteando por alguna razón lasciva, luego de ese tenido par de segundos, empezamos a reírnos de que prácticamente esto estaba funcionando, parecía toda una madre regañando y educando a su hija.

- ¡Oh por dios, soné como toda una mama! –

- ¡Sí, así es, lo eres mami! –

- ¡Cállate Mónica! –

- Ah decir verdad mi madre no tiene tan mal cuerpo, ¡mírate!, te vez muy sexy, realmente siento que te envidio mami... –

Me sentí algo avergonzado de que mi hermana me tuviera envidia, pero pues ahora tenia el cuerpo maduro de nuestra madre, un pensamiento llevo a otro.

- ¡Oye!, ¿te gustaría tocarlas? –

- ¿Cómo dices esas cosas Kevin?, ¡se supone que tu eres mi madre...! –Mónica contestaba enojada a mi pregunta, aunque notaba sus piernas tensas y su mirada algo perdida –

- ¿Está segura de que no quieres tocar a tu querida madre? –

Había logrado romper su tímido deseo, tome sus pequeñas manos, sabía que tenía muchas ganas de saber lo que era tocar un par de senos maduros, aunque para su edad incluso creía que ella ya los tenía más grandes que los míos.

Llevé sus manos hacía mis senos y rápidamente ella comenzó a oprimirlos con mucha facilidad, sentía como todo mi cuerpo ardía, un gemido salió de m boca rápidamente y luego ella arrebato sus manos en un momento de vergüenza.

- ¡Esta bien pequeña!, así es como se sienten unos buenos senos maduros, creo que ya es momento de salir de este lugar, ¿no lo crees? –

- ¡No!, aun te falta el baño, no podemos salir, así como estas de sucia y oliendo a vagina –me respondía un poco apenada –

Notaba su timidez repentina, creo que me había pasado de la raya con esta situación, pero oigan, ella empezó el juego, sabía que me estaba tratando de enseñar como ser mujer, aunque ella aún era muy pequeña.

Comenzamos a tomar el baño, ella se quito la ropa y yo cerré los ojos por inercia.

- ¡Oye, pero que estas haciendo? –

- ¿Qué pasa, porque te tapas? –

- ¡Pues estas desnuda! –

- ¡Ah..., si!, ¿Y qué?, ahora somos mujeres no?, así podremos enseñarnos mutuamente mami –

Esa respuesta se escuchaba algo extraña, ella tomó el jabón y lentamente comenzamos a enjabonarnos el cuerpo, ella me guiaba con sus manos a donde tocar correctamente para lavar mis partes íntimas, me sentía aún más extraño por eso, pues parecía un bebe con el cuerpo de un adulto, mientras sus manos pasaban por mis atributos, sentí como ella hacia mas énfasis en oprimir mis carnes, en acariciar mi cuerpo y de alguna manera se acercaba de forma intima cerca de mi ser como si algo estuviera experimentando dentro de su pequeña y perversa mentecita.

De repente, sus manos se dirigieron completamente a mis senos, donde comenzó a acariciarlos con mas fuerza, en otro momento, llevó una de sus manos hacia mi culo frotándolo con fuerza, eh incluso, su manita se deslizo hacia dentro de mi culo hasta llegar a mi rajita sintiendo como casi llegaba a penetrar mi vagina con sus dedos.

¿Acaso mi hermana seria mi nueva hija lesbiana?, pensaba mientras trataba de comprender sus acciones, pues sus manos se enfocaban sutilmente en las zonas intimas de mi cuerpo, parecía como si fuera un chico pervertido dentro de ese cuerpo de niña inocente.

Ella se dio cuenta de que había llegado muy lejos con sus manos, se retiró rápidamente apenada, su rostro parecía tomate, mientras que aprovechaba para tomar el suyo como muestra de confianza.

- ¡Oye!, ¿pero qué crees que estás haciendo? –

Se sacudía nerviosa ante la llegada de mis manos acariciando también sus senos, arreplegándome por la espalda.

- ¡Mami también quiere jugar! –respondí entre susurros calientes, los cuales al parecer funcionaban –

Sabía que esto estaba muy mal, se suponía que era su hermano, luego su madre, y ahora, ¿su amante lésbica incestuosa?, apreté sus senos con fuerza, sin que ella dudara en dejar de querer que lo siguiera haciendo, rápidamente su boca emitió un gemido, y luego comencé a frotarlos con menos fuerza, jamás pensé que un día tomaría los senos de mi hermana menor, fue algo extraño y caliente al mismo tiempo, pero quise aludirlo a la falta de una imagen materna por parte de mi hermana, quizás era algo extraño y simbólico que ella necesitaba experimentar, pero de una manera muy perversa y lúgubre.

Ambas comenzamos a gemir, mientras que entre una y la otra pasábamos nuestras manos por nuestras vaginas, de la nada ella tomó el bastón y comenzó a penetrar con la presión hacia mi vagina en modo de chorro, sin poder parar de gemir, que era lo que se supone que estábamos haciendo, me detuve en corto, tratando de concentrarme en lo ridículo que era todo esto, de repente me sentí tan ansioso y cuestionado.

- ¡Ya es momento de terminar con esto! –le dije en un tono más serio –

- ¿Pero porque mami? –ella respondía algo triste y avergonzada –

- ¡Porque soy tu madre Mónica, por eso, es extraño, no quiero que te fomentes malas influencias de mi parte –respondía sin darme cuenta de mi extraño comportamiento y autoridad materna –

Por alguna razón el don de madre se me había salido de la boca, ordenándole a mi propia hija a salir de la ducha para terminar con esta escena tan desgarradora, pero solo había sido un lindo y tierno momento intimo entre madre e hija.

- ¡Esta bien mami! –ella salió agotada –

De repente, escuchamos como el auto había golpeado una vez mas la entrada de la casa, pues mi padre había llegado ebrio y chocando de nuevo nuestra puerta de entrada.

- ¡Estoy bien! –se escuchaba su grito eufórico de ebrio –

- ¡No puede ser!, ¿Que hora son?, aun no estas lista, mi padre no puede encontrarnos de esta forma –

Mi hermana comenzó a enloquecer, luego me cubrió el cuerpo con una toalla, atándola de una forma en la que solo las mujeres la usaban, luego atornillo una en mi cabeza, para secarme el cabello, ella se secó lo más rápido que pudo con una toalla y salió para ver a nuestro padre y desviar su atención a la habitación.

Terminé de secarme quedando con el cuerpo desnudo, me sentía con mucho frio, estaba desnuda en la habitación de mi hermana, ella había llevado a mi padre a su recamara, como siempre, cayéndose de borracho, gritando cosas sobre cuanto amaba a mi madre, entonces pensé, ¿Me ama a mí?

Mi hermana regreso a la habitación, quedándose paralizada un poco incómoda de volver a ver a su madre desnuda, tomo una pijama de uno de sus cajones y me la entrego, parecía algo mas pequeña, pero para una noche serviría, ambos quedamos en dormir juntas, mientras amanecía para pensar en que más hacer, tan tenía muchas cosas aun por aprender, no podía aparecerme siendo la suplente de mi madre en el estado en el que el estaba por esta noche.

Ambas nos acomodamos en la cama, mis senos se balanceaban por todos lados, rebotando dentro de el camisón de mi hermana, mis pezones se remarcaban paulatinamente y hacían fricción con la tela de la pijama, cosa que me hacía sentir algo incomodo y caliente el mismo tiempo, también notaba como mi hermana no dejaba de fijarse en ello, parecía incluso gustarle.

Trate de no pegarme mucho a ella, la cama no era muy grande, aunque ambas cabíamos bien una de lado del otro, parecía ser una pijamada de chicas, solo que en este caso éramos dos hermanos, ahora mujeres y yo siendo su madre, trataba de dormir, aunque no lo lograba, pues no podía acomodarme, mis senos estorbaban y me dolían un poco por culpa de la tela de mi ropa, notaba a Mónica algo incómoda y como si esperara ansiosa a que me durmiera, pero ya no quise saber más del tema, lentamente me fui quedando dormido hasta que ya no pude más.

CONTINUARA....

No olviden dejar su comentario ;) 



25 comentarios:

  1. Wow, esto pinta de maravilla, me encanto este capitulo, excelente trabajo

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  2. Esta segunda parte wow mejoró muchísimo, se nota que esta es la parte a la que querías llegarm espero que lo demás siga estando con esta calidad
    Aunque hay que reconocer que eso de el hermano, madre, lesbiana, incestuoso está extraño es muy excitante jajajaja saludos Karina

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  3. Super interesante cómo avanza la historia.y el erotismo. Gran trabajo espero ansioso la continuación.

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  4. Buena historia, mmm norteños

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  5. Va muy bien la historia, entendí muchas de las referencias en el principio de la historia.

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  6. Me gustó mucho, nivel de erotismo bueno, no soy fan de ése, pero está bien

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  7. Que buen capitulo, estaría bien q ambos quedarán juntos pero no hay prisa, buen capítulo 😊😊😊

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  8. 10/10 espero la continuación de esta gran historia

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  9. Estas historias dónde el cambio está "normalizado" me encantan, espero leer más de esta gran historia Kari :3

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  10. Esta muy buena la historia

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  11. Cielos, se volvió norteño de golpe.
    Va muy bien la historia, se nota el esmero.

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  12. La verdad me encanto espero continúe esta historia

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  13. Esto está genial me encanta tienes unas muy buenas historias muchas gracias

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  14. Por que siento que descuido a su hermana mucho tiempo??

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  15. Me gustó mucho que hasta me sentí exitado yo nunca comento soy un lector pero como quiero que sigas escribiré

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  16. Gran capítulo :3 poco a poco va cayendo ante el cuerpo de su madre 🤭

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  17. Vamos a seguirle para que llegue otro capitulo

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  18. Ya casi lo logramos. Muy buena, ojalá la continuación siga así.

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  19. 20 comentarios SIUUUUUU haces un buenísimo trabajo Kary! Porfa más de esta historia! Y nuevas si se puede también, pero descuida, no hay prisas ^u^

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  20. OMG karina, acabas de despertarme un nuevo gusto en uno de los diálogos! Por favor por favor próximamente haz una caption con reducción de IQ, de ser posible en este mismo universo que me encantó esa clínica del cambio
    Besitos!

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  21. Excelente historia

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  22. lol paso los 20 comentarios

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  23. Genial ya pasó los 20 ojala no tardes con la sig part plsssssss

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